27/03/2024
En el complejo entramado del poder judicial de Argentina, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se erige como el máximo tribunal, la última instancia donde se resuelven las disputas más trascendentales para el país. Su presidencia, un cargo de inmensa responsabilidad y significado institucional, es ocupada actualmente por Horacio Rosatti, un jurista cuyo camino hasta la cúpula judicial ha sido tan singular como relevante. Su elección marcó un nuevo capítulo en la historia reciente de la Corte, sucediendo a Carlos Rosenkrantz y consolidando una visión particular sobre la administración de justicia. Comprender el rol del presidente de este cuerpo no solo implica conocer sus atribuciones formales, sino también la influencia que ejerce en la dinámica de todo el sistema judicial argentino, un papel que va mucho más allá de la mera función jurisdiccional.

La presidencia de la Corte Suprema no es un mero título honorífico; es una posición que conlleva un cúmulo de responsabilidades políticas, judiciales y administrativas que impactan directamente en la independencia y eficiencia del Poder Judicial. Desde la dirección de los acuerdos hasta la representación protocolar del tribunal, cada una de estas facetas contribuye a la estabilidad institucional del país. A lo largo de este artículo, exploraremos en detalle quién es Horacio Rosatti, cómo se elige al presidente de la Corte y cuáles son las funciones esenciales que definen este cargo crucial, analizando su evolución y la importancia de su figura en el panorama nacional.
- Horacio Rosatti: Un Perfil Multifacético en la Cúspide Judicial
- La Elección del Presidente de la Corte Suprema
- Las Funciones Cruciales del Presidente de la Corte
- Preguntas Frecuentes sobre la Presidencia de la Corte Suprema
- ¿Cuál es la función principal de la Corte Suprema de Justicia de la Nación?
- ¿Quién es Horacio Rosatti y cómo llegó a la Corte?
- ¿Cómo se elige al Presidente de la Corte Suprema?
- ¿Qué poderes tiene el Presidente de la Corte en relación con los fallos judiciales?
- ¿Ha cambiado el rol administrativo del Presidente de la Corte recientemente?
- ¿Qué significa que el Presidente de la Corte es un “primus inter pares”?
Horacio Rosatti: Un Perfil Multifacético en la Cúspide Judicial
La trayectoria de Horacio Rosatti, el actual presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es notablemente atípica para un miembro del máximo tribunal. Cumplió 65 años recientemente y, al momento de su asunción como presidente, se cumplían cinco años de su juramento como juez de la Corte, un cargo que, sorprendentemente, fue su primer puesto en el Poder Judicial. Antes de su llegada a la Corte, Rosatti forjó una carrera sólida y diversa, con un vínculo mucho más estrecho con la política y el peronismo que con la magistratura tradicional.
Sus inicios en la función pública se remontan a la década de los '80, cuando se desempeñó como director de Técnica Legislativa de la Provincia de Santa Fe y como fiscal municipal del Partido de Santa Fe. A principios de los '90, continuó su ascenso como funcionario en la gestión municipal de Jorge Obeid. En 1993, dio un salto significativo al unirse al gobierno provincial de Carlos Reutemann, ambos líderes de extracción peronista, consolidando su perfil político en la provincia.
Un hito importante en su carrera fue su participación en 1994 como convencional constituyente, representando al Partido Justicialista (PJ) en la reforma de la Constitución Nacional. Este rol le otorgó una profunda comprensión del marco legal fundamental del país. Un año después, en 1995, y nuevamente bajo el sello del PJ, Rosatti ganó las elecciones municipales y asumió como intendente de Santa Fe, un cargo de gran relevancia política y administrativa que ejerció con notable visibilidad.
Su regreso a la función pública nacional se produjo en junio de 2003, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner lo nombró Procurador del Tesoro de la Nación, el abogado del Estado. Ocupó ese influyente cargo durante un año, hasta que, en un movimiento clave, reemplazó a Gustavo Béliz como ministro de Justicia de la Nación en 2004. Durante su gestión en el Ministerio de Justicia, Rosatti se destacó por sus críticas al Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) y por su firme defensa de los intereses del país ante los tribunales internacionales, aspectos que él mismo resaltó en su carta de renuncia en julio de 2005.
Su llegada a la Corte Suprema en 2016 no estuvo exenta de controversia. Pocos días después de asumir la presidencia, Mauricio Macri lo nombró, junto a Carlos Rosenkrantz, como juez de la Corte “en comisión” mediante un decreto. Esta decisión generó una fuerte resistencia en la opinión pública y en el ámbito jurídico, ya que el nombramiento de jueces de la Corte Suprema requiere un procedimiento de audiencias públicas y un acuerdo legislativo del Senado, tal como lo establecen la Constitución y el Decreto 222/2003. Finalmente, ambos juristas no asumieron hasta que se completó el procedimiento constitucional, asegurando la legitimidad de sus designaciones.
La Elección del Presidente de la Corte Suprema
La designación del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación es un proceso interno que se rige por normas específicas del tribunal. El artículo 79 del Reglamento para la Justicia Nacional establece claramente el mecanismo: “el Presidente de la Corte Suprema será elegido por mayoría absoluta de votos de los ministros del Tribunal”. Además, se especifica que el presidente “durará tres años en el ejercicio de sus funciones”, un período que busca garantizar cierta estabilidad en la conducción del máximo tribunal.

En el caso particular de la elección de Horacio Rosatti, el proceso se desarrolló de acuerdo con lo estipulado. Fue el ministro Juan Carlos Maqueda quien formalizó la propuesta para que Rosatti asumiera la presidencia. A esta propuesta adhirieron, además del propio Rosatti, el ministro Carlos Rosenkrantz, quien había sido el presidente saliente y que, en esta nueva conformación, ocuparía el cargo de vicepresidente. Con la adhesión de estos tres ministros (Maqueda, Rosatti y Rosenkrantz), se alcanzó la mayoría necesaria de tres votos sobre los cinco miembros que componen el tribunal.
Es importante destacar que en este acuerdo no participaron los ministros Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco. La no participación de algunos miembros en la votación, siempre que se alcance la mayoría absoluta requerida entre los presentes, es una situación que puede darse y no invalida el proceso. Este mecanismo asegura que la elección del presidente sea una decisión colegiada de los miembros de la Corte, reflejando el consenso interno necesario para la conducción del tribunal.
Las Funciones Cruciales del Presidente de la Corte
El rol del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación es multifacético y de trascendental importancia, no solo para el funcionamiento interno del Poder Judicial, sino también para la estabilidad institucional del país. Aunque la Constitución Nacional no detalla exhaustivamente las funciones específicas de la presidencia de la Corte, su texto sí implica la necesidad de esta figura y le asigna responsabilidades clave, especialmente en situaciones de crisis institucional.
Funciones Políticas: Más Allá de lo Judicial
Una de las funciones más significativas y simbólicas del presidente de la Corte Suprema se manifiesta en el ámbito político. Como explicó Gustavo Arballo, secretario de Jurisprudencia del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa y experto en la materia, si se lleva a cabo un juicio político contra el presidente de la Nación, el procedimiento en el Senado debe ser dirigido por el presidente de la Corte Suprema. Esta atribución subraya el rol de árbitro institucional que puede llegar a desempeñar el máximo tribunal en momentos de alta tensión política, garantizando la imparcialidad y el apego a la Constitución en un proceso tan delicado.
Además, el cargo de presidente de la Corte Suprema se encuentra en la línea de sucesión presidencial, lo que lo convierte en una figura de reserva fundamental para la continuidad institucional del país. La Ley de Acefalía establece un orden claro para asumir la presidencia de la Nación en caso de ausencia simultánea del Presidente y el Vicepresidente. Primero, se convoca al Presidente Provisorio del Senado; en segundo lugar, al Presidente de la Cámara de Diputados; y, a falta de estos, el Presidente de la Corte Suprema es quien asume la primera magistratura de manera interina, hasta que el Congreso designe a un nuevo Presidente. Esta disposición resalta la profunda interconexión entre los poderes del Estado y la vital importancia de la Corte como garante de la estabilidad democrática.
Asimismo, el presidente de la Corte Suprema es quien, de manera protocolar y administrativa, representa al tribunal en sus relaciones con los otros poderes del Estado, así como con organismos internacionales y la sociedad en general. Es la cara visible de la justicia federal, encargado de mantener el diálogo institucional y de velar por la imagen y la independencia del Poder Judicial.
Funciones Judiciales: Dirigiendo la Máxima Instancia
Más allá de su rol como uno de los jueces de la Corte, con la facultad de emitir fallos en las causas que llegan a la última instancia del país, el presidente de la Corte Suprema posee atribuciones específicas relacionadas con el devenir de los expedientes y la organización del trabajo judicial. Es quien preside las audiencias públicas, un espacio crucial donde se escuchan a las partes y se debaten los argumentos antes de la toma de decisiones. También es el encargado de dirigir los acuerdos, que son las reuniones semanales de los ministros donde se tratan y definen los expedientes.

Según el artículo 84 del reglamento de la Justicia Nacional, el presidente “dispone lo relativo a la distribución de las causas a los ministros para su estudio y establece la oportunidad y el orden de su consideración ulterior”. Esto significa que tiene una injerencia directa en la agenda de la Corte, al llevar el temario del acuerdo. Sin embargo, es importante aclarar que, si bien el presidente propone el orden del día, el resto de los ministros tiene la facultad de proponer la inclusión de otros expedientes, lo que asegura un equilibrio en la priorización de los casos.
Es fundamental entender que esta facultad de dirigir y ordenar no implica que el presidente de la Corte tenga la capacidad unilateral de decidir cuándo sale un determinado fallo o cuál será su sentido. Como bien explicó Gustavo Arballo, “si el presidente incluye un caso en acuerdo, no va a salir si no hay mayoría para decidir que salga”. Esto subraya que la regla de la mayoría rige no solo para el contenido del fallo, sino también para la decisión misma de si un fallo se emite o no. La colegialidad es un principio inquebrantable en las decisiones de la Corte.
Funciones Administrativas: Evolución de un Rol Clave
La faceta administrativa de la presidencia de la Corte Suprema ha sido objeto de importantes modificaciones en los últimos años, especialmente a partir del nombramiento de Carlos Rosenkrantz al frente del tribunal. Tradicionalmente, el presidente de la Corte concentraba para sí una serie de atribuciones de carácter administrativo que perdieron centralidad en 2018, en un intento por distribuir y colegiar más las responsabilidades.
Cuando Rosenkrantz asumió la presidencia en octubre de 2018, dos meses después, la Corte Suprema, con los votos de Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti, emitió una acordada que alteró significativamente el esquema. Se estableció que las decisiones de superintendencia (es decir, la administración general del Poder Judicial), las designaciones de funcionarios y la renovación de los contratos de personal, entre otros aspectos clave de la gestión, debían adoptarse con una mayoría de tres miembros de la Corte. Hasta ese momento, para muchas de estas resoluciones, bastaba con la firma del presidente.
Carlos Rosenkrantz votó en disidencia a esta acordada, proponiendo que para este tipo de resoluciones se conformara un comité integrado por tres jueces de la Corte, entre los que necesariamente debía estar el presidente. Esta postura reflejaba una visión diferente sobre la delegación y distribución de las responsabilidades administrativas. Sin embargo, el tiempo parece haber modificado su perspectiva. Hace pocas semanas, en una entrevista, Rosenkrantz se refirió a este tema con otra postura: “Muy temprano la Corte decidió distribuir entre los ministros varias funciones del presidente de la Corte Suprema. Al principio estuve en contra porque quería hacerlo de un modo distinto, pero ahora entiendo que fue un gran activo porque hizo que interactuemos unos con otros. La forma en que tomamos las decisiones en esta Corte garantiza su perdurabilidad”. Esta reflexión muestra una evolución en la comprensión de la colegialidad y la distribución de poder dentro del tribunal.
En conclusión, como bien señaló Gustavo Arballo, “en la historia de la Corte ha habido presidencias más ‘fuertes’ y visibles, como la de Lorenzetti, aunque la tendencia histórica ha sido la de presidencias de bajo perfil. Se suele decir que el presidente no es otra cosa que un primus inter pares, subrayando lo de pares”. Esta frase latina, que significa “primero entre iguales”, encapsula la esencia del rol: el presidente lidera y coordina, pero sus decisiones deben estar siempre respaldadas por el consenso y la mayoría de sus colegas, enfatizando la naturaleza colegiada del máximo tribunal.
Presidentes Recientes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
| Presidente | Período Aproximado |
|---|---|
| Ricardo Lorenzetti | 2007 - 2018 |
| Carlos Rosenkrantz | 2018 - 2021 |
| Horacio Rosatti | 2021 - Actualidad |
Preguntas Frecuentes sobre la Presidencia de la Corte Suprema
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la figura del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y su rol en el sistema judicial argentino.

¿Cuál es la función principal de la Corte Suprema de Justicia de la Nación?
La Corte Suprema de Justicia de la Nación es el máximo tribunal de Argentina y la última instancia judicial. Su función principal es asegurar la supremacía de la Constitución Nacional, interpretar las leyes y resolver los conflictos de mayor relevancia que afectan al país, garantizando la correcta aplicación del derecho y la protección de los derechos y garantías constitucionales.
¿Quién es Horacio Rosatti y cómo llegó a la Corte?
Horacio Rosatti es el actual presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Su trayectoria es singular, con un fuerte pasado en la política y la función pública (fue intendente de Santa Fe, Procurador del Tesoro y Ministro de Justicia de la Nación) antes de asumir su primer cargo en el Poder Judicial como juez de la Corte en 2016. Fue nombrado por decreto por el presidente Mauricio Macri, aunque su asunción se concretó solo después de cumplir con el procedimiento constitucional de audiencias públicas y acuerdo legislativo.
¿Cómo se elige al Presidente de la Corte Suprema?
El presidente de la Corte Suprema es elegido por mayoría absoluta de los votos de los ministros que integran el tribunal, según lo establece el artículo 79 del Reglamento para la Justicia Nacional. El mandato del presidente tiene una duración de tres años. En el caso de Rosatti, fue propuesto por Juan Carlos Maqueda y obtuvo la adhesión del propio Rosatti y de Carlos Rosenkrantz, alcanzando así la mayoría necesaria de tres votos sobre cinco.
¿Qué poderes tiene el Presidente de la Corte en relación con los fallos judiciales?
El presidente de la Corte Suprema preside las audiencias públicas y dirige los acuerdos semanales donde se tratan los expedientes. También tiene la facultad de distribuir las causas entre los ministros para su estudio y establecer el orden de su consideración. Sin embargo, no tiene un poder unilateral sobre los fallos; la emisión de cualquier resolución requiere la mayoría de votos de los ministros. La colegialidad es un principio fundamental: la mayoría decide tanto el contenido de un fallo como si este se emite o no.
¿Ha cambiado el rol administrativo del Presidente de la Corte recientemente?
Sí, el rol administrativo del presidente de la Corte Suprema ha evolucionado. A partir de una acordada de 2018, impulsada por los ministros Lorenzetti, Maqueda y Rosatti, se estableció que decisiones importantes de superintendencia, designaciones de funcionarios y renovación de contratos de personal ya no requieren solo la firma del presidente, sino la mayoría de tres miembros del tribunal. Esta medida busca una mayor colegialidad en la gestión administrativa del Poder Judicial.
¿Qué significa que el Presidente de la Corte es un “primus inter pares”?
La expresión “primus inter pares” significa “primero entre iguales”. Se utiliza para describir el rol del presidente de la Corte Suprema, indicando que, si bien es el líder formal y representa al tribunal, su autoridad y sus decisiones están intrínsecamente ligadas al consenso y la aprobación de sus colegas. Refleja que es un coordinador y un articulador, pero que la verdadera autoridad reside en el cuerpo colegiado de la Corte en su conjunto.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Presidencia de la Corte Suprema: Rol y Perfil puedes visitar la categoría Librerías.
