¿Quién escribió para la revista Carteles?

Guillermo Cabrera Infante: Un Intelecto en Rebeldía

04/06/2023

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La figura de Guillermo Cabrera Infante trasciende la mera etiqueta de escritor. Fue un intelectual polifacético, un crítico agudo y, sobre todo, un hombre cuya vida estuvo intrínsecamente ligada a los vaivenes políticos de su Cuba natal. Su trayectoria, marcada por la censura, el exilio y un talento literario innegable, lo consolidó como una de las voces más singulares de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Pero antes de alcanzar la cúspide de su reconocimiento, hubo un periodo formativo crucial, donde su pluma comenzó a afilarse en las páginas de una publicación emblemática: la revista Carteles.

¿Quién escribió para la revista Carteles?
Para contrarrestar la prohibición, Cabrera Infante continuó con sus creaciones literarias pero bajo el seudónimo de G. Caín. Dos años después, comenzó a desempeñarse como crítico cinematográfico para la revista “Carteles”, actividad que mantendría hasta 1960.

Nacido en Gibara, Cuba, el 22 de abril de 1929, Cabrera Infante creció en un hogar donde el compromiso político era una constante. Sus padres, Guillermo Cabrera y Zoila Infante, eran militantes comunistas, y esa militancia lo marcó desde temprana edad. Apenas con siete años, experimentó el arresto junto a sus progenitores por la fundación del Partido Comunista en su provincia. Esta experiencia temprana de represión y compromiso forjó una sensibilidad que, aunque inicialmente alineada con ideales revolucionarios, eventualmente lo llevaría a una postura crítica y disidente.

Índice de Contenido

De la Inquietud Juvenil a los Primeros Trazos Literarios

La juventud de Cabrera Infante estuvo signada por una búsqueda constante, tanto profesional como personal. A los dieciocho años, su primera historia, titulada “El señor presidente”, vio la luz, un hito sorprendente para un autor tan joven. Sin embargo, su camino no fue lineal. Intentó incursionar en la Medicina, una carrera que abandonó rápidamente. Luego, se matriculó en Periodismo, otra disciplina que tampoco logró retenerlo, aunque paradójicamente sería en el ámbito periodístico donde encontraría uno de sus primeros y más significativos escenarios de expresión.

El año 1952 marcó un punto de inflexión en su incipiente carrera. Un cuento de su autoría fue considerado obsceno por el régimen de Fulgencio Batista, lo que le valió una severa prohibición: no podía firmar sus escritos con su nombre real. Esta censura, lejos de acallarlo, lo impulsó a adoptar un seudónimo que se volvería icónico: G. Caín. Bajo este nuevo nombre, Cabrera Infante continuó su producción literaria, sorteando las restricciones y manteniendo viva su voz en un contexto político restrictivo.

Carteles: La Forja del Crítico Cinematográfico

Fue en 1954 cuando Guillermo Cabrera Infante encontró un espacio fundamental para desarrollar su talento y su pasión por el cine. Se unió a la revista “Carteles” como crítico cinematográfico, una posición que mantuvo hasta 1960. Durante esos seis años, su columna se convirtió en una referencia obligada para los amantes del séptimo arte en Cuba. Sus críticas no eran meras reseñas; eran análisis profundos, cargados de ingenio, erudición y un estilo narrativo que ya prefiguraba al gran escritor que sería. En “Carteles”, Cabrera Infante no solo informaba sobre estrenos o valoraba interpretaciones; diseccionaba la obra, la contextualizaba y, a menudo, la utilizaba como trampolín para reflexiones más amplias sobre la cultura y la sociedad.

La revista “Carteles” era una publicación de gran prestigio en la Cuba de mediados de siglo, conocida por su amplia cobertura de temas culturales, sociales y de entretenimiento. Trabajar allí le brindó a Cabrera Infante una plataforma única para pulir su prosa, afinar su ojo crítico y establecerse como una voz influyente. Su tiempo en “Carteles” fue, sin duda, un laboratorio donde experimentó con el lenguaje, el humor y la ironía, elementos que más tarde serían sellos distintivos de su obra literaria más reconocida. Fue un período de gran crecimiento intelectual y profesional, que le permitió conectar con una audiencia amplia y consolidar su reputación como un observador perspicaz y un estilista brillante.

La Revolución, el Poder y el Exilio

Con el triunfo de la Revolución Cubana y la llegada de Fidel Castro al poder, la vida de Cabrera Infante dio un giro drástico. Inicialmente, se mostró afín al nuevo régimen, lo que le valió importantes nombramientos: fue designado director del Consejo Nacional de Cultura, ejecutivo del Instituto del Cine y subdirector del diario “Revolución”. En este último, tuvo a su cargo el suplemento literario, que llevaba el sugerente nombre de “Lunes de Revolución”. Este periodo de colaboración con el gobierno revolucionario le permitió influir en la vida cultural del país y apoyar lo que, en un principio, consideraba un cambio necesario para Cuba.

Sin embargo, la relación entre Cabrera Infante y la Revolución no tardó en deteriorarse. En 1962, fue enviado a Bruselas como agregado cultural de la embajada cubana, una especie de exilio encubierto que lo alejó del centro del poder. Durante su estancia en Bélgica, se dedicó a escribir “Un oficio del siglo XX”, una obra que reflejaría en parte su experiencia como crítico. La tragedia personal lo trajo de vuelta a Cuba en 1965, el repentino fallecimiento de su madre. Pero su regreso no fue bienvenido; fue retenido por el Servicio de Contra-Inteligencia durante cuatro meses, un claro indicio de la creciente desconfianza del régimen hacia él. La política, una vez más, le jugaba en contra, a pesar de su apoyo inicial a Castro.

Tras esta experiencia, Cabrera Infante entendió que su destino no estaba en la Cuba revolucionaria. Se exilió definitivamente, viviendo un tiempo en Madrid y Barcelona, antes de establecer su residencia permanente en Londres. Desde la capital británica, se transformaría en un duro y elocuente crítico de la revolución cubana, una postura que le valdría el repudio oficial de su país natal, pero también el reconocimiento internacional por su valentía intelectual.

La Consagración Literaria y la Polémica de “Tres Tristes Tigres”

El año 1968 marcó un antes y un después en la carrera literaria de Guillermo Cabrera Infante con la publicación de su novela “Tres tristes tigres”. Esta obra, considerada por muchos su obra cumbre, le otorgó una notable repercusión internacional por su audacia formal, su experimentación lingüística y su retrato vibrante de la vida nocturna de La Habana prerrevolucionaria. Sin embargo, en Cuba, la novela fue tildada de “contrarrevolucionaria”, un veredicto que tuvo graves consecuencias para el autor. Significó no solo su expulsión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, sino también la infame calificación de «traidor» por parte del régimen castrista. Este episodio selló su ruptura definitiva con la isla y consolidó su figura como un disidente intelectual.

A pesar de las controversias, “Tres tristes tigres” se convirtió en un referente de la literatura latinoamericana, estudiada y admirada por su originalidad. A comienzos de los años ’70, Cabrera Infante también incursionó en el guionismo, trabajando en el filme titulado “Debajo del volcán”. A finales de esa década, su proceso de arraigo en su nueva patria culminó con la obtención de la nacionalidad británica, un símbolo de su nueva identidad y su distanciamiento de Cuba. En Londres, su obra más polémica encontró también su camino al público angloparlante a través de una traducción.

Un Legado Indeleble

La vida personal de Cabrera Infante también estuvo marcada por cambios. Se casó por primera vez en 1953 con Marta Calvo, con quien tuvo dos hijas, Ana y Carola. Años después, se divorció para casarse con la actriz cubana Miriam Gómez, quien lo acompañaría en su exilio y sería un pilar fundamental en su vida.

El reconocimiento a su vasta trayectoria literaria llegó en 1997, cuando le fue otorgado el prestigioso Premio Cervantes, el galardón más importante de las letras en español. Este premio no solo honró su obra, sino que también reafirmó su estatura como uno de los grandes maestros de la lengua. Guillermo Cabrera Infante, este amante de las letras, falleció el 21 de febrero de 2005 en Gran Bretaña, a causa de una septicemia contraída en el Chelsea and Westminster Hospital de Londres. Su muerte dejó un vacío en el panorama literario, pero su obra perdura como testimonio de un talento excepcional y una vida marcada por la pasión, la política y la búsqueda incansable de la libertad creativa.

Cronología de la Vida de Guillermo Cabrera Infante

AñoAcontecimiento Importante
1929Nacimiento en Gibara, Cuba.
1936Arresto junto a sus padres por actividad comunista.
1947Publicación de su primera historia, “El señor presidente”.
1952Censura por el régimen de Batista; adopta el seudónimo G. Caín.
1953Primer matrimonio con Marta Calvo.
1954Inicia su trabajo como crítico cinematográfico en la revista “Carteles”.
1960Finaliza su colaboración con “Carteles”.
1962Enviado a Bruselas como agregado cultural; escribe “Un oficio del siglo XX”.
1965Regreso a Cuba por fallecimiento de su madre; retenido por Contra-Inteligencia.
1965Se exilia definitivamente, estableciéndose en Londres.
1968Publicación de “Tres tristes tigres”; tildada de “contrarrevolucionaria” en Cuba.
1970s (Principios)Trabaja como guionista para el filme “Debajo del volcán”.
1970s (Finales)Obtiene la nacionalidad británica.
1997Ganador del Premio Cervantes.
2005Fallecimiento en Gran Bretaña.

Preguntas Frecuentes sobre Guillermo Cabrera Infante

¿Quién fue Guillermo Cabrera Infante?

Guillermo Cabrera Infante fue un destacado escritor, guionista y crítico cubano, posteriormente naturalizado británico. Es reconocido por su innovadora prosa, su humor y su crítica al régimen cubano, así como por obras clave como “Tres tristes tigres” y su trabajo como crítico cinematográfico.

¿Qué seudónimo utilizó Guillermo Cabrera Infante?

Debido a la censura del régimen de Fulgencio Batista en 1952, Guillermo Cabrera Infante no pudo firmar sus escritos con su nombre real. A raíz de esto, adoptó el seudónimo G. Caín, bajo el cual continuó publicando parte de su obra.

¿Qué papel tuvo Guillermo Cabrera Infante en la revista Carteles?

Desde 1954 hasta 1960, Guillermo Cabrera Infante se desempeñó como crítico cinematográfico para la prestigiosa revista “Carteles”. Este periodo fue fundamental para el desarrollo de su estilo y su agudeza crítica, convirtiéndose en una voz influyente en el ámbito cultural cubano de la época.

¿Por qué Guillermo Cabrera Infante se exilió de Cuba?

Guillermo Cabrera Infante se exilió de Cuba debido a su creciente desencanto y posterior confrontación con el régimen de Fidel Castro. Aunque inicialmente apoyó la Revolución y ocupó cargos culturales, las crecientes restricciones a la libertad de expresión y el incidente de su retención al regresar a Cuba en 1965 lo llevaron a establecerse definitivamente en Londres y convertirse en un crítico abierto del gobierno cubano.

¿Cuál fue la obra más polémica de Guillermo Cabrera Infante?

La obra más polémica de Guillermo Cabrera Infante fue su novela “Tres tristes tigres”, publicada en 1968. Aunque aclamada internacionalmente por su innovación literaria, fue tildada de “contrarrevolucionaria” en Cuba, lo que le valió la expulsión de la Unión de Escritores y Artistas y la calificación de «traidor» por parte del régimen.

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