04/10/2022
En el corazón de la comarca del Matarraña, en la provincia de Teruel, se esconde un rincón de inigualable belleza y profunda historia: Cretas. Este pequeño y precioso pueblo, conocido por sus bellos paisajes y su entramado de calles medievales, es un destino que cautiva a quienes buscan la autenticidad de un pasado ancestral y la serenidad de un entorno natural privilegiado. Desde antiguos asentamientos íberos hasta impresionantes manifestaciones de arte rupestre, pasando por una rica herencia arquitectónica y una gastronomía que deleita los paladares más exigentes, Cretas se revela como un lugar donde cada rincón cuenta una historia y cada paso es un descubrimiento.

Cretas: Donde la Geografía Abraza la Historia y el Arte
Cretas se localiza estratégicamente en la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón, formando parte de la pintoresca comarca del Matarraña. Su terreno, aunque de costoso cultivo, es bañado por las aguas del río Algos, que nace en Beceite y se adentra en Arnes, marcando la división entre Aragón y Cataluña. También el río Matarranya atraviesa su término, siguiendo su curso hacia Valdeltormo. Esta ubicación geográfica no solo le otorga un paisaje diverso y fértil, sino que también lo sitúa en un cruce de caminos históricos y culturales.
El pueblo se encuentra a poca distancia de otros puntos de interés de la comarca, a solo 12 kilómetros de Calaceite por la carretera A-1413, un trayecto de apenas 15 minutos en coche. Desde Valderrobres, la capital del Matarraña, la distancia es aún menor, unos 10 kilómetros que se recorren en diez minutos por la misma vía. Incluso desde Horta de Sant Joan, en Cataluña, el acceso es rápido, a solo 15 minutos. Para quienes prefieren una forma de viaje más ecológica, la Vía Verde Val de Zafán pasa por Cretas, conectando el Bajo Aragón con Tortosa y ofreciendo una excelente opción para llegar en bicicleta, invitando a los cicloturistas a desviarse y explorar su casco histórico.
Un Legado Milenario: De Iberos a Patrimonio de la Humanidad
La historia de Cretas es tan profunda como sus raíces. Existen evidencias sólidas que confirman que el pueblo se asienta sobre un antiguo asentamiento íbero. La concentración de poblados ibéricos en el barranco del Calapatar y sus alrededores, específicamente en el triángulo Cretas-Calaceite-Mazaleón, es notable. Destacan Els Castellans en Cretas, San Antonio de Calaceite y San Cristóbal en Mazaleón, que entre el siglo V y el siglo II a.C. albergaron una población tan numerosa como la actual. La mejora de las condiciones de vida y el comercio con griegos y fenicios propiciaron el florecimiento de la cultura íbera, y en esta zona, la tribu de los ausetanos del Ebro.
Los primeros estudios arqueológicos en estos poblados fueron realizados por figuras pioneras como Juan Cabré y Pere Bosch i Gimpera. Pero la joya más valiosa de la presencia humana prehistórica en Cretas son, sin duda, las pinturas rupestres. En 1903, Juan Cabré descubrió en el barranco del Calapatá figuras de ciervos, un toro, un caballo y una cabra en la conocida Roca de los Moros. Aunque su hallazgo no se hizo público hasta 1907, atrajo la atención de Henri Breuil, uno de los arqueólogos europeos más eminentes de la época, quien, en colaboración con Cabré, estudió las pinturas y descubrió nuevas figuras en el barranco de Els Gascons.
Estas expresiones creenciales-artísticas, que datan de hace 10.000 a 6.500 años y son representativas del Arte Rupestre Levantino (el más singular de los artes prehistóricos europeos), fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, un reconocimiento a su valor universal excepcional. La identificación posterior de figuras humanas, como dos arqueros característicos del Arte Levantino, en revisiones de los años noventa, subraya la importancia de estos hallazgos.
Además de la huella íbera y prehistórica, Cretas también conserva restos de asentamientos romanos en el Campo Romano y una significativa herencia de la Orden de Calatrava, que ejerció su dominio tras la Reconquista durante los siglos XII y XIII, dejando su impronta en el escudo de la población.
Un Paseo por las Joyas Arquitectónicas de Cretas
El casco urbano de Cretas es un laberinto de calles empedradas y edificaciones históricas que invitan a un recorrido pausado. Al acceder, la primera parada obligatoria es la impresionante Iglesia de la Asunción.

La Iglesia de la Asunción: Un Monumento Manierista
El edificio que define el perfil de Cretas es, sin duda, su majestuosa Iglesia de la Asunción, aunque su parroquia esté bajo la advocación de San Juan Bautista, lo que a menudo causa confusión. Levantada en el siglo XVI sobre un templo anterior del siglo XIII, su construcción supuso la ruptura del trazado de la antigua muralla y la ocupación de uno de sus portales. El maestro constructor fue Sebastián Deixado. Su portada es una obra de arte con figuras de San Pedro y San Pablo, un friso con bajorrelieves de la Pasión y Muerte de Jesús, y representaciones de Dios Padre y la Coronación de la Virgen por la Trinidad. A pesar del expolio sufrido durante la Guerra Civil, ha sido restaurada y declarada Bien de Interés Cultural en 1983, conservando su imponente presencia.
La Calle Mayor y la Plaza Mayor: Corazones de la Villa
Si la iglesia es el perfil, la Calle Mayor es el corazón de Cretas. Una de las vías más antiguas e históricas, a la que se accede bajo el arco de la Casa Sapera, una antigua casa familiar del siglo XV asociada al obispo Francisco Climent (obispo Sapera). Haciendo esquina, la Calle de la Orden de Calatrava, popularmente conocida como la "calle de la carnicería", con hermosas ventanas góticas y una figura esculpida de un soldado en el número 7.
Desde la Casa Sapera, el trazado de Cretas sugiere un origen musulmán, con una calle central de la que derivan otras más estrechas y sin salida, como la Calle Serrano Aparicio (o de la Taleca) y la Calle San Roque, que conduce a su capilla-portal. El paseo culmina en la Plaza Mayor, hoy Plaza de España, el centro neurálgico de la vida social. Su elemento más característico es la magnífica columna central de 1584, el "Rollo de justicia", que en su día estuvo fuera de las murallas. Sobre ella, el antiguo escudo de la población narra su historia: la cruz de la Orden de Calatrava, el cordero pascual del obispado de Tortosa y las barras aragonesas, símbolos que se mantienen en el escudo moderno. La plaza está flanqueada por edificios nobles de sillería, algunos del siglo XV y otros más recientes, como el actual ayuntamiento y la antigua cárcel, visitable para los no claustrofóbicos.
Casa Turull y los Portales Capilla
La Casa Turull es otra construcción imponente, una casona barroca del siglo XVII que perteneció a una ilustre familia de constructores de órganos, responsables de obras en Vilafranca, Tarazona y Morella, entre otros. Su poder económico impulsó la construcción de varios edificios relevantes en Cretas. A pocos metros, en la misma calle, se encuentra la Capilla de San Antonio de Padua, un portal-capilla característico del Matarraña, resto de las antiguas murallas y consagrada en el siglo XVIII por agradecimiento de Felicísimo Turull al santo por no haber sufrido percances en las construcciones.
Otro portal-capilla significativo es el de San Roque, un antiguo acceso de la muralla consagrado para protección contra epidemias, especialmente la peste del siglo XVII. Junto a él se ubicó un "hospital", un albergue para necesitados que funcionó hasta el siglo XIX. El estribillo popular "La capelleta de Sant Roc, lo qui no acudirà la peste li agarrarà" aún resuena en la memoria colectiva.
Castillo de Queretes y Horno de Llerdà
Aunque hoy es una vivienda en la Plaza de la Señoría, el Castillo de Queretes (o "El Deumes") fue en su día el lugar de recaudación de diezmos y albergó la Iglesia Medieval de Sant Joan. Actualmente, es sede del centro de cultura municipal. Y para una experiencia más sensorial, el Horno de Llerdà, con su horno de leña de 1930, es una parada obligatoria para degustar y comprar dulces típicos de la zona, elaborados artesanalmente con productos locales.
Gastronomía de Cretas: Sabores con Tradición
La cocina de Cretas es un reflejo de su tierra y su historia, ofreciendo una experiencia culinaria auténtica y deliciosa. Los sabores tradicionales son los protagonistas, con platos que transportan a épocas pasadas y que se basan en productos locales de alta calidad.
Entre los productos estrella de la zona destaca el aceite de oliva virgen extra, proveniente de una región con una larga tradición olivarera. No se puede visitar Cretas sin probar un buen pan con este oro líquido. Otro manjar imperdible es el queso de cabra artesanal, un producto que evoca los verdes pastos de las montañas turolenses con cada bocado. La trufa negra también es un ingrediente muy apreciado en la gastronomía local, aportando un toque de distinción a muchos platos.

En cuanto a los platos típicos, la "olleta de Cretas", un contundente guiso de alubias con carne de cerdo y verduras, y el famoso "trinxat", una deliciosa mezcla de patatas, col y panceta, son imprescindibles para quienes buscan sumergirse en la cocina cretensense. Y para los amantes de lo dulce, la oferta es igualmente tentadora: las "coquetas", dulces fritos de harina, leche y azúcar, y los "pastissets", pequeñas empanadas rellenas de cabello de ángel o crema pastelera, son solo algunos ejemplos de la repostería tradicional que se puede encontrar en el Horno de Llerdà y otros establecimientos locales.
Además, Cretas cuenta con un café-restaurante cultural que ofrece un ambiente agradable, música y productos excelentes de la tierra, además de un espacio de exposición para artistas locales, ideal para relajarse y disfrutar de la cultura culinaria y artística del pueblo.
Cultura Viva y Festividades en Cretas
Cretas es un pueblo que respira cultura y tradición a través de sus eventos y festividades a lo largo del año.
Para quienes deseen profundizar en la historia y costumbres de la comarca, el Centro de Interpretación del Matarraña, ubicado en la planta baja del Centro Cultural, ofrece exposiciones interactivas sobre la Ruta de los Íberos y la vida en Cretas. Los amantes del arte contemporáneo encontrarán en el Museo de Arte Contemporáneo de Cretas una colección impresionante de obras de artistas locales e internacionales, con exposiciones temporales y eventos artísticos.
El calendario festivo de Cretas es vibrante y diverso. Las Fiestas Mayores se celebran del 7 al 12 de octubre, con días dedicados a Santa Pelagia (8 de octubre) y el Pilar (12 de octubre). También se viven con intensidad las Fiestas de agosto, del 14 al 16. Otras festividades que marcan el año incluyen las fiestas de San Antonio el 17 de enero, con sus tradicionales hogueras; las festividades de Santa Águeda hacia el 5 de febrero, una fiesta dedicada a las mujeres; la Feria del Vino; la celebración de San Jorge el 23 de abril; la romería de la ermita en el segundo fin de semana de mayo; y la Fiesta de los Quintos en julio. Estas celebraciones son una excelente oportunidad para sumergirse en el espíritu festivo y hospitalario de los cretenses.
Opciones de Alojamiento en Cretas
Si te preguntas dónde alojarte para disfrutar de este encantador rincón del Matarraña, Cretas ofrece diversas opciones para una estancia confortable y auténtica.
Una de las opciones destacadas es el Hotel Villa de Cretas, un establecimiento de estilo rústico ubicado en la Plaza Mayor. Con una estrella y reseñas muy positivas, promete una estancia confortable y con encanto, sumergiéndote directamente en el corazón histórico del pueblo.
Para quienes buscan una experiencia más inmersiva en el entorno rural, la oferta de casas rurales en Cretas es amplia y variada, asegurando que cada visitante encuentre la opción perfecta para su alojamiento, ya sea una escapada romántica o unas vacaciones familiares.

Además, Cretas piensa en los viajeros con autocaravana, disponiendo de un aparcamiento habilitado con todos los servicios necesarios para estancias de hasta 48 horas. Situado junto al campo de fútbol y en el centro de la población, este espacio cuenta con una veintena de olivos centenarios que proporcionan una estupenda sombra, haciendo la estancia cómoda y agradable.
Preguntas Frecuentes sobre Cretas
¿Es Cretas un buen destino para familias?
Absolutamente. Cretas es un destino ideal para familias. Su casco histórico es seguro y peatonal, ofreciendo un entorno perfecto para pasear y explorar. Las actividades como la visita al Centro de Visitantes sobre los íberos, la degustación de dulces en el Horno de Llerdà y la cercanía a la Vía Verde para paseos en bicicleta, junto con la naturaleza de los Puertos de Beceite, proporcionan opciones de entretenimiento y aprendizaje para todas las edades.
¿Cuándo es la mejor época para visitar Cretas?
Cretas es atractivo en cualquier época del año. La primavera es espectacular por la floración de los campos y el colorido de la naturaleza, especialmente visible desde el Mirador de los Puertos de Beceite. El verano es ideal para disfrutar de actividades al aire libre y las fiestas de agosto. El otoño ofrece paisajes impresionantes con los cambios de color de la vegetación y la posibilidad de disfrutar de la Feria del Vino. El invierno, más tranquilo, permite apreciar la arquitectura y la gastronomía local sin aglomeraciones, y coincide con festividades como San Antonio y Santa Águeda.
¿Se puede llegar a Cretas en transporte público?
La información proporcionada indica que el acceso principal a Cretas es en coche, con carreteras en perfecto estado desde localidades cercanas como Calaceite y Valderrobres. También se destaca la posibilidad de llegar en bicicleta a través de la Vía Verde Val de Zafán. Si bien no se menciona directamente el transporte público regular, la opción más cómoda y flexible para explorar la zona circundante y sus atractivos es el vehículo particular o la bicicleta.
¿Qué tipo de arte rupestre se puede encontrar en Cretas?
En Cretas se encuentran importantes muestras de Arte Rupestre Levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las pinturas descubiertas en la Roca de los Moros, en el barranco del Calapatá, incluyen figuras de ciervos, un toro, un caballo y una cabra. Posteriormente, se identificaron también figuras humanas, como arqueros, en el Abrigo dels Gascons. Estas representaciones son testimonio de los grupos cazadores-recolectores que habitaron la zona hace milenios.
¿Qué actividades al aire libre se pueden realizar cerca de Cretas?
Cretas es un paraíso para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre. Se encuentra cerca del Parque Natural dels Ports, ideal para senderismo y fotografía, con rutas como la de la Masía de los Frailes. El Pantano de Pena ofrece oportunidades para deportes acuáticos como el kayak y rutas de senderismo con vistas espectaculares, cascadas y cuevas. La Vía Verde Val de Zafán es perfecta para paseos en bicicleta o a pie, y el Mirador de los Puertos de Beceite permite disfrutar de panorámicas impresionantes.
Cretas, con su mezcla de historia milenaria, paisajes que quitan el aliento, una arquitectura que narra siglos de vivencias y una cultura gastronómica que deleita los sentidos, se erige como un destino que merece ser descubierto. Desde los vestigios íberos hasta la hospitalidad de sus gentes, cada detalle en Cretas invita a vivir una experiencia auténtica y memorable. Es un lugar donde la tradición se fusiona con la belleza natural, ofreciendo una escapada perfecta para quienes buscan desconectar y conectar con la esencia de un pueblo que guarda tesoros en cada una de sus piedras.
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