Victorino de la Plaza: El Último Conservador

23/07/2025

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Victorino de la Plaza fue una figura central en la historia argentina, un estadista cuya presidencia, aunque breve, estuvo marcada por profundos cambios y desafíos. Asumiendo el cargo en un momento de gran efervescencia global, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, su gestión se erigió como un puente entre la era conservadora que concluía y la emergencia de un nuevo panorama político y social en el país. Su vida, desde sus humildes inicios hasta la culminación de una carrera política que lo llevó a la máxima magistratura, es un testimonio de perseverancia y visión en un período crucial de la nación.

¿Qué guerras conmemora la plaza El Víctor?
Aunque probablemente la plaza El Víctor es el más conocido de todos ellos. Este monumento se levanta en medio de dicha plaza. Se construyó en conmemoración a la victoria de Serbia sobre el Imperio Otomano y el Imperio Austro-Húngaro durante las Guerras de los Balcanes y la Primera Guerra Mundial.

Primeros Pasos y Formación de un Jurista

La infancia de Victorino de la Plaza estuvo lejos de los privilegios que a menudo se asociaban con la clase dirigente de su época. Sus primeros pasos educativos se dieron en una escuela pública, una experiencia que pronto fue complementada por su ingreso a un convento franciscano, lo que le brindó una formación rigurosa y disciplinada. Desde muy joven, demostró una notable ética de trabajo, desempeñando diversas labores para contribuir a la economía familiar. Fue preceptor en una escuela dirigida por Pedro Arze y, con ingenio y esfuerzo, vendía periódicos, así como dulces, jabones y empanadas que su madre preparaba.

Su inclinación por el derecho se manifestó tempranamente. Ingresó al estudio de Mariano Zorreguieta, donde comenzó a forjar su camino como escribano y procurador. En 1859, tras aprobar un exigente examen ante el Supremo Tribunal de Justicia, obtuvo el codiciado título de notario, un hito que sentaría las bases de su futura carrera.

El siguiente paso en su formación académica fue su ingreso a la Facultad de Derecho para estudiar abogacía. Durante este período, tuvo la fortuna de trabajar como escribiente para uno de los juristas más eminentes de la historia argentina, Dalmacio Vélez Sarsfield, mientras este se encontraba inmerso en la monumental tarea de redactar el Código Civil. Esta experiencia no solo le proporcionó un conocimiento profundo de las leyes, sino que también forjó un vínculo duradero con Vélez Sarsfield, quien se convertiría en su padrino académico y una figura influyente en su vida. El 13 de julio de 1868, Victorino de la Plaza se recibió de abogado, defendiendo con éxito su tesis titulada "El crédito como capital", un trabajo que ya vislumbraba su futura experticia en asuntos financieros.

Breve Servicio Militar y Reconocimiento

A pesar de su prometedora carrera académica y legal, Victorino de la Plaza no dudó en responder al llamado de la patria. Al estallar la Guerra de la Triple Alianza, abandonó temporalmente sus estudios universitarios para enrolarse en un regimiento de artillería. Su valor y capacidad no pasaron desapercibidos, siendo rápidamente elegido como ayudante del general Julio de Vedia. Su participación en el conflicto fue breve pero significativa, luchando en batallas clave como la de Estero Bellaco, el 2 de mayo de 1866, y la de Tuyutí, el 24 de mayo de ese mismo año, donde demostró su coraje.

Su accionar en el campo de batalla le valió importantes reconocimientos. El gobierno uruguayo lo galardonó con la medalla Sol de Plata por su desempeño en Estero Bellaco y con los Cordones de Honor por su actuación en Tuyutí. Por su parte, el entonces presidente Bartolomé Mitre lo ascendió al grado de capitán y le otorgó una mención especial por su heroísmo. Sin embargo, su servicio militar concluyó abruptamente cuando problemas de salud lo obligaron a regresar a Buenos Aires, marcando el fin de su incursión en la vida castrense y su retorno definitivo al ámbito civil.

El Ascenso a la Presidencia: De Vicepresidente a Jefe de Estado

La trayectoria política de Victorino de la Plaza estuvo intrínsecamente ligada al período conservador argentino. Reconocido por su vasta experiencia en finanzas y su habilidad como jurista, su nombre comenzó a sonar con fuerza en los círculos políticos. En los primeros meses de 1909, se gestaba la candidatura presidencial de Roque Sáenz Peña, y a medida que su postulación se consolidaba, surgió la necesidad de definir a su compañero de fórmula. Varios nombres se barajaron en la prensa, incluyendo a Manuel de Iriondo, Benito Villanueva, Pedro Olachea Alcorta y Marco Avellaneda.

Sin embargo, Roque Sáenz Peña, quien inicialmente había dejado la elección del vicepresidente en manos de sus partidarios, intervino personalmente. Alarmado por la posibilidad de que la designación pareciera una imposición del presidente Figueroa Alcorta, el 1° de diciembre de 1909, Sáenz Peña publicó una carta expresando su clara preferencia por Victorino de la Plaza. Esta declaración fue decisiva. Al día siguiente, el 2 de diciembre, la asamblea de la Unión Nacional votó a favor de la candidatura de De la Plaza como vicepresidente.

El destino quiso que Victorino de la Plaza no solo fuera vicepresidente. El 6 de octubre de 1913, Roque Sáenz Peña, gravemente enfermo, solicitó una licencia de su cargo, de la cual nunca regresaría, falleciendo menos de un año después. Mediante un decreto firmado por el propio Sáenz Peña y su ministro del Interior, Indalecio Gómez, Victorino de la Plaza asumió la presidencia de la Nación, completando el período de su antecesor. En febrero del año siguiente, reorganizó su gabinete, preparándose para gobernar en un momento de grandes turbulencias, tanto a nivel nacional como internacional. Su asunción lo convirtió en el último de los presidentes del llamado Período Conservador, que había iniciado en 1880, un dato que subraya la relevancia histórica de su mandato.

¿Qué contiene Wikisource sobre Victorino de la plaza?
ISBN 950-817-111-1. Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Victorino de la Plaza. Wikisource contiene obras originales de o sobre Victorino de la Plaza. La presidencia de Victorino de la Plaza 1914-1916.

Un Mandato en Tiempos de Guerra (1914-1916)

La presidencia de Victorino de la Plaza (1914-1916) transcurrió en uno de los momentos más críticos de la historia mundial: el estallido de la Primera Guerra Mundial. Este acontecimiento global no solo dominó la agenda internacional, sino que también tuvo profundas repercusiones en la economía y la política interna de Argentina.

Contexto Internacional y Neutralidad

Apenas iniciada la Gran Guerra en agosto de 1914, De la Plaza actuó con celeridad y pragmatismo, declarando la neutralidad argentina. Esta decisión no fue fortuita, sino que reflejaba un deseo estratégico de mantener el comercio con ambos bandos beligerantes, una postura que buscaba salvaguardar los intereses económicos del país en un escenario de incertidumbre. A pesar de las presiones ejercidas por las potencias en conflicto para que Argentina abandonara su neutralidad, el gobierno de De la Plaza mantuvo firmemente esta posición.

En el ámbito de las relaciones exteriores, incluso antes del estallido de la guerra, De la Plaza mostró una visión estratégica. En respuesta a la ocupación estadounidense de Veracruz en 1914, se iniciaron conversaciones con Brasil y Chile. Este diálogo trinacional buscaba frenar el avance de la influencia estadounidense en la región y culminaría al año siguiente con la firma del Pacto ABC, un acuerdo de no agresión y consulta mutua que representó un importante hito en la diplomacia sudamericana. Durante su presidencia, también se fortalecieron los lazos con Brasil, evidenciado por la visita de confraternidad del presidente brasileño a Argentina. Un incidente significativo con Gran Bretaña se produjo en noviembre de 1915, cuando el barco argentino "Presidente Mitre" fue capturado bajo la excusa de que sus propietarios eran alemanes, a pesar de su bandera argentina. La enérgica protesta del ministro de Relaciones Exteriores, José Luis Murature, obtuvo una respuesta favorable británica, aunque con la salvedad de que se reservaban el derecho a futuras capturas en circunstancias similares, lo que generó controversia interna.

Impacto Económico de la Gran Guerra

La Primera Guerra Mundial tuvo un impacto inmediato y devastador en la economía argentina. Pocos días antes del inicio del conflicto, representantes de las potencias europeas retiraron una enorme cantidad de oro, alrededor de 28 millones de pesos, de la Caja Nacional de Conversión, embarcándolo hacia sus países. Esta fuga de capitales provocó una corrida bancaria interna, a la que el presidente De la Plaza respondió con una medida drástica: el cierre indefinido de la Caja. De este modo, se inició un período de inconvertibilidad del papel moneda, que rápidamente perdió no menos del 10% de su valor, sumiendo al país en una profunda crisis financiera.

Las consecuencias económicas fueron severas. Solo en 1915, las rentas nacionales cayeron un alarmante 40%. La utilización de las marinas mercantes por parte de las naciones beligerantes para el conflicto, así como los ataques a buques mercantes enemigos, complicaron enormemente las exportaciones argentinas. Sin embargo, esta crisis también generó una oportunidad única. La abrupta caída de las importaciones de bienes industriales, sumada a la inconvertibilidad, provocó un rápido aumento del valor de estos productos, lo que a su vez impulsó un proteccionismo de facto y un crecimiento sin precedentes de la industria nacional. La industria metalúrgica, en particular, experimentó un crecimiento explosivo, con un aumento significativo en el número de talleres industriales y la producción.

A pesar de las limitaciones de capital impuestas por la guerra, el impulso estatal sobre los ferrocarriles logró extender la red a 33.595 km. Las exportaciones de carne, contra todo pronóstico, continuaron en ascenso, pasando de 389 millones de pesos oro en 1910 a 574 millones en 1916. En contraste, la exportación de granos sufrió una brusca caída. En resumen, la economía en su conjunto experimentó una baja del 10% en 1914, recuperándose muy lentamente durante el resto del conflicto.

Reforma y Obra de Gobierno

A pesar del adverso contexto internacional, la gestión de Victorino de la Plaza se caracterizó por importantes avances en materia social y económica. Su especialización en finanzas se reflejó en la creación de la Caja Nacional de Ahorro Postal, una institución destinada a fomentar el ahorro entre la población.

En el ámbito laboral y social, se sancionaron leyes de gran relevancia para la época, como la Ley de Accidentes de Trabajo, que buscaba proteger a los obreros, y la Ley de Casas Baratas para empleados y obreros, conocida como Ley Cafferata en honor a su inspirador, el diputado Juan Félix Cafferata. Estas medidas demostraban una preocupación por las condiciones de vida de los trabajadores.

¿Qué pasó con el doctor Victorino de la Plaza?
En agosto de 1914, el doctor Victorino de la Plaza pasó a ejercer la primera magistratura — que ocupaba provisoriamente desde octubre de 1913 — para completar el período del doctor Roque Sáenz Peña.

Un hito en infraestructura fue la inauguración del primer ferrocarril eléctrico de Sudamérica, que hoy conecta la ciudad de Buenos Aires con Tigre, un avance significativo en el transporte y la modernización del país.

Quizás uno de los legados más perdurables de su presidencia fue la implementación de la Ley Sáenz Peña de voto universal, secreto y obligatorio. De la Plaza se mostró inflexible en su aplicación, repudiando cualquier intento de manipulación electoral. En un manifiesto de marzo de 1916, declaró su firme intención de mantenerse en la imparcialidad y asegurar la legalidad de los comicios. Un aspecto crucial de esta implementación, y que tuvo un impacto directo en el resultado de las elecciones, fue la decisión de De la Plaza de otorgar la ciudadanía a 3.000.000 de inmigrantes en 1915, muchos de los cuales simpatizaban con el partido Radical, el partido Socialista y el anarquismo. Esta medida amplió significativamente el padrón electoral y sentó las bases para el cambio político que se avecinaba.

Durante su mandato, en medio de la crisis económica y la incertidumbre por la guerra, el país celebró con gran apoyo popular el Centenario de la Declaración de la Independencia en julio de 1916. Durante estos festejos, el presidente fue víctima de un ataque con arma de fuego por parte de un militante anarquista, del cual, afortunadamente, resultó ileso.

Gabinete Presidencial (1914-1916)

El gabinete de Victorino de la Plaza, que asumió el 12 de febrero de 1914, estuvo compuesto por destacadas figuras que lo acompañaron en la gestión de un período complejo.

MinisterioMinistro
AgriculturaHoracio Calderón
GuerraÁngel P. Aliaría
HaciendaEnrique Carbó y Francisco J. Oliver
InteriorMiguel S. Ortiz
Justicia e Instrucción PúblicaTomás R. Cullen y Carlos Saavedra Lamas
MarinaJuan Pablo Sáenz Valiente
Obras PúblicasManuel Moyano
Relaciones Exteriores y CultoJosé Luis Murature

El Fin de una Era y la Victoria Radical

Las elecciones de diputados de 1914, que inicialmente parecieron dar un respiro a los conservadores más optimistas con 33 bancas (frente a 22 radicales, 7 socialistas y 2 de la Liga del Sur), no presagiaron el inminente cambio político. A pesar de los esfuerzos de Victorino de la Plaza por impulsar la formación de un partido conservador nacional, las fuerzas de esta corriente se mostraron dispersas. En diciembre de 1914, se fundó el Partido Demócrata Progresista, con la intención de aglutinar a los conservadores, pero las diferencias internas, especialmente la insistencia de Lisandro de la Torre en dirigir el partido y definirse como socialmente liberal, llevaron a la creación de una Concentración Conservadora separada, dirigida por Benito Villanueva y Ugarte.

Mientras tanto, el Partido Radical, aunque con algunos problemas para conformar listas de candidatos a gobernadores y diputados, tenía un candidato presidencial claro e indiscutible: Hipólito Yrigoyen. Su proclamación oficial ocurrió apenas dos semanas antes de los comicios, pero su liderazgo ya estaba consolidado.

La elección presidencial se celebró el 2 de abril de 1916, con una participación de 747.000 votantes. El 45,59% de ellos optó por la fórmula encabezada por Yrigoyen, quien semanas más tarde sería consagrado presidente por una ajustada diferencia de apenas un voto en el colegio electoral. Este resultado marcó un punto de inflexión.

Legado y Salida de la Escena Política

El 12 de octubre de 1916, Hipólito Yrigoyen asumió la presidencia de la Nación, un momento que la historiografía argentina generalmente reconoce como el fin del ciclo conservador que había dominado la política del país desde 1880. Victorino de la Plaza, al entregar el poder, protagonizó un gesto que quedó grabado en la memoria popular: se retiró caminando de la Casa Rosada, ovacionado por el público, un testimonio de su integridad y del respeto que había cosechado incluso de sus adversarios políticos.

¿Cuál fue el primer cargo de Victorino de La Plaza?
Cuando Avellaneda asumió su cargo de Presidente de la Nación, Vélez Sárfield le recomendó para ministro a su exescribiente ya abogado y Avellaneda aceptó la sugerencia. No muchos años después, este joven, llegó a ocupar, él mismo, la Presidencia de la Nación. Se llamaba Victorino de La Plaza.

Su presidencia, aunque corta, fue crucial. Logró sortear los desafíos de la Primera Guerra Mundial con una política de neutralidad que, si bien controvertida, permitió a Argentina navegar la crisis global. Su gestión se destacó por una administración financiera prudente, medidas de emergencia que evitaron el colapso económico y un impulso a la industria nacional que sentaría bases para el futuro desarrollo. Además, su firmeza en la implementación de la Ley Sáenz Peña y la masiva concesión de ciudadanía a inmigrantes transformaron el panorama electoral, abriendo las puertas a la democracia de masas y a la participación política de nuevos sectores. Victorino de la Plaza, el último eslabón de una era, fue también el arquitecto de las condiciones que permitieron la transición hacia una Argentina más democrática y participativa.

Preguntas Frecuentes sobre Victorino de la Plaza

¿Cuál fue el primer cargo importante de Victorino de la Plaza?

Aunque no fue un "cargo" en el sentido formal, su primer rol profesional significativo fue el de escribiente para el eminente jurista Dalmacio Vélez Sarsfield, mientras este redactaba el Código Civil. Esta experiencia fue fundamental para su formación legal y su posterior carrera política. Vélez Sarsfield incluso lo recomendó para un puesto ministerial ante el presidente Avellaneda.

¿Cómo llegó Victorino de la Plaza a la presidencia?

Victorino de la Plaza fue elegido vicepresidente acompañando a Roque Sáenz Peña en la fórmula presidencial. Asumió la presidencia el 6 de octubre de 1913, cuando Sáenz Peña solicitó licencia por motivos de salud y falleció posteriormente en agosto de 1914, completando así el período presidencial de su antecesor.

¿Qué medidas económicas importantes tomó Victorino de la Plaza durante la Primera Guerra Mundial?

Ante el estallido de la Primera Guerra Mundial y la consecuente crisis financiera, Victorino de la Plaza tomó medidas drásticas. Cerró indefinidamente la Caja Nacional de Conversión para evitar una corrida bancaria tras la retirada masiva de oro por potencias europeas. Implementó una política de neutralidad para mantener el comercio y, ante la caída de importaciones, se generó un proteccionismo de facto que impulsó el crecimiento de la industria nacional, especialmente la metalúrgica.

¿Qué relación tuvo Victorino de la Plaza con la Ley Sáenz Peña?

Aunque la Ley Sáenz Peña fue sancionada durante la presidencia de Roque Sáenz Peña, fue Victorino de la Plaza quien, ya como presidente, implementó y garantizó su estricta aplicación. Se negó a cualquier intento de anular o atenuar sus efectos, asegurando elecciones dentro de la más estricta legalidad. Además, su gobierno otorgó la ciudadanía a 3.000.000 de inmigrantes en 1915, lo que amplió significativamente el electorado y fue crucial para los resultados de las elecciones de 1916.

¿Por qué se considera a Victorino de la Plaza el último presidente del Período Conservador?

Victorino de la Plaza fue el último presidente que representó la continuidad del Período Conservador, que había comenzado en 1880. Su mandato culminó con las elecciones de 1916, en las que triunfó Hipólito Yrigoyen, líder de la Unión Cívica Radical, marcando el inicio de una nueva etapa política en Argentina con la democracia de masas y el fin del predominio conservador.

¿Qué hizo Victorino de la Plaza después de su presidencia?

Después de entregar el mando a Hipólito Yrigoyen en 1916, Victorino de la Plaza se retiró de la vida pública. Su salida de la Casa Rosada, caminando y siendo ovacionado por el público, simbolizó un retiro digno y un reconocimiento a su gestión.

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