18/05/2025
En el vasto y complejo universo de la literatura de fantasía, pocas sagas han logrado capturar la imaginación de millones como lo ha hecho “La Rueda del Tiempo” de Robert Jordan. Concebida inicialmente como una serie de cuatro o cinco volúmenes, esta obra monumental se expandió a catorce libros, tejiendo una trama intrincada y personajes memorables que han dejado una huella indeleble. Sin embargo, el destino de esta ambiciosa narrativa tomó un giro inesperado cuando su creador, Robert Jordan, se enfrentó a una grave enfermedad. La incertidumbre sobre la conclusión de la saga mantuvo en vilo a sus innumerables seguidores, hasta que una decisión trascendental aseguró que la “Última Batalla” de Rand al’Thor no quedaría inconclusa. Este artículo explora el fascinante proceso detrás de la culminación de la serie, centrándose en “La Tormenta”, el duodécimo volumen y el primero escrito por Brandon Sanderson, quien asumió la formidable tarea de honrar el legado de Jordan y llevar la saga a su épico final.

- La Épica Saga de Robert Jordan: Un Legado Inconcluso
- El Desafío de Completar una Obra Maestra: La Elección de Brandon Sanderson
- “La Tormenta”: Un Vistazo Profundo a su Desarrollo y Trama
- Recepción y Legado de “La Tormenta”
- Temas Profundos en “La Tormenta”: Más Allá de la Fantasía
- Cronología del Desarrollo de “La Tormenta” y Conclusión de la Saga
- Preguntas Frecuentes sobre “La Rueda del Tiempo” y su Conclusión
La Épica Saga de Robert Jordan: Un Legado Inconcluso
Robert Jordan, cuyo nombre real era James Oliver Rigney Jr., comenzó a escribir “La Rueda del Tiempo” en 1990 con “El Ojo del Mundo”. Su visión era crear una saga de fantasía que se extendiera a lo largo de varios libros, pero que, en última instancia, tuviera un final claro. La serie se ganó rápidamente un culto de seguidores por su detallado mundo, su complejo sistema de magia conocido como el Poder Único, y sus profundos personajes. Para 2005, con el lanzamiento de “Cuchillo de Sueños”, la saga estaba cerca de su clímax, la profetizada “Última Batalla” (Tarmon Gai’don). Sin embargo, el destino intervino de manera trágica. En diciembre de 2005, Jordan fue diagnosticado con amiloidosis cardíaca, una rara y grave enfermedad que amenazaba su vida y, con ella, la posibilidad de completar su obra maestra.
Consciente de la gravedad de su condición, Jordan, un escritor de una dedicación inquebrantable, no se rindió. Su principal objetivo era terminar al menos “Un Recuerdo de Luz”, el que se suponía sería el volumen final, sin importar su extensión, incluso si superaba las 2.000 páginas. En un acto de previsión y generosidad hacia sus lectores, Jordan comenzó a hacer preparativos en caso de que lo peor sucediera. Recopiló y organizó meticulosamente sus notas, asegurándose de que, si no podía terminar la novela, “alguien pudiera terminar ‘Un Recuerdo de Luz’ y hacer que terminara como yo quiero que termine”. Poco antes de su fallecimiento el 16 de septiembre de 2007, Jordan realizó una conmovedora presentación de dos horas y media del final de la novela a su esposa, Harriet McDougal, y a su primo, Wilson W. Grooms, Jr. Grooms describió esta sesión como un momento en el que Jordan “se convirtió en un juglar y nos contó todo a Harriet y a mí”. Aunque la novela no estaba completada en el momento de su muerte, la semilla de su final había sido plantada.
El Desafío de Completar una Obra Maestra: La Elección de Brandon Sanderson
Tras el fallecimiento de Robert Jordan, la viuda del autor, Harriet McDougal, y el presidente de Tor Books, Tom Doherty, se enfrentaron a una difícil decisión: ¿dejar la saga inconclusa o buscar a alguien que la terminara póstumamente? La respuesta fue clara: “Me entristece ver que la saga termine”, dijo McDougal, “pero estaría mucho más angustiada de dejarla inacabada e incompleta para siempre”. La búsqueda del escritor adecuado fue crucial. El 11 de diciembre de 2007, se anunció la elección: Brandon Sanderson. Sanderson, un autor de fantasía ya reconocido por obras como “Elantris” y la serie “Nacidos de la Bruma” (Mistborn), era un fanático de “La Rueda del Tiempo” desde los 15 años y citaba a Jordan como una de sus mayores inspiraciones. Esta conexión personal y profesional fue un factor clave en la decisión de McDougal, quien también apreció la “sensibilidad natural [de Sanderson] para las cuestiones éticas y morales de la vida”.
Sanderson se sintió devastado por la noticia de la muerte de Jordan, pero el honor de completar la saga que tanto amaba era inmenso. Consciente de que no podía ni debía imitar el estilo de Jordan, ya que sentía que “se convertiría en parodia”, su enfoque fue honrar la visión del autor original. Las notas que Jordan dejó eran “asombrosas”, describió Sanderson, conteniendo suficiente material para hacer posible la finalización del libro. En una entrevista, admitió que, aunque algunos no les gustaría el resultado y se le culparía de cualquier error, “ganaba solo por ser parte de esto”. Para prepararse, Sanderson dedicó febrero y marzo de 2008 a releer la saga completa, publicando sus impresiones en su blog. Esta inmersión profunda le permitió comprender la “naturaleza desalentadora” de la tarea, con innumerables hilos argumentales que debían resolverse. Durante este arduo proceso, Sanderson contó con el apoyo invaluable de “Team Jordan”: Maria Simons, asistente de Jordan y su “mano derecha”, y Alan Romanczuk, el gerente de continuidad de la saga. A ellos les dedicaría la novela, reconociendo que “sin ellos este libro no hubiera sido posible”.
“La Tormenta”: Un Vistazo Profundo a su Desarrollo y Trama
Originalmente, “Un Recuerdo de Luz” estaba previsto como un único volumen de unas 200.000 palabras, pero las estimaciones de Sanderson crecieron rápidamente a 250.000, luego a 400.000, y finalmente a más de 750.000 palabras. La magnitud del material y la necesidad de dar un cierre adecuado a cada personaje y trama hicieron que la publicación de un solo volumen fuera imposible. El 30 de marzo de 2009, Tor Books confirmó la decisión de dividir “Un Recuerdo de Luz” en tres volúmenes. Esta decisión, aunque inicialmente sorprendente, se tomó para asegurar que un libro de tamaño razonable pudiera lanzarse en la fecha prometida de noviembre de 2009. Si se hubiera mantenido como un solo volumen, no se habría publicado antes de noviembre de 2011 y habría sido tan masivo (alrededor de 2.000 páginas) que resultaría inviable. Sanderson explicó que no podía hacer justicia a la historia sin la división, ya que tendría que haber “apresurado la historia para llegar al clímax” y sacrificar varios aspectos de personajes importantes. “La Rueda del Tiempo merecía algo mejor”, afirmó.
El primer volumen, que se lanzó el 27 de octubre de 2009, una semana antes de lo previsto, fue titulado “La Tormenta”. Originalmente se consideró “Un Recuerdo de Luz: Gathering Clouds”, pero la parte “Un Recuerdo de Luz” se eliminó para evitar confusiones en las librerías, y “Gathering Clouds” fue considerado “demasiado genérico”. Harriet McDougal eligió el nombre “La Tormenta” basándose en sugerencias, aunque Sanderson lo consideró “uno de los títulos más insulsos de La Rueda del Tiempo”. Antes de su lanzamiento, Tor Books publicó muestras gratuitas de los primeros capítulos. El prólogo, “Lo que significa La Tormenta”, se lanzó para su compra como libro electrónico. Además, se revelaron los títulos finales de los dos últimos volúmenes: “Torres de Medianoche” y “Un Recuerdo de Luz”, honrando así el deseo original de Jordan para el título de la novela final.

La Odisea de Rand al’Thor: Cordura y Poder
“La Tormenta” se centra en dos hilos argumentales principales, uno de ellos es la lucha de Rand al’Thor, el Dragón Renacido. Al inicio de la historia, Rand se esfuerza por restaurar el orden en la nación de Arad Doman, mientras persigue a Graendal, una de las Renegadas favoritas del Oscuro. Su lucha se intensifica con la tortura a manos de Semirhage, otra Renegada, que le coloca el Dogal de Dominio, un *a’dam* diseñado para controlar a los encauzadores masculinos. Incapaz de encauzar el Poder Único, Rand accede inexplicablemente al Poder Verdadero, una fuerza oscura normalmente otorgada por el Oscuro, para liberarse y eliminar a Semirhage y a la hermana del Ajah Negro, Elza Penfell. Este evento lo impulsa a endurecerse emocionalmente, desterrando a su consejera Cadsuane Melaidhrin y prometiendo matarla si la vuelve a ver.
Rand se encuentra con los Seanchan, una civilización invasora, pero su líder, Tuon, rechaza una tregua tras percibir un aura oscura que emana de Rand debido a su uso del Poder Verdadero. Después de esta reunión, Tuon se proclama Emperatriz y prepara un ataque sorpresa contra la Torre Blanca. Rand localiza el escondite de Graendal y, utilizando el Choedan Kal masculino, un poderoso artefacto mágico, aniquila todo el edificio con fuego compacto, una magia que borra al objetivo del tiempo. Esta acción extrema horroriza a Min Farshaw y Nynaeve al’Meara, quienes buscan la ayuda de Cadsuane. Renunciando a salvar Arad Doman del hambre y los Seanchan, Rand regresa a Tear. Nynaeve, siguiendo las instrucciones de Cadsuane, localiza a Tam al’Thor, el padre de Rand, quien intenta romper su aislamiento emocional. Rand reacciona con furia al saber que Tam fue enviado por Cadsuane, casi matando a su padre antes de huir horrorizado. Su viaje lo lleva a Ebou Dar, controlada por los Seanchan, con la intención de destruir a todo su ejército. Sin embargo, la paz en la ciudad lo detiene. Al borde de la locura por el dolor y la rabia, Rand asciende la Montaña del Dragón, el lugar de su suicidio en una vida pasada. Enfurecido por la inutilidad de su vida atada a la Rueda del Tiempo, utiliza el Choedan Kal para acumular poder suficiente para destruir el mundo. En un momento de epifanía, la voz de Lews Therin en su cabeza sugiere que el renacimiento ofrece la oportunidad de corregir errores. Rand entonces dirige el poder del Choedan Kal contra sí mismo, destruyéndolo. Finalmente, Rand es capaz de reír de nuevo, un símbolo de su renacimiento emocional.
Egwene al’Vere y la Unificación de la Torre Blanca
El segundo hilo principal de la trama sigue a Egwene al’Vere, la líder de la facción rebelde de las Aes Sedai. Tras su captura por la Torre Blanca en el libro anterior, Egwene trabaja incansablemente para socavar el reinado de Elaida a’Roihan y sanar la división que fractura a las Aes Sedai. Inicialmente se le concede libertad como novicia, pero su denuncia pública de Elaida la lleva a ser acusada de ser seguidora del Oscuro y encarcelada. Cuando Elaida no puede probar su acusación, Egwene es liberada, aunque su lucha interna por la Torre Blanca continúa.
Al regresar a su habitación, Egwene se encuentra con Verin Mathwin, quien se revela como miembro del Ajah Negro. Aprovechando una ambigüedad en el juramento del Ajah, que Verin había jurado no traicionarlos “hasta la hora de su muerte”, se envenena fatalmente, permitiéndole usar su último aliento para revelar a Egwene todo lo que ha aprendido sobre el Ajah Negro. Verin explica que, aunque fue forzada a jurar o enfrentar la muerte, usó su posición para investigar al grupo. Le entrega a Egwene un diario detallando la estructura del Ajah y casi todos sus miembros antes de sucumbir al veneno. Este acto de sacrificio es crucial para la purga que Egwene debe emprender.
Cuando los Seanchan atacan la Torre Blanca, la profunda división entre las Aes Sedai impide una defensa efectiva, resultando en la captura o muerte de muchas. Sin embargo, Egwene, liderando a un grupo de novicias, logra expulsarlos. Siuan Sanche, Gawyn Trakand y Gareth Bryne organizan un rescate para Egwene, encontrándola tan exhausta que no puede protestar cuando la liberan, en contra de sus órdenes. Al despertar en el campamento rebelde, Egwene lamenta que su rescate pueda haber arruinado sus posibilidades de obtener crédito por la derrota de los Seanchan en la Torre.
Egwene comienza a exponer al Ajah Negro entre las rebeldes, exigiendo a cada hermana que vuelva a jurar los Tres Juramentos sobre la Vara Juratoria. Cincuenta hermanas son expuestas y ejecutadas, mientras que veinte logran escapar. Aprovechando las debilitadas defensas de la Torre Blanca después de la incursión Seanchan, las rebeldes preparan un ataque inmediato. Justo antes de que se monte el asalto, las Aes Sedai de la Torre anuncian que Elaida fue capturada en el ataque Seanchan y que han elegido a Egwene como su nueva líder, la Sede Amyrlin. Las rebeldes regresan a la Torre y comienzan la ardua tarea de reconstruirla, ahora unidas bajo el liderazgo de Egwene.

Recepción y Legado de “La Tormenta”
El lanzamiento de “La Tormenta” fue un éxito rotundo. Al igual que los cuatro libros anteriores de la saga, debutó en la lista de los libros más vendidos de ficción de The New York Times la semana del 6 de noviembre de 2009, poniendo fin al reinado de siete semanas de “El Símbolo Perdido” de Dan Brown. Aunque cayó a la cuarta posición después de una semana, sus ventas fueron robustas, con 13.017 copias vendidas solo en el Reino Unido en su primera semana. La recepción crítica fue abrumadoramente positiva, destacando un cambio notable en el ritmo de la narrativa.
Los críticos coincidieron en que el ritmo de “La Tormenta” era más rápido en comparación con los volúmenes anteriores de la saga. Zack Handlen, escribiendo para The A.V. Club, encontró esto satisfactorio, elogiando la “bendita voluntad de atar cabos sueltos” que sentía que Jordan no había querido hacer en sus últimos libros. Seth Bracken de Deseret News, aunque notó que el ritmo era “discordante”, también afirmó que “crea una sensación de urgencia”. Sin embargo, los críticos también señalaron la aparición del estilo de Sanderson en la novela. Handlen sintió que la prosa de Sanderson “carece de algún golpe descriptivo” en comparación con la de Jordan. Michael Mason-D’Croz, del Lincoln Journal Star, destacó que “la voz de Sanderson se hace notar a través de La Tormenta”, describiendo el libro como la “fanfiction definitiva”. A pesar de estas observaciones sobre el cambio de estilo, la capacidad de Sanderson para avanzar la trama y resolver subtramas fue ampliamente elogiada, lo que permitió que la saga recuperara un impulso crucial.
Temas Profundos en “La Tormenta”: Más Allá de la Fantasía
Más allá de la épica aventura y la intriga política, “La Tormenta” explora varios temas profundos, algunos de los cuales resuenan con eventos y cuestiones del mundo real. Brandon Sanderson, elegido en parte por su comprensión de los problemas éticos y morales, admitió en una entrevista con Wired que estos temas estaban presentes en su mente al escribir, aunque no estaba creando intencionadamente una alegoría política. Sin embargo, señaló que “la fantasía es, en esencia, inherentemente representativa”, lo que significa que las narrativas fantásticas a menudo reflejan y exploran dilemas humanos universales.
Uno de los temas más destacados en el libro es la tortura y sus consecuencias psicológicas, particularmente evidente en la experiencia de Rand al’Thor. La novela no rehúye mostrar el lado oscuro del poder y el impacto que tiene en la psique de los personajes, especialmente en Rand, cuya lucha por mantener su cordura es central. Otro tema recurrente y profundamente simbólico en “La Tormenta” es la risa. Sanderson describió la risa como un tema central para el libro, especialmente en relación con el personaje principal, Rand, quien había perdido la capacidad de reír. El arco de Rand en este volumen culmina con su capacidad de reír de nuevo, un momento catártico que simboliza su superación de la oscuridad y la desesperación. Sanderson señaló que en la novela se encuentran “la risa terrible y la risa plena y alegre, y el silencio del pobre Rand en el medio”, encapsulando la compleja gama de emociones y la redención que experimenta el personaje.
La exploración de estos temas añade capas de profundidad a “La Tormenta”, trascendiendo el mero entretenimiento de fantasía para ofrecer una reflexión sobre la condición humana, el poder, la moralidad y la resiliencia del espíritu. La habilidad de Sanderson para continuar la exploración de estos complejos temas, iniciada por Jordan, fue fundamental para mantener la integridad filosófica de la saga.
Cronología del Desarrollo de “La Tormenta” y Conclusión de la Saga
Para comprender mejor el complejo proceso de cómo “La Rueda del Tiempo” llegó a su conclusión, es útil observar una cronología de los eventos clave relacionados con el desarrollo y publicación de “La Tormenta” y los volúmenes finales.

| Fecha / Período | Evento Clave | Notas |
|---|---|---|
| Dic. 2005 | Robert Jordan enferma gravemente de amiloidosis cardíaca. | Comienza a preparar notas para la conclusión de la saga. |
| Sept. 2007 | Fallecimiento de Robert Jordan. | La novela final, “Un Recuerdo de Luz”, queda inconclusa. |
| Nov. 2007 | Decisión de completar la saga póstumamente. | Harriet McDougal y Tom Doherty deciden continuar la obra. |
| Dic. 2007 | Anuncio de Brandon Sanderson como continuador. | Sanderson, fan de la saga, es elegido por su talento y respeto por la obra. |
| Feb.-Marzo 2008 | Sanderson relee toda la saga. | Proceso de inmersión para comprender la magnitud de la tarea. |
| Abril 2008 | Estimación de longitud de “Un Recuerdo de Luz” alcanza 400.000 palabras. | Indicativo del crecimiento de la obra y la necesidad de división. |
| Marzo 2009 | Anuncio de la división de “Un Recuerdo de Luz” en tres volúmenes. | Decisión clave para manejar la extensión y cumplir plazos. |
| Nov. 2009 (original) | Fecha de lanzamiento prevista para el primer volumen. | Objetivo de publicación inicial para un volumen manejable. |
| Oct. 2009 (final) | Lanzamiento de “La Tormenta” (The Gathering Storm). | Primer volumen escrito por Brandon Sanderson. |
| 2010 | Lanzamiento de “Torres de Medianoche” (Towers of Midnight). | Segundo volumen de la trilogía final. |
| 2013 | Lanzamiento de “Un Recuerdo de Luz” (A Memory of Light). | Tercer y último volumen, completando la saga. |
Preguntas Frecuentes sobre “La Rueda del Tiempo” y su Conclusión
¿Quién escribió el libro de Jordan “La Tormenta”?
“La Tormenta” fue escrito por Brandon Sanderson, utilizando las extensas notas y el material inconcluso dejado por el autor original de la saga “La Rueda del Tiempo”, Robert Jordan. Jordan había comenzado a escribir el último volumen, titulado “Un Recuerdo de Luz”, antes de su fallecimiento, y Sanderson fue seleccionado por su viuda para completar la obra.
¿Por qué la novela final de Robert Jordan se dividió en tres libros?
La novela final de Robert Jordan, “Un Recuerdo de Luz”, se dividió en tres volúmenes (“La Tormenta”, “Torres de Medianoche” y “Un Recuerdo de Luz”) debido a su extensión masiva. Brandon Sanderson estimó que el material requerido para cerrar adecuadamente todas las tramas y personajes ascendía a más de 750.000 palabras, lo que habría resultado en un solo libro de unas 2.000 páginas, imposible de publicar y manejar. La división permitió que la historia se desarrollara plenamente sin sacrificar la calidad y que los libros se publicaran en un plazo razonable.
¿De qué trata “La Tormenta”?
“La Tormenta” se centra en dos hilos argumentales principales: la lucha del protagonista Rand al’Thor por mantener su cordura y unir las fuerzas del mundo para la Última Batalla, y los esfuerzos de Egwene al’Vere para unificar la Torre Blanca y exponer al Ajah Negro. El libro aborda los desafíos psicológicos de Rand y la intriga política y mágica de Egwene, resolviendo muchas subtramas y acelerando el ritmo de la saga hacia su clímax.
¿Cómo fue recibida “La Tormenta” por la crítica y el público?
“La Tormenta” fue muy bien recibida por la crítica y el público. Se convirtió en un best-seller del New York Times y fue elogiada por su ritmo más rápido en comparación con los volúmenes anteriores de la saga. Aunque algunos críticos notaron el estilo distintivo de Brandon Sanderson en la prosa, la mayoría apreció su habilidad para atar cabos sueltos y avanzar la trama de manera satisfactoria, honrando el legado de Robert Jordan.
¿Robert Jordan pudo terminar el libro antes de morir?
No, Robert Jordan no pudo terminar el libro antes de morir. Había comenzado a escribir “Un Recuerdo de Luz” y dejó extensas notas, un esquema detallado y una presentación verbal del final a su esposa y primo. Sin embargo, la novela no estaba completada en el momento de su fallecimiento en septiembre de 2007, lo que llevó a la decisión de que Brandon Sanderson la terminara póstumamente.
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