¿Cuál es la historia de Julio Cortázar y Carol Dunlop?

Carol Dunlop: El Último Viaje y el Legado Inmortal

19/02/2023

Valoración: 4.6 (1228 votos)

La figura de Carol Dunlop, más allá de ser la compañera del célebre Julio Cortázar, emerge como una escritora y fotógrafa con una vida tan vibrante como enigmática. Su historia, teñida de amor, arte, activismo y una temprana partida, se entrelaza de manera indisoluble con una de las obras más singulares de la literatura contemporánea: Los Autonautas de la Cosmopista. Este artículo busca desvelar quién fue realmente Carol Dunlop, el impacto de su relación con Cortázar y cómo su último viaje se convirtió en un conmovedor testamento de vida y despedida.

¿Qué pasó con Carol Dunlop?
El escritor argentino y la escritora y fotógrafa estadounidense Carol Dunlop viajaron durante 33 días desde París hacia Marsella por la Autopista del Sur en una combi Volkswagen roja llamada Fafner. Este libro escrito como un desafío viajero y fantástico también cuenta una historia de amor y es una triste despedida.
Índice de Contenido

Carol Dunlop: Una Vida Propia Más Allá del Mito

Nacida el 2 de abril de 1946 en Massachusetts, Carol Dunlop fue la hija mayor de Jean y Daniel Dunlop. Desde temprana edad, mostró una profunda pasión por la literatura, lo que la llevó a matricularse en Escritura Creativa en el Instituto de Artes Liberales Lake Erie College, en Ohio. Posteriormente, obtuvo su licenciatura en la prestigiosa McGill University en Montreal, Canadá. Fue durante su estancia en Canadá donde conoció a su primer esposo, el escritor François Hebert, con quien contrajo matrimonio y tuvo a su único hijo, Stéphane, nacido en 1968. La pareja se estableció en Montreal, pero su unión duró hasta 1970, año en que se divorciaron. Tras la separación, Carol tomó la decisión de mudarse a París, una ciudad que cambiaría el curso de su vida y la pondría en el camino de uno de los escritores más influyentes del siglo XX.

En 1977, en la efervescente capital francesa, Carol Dunlop conoció a Julio Cortázar. Cortázar, un escritor argentino autoexiliado en Francia, había comenzado a interesarse más profundamente en la política, influenciado en parte por su relación anterior con la literata lituana Ugné Karvelis. Carol y Julio encontraron una conexión instantánea y profunda, atraídos por su amor compartido por la ficción, el activismo social y el arte en todas sus formas. Esta afinidad intelectual y emocional los llevó a casarse a finales de la década, iniciando una relación que, aunque breve, sería intensamente significativa para ambos y dejaría una marca indeleble en la obra de Cortázar.

Como fotógrafa talentosa, Carol Dunlop no solo documentó sus viajes y experiencias, sino que también aportó una perspectiva visual única a sus proyectos conjuntos. Su trabajo fotográfico, si bien no tan ampliamente reconocido como su faceta literaria, fue fundamental para capturar la esencia de los lugares que exploraron y las personas que conocieron. La pareja no solo compartió una vida personal, sino también un profundo compromiso político, participando activamente en manifestaciones y congresos de solidaridad, como su viaje a Polonia en apoyo a Chile, y sus recurrentes visitas a Nicaragua, donde Carol continuaba su labor fotográfica mientras Cortázar escribía artículos para difundir la verdad sobre la lucha del pueblo nicaragüense.

"Los Autonautas de la Cosmopista": Un Viaje, Un Amor, Una Despedida

La obra más emblemática de la colaboración entre Carol Dunlop y Julio Cortázar es, sin duda, Los Autonautas de la Cosmopista o Un Viaje Atemporal París-Marsella. Este libro, publicado en 1983, es mucho más que una simple crónica de viaje; es una novela que fusiona la realidad de una expedición con elementos de ficción, humor y profunda reflexión personal. La idea central de esta aventura era recorrer la Autopista del Sur, desde París hasta Marsella, a bordo de una combi Volkswagen roja a la que cariñosamente llamaron Fafner, en alusión al dragón de las óperas de Richard Wagner.

La consigna del viaje era peculiar y desafiante: no salirse de la autopista antes de haberse detenido en la totalidad de los paradores que encontraran a lo largo de sus aproximadamente 800 kilómetros. Durante 33 días, entre mayo y junio de 1982, la pareja se embarcó en esta odisea, documentando cada parada, cada observación, cada pequeño detalle de su convivencia. El libro no solo narra cómo se aprovisionaban, se asombraban o resolvían los desafíos logísticos, sino que también ofrece una ventana íntima a su relación, a su manera de convivir y, sobre todo, de amarse en la cotidianidad del viaje. Cortázar y Dunlop, o el Lobo y la Osita como se llamaban, transformaron la autopista en una "cosmopista", un espacio donde el tiempo y el espacio se expandían, y lo ordinario se volvía extraordinario.

¿Qué pasó con Carol Dunlop?
El escritor argentino y la escritora y fotógrafa estadounidense Carol Dunlop viajaron durante 33 días desde París hacia Marsella por la Autopista del Sur en una combi Volkswagen roja llamada Fafner. Este libro escrito como un desafío viajero y fantástico también cuenta una historia de amor y es una triste despedida.

En sus propias palabras, la expedición y su crónica estaban dedicadas a «todos los plantados del mundo y en especial al caballero inglés cuyo nombre no recordamos y que en el siglo dieciocho recorrió la distancia que va de Londres a Edimburgo caminando hacia atrás y entonando himnos anabaptistas.» Esta dedicatoria ya anunciaba el espíritu lúdico y transgresor del libro. Los fragmentos revelan momentos de asombro y humor, como la inesperada visita de Nicole Adoum, quien viajó «desde París hasta algún lugar de Suiza» para llevarles cerezas, o la reflexión sobre los paradores: «todos los parkings el parking», sugiriendo una monotonía que, sin embargo, era observada con curiosidad y profundidad.

La obra también contiene reflexiones más profundas sobre la vida moderna y el propósito del viaje. Cortázar escribe: «De alguna manera probar que podíamos llevar a cabo este viaje era probarnos que teníamos armas contra lo tenebroso (…) la banalidad de las obligaciones cotidianas, esos compromisos que no significan nada en sí mismos pero que en conjunto alejan cada vez más de ese centro donde cada uno espera vivir su vida.» La autopista y sus paradores se convierten en una metáfora del vacío existencial que, paradójicamente, permitía la conexión y la reflexión: «Es que los parkings no son otra cosa que el vacío con decorado.»

A pesar de la aparente ligereza, la obra incorpora elementos puramente ficticios, como la presencia de demonios y brujas, que algunos analistas interpretan como metáforas de las enfermedades que ya empezaban a afectar a ambos. Esta mezcla de realidad y fantasía dota al libro de una dimensión onírica y simbólica, transformando un simple viaje en carretera en una travesía existencial. El libro se convertiría en el último viaje de la pareja, un testimonio de su amor y creatividad antes de que la tragedia se cerniera sobre ellos.

El destino de los derechos de autor del libro es un ejemplo más del compromiso social de la pareja. Cortázar había cedido los derechos a Mario Muchnick, director de Seix-Barral, para que el libro fuera publicado en una edición de lujo. Sin embargo, cuando Muchnick fue despedido, Cortázar suspendió la impresión, argumentando que había entregado los derechos a una persona y no a un grupo editorial. Finalmente, el libro fue publicado por Muchnick Editores, y los derechos de venta fueron donados al pueblo de Nicaragua, reafirmando el activismo que compartían.

La Prematura Partida de Carol Dunlop: Misterio y Realidad

El post-scriptum de diciembre de 1982 en Los Autonautas de la Cosmopista es un testimonio desgarrador de la pérdida que sufrió Julio Cortázar. Carol Dunlop no vivió para ver su obra publicada. Ella falleció el 2 de noviembre de 1982, apenas cinco meses después de concluir el viaje y la escritura del libro. La causa oficial de su muerte fue aplasia medular, una enfermedad grave en la que la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas nuevas.

Cortázar describió su partida con una profunda tristeza y poesía: «La vi emprender su viaje solitario, donde yo no podía ya acompañarla, y el 2 de noviembre se me fue de entre las manos como un hilito de agua, sin aceptar que los demonios dijeran la última palabra, ella que tanto los había desafiado y combatido en estas páginas.» Esta descripción subraya la valentía de Carol frente a la enfermedad y la profunda conexión que compartían hasta el final. La prematura muerte de Dunlop añadió una dimensión aún más romántica y trágica a Los Autonautas de la Cosmopista, convirtiéndolo en un epitafio de su amor y de su última travesía juntos.

La muerte de Carol Dunlop, tan cercana a la publicación de su obra conjunta, ha generado diversas teorías y especulaciones. La escritora Cristina Peri Rossi, amiga cercana de la pareja, sostuvo la hipótesis de que tanto Carol como Julio murieron de VIH, sugiriendo que Cortázar habría contagiado a Dunlop tras recibir una transfusión de sangre infectada años antes. Sin embargo, esta hipótesis ha sido vehementemente descartada por el biógrafo de Cortázar, Miguel Herráez, por el ex-esposo de Carol, François Hebert, y por un amigo de ella, Joe Dolce. Todos ellos han insistido en que Carol Dunlop padecía problemas de producción de sangre y recibía transfusiones desde su juventud, lo que apuntaría a la aplasia medular como la causa genuina de su fallecimiento.

¿Quién fue el primer marido de Robert Dunlop?
En esta estancia en el país vecino conoció a su primer marido, el escritor Francois Hebert, con quien se casó y tuvo a un único hijo, Stephane (n. 1968). Hebert y Dunlop se establecieron en Montreal y permanecieron casados hasta 1970 cuando se divorciaron y ella se marchó a París, en donde conoció a Julio Cortázar, en 1977.

Independientemente de las teorías, lo cierto es que la enfermedad de Carol fue un factor determinante en los últimos meses de su vida. El propio Cortázar menciona en el post-scriptum que en Nicaragua, la Osita «empezó a declinar, víctima de un mal que creímos pasajero porque en ella la voluntad de la vida era más fuerte que todos los pronósticos». La pareja regresó a París con planes, pero los dos meses siguientes estuvieron marcados por la ternura y el cuidado de los amigos, mientras Carol se debilitaba. La muerte de Julio Cortázar se produjo poco después, el 12 de febrero de 1984, a causa de leucemia, lo que profundizó el aura de tragedia que rodeó a la pareja. Ambos reposan en el cementerio de Montparnasse en París, uniendo sus destinos incluso en la muerte.

Tabla Comparativa: Teorías sobre la Causa de Muerte de Carol Dunlop

AspectoVersión Oficial / ConsensoHipótesis Alternativa (Cristina Peri Rossi)
Causa de MuerteAplasia medularVIH
Fecha de Muerte2 de noviembre de 19822 de noviembre de 1982
Contexto / EvidenciaProblemas preexistentes de producción de sangre desde la juventud; descripción de Cortázar.Supuesto contagio de Cortázar a través de una transfusión de sangre infectada.
Apoyada porFamiliares (François Hebert), biógrafos (Miguel Herráez), amigos (Joe Dolce).Amiga cercana a la pareja (Cristina Peri Rossi).

Legado y Significado de una Vida Breve pero Intensa

La historia de Carol Dunlop es un recordatorio de que algunas vidas, aunque cortas, pueden dejar una huella imborrable. Su relación con Julio Cortázar fue una bohemia de amor, literatura, viajes y activismo. Carol no fue simplemente la musa o la compañera de un genio; fue una artista por derecho propio, una escritora y fotógrafa con una voz y una perspectiva únicas. Su participación en Los Autonautas de la Cosmopista no fue secundaria; fue coautora de un proyecto que encapsulaba la esencia de su relación y su visión compartida del mundo.

El libro se erige como un testamento de su amor y de su creatividad conjunta. Es una obra que invita a la reflexión sobre la vida, la muerte, la rutina, la aventura y la búsqueda de significado en los espacios más insospechados, como una autopista. La capacidad de Carol y Julio para transformar un viaje tan mundano en una "cosmopista" llena de observaciones filosóficas y humor es un tributo a su ingenio y a la profunda conexión que compartían.

A pesar de que su carrera artística se vio truncada por su temprana muerte, el legado de Carol Dunlop perdura a través de Los Autonautas de la Cosmopista y la memoria de quienes la conocieron. Su vida fue un cúmulo de movidas interesantes, que la llevaron de un lado a otro, adoptando diferentes oficios y enriqueciendo su experiencia vital. Su historia, aunque no tan documentada como la de Cortázar, es una pieza esencial para comprender la vida y obra del escritor en sus últimos años, y para apreciar la fuerza y el espíritu de una mujer que vivió intensamente y dejó su propia marca.

La reflexión final que nos deja Carol Dunlop, a través de su vida y su obra, es la importancia de vivir con pasión, de encontrar la belleza en lo cotidiano y de enfrentar la adversidad con coraje. Su historia con Cortázar nos invita a explorar nuestras propias "cosmopistas", a buscar la aventura en la rutina y a valorar la intensidad de los lazos humanos. La autopista de la vida, como ellos la concibieron, es un camino sin fin, lleno de oportunidades para crecer, aprender y amar.

Preguntas Frecuentes sobre Carol Dunlop

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la vida y el legado de Carol Dunlop:

  • ¿Quién fue Carol Dunlop?
    Carol Dunlop fue una escritora y fotógrafa estadounidense, conocida principalmente por ser la última esposa y colaboradora del renombrado escritor argentino Julio Cortázar. Fue coautora del libro Los Autonautas de la Cosmopista.
  • ¿Qué es Los Autonautas de la Cosmopista?
    Es un libro escrito conjuntamente por Julio Cortázar y Carol Dunlop, publicado en 1983. Narra un viaje de 33 días por la Autopista del Sur entre París y Marsella en una combi Volkswagen, mezclando crónica de viaje con ficción, humor y reflexiones filosóficas.
  • ¿Cómo murió Carol Dunlop?
    Carol Dunlop falleció el 2 de noviembre de 1982 a causa de aplasia medular, una enfermedad que afecta la producción de células sanguíneas. Aunque ha habido especulaciones, esta es la causa oficialmente reconocida y respaldada por testimonios cercanos.
  • ¿Cuál fue la relación entre Carol Dunlop y Julio Cortázar?
    Carol Dunlop y Julio Cortázar se casaron a finales de la década de 1970 y mantuvieron una relación de profundo amor, compañerismo y colaboración artística. Compartieron intereses en la literatura, el arte y el activismo político, realizando juntos varios viajes y proyectos.
  • ¿Dónde está enterrada Carol Dunlop?
    Carol Dunlop está enterrada en el cementerio de Montparnasse, en París, en la misma tumba que Julio Cortázar, quien falleció dos años después que ella.
  • ¿Qué significa el nombre "Fafner" para la combi?
    La combi Volkswagen roja utilizada en el viaje fue nombrada "Fafner" en referencia al dragón de las obras del compositor alemán Richard Wagner, lo que añade un toque mítico y lúdico a la aventura.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Carol Dunlop: El Último Viaje y el Legado Inmortal puedes visitar la categoría Literatura.

Subir