25/05/2022
La búsqueda de la paz y la seguridad internacional ha sido una constante en la historia de la humanidad, dando origen a organismos y marcos legales diseñados para prevenir conflictos y promover la cooperación. En el centro de este esfuerzo se encuentra la Carta de las Naciones Unidas, un documento fundacional que no solo estableció la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sino que también sentó las bases para el derecho internacional moderno y el sistema de seguridad colectiva. Este tratado multilateral, firmado en San Francisco en 1945, es mucho más que un conjunto de reglas; es una declaración de principios y un plan de acción para un mundo más seguro y justo. Su relevancia perdura hasta el día de hoy, siendo el pilar sobre el cual se asienta la estructura de gobernanza global.

Dentro de este monumental documento, ciertos artículos destacan por su impacto directo en la capacidad de la ONU para intervenir en situaciones de crisis. Uno de los más cruciales, y a menudo debatido, es el Artículo 39, que otorga al Consejo de Seguridad poderes extraordinarios para actuar ante amenazas a la paz. Comprender este artículo es fundamental para entender cómo la comunidad internacional intenta mantener el orden y responder a las agresiones, así como los desafíos inherentes a la aplicación de tales poderes en un mundo complejo y soberano.
- La Naturaleza de la Carta de las Naciones Unidas: ¿Quién la Dirige?
- El Artículo 39 de la Carta de las Naciones Unidas: La Espada del Consejo de Seguridad
- El Rol Central del Consejo de Seguridad y el Desafío del Veto
- Implicaciones y Desafíos en la Aplicación del Artículo 39
- Preguntas Frecuentes sobre el Artículo 39 de la Carta de la ONU
- ¿Cuál es la diferencia entre una “amenaza a la paz” y un “acto de agresión” según el Artículo 39?
- ¿Quién puede solicitar al Consejo de Seguridad que actúe bajo el Artículo 39?
- ¿Qué significa que una resolución del Consejo de Seguridad es “vinculante”?
- ¿Cómo afecta el derecho de veto la aplicación del Artículo 39?
- ¿Se ha invocado el Artículo 39 en situaciones de derechos humanos?
- Conclusión
La Naturaleza de la Carta de las Naciones Unidas: ¿Quién la Dirige?
Es importante aclarar una concepción errónea común: la Carta de las Naciones Unidas no es una entidad u organización que tenga un “jefe” en el sentido tradicional. En su lugar, la Carta es un tratado internacional, el documento constitutivo que establece los propósitos, principios, órganos y procedimientos de la Organización de las Naciones Unidas misma. Es la ley fundamental que rige el funcionamiento de la ONU y obliga a sus Estados Miembros. Por lo tanto, no hay una persona o cargo que sea el “jefe” de la Carta; más bien, es el marco legal que todos los Estados Miembros se comprometen a respetar y cumplir.
La ONU, como organización, tiene un Secretario General, quien es el más alto funcionario administrativo y representa a la Organización en el ámbito internacional, actuando como su principal diplomático y mediador. Sin embargo, el Secretario General es el “jefe” de la Secretaría de la ONU, uno de los seis órganos principales de la Organización, no de la Carta en sí misma. La autoridad de la Carta emana del consenso y la ratificación de los Estados soberanos que la adoptaron, y su interpretación y aplicación recaen en los diversos órganos de la ONU, especialmente el Consejo de Seguridad y la Asamblea General, dentro de sus respectivas competencias.
El Artículo 39 de la Carta de las Naciones Unidas: La Espada del Consejo de Seguridad
El Artículo 39 es uno de los pilares del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, titulado “Acción en caso de amenazas a la paz, quebrantamientos de la paz o actos de agresión”. Este capítulo confiere al Consejo de Seguridad la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales, y el Artículo 39 es el punto de partida para que el Consejo ejerza sus poderes coercitivos.
El texto del Artículo 39 establece lo siguiente:
“El Consejo de Seguridad determinará la existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la misma o acto de agresión, y hará recomendaciones o decidirá qué medidas serán tomadas de conformidad con los Artículos 41 y 42 para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales.”
Desglosemos este artículo para entender su profundo significado y sus implicaciones:
1. La Determinación del Consejo de Seguridad
La primera y más crucial facultad que otorga el Artículo 39 al Consejo de Seguridad es la de “determinar la existencia” de una situación. Esto significa que el Consejo tiene la discreción exclusiva para evaluar si una situación particular constituye una de las tres categorías de crisis que justifican su acción:
- Amenaza a la paz: Esta es la categoría más amplia y flexible. Puede incluir una amplia gama de situaciones, desde conflictos internos que tienen un impacto desestabilizador transfronterizo, violaciones masivas de derechos humanos, crisis humanitarias severas, proliferación de armas de destrucción masiva, o incluso crisis económicas que puedan desestabilizar regiones enteras. La flexibilidad de esta definición permite al Consejo adaptarse a nuevas formas de amenazas globales.
- Quebrantamiento de la paz: Implica una violación más directa del orden internacional, como un conflicto armado ya en curso, ya sea entre Estados o, en ciertos casos, dentro de un Estado si su magnitud y repercusiones son significativas para la paz regional o global.
- Acto de agresión: Esta es la categoría más grave, definida por la Resolución 3314 (XXIX) de la Asamblea General como el uso de la fuerza armada por un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas. Ejemplos incluyen invasiones o bombardeos.
La capacidad del Consejo para hacer esta determinación es fundamental porque activa los poderes de acción bajo el Capítulo VII. Sin esta determinación inicial, el Consejo no puede proceder a imponer medidas coercitivas.
2. Recomendaciones o Decisiones
Una vez que el Consejo ha determinado la existencia de una amenaza, quebrantamiento o acto de agresión, el Artículo 39 le confiere dos cursos de acción posibles:
- Hacer recomendaciones: Las recomendaciones son sugerencias no vinculantes para las partes involucradas o para los Estados Miembros. Aunque no son legalmente obligatorias, las recomendaciones del Consejo de Seguridad llevan un peso político considerable y a menudo sirven como una advertencia o un llamado a la acción.
- Decidir qué medidas serán tomadas: Esta es la parte más poderosa del Artículo 39. Cuando el Consejo “decide” una medida, esta se convierte en una resolución vinculante para todos los Estados Miembros de la ONU, de conformidad con el Artículo 25 de la Carta. Estas decisiones pueden incluir una amplia gama de acciones, clasificadas en los Artículos 41 y 42.
El Artículo 41 permite al Consejo de Seguridad decidir qué medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones. Estas pueden incluir la interrupción total o parcial de las relaciones económicas, de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la ruptura de relaciones diplomáticas. Las sanciones económicas, los embargos de armas y las prohibiciones de viaje son ejemplos comunes de medidas tomadas bajo el Artículo 41.
Por su parte, el Artículo 42 autoriza al Consejo de Seguridad a tomar medidas que impliquen el uso de la fuerza armada si considera que las medidas previstas en el Artículo 41 serían inadecuadas o ya han resultado serlo. Estas acciones pueden incluir demostraciones, bloqueos y otras operaciones llevadas a cabo por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas. Es bajo este artículo que se han autorizado misiones de mantenimiento de la paz con mandatos robustos o intervenciones militares directas, siempre con el objetivo de mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales.
El Rol Central del Consejo de Seguridad y el Desafío del Veto
El Consejo de Seguridad es el único órgano de la ONU con la autoridad para tomar decisiones legalmente vinculantes para todos los Estados Miembros, lo que lo convierte en el actor más poderoso en el ámbito de la paz y la seguridad. Está compuesto por quince miembros: cinco permanentes (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) y diez no permanentes, elegidos por períodos de dos años por la Asamblea General.
La existencia de cinco miembros permanentes con derecho de veto es una característica distintiva del Consejo y, a menudo, una fuente de controversia. El veto permite a cualquiera de estos cinco miembros bloquear la aprobación de cualquier resolución sustantiva, incluso si cuenta con el apoyo de la mayoría de los miembros del Consejo. Esto significa que la aplicación del Artículo 39 y, en general, la capacidad del Consejo para actuar en una crisis, depende en gran medida de la voluntad política y el consenso, o al menos la no oposición, de estos cinco Estados. El veto ha sido utilizado en numerosas ocasiones para proteger intereses nacionales o aliados, lo que a veces ha paralizado la capacidad del Consejo para responder eficazmente a graves violaciones de la paz y la seguridad.

Implicaciones y Desafíos en la Aplicación del Artículo 39
La aplicación del Artículo 39 ha sido clave en la respuesta internacional a diversas crisis, desde la Guerra de Corea hasta conflictos más recientes. Permite una respuesta flexible que puede escalar desde la presión diplomática y las sanciones económicas hasta la acción militar directa.
Sin embargo, la interpretación y aplicación de este artículo no están exentas de desafíos. La ambigüedad de lo que constituye una “amenaza a la paz” ha permitido al Consejo abordar una gama más amplia de cuestiones, pero también ha generado debates sobre los límites de su jurisdicción. La soberanía estatal sigue siendo un principio fundamental del derecho internacional, y las intervenciones bajo el Capítulo VII a menudo plantean complejas cuestiones sobre el equilibrio entre la seguridad colectiva y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados.
Además, la eficacia de las medidas decididas bajo el Artículo 39 depende de la voluntad de los Estados Miembros de implementarlas. Las sanciones, por ejemplo, requieren la cooperación de una amplia gama de países para ser efectivas, y su impacto humanitario o económico puede ser objeto de debate. El uso de la fuerza, por su parte, es siempre una medida de último recurso y su autorización es el resultado de intensas negociaciones políticas entre los miembros del Consejo.
Tabla Comparativa: Poderes del Consejo de Seguridad bajo el Artículo 39 vs. Otras Funciones de la ONU
| Característica | Consejo de Seguridad (Artículo 39) | Asamblea General (Recomendaciones) | Corte Internacional de Justicia (Opiniones) |
|---|---|---|---|
| Naturaleza de la acción | Determinación de amenazas y decisiones vinculantes | Discusión y recomendaciones no vinculantes | Opiniones consultivas y sentencias vinculantes para las partes |
| Autoridad legal | Poderes coercitivos bajo el Capítulo VII de la Carta | Poderes deliberativos y normativos (Resoluciones no vinculantes) | Interpretación del derecho internacional; jurisdicción solo si los Estados la aceptan |
| Propósito principal | Mantenimiento de la paz y seguridad internacionales | Cooperación en asuntos internacionales, desarrollo de derecho internacional | Solución pacífica de controversias jurídicas entre Estados |
| Uso de la fuerza | Puede autorizar el uso de la fuerza (Artículo 42) | No tiene autoridad para autorizar el uso de la fuerza | No tiene autoridad para autorizar el uso de la fuerza |
| Mecanismo de Veto | Sí, para miembros permanentes | No aplica | No aplica |
Preguntas Frecuentes sobre el Artículo 39 de la Carta de la ONU
¿Cuál es la diferencia entre una “amenaza a la paz” y un “acto de agresión” según el Artículo 39?
Una “amenaza a la paz” es una categoría más amplia y flexible, que abarca situaciones que pueden desestabilizar la seguridad internacional pero que aún no han escalado a un conflicto armado directo (ej. crisis humanitarias severas, proliferación nuclear). Un “acto de agresión” es una violación más grave y directa del derecho internacional, que implica el uso de la fuerza armada por un Estado contra otro (ej. invasión, bombardeo).
¿Quién puede solicitar al Consejo de Seguridad que actúe bajo el Artículo 39?
Cualquier Estado Miembro de la ONU, el Secretario General de la ONU, o incluso un Estado no miembro si es parte de una controversia, puede llevar una situación a la atención del Consejo de Seguridad. Sin embargo, la decisión final de actuar bajo el Artículo 39 recae exclusivamente en los miembros del Consejo de Seguridad.
¿Qué significa que una resolución del Consejo de Seguridad es “vinculante”?
Cuando el Consejo de Seguridad “decide” una medida bajo el Capítulo VII, esta se convierte en una obligación legal para todos los 193 Estados Miembros de la ONU. Esto significa que los Estados deben cumplir con las disposiciones de la resolución, ya sean sanciones, embargos o la autorización de acciones militares.
¿Cómo afecta el derecho de veto la aplicación del Artículo 39?
El derecho de veto, que poseen China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos, permite a cualquiera de estos cinco miembros bloquear cualquier resolución sustantiva, incluida la determinación bajo el Artículo 39 o las medidas a tomar. Esto puede impedir que el Consejo actúe en situaciones críticas si uno de los miembros permanentes se opone, reflejando sus intereses nacionales o geopolíticos.
¿Se ha invocado el Artículo 39 en situaciones de derechos humanos?
Sí, la interpretación de “amenaza a la paz” se ha ampliado a lo largo de los años para incluir situaciones de graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos, especialmente si estas tienen un impacto desestabilizador transfronterizo o generan un flujo masivo de refugiados. Esto permite al Consejo intervenir en lo que tradicionalmente se consideraban asuntos internos.
Conclusión
El Artículo 39 de la Carta de las Naciones Unidas es, sin duda, uno de los instrumentos más potentes y complejos del derecho internacional. Es la puerta de entrada para la acción coercitiva del Consejo de Seguridad, permitiendo a la comunidad internacional responder a las amenazas más graves a la paz y la seguridad. Su aplicación, aunque a menudo desafiante debido a las dinámicas políticas y el derecho de veto, sigue siendo fundamental para el sistema de seguridad colectiva establecido por la ONU. A pesar de sus limitaciones, la Carta de las Naciones Unidas y, en particular, el Artículo 39, representan un compromiso continuo de la humanidad para prevenir la guerra y construir un futuro más pacífico a través de la cooperación y el respeto al derecho internacional. Su estudio y comprensión son esenciales para cualquier persona interesada en la gobernanza global y los esfuerzos por mantener la estabilidad en un mundo en constante cambio.
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