Diciembre de 2001: El Derrumbe de Fernando de la Rúa

04/07/2023

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La imagen de un helicóptero despegando desde la Casa Rosada el 20 de diciembre de 2001 quedó grabada a fuego en la memoria colectiva argentina. Representa el fin de un gobierno, la culminación de una crisis sin precedentes y el inicio de uno de los períodos más caóticos en la historia reciente del país. Fernando de la Rúa, presidente por la Alianza, dejaba el poder en medio de un estallido social, saqueos y una represión que cobró vidas. Pero, ¿qué llevó a Argentina a ese punto de no retorno? Los entretelones políticos, las decisiones económicas y las luchas de poder que se cocinaron tras bambalinas son tan fascinantes como trágicos, y hoy, gracias a producciones como la serie “Diciembre 2001” de Star+, basada en el libro “El palacio y la calle” de Miguel Bonasso, podemos revivir y comprender mejor aquellos días fatídicos.

¿Qué pasó con de la Rúa?
Con casi el cincuenta por ciento de los votos, De la Rúa asumió el 10 de diciembre de 1999, pero la esperanza de cambio que significó su triunfo se empezó a desdibujar con la renuncia de su vicepresidente, Carlos Chacho Álvarez y terminó con los trágicos sucesos del 20 de diciembre de 2001, que marcaron también el fin de su carrera política.

Desde la asunción de Fernando de la Rúa, el 10 de diciembre de 1999, la esperanza de cambio que trajo su victoria se vio rápidamente erosionada por una serie de eventos que sembrarían las semillas del desastre. La Alianza, una coalición entre la UCR y el Frepaso, prometía el fin de una década de menemismo, pero pronto se vio atrapada en sus propias contradicciones internas y una economía que se desmoronaba. La renuncia de su vicepresidente, Carlos “Chacho” Álvarez, en octubre de 2000, tras denuncias de corrupción en el Senado, fue el primer gran golpe a la estabilidad del gobierno y marcó el inicio del principio del fin para la Alianza. Álvarez, quien esperaba capitalizar el descontento, se envolvió en la bandera de la honestidad, aunque su intento de regresar al gobierno meses después y su posterior paso por el kirchnerismo generaron controversias. El Tribunal, años más tarde, nunca pudo probar las acusaciones que lo llevaron a renunciar, lo que añade una capa de complejidad a su salida.

Índice de Contenido

La Escalada Económica y la Inestabilidad Ministerial

La crisis económica fue el telón de fondo constante de la gestión de De la Rúa. El 5 de marzo de 2001, José Luis Machinea abandonó el Ministerio de Economía, incapaz de contener el desbarajuste. Su reemplazante, Ricardo López Murphy, duró apenas dos semanas. Su plan de ajuste fue recibido con una fuerte oposición, a pesar de sus promesas de no aumentar impuestos ni reducir salarios. La inestabilidad era palpable. Finalmente, el 20 de marzo de 2001, llegó al Ministerio el padre de la Convertibilidad, Domingo Felipe Cavallo. Su llegada, sin embargo, no fue un bálsamo. Aunque algunos lo veían como un salvador, otros señalaban que su plan no encontraba una salida al atolladero financiero. De hecho, antes de asumir, Cavallo estuvo a punto de no aceptar el cargo debido a una agria discusión con dirigentes radicales, especialmente con Raúl Alconada Sempé, lo que demuestra la profunda división y desconfianza existente incluso antes de su gestión.

Según Ceferino Reato en su libro “Doce noches”, ya en julio de 2001, la situación financiera se había agravado drásticamente. Cavallo, quien había imaginado ser el salvador de la Patria, no encontraba una solución. La convertibilidad, que había sido su gran logro en los 90, se había convertido en una camisa de fuerza para la economía argentina, que perdía competitividad y acumulaba deuda.

Las Voces del Poder y la Oposición: Un Golpe de Estado en Marcha

Fernando de la Rúa siempre sostuvo que su caída fue producto de un “golpe de Estado” orquestado por un sector del radicalismo liderado por Raúl Ricardo Alfonsín y el dirigente justicialista Eduardo Alberto Duhalde. Esta visión, aunque controvertida, se apoya en una serie de declaraciones y acciones de la época. Ya en septiembre de 2000, el semanario “La Primera” informaba de un encuentro secreto entre De la Rúa y Carlos Menem en Olivos, donde Menem supuestamente le advirtió: “Fernando, cuidate de Chacho”. Mariano Grondona, por su parte, opinaba que el problema de la Alianza era tener una fórmula presidencial con representantes de distintos partidos, y señalaba que el verdadero hombre fuerte del partido mayoritario no estaba en la Casa Rosada, sino en su departamento: Raúl Alfonsín.

La tensión entre el gobierno y la oposición crecía exponencialmente. En octubre de 2001, Federico Storani, ex Ministro del Interior y presidente del radicalismo bonaerense, declaró que “La UCR no puede seguir dándole un cheque en blanco al Gobierno”, y Leopoldo Moreau clamó: “El partido debe declarar su independencia si no hay cambios. Cavallo y su equipo tienen que irse”. Casi en simultáneo, Eduardo Duhalde, entonces candidato a senador, afirmó en una reunión: “Ni Cavallo ni Mandrake sacarán a la Argentina de esta situación” y advirtió que de persistir la misma dirección, “el logro futuro va a ser el caos y la anarquía”. De la Rúa anotó estas declaraciones, señalando que “la mayor parte de las referencias que se hacen nunca fueron desmentidas o refutadas por nadie”.

El 3 de octubre, Duhalde afirmó en La Nación que una devaluación “sólo servirá para destrozar a la gente de trabajo” y que el Presidente y su gabinete sufrían de “extremo nerviosismo y stress constante”. El titular de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren, llegó a decirle a un funcionario: “o devalúan o se van”. La presión era inmensa. El 10 de octubre, en plena campaña electoral legislativa, Duhalde sentenció que De la Rúa “no tiene apoyo, ni lo va a tener”. Los resultados de esas elecciones fueron lapidarios para la Alianza: el Partido Justicialista tomó el control de ambas cámaras, y hubo un alto nivel de votos en blanco o anulados (23,99%), reflejo del “voto bronca” de la ciudadanía.

¿Qué pasó con de la Rúa?
Con casi el cincuenta por ciento de los votos, De la Rúa asumió el 10 de diciembre de 1999, pero la esperanza de cambio que significó su triunfo se empezó a desdibujar con la renuncia de su vicepresidente, Carlos Chacho Álvarez y terminó con los trágicos sucesos del 20 de diciembre de 2001, que marcaron también el fin de su carrera política.

El sindicalista Luis Barrionuevo, el 25 de octubre, fue aún más explícito: “De la Rúa tiene que renunciar… y que al país empiece a conducirlo alguien con liderazgo político”. Estas declaraciones, sumadas a las reuniones de Duhalde en Washington donde, según Bonasso, habría comentado que “sería presidente de la Argentina” como consecuencia de una catástrofe institucional, reforzaron la convicción de De la Rúa sobre una conspiración en su contra.

El “Corralito”: La Chispa de la Explosión Social

El 3 de diciembre de 2001, el gobierno anunció el fatídico “corralito”, una decisión “transitoria” que limitaba la libre disposición de dinero en efectivo de cuentas corrientes, cajas de ahorros y plazos fijos a solo 250 pesos semanales. El Ministro de Economía, Domingo Cavallo, sostuvo que era para combatir a los “fondos buitres” y evitar la devaluación. Sin embargo, la realidad era que los bancos se habían quedado sin liquidez y los dólares huían del sistema. Esta medida fue el detonante de la explosión social. Las manifestaciones callejeras se multiplicaron, seguidas por los saqueos a negocios, primero en Mendoza y luego en el Gran Buenos Aires. El gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, lo describió como un “polvorín” y su Secretario General, Esteban Caselli, apuntó la responsabilidad de los saqueos al aparato político del peronismo, es decir, a Eduardo Duhalde. El propio Duhalde, casi 20 años después, admitió: “puede ser cierto que tenga que ver con la caída de De la Rúa porque los políticos argentinos teníamos la costumbre de ponernos en contra del gobierno”.

Mientras De la Rúa intentaba conseguir apoyo internacional, reuniéndose con George W. Bush en Nueva York y escuchando a su Presidente del Banco Central, Roque Maccarone, asegurar que “el sistema financiero está fuerte”, la realidad en Argentina era otra. Los ahorristas, que creían sus depósitos seguros, pronto golpearían las puertas de los bancos con cacerolas y palos.

La Serie “Diciembre 2001”: Un Retrato Íntimo de la Crisis

En medio de este panorama de caos y desgobierno, la serie “Diciembre 2001” de Star+ ofrece una mirada profunda y dramática a los acontecimientos. Basada en el libro “El palacio y la calle” del periodista Miguel Bonasso, y con la dirección de Benjamín Ávila y la adaptación de Mario Segade, la serie sigue a Javier Cach (interpretado por Diego Cremonesi), un personaje ficticio que actúa como asesor de la Jefatura de Gabinete. A través de su mirada, se recorren los hechos más trascendentales de aquel mes: la crisis, los saqueos, el rol de la oposición, la renuncia de De la Rúa, la represión, las muertes y la desesperación de los argentinos. La serie es una excelente herramienta para comprender “cómo se cocinaron esas cosas” en el seno del poder, como destaca Luis Machín (Domingo Cavallo en la ficción).

La producción cuenta con un elenco estelar que da vida a los protagonistas de la historia:

Personaje HistóricoActor en 'Diciembre 2001'Rol Clave
Fernando de la RúaJean Pierre NoherPresidente de la Nación.
Domingo CavalloLuis MachínMinistro de Economía, creador de la Convertibilidad.
Eduardo DuhaldeCésar TroncosoFigura central del peronismo, futuro presidente.
Chrystian ColomboLuis LuqueJefe de Gabinete de De la Rúa.
Carlos “Chacho” ÁlvarezFernán MirásEx Vicepresidente, fundador del Frepaso.
Raúl AlfonsínManuel CallauEx Presidente, figura clave del radicalismo.
Hilda “Chiche” DuhaldeAlejandra FlechnerEsposa de Eduardo Duhalde, con un rol central en el peronismo.
Adolfo Rodríguez SaáJorge SuárezGobernador de San Luis, uno de los cinco presidentes post-De la Rúa.
Ramón PuertaManuel VicentePresidente provisional del Senado, sucesor de De la Rúa.
Carlos RuckaufVando VillamilGobernador de la provincia de Buenos Aires.
Antonio de la RúaLudovico Di SantoHijo y asesor presidencial.
Javier CachDiego CremonesiPersonaje ficticio, asesor de presidencia, hilo conductor de la serie.
Inés BrunoCecilia RossettoPersonaje ficticio, médica, representa a la clase media afectada por el “corralito”.
Franco MusciariNicolás FurtadoPersonaje ficticio, militante peronista cercano a Duhalde.

El Colapso Final: El Estado de Sitio y la Renuncia

El miércoles 19 de diciembre de 2001, la situación era insostenible. De la Rúa declaró el Estado de Sitio en todo el territorio nacional, en un discurso leído por teleprónter. La medida, lejos de calmar los ánimos, encendió aún más la furia ciudadana, que salió a la calle en un desafío abierto hacia la Plaza de Mayo y los domicilios de los funcionarios. La SIDE, incluso, reportaba directivas en las villas invitando a los saqueos de supermercados con fecha y hora, lo que reforzaba la idea de una orquestación detrás del caos.

La falta de apoyo era total. Los llamados de De la Rúa a la unidad no encontraban eco. “No hubo ninguna expresión de apoyo de Alfonsín”, escribió el expresidente, expresando su desconcierto sobre la actitud de su correligionario. El 20 de diciembre, con incidentes violentos frente a la Casa de Gobierno y la recomendación de su propio partido de renunciar, Fernando de la Rúa tomó la decisión final. “Ante la violencia y la falta de apoyo renuncié”, diría. Su salida en helicóptero desde la terraza de la Casa Rosada, aconsejado por razones de seguridad, se convirtió en el símbolo de un país en crisis, la postal de una era que terminaba en caos y desesperación.

¿Qué derrumbó a de la Rúa?
Entre una u otra visión, como veremos, De la Rúa siempre sostuvo que lo derrumbó un “golpe de Estado”, tejido por un sector del radicalismo de Raúl Ricardo Alfonsín y el dirigente justicialista Eduardo Alberto Duhalde.

Al día siguiente de su renuncia, el 21 de diciembre, De la Rúa recibió a Felipe González y derogó el Estado de Sitio, un gesto que intentaba devolver algo de normalidad. Sin embargo, el país ya estaba sumido en una profunda crisis institucional que llevaría a la jura de cinco presidentes en una semana, un hecho sin precedentes que marcó un antes y un después en la historia política argentina.

Preguntas Frecuentes sobre la Crisis de 2001

¿Cuál fue la principal causa de la caída de Fernando de la Rúa?

La caída de Fernando de la Rúa fue el resultado de una combinación de factores: una profunda crisis económica marcada por la recesión y el alto endeudamiento, la rigidez de la convertibilidad, la inestabilidad política dentro de la Alianza (agudizada por la renuncia de su vicepresidente Chacho Álvarez), la pérdida de apoyo de su propio partido y de la oposición, y finalmente, el estallido social provocado por el “corralito” y los saqueos, que derivaron en represión y muertes.

¿Qué fue el “corralito” y cuándo se implementó?

El “corralito” fue una medida económica implementada el 3 de diciembre de 2001 por el entonces Ministro de Economía, Domingo Cavallo. Consistió en la restricción de la libre disposición de dinero en efectivo de las cuentas bancarias (cajas de ahorro, cuentas corrientes y plazos fijos), limitando los retiros a 250 pesos semanales. Aunque se presentó como una medida transitoria para frenar la fuga de capitales, generó una enorme indignación y fue el detonante de las protestas masivas y los saqueos.

¿Por qué De la Rúa se fue en helicóptero?

Fernando de la Rúa se retiró de la Casa Rosada en helicóptero el 20 de diciembre de 2001, tras presentar su renuncia. Según Nicolás Gallo, Secretario General de la Presidencia en ese momento, la decisión fue por razones de seguridad y siguiendo el consejo del jefe de la Casa Militar, debido a la violencia de los disturbios y las manifestaciones que rodeaban la Casa de Gobierno.

¿Quiénes fueron los principales actores políticos durante la crisis de 2001?

Además del presidente Fernando de la Rúa y su ministro Domingo Cavallo, figuras clave fueron el expresidente Raúl Alfonsín y el dirigente justicialista Eduardo Duhalde, a quienes De la Rúa acusó de orquestar su caída. Otros personajes importantes incluyen a Carlos “Chacho” Álvarez (exvicepresidente), Chrystian Colombo (Jefe de Gabinete), y los gobernadores provinciales como Carlos Ruckauf y Adolfo Rodríguez Saá, así como líderes sindicales y figuras de la oposición.

¿Qué impacto tuvo la crisis de 2001 en Argentina a largo plazo?

La crisis de 2001 dejó un impacto profundo y duradero en Argentina. Provocó una crisis institucional sin precedentes, con la sucesión de cinco presidentes en una semana. Económicamente, llevó a la devaluación del peso y al default de la deuda externa. Socialmente, generó una fuerte desconfianza en la clase política y en las instituciones, así como un aumento significativo de la pobreza y la desigualdad. Sin embargo, también impulsó un proceso de reconfiguración política y social que, con el tiempo, permitió la recuperación económica y una mayor participación ciudadana.

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