08/11/2022
En el vasto universo de la investigación y la escritura académica, es común encontrarse con situaciones en las que un autor hace referencia al trabajo de otro. A menudo, leemos una idea, una cita o un hallazgo en un libro o artículo, pero el autor original de esa información no es la fuente directa que tenemos en nuestras manos. Aquí es donde entra en juego la necesidad de saber cómo citar un autor leído en una fuente secundaria, una habilidad crucial para mantener la rigurosidad y la honestidad intelectual en cualquier trabajo.

La cita de una fuente secundaria ocurre cuando accedes a la información de un autor (el autor original) a través de un documento publicado por otro autor (la fuente secundaria). Esto se hace porque no pudiste obtener el trabajo original por ti mismo. Es una práctica aceptada, pero debe usarse con precaución y solo cuando el acceso al documento primario es verdaderamente imposible o muy difícil. La norma general establece que, al citar, se debe reconocer tanto al autor original de la idea como al autor de la fuente que tú estás consultando, ya que es a través de este último que accediste a la información.
¿Por Qué es Fundamental Citar Correctamente una Fuente Secundaria?
La importancia de citar adecuadamente, especialmente en el caso de fuentes secundarias, radica en varios pilares de la ética académica y la buena práctica investigativa:
- Integridad Académica: Permite dar crédito a los autores originales de las ideas, evitando el plagio y demostrando respeto por la propiedad intelectual. Es un pilar de la honestidad en la investigación.
- Trazabilidad y Verificabilidad: Proporciona a tus lectores la información necesaria para que puedan localizar las fuentes que utilizaste. Aunque no puedan acceder al original, sabrán dónde encontraste la referencia.
- Transparencia: Muestra el camino que seguiste en tu investigación, revelando cómo obtuviste cierta información y a través de quién.
- Fortalecimiento de Argumentos: Al citar correctamente, demuestras que tus argumentos se basan en investigaciones previas y en el conocimiento acumulado en tu campo de estudio.
Aunque la regla general para citar un autor leído en una fuente secundaria es escribir, entre paréntesis, primero el apellido del autor original y después la fecha de publicación (datos que el autor de la fuente que tú estás consultando registró al momento de hacer la cita), cada estilo de citación tiene sus particularidades y formatos específicos. A continuación, exploraremos cómo aplicar esta regla en los estilos más comunes.
Cómo Citar en Diferentes Estilos
Estilo APA (American Psychological Association)
El estilo APA es uno de los más utilizados en ciencias sociales, educación y psicología. Para citar una fuente secundaria en APA, debes mencionar al autor original y la fecha de su publicación, seguido de la frase 'citado en' y la referencia completa de la fuente secundaria que consultaste. En la lista de referencias, solo se incluye la fuente secundaria.
Cita en el texto:
Cuando el apellido del autor original se menciona en la narración:
Según Freud (1915, citado en Smith, 2020), el inconsciente juega un papel fundamental en el comportamiento humano.
Cuando la cita se incluye completamente entre paréntesis:
El inconsciente juega un papel fundamental en el comportamiento humano (Freud, 1915, citado en Smith, 2020).
Si la cita es textual, también debes incluir el número de página de la fuente secundaria:
«El ego no es dueño de su propia casa» (Freud, 1917, citado en Smith, 2020, p. 45).
Lista de Referencias:
Solo se incluye la fuente secundaria en la lista de referencias. Por ejemplo, si Smith (2020) es el libro o artículo que leíste:
Smith, J. (2020). Psicología del siglo XX: Una revisión. Editorial Académica.
Estilo MLA (Modern Language Association)
El estilo MLA es predominante en las humanidades, especialmente en la literatura y las artes. En MLA, el enfoque es similar al de APA, pero se utiliza la frase 'qtd. in' (quoted in) o 'cit. in' (cited in) y se incluye el número de página de la fuente secundaria.
Cita en el texto:
Cuando el autor original se menciona en la narración:
Woolf afirma que la mujer debe tener un espacio propio (qtd. in Johnson 123).
Cuando la cita se incluye completamente entre paréntesis:
«Una habitación propia es esencial» (Woolf qtd. in Johnson 123).
Lista de Obras Citadas:
Al igual que en APA, solo se incluye la fuente secundaria en la lista de obras citadas:
Johnson, Lisa. Ensayos sobre la literatura feminista. Editorial Universitaria, 2023.
Estilo ISO 690
ISO 690 es una norma internacional para referencias bibliográficas, a menudo utilizada en ciencias y tecnología. Permite flexibilidad en el formato, pero mantiene el principio de reconocer tanto al autor original como a la fuente secundaria. Generalmente, se utiliza una fórmula como 'citado por' o 'como se cita en'.
Cita en el texto (ejemplo con sistema autor-fecha):
El estudio de Einstein (1905, citado por Oppenheimer 1965) revolucionó la física.
Lista de Referencias:
Solo se referencia la fuente secundaria:
OPPENHEIMER, Robert. La física moderna: Un resumen. Ciudad: Editorial, 1965.
Tabla Comparativa de Ejemplos
| Estilo de Citación | Cita en el Texto (ejemplo) | Referencia en la Bibliografía (ejemplo) |
|---|---|---|
| APA | (Piaget, 1936, citado en Gómez, 2018) | Gómez, R. (2018). Desarrollo cognitivo infantil. Ediciones del Saber. |
| MLA | (Marx qtd. in Pérez 56) | Pérez, Ana. Capitalismo y sociedad moderna. Imprenta del Pueblo, 2021. |
| ISO 690 (Autor-Fecha) | (Darwin, 1859, citado por Smith 2005) | SMITH, John. Evolución y Adaptación. Londres: Scientific Press, 2005. |
Errores Comunes a Evitar
Citar fuentes secundarias puede ser complicado, y es fácil cometer errores. Aquí algunos de los más frecuentes:
- Citar la fuente original directamente cuando no se leyó: Este es el error más grave. Nunca cites un trabajo como si lo hubieras leído si solo lo conoces a través de otra fuente. Esto es una forma de deshonestidad académica.
- Abuso de fuentes secundarias: Las fuentes secundarias deben ser la excepción, no la regla. Siempre que sea posible, esfuércese por encontrar y consultar la fuente original. Depender demasiado de fuentes secundarias puede debilitar la autoridad de tu propio trabajo y la profundidad de tu investigación.
- No indicar claramente que es una fuente secundaria: Es vital usar las frases específicas (como 'citado en', 'qtd. in') para que el lector sepa que la información proviene de una referencia indirecta.
- Confundir la fuente original con la fuente secundaria en la bibliografía: Recuerda, en la bibliografía o lista de referencias, solo se incluye la fuente que realmente consultaste (la secundaria).
Mejores Prácticas al Utilizar Fuentes Secundarias
Para asegurar la máxima calidad y honestidad en tu investigación, sigue estas recomendaciones cuando consideres usar una fuente secundaria:
- Prioriza la fuente original: Antes de citar una fuente secundaria, haz todo lo posible por localizar y leer el trabajo original. Muchas veces, la interpretación de un autor sobre otro puede no ser del todo precisa o completa.
- Verifica la información: Si no puedes acceder al original, intenta corroborar la información a través de otras fuentes secundarias si es posible, para asegurarte de que la interpretación es consistente.
- Sé específico: Si la fuente secundaria cita una página específica del trabajo original, inclúyela en tu cita para mayor precisión.
- Evalúa la credibilidad: Asegúrate de que la fuente secundaria que estás utilizando sea confiable y tenga buena reputación académica.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Siempre es aceptable citar una fuente secundaria?
No, solo cuando el acceso a la fuente original es realmente imposible o extremadamente difícil (ej. libro agotado, documento en un archivo remoto, idioma desconocido y sin traducción accesible). Siempre es preferible consultar la fuente primaria.
¿Qué hago si la fuente original está en un idioma que no entiendo?
En este caso, se justifica el uso de una fuente secundaria. Cítala correctamente, indicando que la información proviene de una referencia indirecta. Si es posible, busca traducciones o resúmenes del trabajo original para asegurarte de la precisión.
¿Cuántas veces puedo usar fuentes secundarias en un trabajo?
Deben usarse con moderación. Si un gran porcentaje de tus referencias son fuentes secundarias, podría indicar una falta de profundidad en tu investigación o dificultades para acceder a material primario. Intenta que sean la excepción, no la norma.
¿La cita de la fuente secundaria cuenta como una referencia para el autor original en mi bibliografía?
No. En tu lista de referencias o bibliografía, solo incluyes la fuente secundaria, es decir, el documento que realmente leíste. El autor original solo aparece en la cita dentro del texto.
¿Qué pasa si la fuente secundaria no proporciona todos los datos de la fuente original (ej. solo el autor, pero no el año)?
Si la fuente secundaria es incompleta en su referencia al autor original, y no puedes encontrar los datos por ti mismo, es mejor evitar usar esa información o buscarla en otra fuente secundaria más completa y confiable. No inventes datos.
Conclusión
La correcta citación de autores leídos en fuentes secundarias es una habilidad indispensable para cualquier investigador o estudiante. Aunque la regla general es simple —mencionar al autor original y luego la fuente secundaria— la aplicación varía según el estilo de citación. Dominar estas técnicas no solo demuestra tu rigor académico, sino que también protege tu trabajo contra acusaciones de plagio y contribuye a la transparencia y la trazabilidad del conocimiento. Recuerda siempre que el objetivo primordial es dar crédito donde es debido y guiar a tus lectores hacia la información de la manera más clara y honesta posible, priorizando siempre que sea posible el acceso a la fuente primaria.
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