19/03/2022
La maquetación de un libro es mucho más que simplemente organizar texto en páginas; es el arte de darle vida y forma a tu historia, presentando tu trabajo de una manera profesional y atractiva. Una buena maquetación no solo refleja el esmero y la dedicación que hay detrás de cada palabra, sino que también garantiza una experiencia de lectura fluida y agradable para el lector. Si estás en la misión de autopublicar tu obra y necesitas maquetarla para enviarla a la imprenta, pero tus recursos son limitados o no dispones de los conocimientos necesarios para delegar esta tarea en un profesional, has llegado al lugar indicado. Desde Autopublicando, te explicaremos todos los entresijos que envuelven la edición del texto, para que tu obra cumpla con los estándares mínimos de calidad que reinan en la industria editorial.

Aunque siempre aconsejamos delegar esta tarea en un profesional si tienes los recursos necesarios, ya que a posteriori sabrás valorar el tiempo que ganas y la calidad que suma a tu proyecto, entendemos que no siempre es una opción viable. Este tutorial está pensado para principiantes que se quieran adentrar en el mundo de la autopublicación y busquen establecer las bases para futuros proyectos. Si eres un profesional del sector o un escritor consagrado, es probable que no encuentres conocimientos nuevos aquí, ya que nuestra finalidad es formar a personas que no son profesionales y que solo disponen de la herramienta de edición de textos más famosa del mundo: Microsoft Word.
- ¿Qué es la Maquetación de un Libro?
- Herramientas para Maquetar: Word vs. Software Profesional
- Paso a Paso: Dando Formato a tu Novela o Escrito
- La Estructura Interna: Páginas de Cortesía
- Detalles que Marcan la Diferencia: Encabezados y Pies de Página
- Organización del Contenido: Títulos de Capítulos
- La Esencia del Texto: Elección de la Tipografía
- Numeración de Páginas: El Conteo Silencioso
- La Prolijidad del Texto: Justificación y Guiones
- ¡Casi Listo! Preparando el Archivo para la Imprenta
- Factores a Considerar con la Imprenta
- Preguntas Frecuentes sobre Maquetación de Libros
- Conclusión
¿Qué es la Maquetación de un Libro?
Según la Real Academia Española (RAE), maquetar es hacer la maqueta de una publicación que se va a imprimir. Sin embargo, en el contexto editorial, el significado se amplía considerablemente. Maquetar un libro implica estructurar, mover y presentar correctamente el texto y los elementos gráficos en el papel para una impresión legible, atractiva y coherente. Es el proceso de diseño y composición de las páginas interiores de una obra, cuidando cada detalle para que el resultado final sea impecable.
Herramientas para Maquetar: Word vs. Software Profesional
Microsoft Word (incluido en el actual Office 365) es, sin duda, el programa más utilizado a nivel usuario. Es un software muy completo con multitud de opciones que permiten trabajar de manera fácil, sencilla e intuitiva. Aunque no es la herramienta principal utilizada por los profesionales del sector para maquetar textos literarios (para ello existen programas mucho más específicos como Adobe InDesign, QuarkXPress o FreeHand), Word sí nos permite crear y organizar nuestros textos de una manera clara, sencilla y que cumpla con los estándares de las imprentas. Para este tutorial, nos centraremos en cómo aprovechar al máximo las capacidades de Word para obtener un resultado aceptable.
Paso a Paso: Dando Formato a tu Novela o Escrito
Si has llegado hasta aquí, es muy probable que ya tengas todo tu texto escrito. Antes de comenzar a maquetar, debes saber que no todos los libros se maquetan de la misma forma. Un cuento o un libro sobre inversión en bolsa tienen características que están en las antípodas tanto en contenido como en maquetación. Nos centraremos en cómo maquetar cuentos, relatos, novelas cortas y novelas estándar.
Definiendo el Tamaño Ideal de tu Libro
Antes que nada, debes hacerte una idea clara del tamaño que va a tener tu novela, no solo en ancho, sino en el tamaño de su frontal. La longitud del texto influye directamente en el tamaño seleccionado. Por ejemplo, si tienes un libro de 1000 páginas, no puedes elegir un tamaño pequeño porque el libro físicamente perdería toda la operatividad y posiblemente acabaría rompiéndose.
- Lo estándar para novelas cortas o novelas es utilizar el tamaño de una hoja A5, es decir, 14,8 centímetros x 21 centímetros.
- Si deseas crear una edición de bolsillo, debes utilizar un tamaño más pequeño, por ejemplo, 12 centímetros x 18 centímetros.
Una vez que tengas claro el tamaño, abre Word, ve a la pestaña «Disposición», pulsa sobre el botón «Tamaño» y establece las medidas elegidas. Es crucial que, a la hora de escribir tu texto, lo hagas consciente del formato en que piensas imprimirlo. Si no, al cambiar a otro tamaño, el número de páginas se puede disparar o acortar exponencialmente. Para novelas con muchas páginas, el formato 14,8 cm × 21 cm es ideal para cubrir la mayor parte del papel y disminuir el coste de impresión. Nunca debes bajar el tamaño de la fuente o de los márgenes para reducir el número de páginas; el texto debe ser siempre claro y legible para el lector.
Configurando los Márgenes Perfectos
Los libros o manuscritos van pegados, grapados o cosidos por uno de los laterales. Dependiendo de si la página donde está tu texto está situada a un lado o a otro, el margen pegado será diferente al del extremo contrario. El lado que va cosido o pegado debe tener algo más de margen, ya que la apertura de las hojas dificultará la lectura de las palabras pegadas al interior. La opción aconsejable en Word es la de «Márgenes simétricos». Puedes configurarlo pulsando sobre «Márgenes», después sobre «Márgenes personalizados...» y, por último, seleccionando las opciones en la pantalla de configuración.
Esta opción facilita enormemente el trabajo porque los márgenes de cada página par e impar serán diferentes, ya que el sistema detectará automáticamente dónde se encontrará el sistema de encuadernación. Las páginas pares están en el lado izquierdo del lector, y las impares a la derecha. Para aprovechar al máximo el papel, se recomienda un margen externo de aproximadamente 18 mm y un margen interno de aproximadamente 21 mm. De esta manera, el libro se puede pegar o coser en un espacio en blanco de aproximadamente 3 mm, el texto se verá correctamente y no parecerá hundirse en la unión de las hojas.
Por último, es necesario establecer los márgenes superior e inferior. Esta configuración varía en función del autor, pero se recomienda siempre más espacio en la parte inferior que en la superior. La razón es sencilla: al leer, el lector normalmente agarra el manuscrito por la parte inferior, y su mano actúa como un elemento más del libro, por lo que un margen inferior más amplio ofrece mayor comodidad.
Integrando Imágenes y Gráficos
Si tu texto literario debe incluir dibujos, fotos o gráficos, debes tener claros varios aspectos:
- Resolución: Las imágenes deben poseer una alta resolución. Como mínimo 200 ppp (píxeles por pulgada), pero lo estándar en la industria es 300 ppp. Esto es fundamental para evitar desenfoque o pixelaciones.
- Modo de Color: Asegúrate de que las imágenes utilizan el modo de color CMYK (en Photoshop, por ejemplo, se ajusta en Imagen, Modo, Color CMYK). El estándar en internet es RGB, pero este modo está pensado para pantallas, no para impresión física.
- Ubicación y Tamaño: La ubicación y el tamaño de la imagen pueden causar serios problemas. Si la imagen va a ir a página completa hasta el borde de corte (lo que se conoce como sangrado o bleed), tendrás que otorgarle al menos unos milímetros extra sobre los límites del tamaño elegido. Esto asegura que, al realizar los cortes automáticos, la página quede completamente ocupada por la imagen sin márgenes indeseados.
Estos consejos son básicos para operar con imágenes. Te recomendamos expandir tus conocimientos sobre la impresión de imágenes en imprenta o, si la complejidad es alta, decantarte por un servicio profesional de maquetación.
La Estructura Interna: Páginas de Cortesía
Cuando abres cualquier libro, no encuentras la lectura de inmediato. Normalmente, se reservan algunas hojas para el título y autor, datos de copyright, dedicatorias, agradecimientos o prólogos. Todos estos textos están envueltos entre algunas páginas totalmente en blanco. A continuación, te dejamos un esquema posible para estas páginas iniciales:
- Hojas 1 y 2: Deben dejarse completamente vacías. Se utilizan para la unión del cartón de la portada con el papel del resto del libro.
- Hoja 3: Se utiliza para el título de tu texto literario junto con el nombre del autor o autores.
- Hoja 4: Incluye todos los datos legales del libro: número de ISBN, datos de la editorial, la imprenta, la fecha de publicación, registro de la propiedad intelectual, etc. Al ser información técnica, el tamaño de la letra y la ubicación pueden ser discretos (por ejemplo, en el lado inferior derecho o izquierdo).
- Hoja 5: Aquí puedes recrearte en colocar tu título utilizando todos los elementos estéticos que necesites. Lo ideal es que este título se parezca mucho al que figura en la portada exterior de la novela.
- Hoja 6: Se deja completamente en blanco de nuevo.
- Hoja 7: Se utiliza para colocar una cita que sirva de inspiración, una dedicatoria o cualquier elemento para ambientar al lector.
- Hoja 8: Se deja completamente vacía.
- Hoja 9: Si tu libro es de temática técnica o académica, aquí puedes ubicar el índice. Si es un texto de ficción, la mejor opción es dejarlo para la parte final del ejemplar.
- Hoja 10: Se deja completamente vacía.
- Hoja 11: Aquí podrás empezar con el prólogo o directamente con el texto literario. ¡Aquí empieza tu libro!
Es importante remarcar que estas páginas de cortesía no van numeradas (no llevan marcado el número en la parte inferior de la hoja), pero sí se contabilizan en el conteo total de páginas de tu libro.
Detalles que Marcan la Diferencia: Encabezados y Pies de Página
Encabezados (¿Usar o no usar?)
Ser discreto y tener líneas elegantes debe ser tu primera misión. Cualquier elemento estético que agregues puede producir un efecto contrario al deseado. Al agregar un encabezado, debes valorar la comodidad visual del lector. Si lo utilizas, asegúrate de que el encabezado de las páginas pares sea diferente al de las impares, pero que se perciban simétricos, es decir, que las dos páginas se vean como una única. Existen todo tipo de encabezados, algunos contienen información sobre el capítulo o título de la obra, otros son meramente estéticos. En el caso de las novelas, no es aconsejable el uso de encabezados. Pero si estás ante un libro técnico o académico, sí es práctico incluir un encabezado con información del capítulo, ya que estos libros son usados como consulta y facilitan la navegación. El encabezado siempre debe ir colocado en el margen superior sobre el texto y su tamaño, color y forma de fuente deben ser diferentes al del resto del texto.
Pies de Página (Obligatorios en ciertos casos)
Hoy en día, muchos libros, incluso de ficción, contienen palabras o tecnicismos desconocidos para una gran audiencia. En estos casos, es necesario tener pies de página donde se expliquen aquellas palabras de difícil entendimiento. Sin embargo, si son pocas las palabras a definir, quizás sea más conveniente hacer un glosario al final del libro. Cualquier nota al pie siempre debe diferenciarse en tamaño y separarse del resto del texto. Las referencias que incluyas en el pie de página deben ir en la misma hoja en la que figura la referencia; esta es una regla obligatoria al maquetar.
Organización del Contenido: Títulos de Capítulos
Existen diferentes opciones para plasmar los títulos de los capítulos de tu obra literaria: el número del capítulo con números romanos, el título del capítulo variando la fuente y el tamaño, o incluso dejar esta parte completamente vacía (aunque es poco aconsejable). También puedes optar por diferentes combinaciones. Tu obra debe ser tu guía, y el diseño y maquetación deben adaptarse a ella. Por lo tanto, céntrate en lo que la obra sugiere.
En las novelas o escritos de ficción, lo habitual es comenzar los capítulos en la página derecha, es decir, siempre en la página con número impar. Aunque para lograr esto, tengamos que sacrificar y dejar una página completamente vacía. Esta es una norma general al maquetar; en otro tipo de escritos, se tolera que los capítulos comiencen en la página par. El mejor consejo es que ojees algunos de los libros que tengas a mano e intentes imitar a los profesionales que los han editado. Con este sistema, conseguirás ser fiel a los estándares del sector profesional y aprender a maquetar de manera más eficiente.
La Esencia del Texto: Elección de la Tipografía
La elección de la fuente de texto, o tipografía, es crucial. Quizás hayas cometido el error de usar fuentes de webs gratuitas sin asegurar la legibilidad del texto. La tipografía nos acompañará durante toda la lectura, por lo que siempre debe primar la comodidad del lector. Las más recomendables para maquetar son las estándar de la industria y que se denominan serif (no todas). Estas fuentes poseen un pequeño apéndice al final que permite enlazarla con la siguiente letra o palabra, generando una sensación de continuidad en el lector.
Otras características que influyen directamente en la lectura son:
- Interlineado: La distancia entre las líneas. Una separación muy pequeña podría ocasionar que el lector se pierda al saltar de línea, y una demasiado grande puede jugar en contra del aspecto estético.
- Tracking: La separación entre caracteres. Un tracking reducido puede propiciar que las letras se mezclen y dificulten la lectura. Un tamaño demasiado amplio también ofrece problemas, ya que el lector puede tener dificultades para diferenciar entre la separación de letras dentro de una palabra y entre el espacio de dos palabras.
La fuente más extendida para la impresión es la denominada Times New Roman, aunque existen otros tipos de fuentes válidos como Adobe Caslon Pro, Adobe Warnock Pro o Adobe Garamond Pro. Te sugerimos realizar diferentes pruebas con distintos tipos de letras, tamaños, interlineado y tracking. Después, para asegurarte del resultado físico final, imprime algunas hojas de prueba en tu impresora.
Numeración de Páginas: El Conteo Silencioso
Como mencionamos con las páginas de cortesía, estas no llevan número impreso. Sin embargo, sí deben ser tomadas en cuenta para colocar el primer número allí donde empiece el texto. Por lo tanto, si nuestro texto comienza en la página 11, debemos colocar impreso el número 11. Todas las páginas anteriores no deberán llevar el número impreso, pero sí se contabilizarán a la hora de maquetar. Esto también ocurre si se deben dejar páginas en blanco para que los capítulos comiencen en páginas impares; estas hojas no llevan número impreso pero sí contabilizan para el cómputo total de páginas. Es un detalle únicamente estético, pero de obligado cumplimiento en el ámbito editorial.
La Prolijidad del Texto: Justificación y Guiones
Para maquetar, existe una norma general normalizada, y uno de los elementos más importantes es la alineación del texto para que quede justificado. Esto significa que las palabras de principio y final de cada renglón queden alineadas con las de la siguiente línea. Con esto, logramos un texto legible y bonito, y se evitan los denominados 'dientes de sierra', más habituales en páginas web. Al pulsar el botón de justificar en Word, el programa realizará un alargamiento de cada renglón para que no se produzcan espacios al final de cada uno de ellos.
Sin embargo, surge un problema: en ocasiones, el estiramiento de los renglones es excesivo, provocando separaciones muy amplias entre palabras que desentonan con los renglones cercanos. Para solucionar este problema, se puede y debe optar por la utilización de un guion (-) para cortar la última palabra y retomarla en el siguiente renglón. Una buena maquetación contempla y pule todos estos aspectos hasta que quedan perfectos. Realizarlo de manera correcta es síntoma de mimo y dedicación hacia tu propia obra literaria.
¡Casi Listo! Preparando el Archivo para la Imprenta
¿Ya has terminado de maquetar tu novela? ¡Está lista para autopublicar! Pero... ¿cómo la envías a la imprenta? La regla sagrada de cualquiera que trabaje con archivos de texto es que jamás se envían en formato Word. Aparte de evitar que pueda ser copiado con otros fines, la idea principal es evitar que tu texto o maquetación sufra cualquier modificación accidental de contenido o formato. Es momento de elegir el formato para enviar a la imprenta.
Debes enviar un único archivo que contenga toda la obra. Será tu archivo final o versión 1.0. Es posible que, a pesar de una corrección exhaustiva y una maquetación profesional, se cuele algún error que podrá ser subsanado en futuras ediciones. Antes, era necesario algún programa para convertir tu archivo Word a PDF. Ahora, solo necesitas pulsar sobre «Archivo» en la parte superior izquierda de Word. Posteriormente, en «Guardar como», y elegir la opción de «Examinar». Justo debajo de la casilla donde eliges el nombre del archivo, aparecerá una lista desplegable denominada «Tipo» en la que podrás elegir PDF. Esta opción te permite agregar información sobre el autor o alguna etiqueta. Eso sí, debes asegurarte de que esté marcada la opción «Estándar (publicación en línea e impresión)» para obtener la máxima calidad.
Factores a Considerar con la Imprenta
Aunque el tema principal es la maquetación, es importante conocer algunos factores que influyen en el precio final de tu libro al imprimir:
- Volumen de Ejemplares: A más libros, menor coste por unidad.
- Color o Blanco y Negro: Un libro a color y con fotografías encarece considerablemente el precio. Si quieres implementar ambas opciones, a veces se condensan todas las fotografías en la parte central del libro, ya que se imprimen mediante dos procesos diferentes y se unen en la encuadernación. Aunque el precio disminuirá, la opción más económica suele ser usar únicamente textos en blanco y negro.
- Gramaje y Tipo de Papel: En las novelas, el estándar es el papel ahuesado con un gramaje aproximado de 80/90 gr por hoja. En caso de usar fotografías, es necesario utilizar otro tipo de papel en el que la tinta se adhiera mejor. La mejor solución es hablar directamente con la imprenta para que te aconsejen la mejor opción económica.
- Portada y Contraportada: Podrás elegir entre tapa dura o blanda, a todo color o dos colores, con sobrecubierta o sin ella. Cada opción tiene costes que debes calcular si quieres que tu novela autopublicada sea rentable.
Son demasiados puntos a tener en cuenta, y solo estamos acariciando la superficie. Pero desde Autopublicando, consideramos necesario que todo escritor independiente valore y conozca todas las opciones de edición que existen actualmente en el mercado.
Preguntas Frecuentes sobre Maquetación de Libros
- ¿Qué es la maquetación de un libro?
- Es el proceso de organizar y diseñar el contenido (texto, imágenes) en las páginas de un libro para su impresión, asegurando una presentación profesional, legible y atractiva.
- ¿Es posible maquetar mi libro en Microsoft Word?
- Sí, aunque no es el software estándar de la industria, Word ofrece las herramientas necesarias para maquetar tu libro y cumplir con los requisitos básicos de las imprentas, especialmente para principiantes y autoeditores.
- ¿Cuál es el tamaño de página estándar para una novela?
- El tamaño más común para novelas es el A5 (14,8 cm × 21 cm). Para ediciones de bolsillo, se usa un tamaño más pequeño, como 12 cm × 18 cm.
- ¿Por qué debo convertir mi archivo a PDF antes de enviarlo a la imprenta?
- Debes enviar tu libro en formato PDF para evitar modificaciones accidentales en el contenido o la maquetación, y para asegurar que la imprenta reciba el archivo tal como lo diseñaste, manteniendo la máxima calidad.
- ¿Qué resolución deben tener las imágenes en mi libro?
- Las imágenes deben tener una resolución mínima de 200 ppp (píxeles por pulgada), pero lo estándar y recomendado en la industria es de 300 ppp para evitar pixelaciones o desenfoques en la impresión.
- ¿Deben ir numeradas las páginas de cortesía?
- No, las páginas de cortesía al inicio del libro (páginas en blanco, de título, legales, etc.) no deben llevar número impreso, pero sí se contabilizan en el conteo total de páginas del libro.
Conclusión
Maquetar tu propio libro es un acto de amor y dedicación hacia tu obra. Aunque es un proceso que requiere atención al detalle y un aprendizaje considerable, los resultados valen la pena. Al seguir estas pautas, podrás presentar tu novela o escrito con una calidad aceptable para editores y lectores, abriendo las puertas a la autopublicación. Cada decisión en la maquetación, desde el tamaño de la página hasta la elección de la tipografía, contribuye a la experiencia del lector y al profesionalismo de tu obra. ¿Eres un autopublicado? ¿Has terminado de maquetar tu propia novela? Si es así, cuéntanos tu experiencia y aporta todo aquello que no hayamos mencionado en el artículo. Tu conocimiento puede ser de gran ayuda para otros escritores.
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