¿Qué se puede cazar en las cacerias de perdices?

La Cenicienta, las Perdices y su Realidad

25/12/2025

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En el vasto universo de la literatura infantil, donde los finales felices suelen estar sellados con príncipes, castillos y banquetes, surge una obra que invita a la reflexión y a la desmitificación de los clichés: "La Cenicienta que no quería comer perdices". Este título, por sí solo, ya es una declaración de intenciones, un guiño a la frase hecha "vivieron felices y comieron perdices" que ha sellado innumerables historias de ensueño. Pero, ¿quién está detrás de esta refrescante relectura de un clásico tan arraigado en nuestra cultura?

Reinventando el Clásico: "La Cenicienta que no quería comer perdices"

La obra "La Cenicienta que no quería comer perdices" fue escrita por Nunila López y Myriam Cameros. Su publicación se enmarca en una tendencia creciente de cuentos infantiles que buscan ser "políticamente correctos", es decir, que cuestionan y deconstruyen los estereotipos de género, los roles tradicionales y las moralejas anticuadas que a menudo se encuentran en las narrativas clásicas. Es una propuesta que se alinea con el espíritu de otras publicaciones, como los "Cuentos infantiles políticamente correctos" de J. F. Garner (1995), que también buscaban ofrecer una mirada crítica y humorística a las historias que han formado parte de nuestra infancia.

¿Dónde no hay perdices?
Las poblaciones de Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja, Cataluña (Lérida) y en el Levante son muy escasas pero están menos influenciadas por las granjas. En toda la Cornisa Cantábrica no hay perdices y en Galicia solamente en La Coruña.

El objetivo de esta "Cenicienta" particular no es solo entretener, sino también provocar una conversación sobre lo que significa realmente un final feliz y si este debe estar ligado a convenciones preestablecidas. La protagonista se niega a la idea de un destino preescrito, rechazando la noción de que la felicidad se mide por el éxito en el amor romántico o por la conformidad con las expectativas sociales. Es una invitación a los jóvenes lectores (y a sus padres) a pensar de forma crítica y a buscar su propio camino, lejos de los dictados de los cuentos de hadas tradicionales. La revisión de estos arquetipos literarios es fundamental para fomentar un pensamiento más libre y equitativo.

Más Allá del Cuento: ¿Qué son las Perdices en la Gastronomía?

El título del libro no solo es una metáfora de la libertad individual, sino que también nos lleva a pensar en las perdices en su sentido más literal. Para muchos, la perdiz es un ave de caza, un manjar apreciado en la gastronomía, especialmente en España. La perdiz común en este país es la roja (Alectoris rufa), conocida por su plumaje pardo rojizo con listas de colores blanco, negro y castaño. Son aves de cuello corto y cabeza pequeña. Las perdices de campo, que caminan más que vuelan, suelen tener muslos más hermosos y fuertes debido a su actividad constante.

¿Quién escribió La Cenicienta que no quería comer perdices?
Garner, J. F. (1995).Cuentos infantiles políticamente correctos. Barcelona: Circe. Observa ahora la versión de Nunila López y Myriam Cameros llamada "La Cenicienta que no quería comer perdices". View more PDF documents from Gabriel Bou.

Estos ejemplares, que suelen pesar entre 200 y 400 gramos, ofrecen una carne tierna y exquisita cuando se cocina adecuadamente. Los más pequeños son conocidos como perdigones. Es crucial que las perdices no se dejen orear más de uno o dos días y, si se hace, deben vaciarse previamente. Las perdices de campo, a diferencia de las de granja, poseen un sabor más intenso y una grasa de color más amarillo. Realzar los sabores únicos de estas aves de caza es esencial para cualquier cocinero que se precie.

Del Campo a la Mesa: Recetas y Preparaciones de la Perdiz

Las perdices son increíblemente versátiles en la cocina y admiten una amplia variedad de preparaciones. Entre las más populares se encuentran las estofadas, en escabeche o incluso con chocolate, ofreciendo un abanico de sabores y texturas para el paladar más exigente. A continuación, exploraremos una de las recetas más emblemáticas y deliciosas: las perdices estofadas a la toledana.

¿Cómo se pueden servir las perdices?
Para servir las perdices se les quita el hilo y se pueden servir en mitades o dejar enteras. Se pueden acompañar de una ensalada o de patatas como guarnición. Viajera gastronómica y periodista intrépida. Mi pluma y mi cámara son dos herramientas indispensables en mi día a día.

Receta: Perdices Estofadas a la Toledana (para 2 personas)

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de cocinado: 4 horas
  • Tiempo total: 4 horas y 15 minutos
  • Raciones: 2
  • Categoría: Plato principal
  • Tipo de cocina: Toledana
  • Calorías por ración (kcal): 680

Ingredientes:

  • 2 perdices rojas de campo
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra arbequina
  • 4 cebollas
  • 10 dientes de ajo (5 enteros pelados y 5 en camisa)
  • 25 granos de pimienta negra
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharada de tomillo seco
  • 1 cucharadita de sal
  • 750 ml de vino blanco
  • 250 ml de agua

Preparación:

  1. Limpieza y Bridado: Lo primero es limpiar bien las perdices. Aunque en el mercado suelen entregarlas limpias y vacías, es recomendable revisarlas para eliminar cualquier pluma o suciedad. Luego, se bridan con hilo para que mantengan su forma durante la cocción y sean más fáciles de manipular. Se atan las patas juntas, se pasa el hilo por detrás de los muslos hasta la parte trasera de las alas, dando doble vuelta por encima, y se anuda en el pecho o la espalda.
  2. Sellado de las Perdices: En una cazuela ancha y no muy alta, calentar los 30 ml de aceite de oliva virgen extra (preferiblemente de una variedad suave como la arbequina). Dorar las perdices a fuego medio-alto, dándoles vuelta hasta que tomen un color dorado uniforme. Una vez doradas, retirarlas a un plato y reservarlas.
  3. Sofrito Aromático: En el mismo aceite de la cazuela, añadir las 4 cebollas picadas y los 10 dientes de ajo (los 5 pelados y los 5 en camisa). Rehogar todo hasta que adquiera un ligero color.
  4. Reunión de Ingredientes: Volver a colocar las perdices sobre la cama de cebolla y ajo en la cazuela. Añadir las especias: los 25 granos de pimienta negra, las dos hojas de laurel y la cucharada de tomillo seco.
  5. Cocción Lenta: Cubrir todo con los 750 ml de vino blanco y los 250 ml de agua. Llevar a fuego medio, tapado, hasta que empiece a hervir. Una vez que hierva, mantener tapado y reducir el fuego a bajo durante 2 horas. Durante este tiempo, dar vuelta a las perdices cada 20 minutos y mover ligeramente la cazuela.
  6. Reducción de la Salsa: Pasadas las dos horas, retirar las perdices a un plato y reservarlas tapadas. Sacar también y reservar los ajos en camisa. Triturar la salsa restante en la cazuela y dejarla reducir a fuego lento durante una hora más, hasta que espese y concentre sus sabores.
  7. Servir: Una vez que la salsa haya reducido, volver a incorporar las perdices a la cazuela para que tomen temperatura antes de servir. Quitarles el hilo de bridar. Se pueden servir enteras o en mitades, acompañadas de una ensalada fresca o unas patatas como guarnición.

El Declive de la Perdiz Roja: Un Ecosistema en Peligro

Paradójicamente, mientras la perdiz es un símbolo de abundancia y celebración en la literatura y la gastronomía, su existencia en la naturaleza enfrenta desafíos significativos. La perdiz roja, que fue muy abundante en España hasta mediados del siglo XX, ahora se encuentra en un preocupante camino hacia la desaparición en muchas zonas. Este declive, de más de 120 años, se ha visto acelerado por múltiples factores.

Las poblaciones más afortunadas se encuentran en la Campiña de Jerez, aunque también están a la baja. Otros lugares que aún mantienen perdices autóctonas en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid, muestran una escasez cada vez más evidente. En Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja, Cataluña (Lérida) y el Levante, las poblaciones son muy escasas. Es importante destacar que en toda la Cornisa Cantábrica no hay perdices, y en Galicia solo se encuentran en La Coruña.

¿Por qué el creyente no obedece los deseos de la carne?
Aunque el creyente ha decidido no obedecer los deseos de la carne, ella sigue viva y procura hacernos tropezar. Si el creyente se descuida, la naturaleza vieja puede esclavizarlo de nuevo. Aún el creyente más santo puede tener momentos de debilidad. ¿Alguien podría decir que desde su

Las principales causas de esta regresión son:

  • Pérdida de Calidad del Hábitat: La agricultura intensiva cerealista, iniciada en España en 1955 con las concentraciones parcelarias, ha transformado el paisaje rural, eliminando refugios y zonas de alimentación para la perdiz. Las modernas máquinas robotizadas y dirigidas por ordenador, si bien optimizan la producción agrícola, son perjudiciales para la fauna.
  • Prácticas Agrícolas Perjudiciales: El uso masivo de fitosanitarios y plaguicidas, como el DDT (prohibido en 1971), y más recientemente el Imidacloprid y Fipronilo (prohibidos hace dos años), ha tenido un impacto devastador. España ha sido líder en el uso de pesticidas en Europa, especialmente insecticidas, que son letales para las aves. Fungicidas como el Tirán y el Difenoconazol, que aún se usan, reducen la fertilidad de los huevos de perdiz entre un 41 y 44%.
  • Problemas de Repoblaciones con Perdices de Granja: Aunque se realizan sueltas de perdices de granja para la caza, el Proyecto Mapa Genético y Sanitario Perdiz Roja (2010-2013) reveló que muchas de estas aves son híbridas y pueden contaminar genéticamente a las poblaciones silvestres. Además, las perdices de granja a menudo portan parásitos como Eimeria spp. y nematodos, que afectan la salud de las poblaciones salvajes.
  • Predación Excesiva e Incontrolable: Un total de 56 especies depredadoras contribuyen a la disminución de las perdices.
  • Exceso de Presión Cinegética: La caza, especialmente los ojeos intensivos que se practicaban desde finales del siglo XIX, ha puesto una presión insostenible sobre las ya mermadas poblaciones silvestres. Aunque el ojeo moderno ha cambiado, la escasez de perdices silvestres ha llevado a la dependencia de las de granja.
  • Declive del Conejo: En algunas comarcas, el declive de la población de conejos afecta a los depredadores, que entonces centran su atención en las perdices.
  • Prácticas Ganaderas Excesivas: En ciertos espacios, la ganadería intensiva también impacta negativamente el hábitat.
  • Falta de Planes de Ordenación Cinegética: La ausencia de una gestión adecuada a nivel comarcal.
  • Condiciones Meteorológicas Adversas y Cambios Climáticos: Factores ambientales que afectan la supervivencia de la especie.

La conservación de la perdiz roja autóctona es un desafío complejo que requiere un enfoque multifacético, que incluya la mejora del hábitat, la reducción del uso de pesticidas, un control riguroso de las repoblaciones y una gestión cinegética sostenible.

Preguntas Frecuentes sobre Perdices y Literatura

  • ¿Quién escribió "La Cenicienta que no quería comer perdices"?
    Fue escrita por Nunila López y Myriam Cameros.
  • ¿Qué tipo de libro es "Cuentos infantiles políticamente correctos" de J. F. Garner?
    Es una colección de cuentos que reinterpretan clásicos de forma satírica y crítica, cuestionando los valores tradicionales. La obra de López y Cameros se enmarca en esta misma corriente de revisión de los cuentos de hadas.
  • ¿Son las perdices solo un elemento simbólico en la literatura o tienen un rol real?
    Ambos. En la literatura, "comer perdices" simboliza un final feliz y una vida de abundancia. En la realidad, las perdices son aves de caza muy apreciadas en la gastronomía, pero también una especie que enfrenta serios problemas de conservación debido a la acción humana y el cambio climático.
  • ¿Es legal cazar perdices en España?
    Sí, la caza de perdices es legal en España, pero está sujeta a regulaciones estrictas, temporadas específicas y licencias. Sin embargo, la preocupación por el declive de la población silvestre ha llevado a que en muchos cotos se utilicen perdices de granja para las sueltas.
  • ¿Dónde no hay perdices en España?
    De manera general, no hay perdices en toda la Cornisa Cantábrica. En Galicia, solo se encuentran en la provincia de La Coruña. En otras regiones como Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja y Cataluña (Lérida) sus poblaciones son muy escasas y en declive.

Conclusión

La historia de "La Cenicienta que no quería comer perdices" es mucho más que un simple cuento; es una invitación a la reflexión sobre la autonomía personal y la ruptura de los moldes. Al mismo tiempo, el título nos conecta con una realidad tangible: la de las perdices, aves que, lejos de ser solo un cliché literario o un plato exquisito, son parte de un ecosistema que lucha por sobrevivir. Este viaje desde la ficción hasta la realidad culinaria y ecológica nos recuerda la importancia de la lectura crítica y la conciencia sobre nuestro entorno. Así, al igual que Cenicienta, quizás nosotros también deberíamos cuestionar qué "perdices" estamos dispuestos a "comer" y cuáles preferimos dejar de lado en la búsqueda de un futuro más auténtico y sostenible.

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