Librería El Ventanal: Un Tesoro de Libros y Memorias

18/12/2023

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En el vibrante universo de los libros, algunas librerías trascienden la mera venta de ejemplares para convertirse en verdaderos santuarios de la cultura, la historia y la memoria. Tal es el caso de Librería El Ventanal, un espacio que su propietario, Marcelo Enzo Di Luciano, define magistralmente como “un mix entre las librerías de viejo de la Avenida Corrientes y los anticuarios”. Más allá de ser un punto de encuentro para bibliófilos, El Ventanal es un testimonio vivo de la pasión por los objetos con historia, un puente entre el pasado y el presente que ha sabido adaptarse y florecer a lo largo de diversas etapas y geografías de Argentina.

¿Dónde está la librería El ventanal?
La librería El Ventanal desembarcaba en Mar del Plata. Un hotel en venta en la zona de Punta Mogotes fue la primer locación de la librería El Ventanal en Mar del Plata. Nuevamente, la propuesta trascendía la mera venta de libros antiguos e incluía espectáculos y talleres.

Desde sus comienzos en el corazón de la capital argentina hasta su actual emplazamiento en una pintoresca casona de Mar del Plata, la trayectoria de El Ventanal es un relato fascinante de perseverancia, amor por el conocimiento y una visión única del comercio librero. Acompáñenos en este recorrido por la vida de una de las librerías más singulares del país, donde cada rincón guarda una anécdota y cada estante, un tesoro por descubrir.

Índice de Contenido

Un Legado que Trasciende el Tiempo: Los Orígenes de El Ventanal

La historia de Librería El Ventanal es un tapiz tejido con hilos de nostalgia, descubrimiento y una profunda conexión con el mundo del saber. Sus raíces se hunden en el bullicioso Buenos Aires, un punto de partida que, sin saberlo, marcaría para siempre la identidad de este singular espacio.

El Brillo Inicial en Avenida de Mayo: Buenos Aires

El primer local de El Ventanal estaba estratégicamente emplazado en el icónico Palacio Vera, ubicado en Avenida de Mayo al 700. Este corazón de la capital argentina no solo ofrecía una ubicación privilegiada, sino también un marco histórico inigualable. Lo que inicialmente capturó la esencia y el nombre de la librería fue su llamativo y luminoso ventanal externo, un cristal que no solo dejaba pasar la luz, sino que también ofrecía una vista directa a otro emblema porteño: el mítico Café Tortoni. Esta conexión visual y simbólica con un epicentro cultural ya presagiaba la vocación de El Ventanal como un espacio que iría más allá de la simple transacción comercial.

Curiosamente, antes de que este ventanal en Avenida de Mayo exhibiera primeras ediciones y libros de colección, la familia de Marcelo Di Luciano operaba allí una librería escolar, complementada con un enorme depósito. Años después, Marcelo desenterraría en ese mismo depósito un auténtico tesoro: decenas de antiguos útiles escolares sin vender. Este hallazgo fortuito se convertiría en el germen de una vasta y singular colección, piezas que pasarían a formar parte del patrimonio y la identidad de la librería, dotándola de un carácter único y anticuario.

La "Mejor Librería de Buenos Aires" y sus Ilustres Visitantes

La reputación de Librería El Ventanal en Buenos Aires creció exponencialmente, atrayendo a un público diverso que incluía a algunas de las mentes más brillantes y personalidades más influyentes de la época. Marcelo Di Luciano recuerda con orgullo cómo el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, solía traer comitivas de extranjeros a la librería, a la que no dudaba en denominar “la mejor librería de Buenos Aires”.

Pero Pérez Esquivel no era el único habitué. Figuras de la talla de Alejandro Dolina, Alfredo Castello, Santiago Kovadloff y Juan José Sebrelli, junto con numerosos poetas e intelectuales, conformaban su distinguida clientela habitual. La trascendencia de El Ventanal incluso cruzó fronteras; se cuenta que el fotógrafo personal de Lady Di visitó las instalaciones para realizar una serie de imágenes que posteriormente fueron publicadas en la prestigiosa revista Vogue. Este nivel de reconocimiento, tanto nacional como internacional, consolidó a El Ventanal no solo como una librería, sino como un verdadero faro cultural.

Paralelamente a la venta de libros, la librería se destacó por su activa participación en la vida cultural porteña. Eran habituales los eventos artísticos y culturales organizados por El Ventanal en las instalaciones del Café Tortoni, fortaleciendo aún más su vínculo con la tradición intelectual y artística de la ciudad. El negocio gozaba de una gran reputación, y el deseo de Marcelo de expandir su visión con una segunda sucursal siempre estuvo presente. La oportunidad perfecta se presentó a finales de la década de 1990, llevando a El Ventanal a un nuevo destino: la localidad balnearia de Villa Gesell.

De la Capital a la Costa: La Aventura en Villa Gesell

El desembarco de Librería El Ventanal en la Costa Atlántica marcó una nueva y audaz etapa en su evolución. Villa Gesell, una localidad pequeña de la provincia de Buenos Aires, con una vida cultural que solía limitarse a la temporada estival, se convirtió en el escenario ideal para que la librería desplegara todo su potencial.

En Villa Gesell, la propuesta de El Ventanal no se limitó simplemente a la venta de libros. Marcelo Di Luciano transformó el espacio en un verdadero espacio interdisciplinario, trascendiendo lo puramente literario. Además de las estanterías repletas de libros, abrieron un acogedor café y habilitaron distintos ambientes diseñados para acoger una amplia variedad de eventos: conciertos íntimos, lecturas de poesía, talleres creativos y hasta mítines culturales. La librería se convirtió en un pulmón para la vida artística y social de la comunidad gesellina, ofreciendo un refugio cultural más allá de la temporada alta.

Uno de los atractivos distintivos del local gesellino era la exhibición de las numerosas piezas escolares de la colección familiar de Marcelo. Estas vitrinas, junto con pupitres antiguos y otros objetos adquiridos en ferias de anticuarios, creaban una atmósfera única, a caballo entre la librería y el museo. Marcelo recuerda con particular orgullo la visita de la directora de la colección pública de útiles escolares más importante de Buenos Aires, quien, tras admirar la exhibición en El Ventanal, afirmó sin dudar que la colección privada superaba por mucho el acervo estatal. La colección incluía desde tinteros y plumas hasta pupitres y sacapuntas, verdaderas joyas de la educación de antaño.

La librería se involucró activamente en la vida cultural de Villa Gesell, participando en la organización del primer Festival de Jazz de la ciudad, el Festival Internacional de Narración Oral y el movimiento local de Acción Poética. La fidelidad de sus clientes, incluyendo a varias personalidades, era un testimonio del éxito de esta iniciativa. Sin embargo, hacia el año 2010, diferencias políticas con la administración municipal se volvieron insostenibles para Marcelo. Esta situación lo llevó a tomar la difícil decisión de cerrar el local en Villa Gesell y emprender un nuevo camino, esta vez con la mirada puesta en la “Ciudad Feliz”: Mar del Plata.

El Ancla Definitiva en la Ciudad Feliz: Mar del Plata

El traslado a Mar del Plata representó un nuevo capítulo y la búsqueda de un hogar definitivo para Librería El Ventanal. La ciudad costera, con su vasta población y su vibrante escena cultural, prometía ser el escenario ideal para la consolidación del proyecto de Marcelo Di Luciano.

El primer emplazamiento en Mar del Plata fue un hotel en venta en la zona de Punta Mogotes. Al igual que en Villa Gesell, la propuesta de El Ventanal trascendía la mera venta de libros antiguos; incluía espectáculos y talleres, buscando recrear ese espacio interdisciplinario que tan bien había funcionado. Aunque alejada del centro turístico y comercial de la ciudad, esta ubicación inicial logró convocar a muchísimos curiosos, tanto residentes como turistas, quienes aún la recuerdan con nostalgia, demostrando el poder de atracción de la marca El Ventanal.

Finalmente, Marcelo encontró el lugar que había soñado para su librería: una majestuosa casona de 1930, emplazada en el corazón de un barrio tradicional de Mar del Plata, a solo minutos del microcentro. Este espacio no solo ofrecía la atmósfera ideal para sus amados libros, sino que también permitía exhibir y comercializar una impresionante colección de más de 5000 posters de cine, grabados y partituras. Lamentablemente, la vasta colección de útiles escolares, que había sido una pieza central en las etapas anteriores, tuvo que ser guardada en cajas por falta de espacio, esperando una oportunidad para volver a ser exhibida.

La pregunta sobre dónde obtiene Marcelo los libros antiguos y las primeras ediciones que ofrece es recurrente. Su respuesta revela la dinámica de un verdadero cazador de tesoros literarios: “Vienen muchas personas a vender sus lotes de libros, ya que hay quienes se mudan y no tienen lugar para tenerlos o que los reciben en herencia y no quieren conservarlos. También asisto a remates”. Esta diversidad de fuentes asegura una oferta constantemente renovada y sorprendente.

A diferencia de otras librerías especializadas, El Ventanal no se enfoca en un único tema, sino que abarca un amplio espectro de conocimientos. Entre sus estanterías se pueden encontrar joyas de Historia Argentina y Universal, Literatura Argentina y Latinoamericana, Ciencias, Derecho y Teología, entre otros muchos campos. Marcelo afirma tener ejemplares de incalculable valor, como obras del siglo XVI y ediciones firmadas por figuras cumbres de la literatura argentina, tales como Borges, Cortázar o Macedonio Fernández. Cada visita a El Ventanal es una oportunidad para descubrir una pieza única, un fragmento de la historia literaria que espera ser redescubierto.

El Oficio de Librero: Una Pasión Incomparable

Para Marcelo Di Luciano, ser librero es mucho más que un negocio; es una vocación, una pasión que define como “el oficio más lindo del mundo”. Su satisfacción no radica en el volumen de ventas, sino en la conexión que logra establecer entre los libros y sus futuros dueños. “Lo que más disfruto de ser librero es cuando veo que un cliente encuentra en mi librería ese ejemplar que busca hace años. Es una gran satisfacción que te pregunten por un libro que parece imposible de conseguir, y poder decir que lo tengo”, reflexiona Marcelo.

Esta profunda convicción lo lleva a considerar a los libreros y las librerías como un “nexo y un puente fundamental entre los autores y los lectores”. Son custodios del conocimiento, facilitadores de encuentros inesperados y preservadores de historias que, de otra manera, podrían perderse en el tiempo. La alegría de un cliente al hallar un libro largamente anhelado es la verdadera recompensa de este noble oficio.

De Catálogos Impresos a la Era Digital: Adaptación y Alcance Global

El mundo del comercio ha experimentado una transformación radical, y el sector librero no ha sido la excepción. Marcelo Di Luciano, con su larga trayectoria, recuerda vívidamente los tiempos en los que, a falta de Internet, la mayor fuente de conocimiento en su rubro eran los viejos libreros de experiencia y los exhaustivos catálogos europeos de papel. Él mismo dedicaba tiempo a elaborar e imprimir periódicamente listados con los últimos libros disponibles, que luego hacía llegar a sus clientes habituales, un proceso manual y artesanal que hoy parece de otra era.

Todo eso quedó atrás. Hoy, Marcelo pasa gran parte de su jornada publicando sus tesoros en redes sociales y en plataformas de venta en línea como Mercado Libre, así como en páginas especializadas de Europa y Estados Unidos. Esta adaptación al entorno digital no solo ha ampliado el alcance de El Ventanal a un público global, sino que también ha permitido que sus singulares ejemplares lleguen a manos de coleccionistas y lectores de todo el mundo. Desde que irrumpió la pandemia de COVID-19, las ventas por correo y mensajería se han vuelto la norma, pero Marcelo no reniega de esta nueva modalidad: “Aprovecho para ponerme al día con las publicaciones de los ejemplares disponibles”, comenta, demostrando su capacidad de ver oportunidades incluso en la adversidad.

Un Vínculo Profundo con Italia: Cultura y Herencia

La Librería El Ventanal no solo es un reflejo de la historia argentina, sino que también posee un fuerte vínculo con la cultura italiana, una conexión que se remonta a las raíces familiares de Marcelo Di Luciano. Descendiente de italianos por ambos padres –sus abuelos eran oriundos de Venecia y Siracusa–, Marcelo ha cultivado una impresionante colección de libros y objetos culturales vinculados a Italia, que enriquecen aún más la singularidad de su librería.

Entre los tesoros italianos de El Ventanal se encuentran ejemplares de la “Divina Comedia” ilustrados por el célebre Gustave Doré, primeras ediciones de autores fundamentales como Papini, Leopardi, Manzoni y Pirandello, e incluso rarísimos ejemplares en idioma italiano que datan del siglo XVII. Pero la colección no se limita a la literatura; también abarca el vasto mundo de la música y el cine. En sus estantes se pueden encontrar partituras para piano, violín y orquesta de obras clásicas y tarantelas, con un lugar especial para las óperas de Verdi, Puccini y Mascagni, muchas de ellas con portadas bellamente ilustradas que son obras de arte en sí mismas.

Para los amantes del séptimo arte, la librería exhibe afiches originales de películas emblemáticas de directores icónicos como Fellini, Scola y Visconti, junto con imágenes de estrellas que definieron la época dorada del cine italiano, como Marcello Mastroianni y Sofía Loren. Esta sección dedicada a Italia no solo rinde homenaje a la herencia de Marcelo, sino que también ofrece a los visitantes una ventana a la rica y compleja cultura de la península itálica, haciendo de El Ventanal un verdadero puente cultural.

Un Vistazo a la Evolución de El Ventanal: Tabla Comparativa

La trayectoria de Librería El Ventanal es un claro ejemplo de adaptación y crecimiento. A continuación, se presenta una tabla que resume las características principales de sus diferentes etapas:

EtapaUbicación PrincipalConcepto PrincipalAspectos Destacados
Buenos AiresPalacio Vera, Av. de Mayo 700Librería de viejo y anticuario, origen escolarEl "ventanal" que dio nombre, descubrimiento colección útiles escolares, clientela de renombre (Premios Nobel, intelectuales), eventos en Café Tortoni.
Villa GesellLocal balnearioEspacio interdisciplinario y culturalCafé, conciertos, talleres, lecturas, exhibición completa de colección de útiles, participación en festivales culturales (Jazz, Narración Oral).
Mar del PlataCasona de 1930, La PerlaLibrería de viejo, anticuario y galería de arteActual ubicación soñada, amplia oferta de libros (Historia, Literatura, Ciencias, Teología), 5000+ posters de cine, grabados y partituras, ejemplares del Siglo XVI y firmados.

Preguntas Frecuentes sobre Librería El Ventanal

¿Dónde se encuentra actualmente la Librería El Ventanal?

Actualmente, la Librería El Ventanal está emplazada en una pintoresca casona de 1930 ubicada en el tradicional barrio La Perla de Mar del Plata, a pocos minutos del microcentro de la ciudad.

¿Quién es el propietario de El Ventanal?

El propietario y alma de la Librería El Ventanal es Marcelo Enzo Di Luciano, quien la ha dirigido y transformado a lo largo de sus diversas etapas.

¿Qué tipo de libros y artículos se pueden encontrar en El Ventanal?

El Ventanal se especializa en libros de viejo, primeras ediciones y libros de colección. Su oferta es muy variada e incluye temas como Historia Argentina y Universal, Literatura Argentina y Latinoamericana, Ciencias, Derecho, Teología, entre otros. Además de libros, se pueden encontrar más de 5000 posters de cine, grabados y partituras antiguas.

¿Cuál es el origen de la colección de útiles escolares de la librería?

La vasta colección de útiles escolares se originó en el primer local de la librería en Buenos Aires, donde la familia de Marcelo tenía una librería escolar con un gran depósito. Marcelo encontró allí decenas de antiguos útiles sin vender, que conformaron esta singular colección. Aunque actualmente guardada en Mar del Plata por falta de espacio, fue una pieza central en la etapa de Villa Gesell.

¿El Ventanal organiza eventos culturales?

Sí, a lo largo de su historia, Librería El Ventanal ha sido un activo promotor cultural. En Buenos Aires, organizaba eventos artísticos y culturales en el Café Tortoni. En Villa Gesell, se transformó en un espacio interdisciplinario con café, conciertos, lecturas y talleres, y participó en festivales locales. Aunque el formato actual puede variar, la vocación cultural sigue siendo parte de su esencia.

¿Cómo ha evolucionado la forma de vender libros en El Ventanal?

Marcelo Di Luciano ha adaptado la librería a los tiempos. De los catálogos de papel y las ventas presenciales en sus inicios, hoy utiliza activamente redes sociales, Mercado Libre y páginas especializadas de Europa y Estados Unidos para publicar y vender sus ejemplares. Las ventas se despachan por correo y mensajería, adaptándose a las nuevas dinámicas del mercado.

¿Tiene la librería alguna especialización temática?

Si bien no se especializa en un único tema, El Ventanal ofrece una amplia gama de géneros y épocas. Posee una notable colección de Historia, Literatura (con obras firmadas por autores como Borges o Cortázar), Ciencias, Derecho y Teología. Además, destaca su profunda colección de libros, partituras y afiches relacionados con la cultura e historia de Italia, debido a la herencia familiar de Marcelo.

¿Por qué es El Ventanal más que una librería?

El Ventanal trasciende la definición de librería por su concepto de "mix entre librerías de viejo y anticuarios", su rica historia de adaptación y sus extensas colecciones de objetos que van más allá de los libros (útiles escolares, posters de cine, partituras). Además, su rol como centro cultural en sus etapas anteriores y la pasión de su propietario por conectar a los lectores con "tesoros imposibles de conseguir" la convierten en un verdadero espacio de patrimonio y encuentro.

Librería El Ventanal es, en esencia, un viaje a través del tiempo y las páginas, un espacio donde cada libro es una puerta a un mundo de conocimiento y cada objeto cuenta una historia. La visión de Marcelo Di Luciano ha logrado crear y sostener un oasis cultural que, a pesar de las mudanzas y los cambios, mantiene viva la llama de la pasión por los libros y el arte. Es un testimonio de que, en la era digital, el encanto de lo analógico y la búsqueda de lo único siguen teniendo un lugar privilegiado en el corazón de los amantes de la cultura.

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