¿Cuáles son los principios del Animalismo?

El Animalismo: Una Mirada Profunda con Fernando Savater

24/06/2022

Valoración: 3.98 (5557 votos)

Fernando Savater, uno de los pensadores más influyentes del panorama español contemporáneo, nos invita a una profunda reflexión a través de su obra “Solo integral”. En este libro, que recopila y revisita sus concisas columnas publicadas en El País, Savater aborda una diversidad de temas que oscilan entre la política, la cultura popular, la filosofía y, de manera notable, el animalismo. Lejos de ser un mero observador, Savater se posiciona como un crítico agudo y matizado de esta corriente, ofreciendo una perspectiva que desafía las nociones preconcebidas y nos obliga a considerar las implicaciones más profundas de su expansión en la sociedad actual.

¿Cuál es la teoría del Animalismo?
Teoría del ‘animalismo’: conforme se van llevando a los pacientes a los psiquiátricos, el trato que se les da es cada vez peor. A finales del siglo XVIII, Pinet, importante partidario del tratamiento moral, se planteó una cuestión: para que los pacientes se curen, deben de implicarse en su propio tratamiento.

El término “animalismo” ha cobrado múltiples significados a lo largo del tiempo, y comprender sus distintas acepciones es fundamental para abordar la complejidad de las ideas de Savater. Este artículo se adentrará en la visión del filósofo sobre el animalismo moderno, lo distinguirá de su uso en la literatura y explorará un curioso antecedente histórico del concepto, ofreciendo un panorama completo de un debate que sigue más vivo que nunca.

Índice de Contenido

El Animalismo Moderno según Fernando Savater: Entre la Empatía y el Especismo

Para Fernando Savater, el animalismo contemporáneo, aunque nace de una intención loable de dulcificar las costumbres y evitar el ensañamiento con otros seres vivos, ha derivado en una confusión fundamental: la equiparación de personas y animales. Esta confusión, a su juicio, no solo es una simplificación ética, sino una “verdadera barbarie”. La crítica de Savater no apunta a la compasión hacia los animales, sino al difuminado de las fronteras esenciales que definen la condición humana y, por ende, la base de la ética misma.

El filósofo argumenta que la ética se fundamenta en el reconocimiento de lo humano por lo humano. Es decir, la afinidad moral que sentimos hacia otra persona es intrínseca a nuestra especie y no puede extenderse de la misma manera a otras formas de vida. Negar esta distinción, abrazando el anti-especismo radical, es para Savater una idea que roza lo religioso, una suerte de dogma que ignora la realidad biológica y existencial. La vida, como señala, se alimenta de la vida; la naturaleza misma nos impone la necesidad constante de destruir vida para mantener la nuestra. Pretender proteger a todos los seres vivos por igual es, en su opinión, una utopía inviable.

Savater también subraya la contradicción implícita en el origen del animalismo moderno. Curiosamente, este movimiento surge con fuerza en las ciudades, en el momento en que el hombre se ha alejado de los animales y la naturaleza en su estado más crudo. Aquello que se vuelve invisible e inmanejable, explica Savater, tiende a convertirse en sagrado o mítico. Los habitantes de las urbes, desconectados de las realidades del campo, idealizan a los animales, olvidando la interdependencia y los ciclos naturales que rigen la vida rural y la producción de alimentos. La propuesta de suprimir la ganadería, promovida por algunos sectores animalistas, es vista por Savater como una amenaza existencial para la “España vaciada”, donde la vida en muchas regiones desaparecería al eliminar las condiciones de subsistencia basadas en la interacción con los animales. Los lobos, por ejemplo, pueden gustar al hombre de ciudad, pero son una amenaza real para el pastor.

Otro punto clave en su análisis es la singularidad de la reflexión humana. A diferencia de los animales, que operan en lo inmediato y están “cerrados sobre su especie”, el ser humano posee la capacidad de distanciarse de su función inmediata y pensar sobre ella. Esta imperfección relativa del ser humano, que no posee la fuerza del león ni la agilidad del gibón, es precisamente lo que nos permite tocar el piano, lanzar un misil o adaptarnos a cualquier hábitat. Esta apertura y capacidad de autoconciencia son lo que nos distingue y nos confiere una responsabilidad ética única.

¿Cuáles son los temas que trata el libro del Animalismo?
P: Otro de los temas que trata el libro es el del animalismo. Denuncia que ya no es que se trate a los animales como a personas, sino que a las personas se las trata como a animales. R: Y esa es la verdadera barbarie. Confundir a personas y animales es algo… Es decir, todos los políticos y profesores de ética que salen hablando del especismo…

Finalmente, Savater aborda el concepto de los animales domésticos y de crianza como productos de la interacción humana. Caballos, perros y toros de lidia no existen en la naturaleza en su forma actual; son el resultado de siglos de domesticación y selección humana. Su existencia, en muchos casos, está intrínsecamente ligada a los usos que el ser humano les ha dado. Si desaparecen esos usos recreativos o productivos (como la tauromaquia o las carreras de caballos), estas razas también podrían desaparecer, llevando consigo ecosistemas enteros como la dehesa. La incomodidad moderna con la muerte, que lleva a apartarla de la vista, es también, para Savater, un factor que alimenta ciertas corrientes del animalismo, negando una parte inherente de la vida.

El Animalismo en la Ficción: La Fábula de la Granja

El texto proporcionado hace una breve, pero significativa, referencia al “animalismo” en el contexto de la obra “Rebelión en la Granja” de George Orwell (mencionada como “Los tres cerdos”). En esta novela alegórica, los animales de una granja se sublevan contra los humanos y establecen un sistema propio basado en siete mandamientos que denominan “principios del animalismo”.

Aquí, el “animalismo” no es tanto un movimiento ético en el sentido moderno, sino una ideología política. Es una doctrina utópica que busca la igualdad y la liberación animal, pero que, a lo largo de la historia de la granja, se corrompe y degenera en una nueva forma de tiranía. Los “mandamientos” iniciales se manipulan progresivamente, y los cerdos, que asumen el liderazgo, acaban comportándose de manera más opresiva que los propios humanos. Este uso del término es metafórico y sirve como una crítica a los regímenes totalitarios y a la traición de los ideales revolucionarios.

Es crucial entender que el “animalismo” de Orwell es una herramienta narrativa para explorar la naturaleza del poder, la corrupción y la propaganda, y tiene poco que ver con el movimiento contemporáneo de derechos animales que critica Savater. Mientras uno es una fábula sobre la política, el otro es un debate filosófico sobre la relación entre especies.

Una Mirada Histórica: El “Animalismo” en la Psiquiatría de los Siglos XVII y XVIII

Una de las menciones más sorprendentes y menos conocidas del término “animalismo” en el texto se encuentra en el contexto de la historia de la psiquiatría. Durante los siglos XVII y XVIII, en la época de la Ilustración, se menciona una “Teoría del animalismo” que, lejos de abogar por los derechos de los animales, describía el trato degradante que recibían los pacientes en los recién creados manicomios. Según esta referencia, “conforme se van llevando a los pacientes a los psiquiátricos el trato es peor”.

¿Cuáles son los temas que trata el libro del Animalismo?
P: Otro de los temas que trata el libro es el del animalismo. Denuncia que ya no es que se trate a los animales como a personas, sino que a las personas se las trata como a animales. R: Y esa es la verdadera barbarie. Confundir a personas y animales es algo… Es decir, todos los políticos y profesores de ética que salen hablando del especismo…

Esta “teoría del animalismo” parece aludir a la dehumanización de las personas con enfermedades mentales, que eran recluidas y tratadas de manera brutal, a menudo encadenadas, sin higiene y sin ningún tipo de terapia humana. Se les consideraba “desgraciados morales” o simplemente “locos” que debían ser ocultados de la sociedad racional. El término, en este contexto, reflejaría la percepción y el tratamiento de estos individuos como si fueran meros animales, despojados de su dignidad y humanidad. Contrasta notablemente con los esfuerzos posteriores de reformadores como Pinel a finales del siglo XVIII, quien abogó por un “tratamiento moral” que implicara a los pacientes en su curación y reconociera su humanidad.

Es fundamental diferenciar claramente esta acepción histórica del término de las otras dos. Aquí, “animalismo” se refiere a una práctica de deshumanización, no a una ideología de protección animal o una doctrina política ficticia. Esta diversidad de significados subraya la importancia de contextualizar el uso de las palabras y su evolución a lo largo del tiempo.

Impacto Social y Ético de los Diferentes "Animalismos"

La discusión de Savater sobre el animalismo moderno pone de manifiesto una serie de tensiones en la sociedad actual. La idealización de los animales, impulsada por un sentimiento de culpa o una desconexión con la naturaleza, puede llevar a políticas y actitudes que, aunque bien intencionadas, resultan poco prácticas o incluso perjudiciales para ciertos modos de vida y ecosistemas. La crítica a la ganadería, por ejemplo, no solo afecta a los productores, sino que ignora el papel de los animales de pastoreo en el mantenimiento de paisajes y la prevención de incendios, así como su contribución a la economía rural. La visión de Savater nos invita a una ética más compleja que la mera equiparación, una que reconozca tanto la compasión como la realidad de nuestra posición en la cadena trófica y la especificidad de la experiencia humana.

Por otro lado, la alegoría de Orwell nos advierte sobre los peligros de las ideologías que, bajo promesas de liberación, terminan oprimiendo aún más. Y la “teoría del animalismo” histórica nos recuerda la oscura capacidad humana para la deshumanización cuando se niega la dignidad intrínseca de otros seres humanos, una lección que trasciende el ámbito psiquiátrico y resuena en diversas formas de discriminación y opresión a lo largo de la historia.

Tabla Comparativa de los Conceptos de "Animalismo"

Concepto de "Animalismo"Contexto / OrigenCaracterísticas PrincipalesCrítica / Perspectiva
Moderno (Fernando Savater)Movimiento ético y social contemporáneo, surgido principalmente en entornos urbanos.Defensa de derechos animales, antiespecismo, promoción del veganismo, equiparación moral de humanos y animales.Confusión fundamental entre la condición humana y animal; origen urbano y desconexión con la realidad rural; idealismo que ignora la interdependencia natural; dilución de la ética humana.
En la Ficción ("Los Tres Cerdos" de Orwell)Novela alegórica "Rebelión en la Granja" (1945).Ideología política ficticia establecida por animales que buscan su liberación y autogobierno. Siete mandamientos iniciales.Metáfora de la corrupción del poder y los regímenes totalitarios; la utopía se convierte en tiranía; crítica a la manipulación ideológica.
Histórico (Siglos XVII-XVIII)Tratamiento de enfermedades mentales en los primeros manicomios y asilos en Europa.Prácticas de reclusión y trato degradante a los pacientes, quienes eran despojados de su dignidad y tratados "como animales".Reflejo de la ignorancia y el miedo hacia la enfermedad mental; grave falta de humanidad y ética médica; simboliza la deshumanización del enfermo.

Preguntas Frecuentes sobre el Animalismo

¿Qué es el animalismo en el contexto moderno?
En el contexto moderno, el animalismo es un movimiento filosófico y social que aboga por la consideración moral de los animales, la defensa de sus derechos y la reducción o eliminación de su uso por parte de los humanos para alimentación, experimentación, vestimenta o entretenimiento. Se basa en la idea de que los animales tienen la capacidad de sentir y, por lo tanto, merecen protección contra el sufrimiento.
¿Cuáles son las principales críticas de Fernando Savater al animalismo?
Fernando Savater critica el animalismo moderno por varias razones: la confusión entre la condición humana y animal, la idea de que la ética se basa en el reconocimiento de lo vivo por lo vivo (en lugar de lo humano por lo humano), su origen urbano que desconecta de las realidades rurales, y su potencial para ignorar la interdependencia natural y los ciclos de vida y muerte. No critica la compasión, sino la equiparación.
¿El animalismo de "Los tres cerdos" es el mismo que el movimiento actual?
No, el "animalismo" en "Los tres cerdos" de George Orwell es una ideología política ficticia creada por los animales de una granja para su autogobierno, sirviendo como una alegoría de la Revolución Rusa y los regímenes totalitarios. Es distinto del movimiento ético y social contemporáneo que defiende los derechos de los animales.
¿Cómo ha evolucionado el concepto de "animalismo" a lo largo de la historia?
El término "animalismo" ha tenido significados muy diferentes. En la ficción de Orwell, es una ideología política. Históricamente, en los siglos XVII y XVIII, una "teoría del animalismo" se refería al trato deshumanizador de los pacientes con enfermedades mentales en los manicomios. El animalismo moderno, en cambio, es un movimiento ético y social que busca la protección y los derechos de los animales. Estas acepciones son independientes y deben ser contextualizadas.
¿Existe una ética que justifique la diferencia entre humanos y animales?
Sí, desde la perspectiva de pensadores como Fernando Savater, la ética humana se fundamenta en la capacidad de reflexión, la conciencia de nuestra propia condición y la afinidad moral con otros seres humanos. Argumenta que, si bien la compasión hacia los animales es deseable, la base de la ética y la responsabilidad moral es intrínsecamente humana, lo que establece una diferencia fundamental en el trato y las obligaciones entre especies.

En conclusión, el animalismo, como concepto, es un terreno complejo y multifacético. Las reflexiones de Fernando Savater nos invitan a ir más allá de las consignas simplistas y a examinar críticamente las implicaciones éticas, sociales y culturales de un movimiento que, aunque nacido de buenas intenciones, puede llevar a paradojas y dilemas. Distinguir el animalismo filosófico del animalismo literario y del histórico es crucial para un debate informado y para comprender la riqueza y las contradicciones de nuestra relación con el mundo natural y, fundamentalmente, con nuestra propia humanidad.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Animalismo: Una Mirada Profunda con Fernando Savater puedes visitar la categoría Librerías.

Subir