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Dominando la Primera Persona: La Voz de tu Historia

06/06/2025

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En el fascinante universo de la narrativa, la voz del narrador es el hilo invisible que conecta al autor con el lector, guiándolo a través de mundos y experiencias. Entre las diversas opciones, el narrador en primera persona se ha consolidado como uno de los favoritos, especialmente en la novela. Su aparente sencillez, al contar la historia desde el 'yo', esconde sin embargo una complejidad que, una vez dominada, permite crear voces narradoras ricas, personales y profundamente verosímiles. Este extenso artículo se sumergirá a fondo en este tipo de narrador, explorando sus desafíos, revelando cómo superarlos y ofreciendo consejos prácticos para maximizar su potencial.

¿Cómo escribir en primera persona?
Cuando escribimos en primera persona tenemos tendencia a hacer lo mismo: a separar la voz narradora del personaje, de forma que esa voz también nos dice que el personaje hace cosas, siente cosas, que el personaje reflexiona, etc. Como si lo estuviera viendo desde fuera.
Índice de Contenido

¿Qué es el Narrador en Primera Persona?

Básicamente, escribir en primera persona significa narrar la historia desde el punto de vista de un personaje, empleando la primera persona verbal, es decir, el 'yo'. A diferencia de la tercera persona, donde la voz narradora y el personaje son entidades separadas, aquí la voz se identifica directamente con el personaje. Esto implica que todo lo que se cuenta es percibido, pensado, sentido y vivido por ese personaje.

Desde las primeras frases, es crucial establecer esta perspectiva. Piensa en inicios icónicos como “Anoche soñé que volvía a Manderley” de Rebeca de Daphne du Maurier o “Llamadme Ismael” de Moby Dick de Melville. Estos ejemplos no solo capturan la atención, sino que inmediatamente sumergen al lector en la mente del narrador. Comenzar con descripciones impersonales o enfocándose en otros personajes sin la voz del 'yo' puede resultar desorientador y romper la inmersión inicial.

Si comparamos una misma escena en tercera y primera persona, la diferencia es fundamental:

Narración en 3ª Persona: “Esther se sorprende cuando escucha unos pasos que la siguen mientras camina por la calle. Siente el corazón golpeándole en el pecho. Se pregunta si van a atacarla y piensa: debo darme prisa. Así que, al ver el semáforo en verde, echa a correr para cruzarlo.”

Narración en 1ª Persona (directa): “Me sorprendo cuando escucho unos pasos que me siguen mientras camino por la calle. Siento el corazón golpeándome en el pecho. Me pregunto si van a atacarme y pienso: debo darme prisa. Así que, al ver el semáforo en verde, echo a correr para cruzarlo.”

Aunque la segunda es una traducción literal, veremos cómo la primera persona puede ir mucho más allá para generar una conexión profunda.

¿Cómo escribir una historia en primera persona?
En este artículo, quiero compartir contigo ocho consejos que te enseñarán a cómo escribir una historia en primera persona, una de las herramientas narrativas más potentes para conectar con el lector de manera personal.

¿Por Qué Elegir la Primera Persona?

La elección de la primera persona no es caprichosa; obedece a razones estratégicas que buscan potenciar la experiencia del lector:

  • Cercanía e Intimidad: Es la forma más natural de contar una historia, similar a cómo un amigo nos relataría una anécdota. Esto genera un vínculo inmediato y una sensación de confianza entre el lector y el personaje.
  • Acceso Directo a la Subjetividad: Permite explorar los pensamientos, opiniones y emociones internas del personaje sin filtros. El lector se sumerge en la mente del protagonista, comprendiendo sus motivaciones y conflictos desde una perspectiva única.
  • Caracterización Profunda: La forma en que el personaje narra, sus expresiones, su vocabulario y aquello en lo que se fija, revelan su personalidad, sus valores y su bagaje vital.
  • Manejo de la Información y el Suspense: Al estar limitada al conocimiento del narrador, se puede jugar con la intriga. Lo que el personaje desconoce se convierte en un misterio para el lector, generando suspense y manteniendo el interés.
  • Credibilidad y Verosimilitud: La historia se siente más real porque es contada por alguien que la vivió. Esta autenticidad puede ser muy poderosa, incluso permitiendo explorar el concepto de un narrador no fiable.

Rompiendo la Muralla: La Clave de la Inmersión

Uno de los mayores desafíos y oportunidades de la primera persona es derribar la «muralla» que a menudo se interpone entre el narrador y el personaje. No se trata solo de cambiar los verbos a la primera persona, sino de permitir que la voz narrativa emane directamente del cerebro y los sentidos del personaje, sin intermediarios. La clave es mostrar, no decir.

No hace falta especificar que el narrador “ve” u “oye”

Si el personaje está narrando, se asume que lo que describe lo está percibiendo. Eliminar verbos como “escuché” o “vi” agiliza el texto y lo hace más directo. Si dices “unos pasos me siguen”, ya sabemos que los ha escuchado; si mencionas “el semáforo está en verde”, se entiende que lo ha visto.

No hace falta especificar que el narrador “piensa” o “se pregunta”

De igual forma, al estar dentro de la mente del personaje, cualquier frase que escribamos ya es un pensamiento o una pregunta suya. Introducir los pensamientos y las preguntas directamente, a menudo con signos de interrogación o exclamación, añade inmediatez y emoción.

¿Cómo escribir una narrativa en primera persona?
Puedes escribir un cuento, una novela o un artículo de opinión. Crear una narrativa efectiva en primera persona requiere de talento y de constancia. Además, también requiere una revisión minuciosa de la redacción cuando termines. Usa el tiempo presente para que la historia progrese.

No narres las acciones: métete en la acción

En lugar de decir “Mientras intentaba abrir la puerta, que estaba atascada, alguien me llamó por mi nombre”, podemos escribir: “El picaporte de la puerta no cedía. «¡Esther!», gritó alguien”. El personaje no “ve” su propia acción, simplemente la realiza.

No hace falta especificar que el narrador “siente” o “duda”

Cualquier sensación física o emoción que experimente el personaje se entiende que la está sintiendo. No es necesario añadir “sentí el corazón golpeándome”. Es más impactante decir “El corazón empezó a golpearme en el pecho”.

Muestra la sorpresa, no la reflexión sobre la sorpresa

En lugar de explicar que el personaje se sorprende, muéstralo directamente. Los signos de exclamación son tus aliados. “Lo que más me llamó la atención fue que no tenía ventanas” es menos impactante que “Pero… ¡no tenía ventanas!”. Las interjecciones o incluso palabrotas (si el personaje las usaría) pueden añadir un toque de autenticidad y emoción.

¿Cuáles son los beneficios de escribir en primera persona?
Escribir en primera persona es una modalidad única, a través de la cual podrás regalarle a tu lector un asiento en primera fila. Si decides aplicar este punto de vista a tu historia, además tendrás muchos más beneficios, ya que escribir correctamente en primera persona mejora determinados aspectos a la hora de contar algo. Por ejemplo:

Tabla Comparativa: Rompiendo la Muralla

Versión Inicial (con muralla)Versión Mejorada (muralla rota)
Me sorprendo cuando escucho unos pasos que me siguen mientras camino por la calle.¡Unos pasos me siguen por la calle!
Siento el corazón golpeándome en el pecho.El corazón empieza a golpearme en el pecho.
Me pregunto si van a atacarme y pienso: debo darme prisa.¿Van a atacarme? Mierda, debo darme prisa.
Así que, al ver el semáforo en verde, echo a correr para cruzarlo.Como el semáforo está en verde, echo a correr: tengo que cruzarlo.

La versión mejorada, aunque sutilmente diferente, es más ágil, directa y genera mayor empatía. Cuando se aplica consistentemente a lo largo de una obra, la cercanía con el personaje es notable.

La Personalidad del Narrador: Tu Personaje, No Tú

El narrador en primera persona no eres tú, el autor; es tu personaje. Y este personaje posee una personalidad única, un pasado, valores, defectos y una forma particular de ver el mundo. Esto debe reflejarse en cómo narra la historia.

La personalidad del narrador influye en:

  • En qué se fija: Un enfermero notará detalles de salud en un accidente, mientras que un misántropo solo buscará alejarse.
  • Su enfoque: ¿Se centra en los problemas, las soluciones, el drama, el pasado o las posibilidades?
  • Su estilo de expresión: ¿Es cínico, lírico, optimista, coloquial, dramático, directo, gruñón, dubitativo?

Ejemplos de Personalidades Narrativas:

  • Cínico/Adolescente: “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací… pero no tengo ganas de contarles nada de eso.” (El guardián entre el centeno, J. D. Salinger)
  • Lírico: “El calor me despertó al filo de la medianoche. Y el sudor. El cuerpo de aquella mujer hecho de tierra, envuelto en costras de tierra, se desbarataba…” (Pedro Páramo, Juan Rulfo)
  • Optimista: “La lectura de mi tesis fue ayer. Por fin soy doctor, ¡yupi! ‘Regeneración neuronal en ratas tras el tratamiento con nanobots’ ¡Es la hora del bailecito de la victoria!” (Los límites del cielo, Iranzu Tato)
  • Coloquial: “Joder. ¿Pero qué he hecho para merecerme esto? Tirada en mi cama en posición fetal me pliego como uno de esos bichos que se hacen una bola.” (Sangre oscura, Yaiza Carrasco)
  • Reina del Drama: “Los pensamientos sobre mis elaboradas muertes llenan el vacío de estos días en la ciudad de París, ahora desolada y pútrida… ¿Por qué todo tiene que pasarme a mí?” (¿Acaso no son muertos vivientes?, Diana P. Morales)

Estos ejemplos demuestran cómo un mismo evento o situación puede ser narrado de maneras radicalmente distintas según la lente del personaje.

¿Por qué los escritores noveles prefieren escribir en primera persona?
Como hemos dicho, es muy común que los escritores noveles prefieran escribir en primera persona. Lo vemos de continuo entre los alumnos de nuestro Curso de Novela. Es un punto de vista a través del cual resulta sencillo profundizar en las emociones y sentimientos de los personajes, especialmente del protagonista.

Tipos de Narradores que Usan la Primera Persona

La primera persona ofrece una sorprendente versatilidad en sus modalidades:

  • Narrador Protagonista: El más común. El personaje principal cuenta su propia historia desde su punto de vista. Ejemplos incluyen El nombre del viento de Patrick Rothfuss o El otro de Jorge Luis Borges.
  • Narrador Testigo o Periférico: Un personaje secundario o un observador ajeno a la trama principal narra los acontecimientos que le suceden a otro. Un ejemplo clásico es el Dr. Watson en las historias de Sherlock Holmes.
  • Monólogo Interior: La historia se desarrolla a través de los pensamientos, reflexiones y emociones del protagonista, a menudo de forma no lineal, como un flujo de conciencia. Puede ser más complejo para el lector, pero muy íntimo.
  • Primera Persona Plural: Un grupo de personajes narra la historia colectivamente, usando el “nosotros”. Puede ser efectivo en historias cortas o novelas cortas para dar una perspectiva coral.
  • Primera Persona Múltiple: Varios personajes narran la historia, cada uno desde su propia perspectiva en primera persona. Esto permite al lector ver la trama desde diferentes ángulos y profundizar en múltiples mentes.
  • Narrador Epistolar: La historia se cuenta a través de cartas, diarios, correos electrónicos u otros documentos escritos por el personaje. Este formato crea una ilusión de realidad y cercanía, como en Frankenstein de Mary Shelley.
  • Narrador No Fiable: Una variante avanzada donde el narrador manipula la verdad, miente o tiene una percepción distorsionada de la realidad. Requiere habilidad para dosificar la información y no frustrar al lector, pero puede ser muy potente, como en La naranja mecánica.
  • Metanarrativa: El personaje es consciente de que está contando una historia y a quién. Puede dirigirse directamente al lector o a un personaje específico dentro de la ficción, como en Las ventajas de ser un marginado.

Consejos Prácticos para Dominar la Primera Persona

Más allá de la teoría, la práctica se beneficia de trucos específicos:

1. Introduce la Información del Personaje Cuanto Antes

El lector empieza a construir una imagen del personaje desde la primera palabra. Detalles como el género, la edad, el nombre y el aspecto son cruciales para evitar que el lector cree una imagen mental errónea que luego deba corregir. Como es raro que un personaje se presente a sí mismo directamente, busca trucos:

  • Género: Un adjetivo en las primeras frases: “Agotada, me senté a esperar el tren.”
  • Edad y Aspecto: Mirarse en un espejo, ver una foto, un diálogo donde alguien mencione su apariencia (“Con lo bonita que tú eres, con ese pelo tan largo…”), compararse con otro personaje (“Yo no era tan alta como Esther…”), describir su complexión al vestirse, o un monólogo interno (“A mis 57 años, ya había aprendido que…”).
  • Nombre: Que alguien lo diga en un diálogo, verlo escrito (en una carta, buzón), recibir mensajes, recordar frases del pasado (“Esther, hija mía, eres muy testaruda…”), o hablar consigo mismo (“Mira que eres torpe, Esther”).

2. El Tiempo Verbal: Pasado o Presente

Puedes narrar en:

  • Pasado: Lo más común. El personaje relata eventos ya vividos, lo que permite la introspección y la reflexión. “No lo veía entre la gente. Lo había perdido…”
  • Presente: La acción y la narración son simultáneas, creando un mayor dinamismo e inmediatez. “No lo veo entre la gente. Lo he perdido…”

Ambos pueden mezclarse, usando el pasado para flashbacks y el presente para la trama principal. La elección debe alinearse con el tono y el ritmo deseado para la historia.

3. Muestra, No Digas (Revisitado)

Esta regla de oro es aún más vital en primera persona. La tentación de simplemente “explicar” lo que el personaje sabe o siente es fuerte, dado el acceso ilimitado a su mente. Sin embargo, la literatura no consiste en dar información, sino en hacer que el lector viva la historia. En lugar de “Estudié 5 años para convertirme en arquitecta y ahora trabajo en un estudio con otras dos personas, una de las cuales me está haciendo la vida imposible”, muestra a la protagonista en su trabajo, diseñando un edificio y lidiando con un compañero problemático. Las escenas, los diálogos y los detalles son esenciales para emocionar.

4. El Punto de Vista Limitado: Sácale Partido

La limitación de contar solo lo que el personaje conoce puede ser una ventaja para crear intriga y profundidad:

  • Crear Intriga: Si el personaje no sabe algo, es una intriga más para el lector. ¿Fue despedido por llegar tarde o porque el jefe le tiene ojeriza?
  • Sorprender al Lector: Algo que el personaje pensaba de otra persona puede resultar no ser cierto, añadiendo verosimilitud y riqueza a la historia.
  • El Narrador Miente: El narrador no fiable es una herramienta poderosa que, bien dosificada, puede mantener al lector enganchado, cuestionando la realidad de lo que se le cuenta.

5. Evita el Síndrome del “Yo-Yo”

El uso excesivo del pronombre “yo” al inicio de cada frase es un error común que distrae y aleja al lector. En lugar de “Yo era consciente de que no todo podía salir bien. Yo tampoco quería que los eventos recientes hubieran terminado así…”, opta por “Era consciente de que no todo podía salir bien. Tampoco deseaba que los eventos recientes hubieran terminado así…”. El lector ya sabe que la voz es la del personaje; la repetición es innecesaria y rompe la fluidez.

¿Cómo redactar un libro?
El primer paso para redactar un libro es tener una idea. Pero, para saber cómo escribirlo tendrás que tener claro la temática y el género literario. Para ello es necesario que te hagas una serie de preguntas, comenzando por “¿Qué quiero contar?”. Volvamos a esa imagen que has formado en tu cabeza y sobre la que girará tu obra.

6. Incluye Reflexiones y Opiniones

De vez en cuando, introduce los pensamientos y reflexiones del personaje sobre lo que ocurre, su vida o el mundo en general. Esto ayuda al lector a acercarse al personaje, comprender su personalidad, sus valores y sus creencias, generando una conexión emocional más profunda. Combina estas reflexiones con la acción y los diálogos para que fluyan naturalmente.

Errores Comunes a Evitar

Para pulir tu escritura en primera persona, ten en cuenta estos tropiezos frecuentes:

  • Empezar cada frase con “yo”: Como ya se mencionó, es repetitivo y rompe la inmersión.
  • Usar verbos de percepción innecesariamente: “Pensé”, “escuché”, “sentí”, “vi”. Elimínalos para una experiencia más directa e íntima.
  • No diferenciar la voz del personaje de la del autor: El personaje debe tener su propia voz, que no es la tuya.
  • Convertir la historia en un diario personal sin interés: Si la vida del personaje no es intrínsecamente emocionante, la narración en primera persona corre el riesgo de volverse aburrida si solo se enfoca en vivencias triviales sin un conflicto o trama definidos.

Conclusión

Escribir en primera persona, aunque pueda parecer sencillo por su cercanía a nuestra forma natural de comunicarnos, es un arte que requiere atención al detalle y práctica. Dominar la voz del personaje, romper la «muralla» entre narrador y lector, y aprovechar la limitación del punto de vista para crear intriga son solo algunas de las técnicas que transformarán un relato común en una experiencia inolvidable. La empatía que se genera al permitir que el lector se meta en la piel del protagonista es una de las mayores recompensas de esta técnica. Así que, atrévete a explorar las infinitas posibilidades que ofrece la primera persona; tu próxima gran historia espera ser contada desde el 'yo' más auténtico.

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