¿Qué aporto Rodolfo Kusch a la cultura americana?

Rodolfo Kusch y el Alma de América Profunda

08/11/2023

Valoración: 4.3 (4624 votos)

En el vasto y complejo tapiz del pensamiento latinoamericano, emerge con fuerza la figura de Rodolfo Kusch, un filósofo cuya obra, largamente ignorada en los círculos académicos hegemónicos, ha sido revalorizada como una clave fundamental para comprender la singularidad cultural de nuestro continente. Recomendado incluso por el Papa Francisco, Kusch no fue un pensador de escritorio, sino un incansable buceador en las profundidades de la antropología filosófica americana, un explorador de aquello que él denominó la “América Profunda”. Su legado es una invitación a mirar más allá de las imposiciones eurocéntricas y a reconocer la riqueza de una identidad forjada en el mestizaje y en la cosmovisión de los pueblos originarios.

¿Qué es la América profunda de Rodolfo Kusch?
“La obra de Kusch –sostiene Carlos Martínez Sarasola en su trabajo La América profunda de Rodolfo Kusch- es el esfuerzo de un original filósofo-antropólogo por contactar con la esencia de América.

Kusch, de ascendencia alemana, tomó una decisión radical que marcó su camino intelectual y vital: abandonar la comodidad de la academia porteña para establecerse en Maimará, un pequeño pueblo en la puna jujeña. Este gesto no fue un mero capricho, sino la manifestación de una profunda convicción: para pensar América, era necesario habitarla, sentirla y comprenderla desde sus propias raíces. Su filosofía no es abstracta, sino encarnada en el territorio, en los ritos, en las creencias y en la vida cotidiana de sus gentes. Es, en esencia, un intento de forjar una metafísica de la liberación, una epistemología situada que se opone a los designios de una racionalidad occidental que, a su juicio, se había vuelto estéril.

Índice de Contenido

¿Quién fue Rodolfo Kusch? Un Viaje hacia las Raíces del Pensamiento Americano

Rodolfo Kusch, cuyo nombre completo era Günter Rodolfo Kusch, nació en Buenos Aires el 25 de junio de 1922. Hijo único de inmigrantes alemanes, su infancia estuvo marcada por la temprana pérdida de su padre, lo que lo obligó a vivir las penurias económicas que lo llevaron a observar de cerca la realidad de las clases populares. Sus primeros años de formación transcurrieron en la capital argentina, donde cursó la primaria en el Cangallo Schule y el secundario en el Colegio Nacional número 6 Manuel Belgrano. Posteriormente, ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, graduándose como profesor de Filosofía en 1948.

Durante sus años universitarios, Kusch se involucró en los movimientos académicos que buscaban integrar las experiencias nacionales y populares en el pensamiento dominante. Paralelamente, desarrolló una importante labor como sociólogo y antropólogo en la Dirección de Psicología Educacional y Orientación Profesional del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires. Fue en esta etapa de su vida, a mediados de la década de 1950 —en un contexto político convulso tras la caída del gobierno peronista—, cuando Kusch realizó un viaje trascendental al norte argentino, a las provincias de Salta y Jujuy. Este viaje fue un punto de inflexión, pues allí descubrió una realidad ajena a su formación eurocéntrica: la "verdad mágica" de los Pueblos Originarios.

Este encuentro con la cultura kolla y con las cosmovisiones indígenas le reveló el verdadero sentido de su vocación: sintetizar la tradición del pensamiento occidental con la sabiduría de los pueblos ancestrales. Kusch no buscó analizar estas cosmovisiones de forma separada o excluyente; por el contrario, su pensamiento fue profundamente integrador, buscando poner en diálogo y en función ambas perspectivas. Fue docente en diversas instituciones, incluyendo la Escuela Superior de Bellas Artes Prilidiano, la Universidad de San Andrés en Bolivia, y las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Cuyo y Salta. Además de su prolífica obra filosófica, incursionó en el teatro con piezas como “Tango” y “La muerte del Chacho”.

La América Profunda: Más Allá de un Concepto Geográfico

El concepto de “América Profunda” es central en la obra de Rodolfo Kusch. No se refiere simplemente a una geografía remota, sino a la esencia misma del continente, a la cosmovisión y cosmogonía de sus pueblos originarios y a la cultura popular que emana de ellos. Kusch buscó desentrañar este magma cultural, devolverle su identidad y su dignidad frente a la supremacía de la racionalidad europea. Para él, lo americano no es un hecho fatal, sino una "decisión cultural", una elección consciente por abrazar la propia identidad.

Uno de los conceptos más provocadores de Kusch es el del "hedor americano". Como señala Carlos Martínez Sarasola, Kusch utiliza esta expresión en una actitud desafiante hacia aquellos sectores de la sociedad que ven en las raíces americanas algo "nauseabundo" o inferior. Kusch, en cambio, rastrea el sentido positivo de este presunto hedor, oponiéndolo a la "pulcritud ficticia" del hombre urbano occidentalizado. Es en este "hedor" donde reside la autenticidad, la vitalidad y la identidad de lo popular.

Su filosofía se nutre de diversas fuentes, desde Martin Heidegger y Claude Lévi-Strauss hasta el especialista en filosofía náhuatl Miguel León Portilla y el cronista indio Juan Santa Cruz Pachacuti, conocedor de la cosmovisión incaica. Kusch integró estas influencias para desarrollar un pensamiento propio, arraigado en la realidad americana.

"Ser" vs. "Estar Siendo": La Diferencia Fundamental

Uno de los ejes cardinales de la filosofía de Kusch es la distinción existencial entre el "ser" europeo y el "estar siendo" americano. Esta oposición no es meramente semántica, sino que implica consecuencias vivenciales, sociales, económicas y de relación con la naturaleza radicalmente distintas.

¿Qué es la América profunda de Rodolfo Kusch?
“La obra de Kusch –sostiene Carlos Martínez Sarasola en su trabajo La América profunda de Rodolfo Kusch- es el esfuerzo de un original filósofo-antropólogo por contactar con la esencia de América.
  • El "ser" occidental está vinculado a la necesidad burguesa de "ser alguien", de afirmarse como individuo, de poseer y de proyectarse hacia un futuro de progreso. Implica una relación de dominio sobre la realidad exterior.
  • El "estar siendo" americano, en cambio, se refiere a un mero "estar entre", a una posición situada, a una existencia relacional. El individuo se concibe como parte de una totalidad cósmica, inmerso en un equilibrio que debe ser restaurado a través del ritual en caso de desajuste.

Martínez Sarasola explica que Kusch vinculaba el sistema productivo incaico con una "auténtica economía de amparo", donde el hombre occidental busca solucionar sus males trabajando sobre la realidad exterior, mientras que el indígena está incluido en la totalidad del universo y cualquier desequilibrio debe ser restaurado desde el equilibrio interno de esa totalidad.

La Lógica de la Negación en el Pensamiento Popular

En su obra La negación en el pensamiento popular, Kusch aborda una de las ideas más originales de su filosofía: la negación no como exclusión, sino como "afirmación implícita de algo". Esta operación de negación abre un campo de indeterminación, donde una paradoja lógica permite que algo sea verdadero y falso al mismo tiempo. Es un desafío a la lógica cartesiana de "conocimientos claros y distinguibles", dando cabida a lo emocional y a lo que la ciencia occidental ha relegado como "irracional".

Para Kusch, el pensamiento americano no es un conocimiento intelectual o enciclopedista, sino un saber popular transmitido por los ancianos, legitimado por Dios y la Naturaleza. La "lógica de vivir" del pensamiento indígena es simétricamente inversa a la lógica científica occidental. Mientras que para Descartes es "Pienso, luego existo", para el sistema indígena es "Existo, luego pienso". Esta inversión muestra la falsedad de la pretensión occidental de una ciencia universal, pues la lógica y la ciencia podrían ser solo un "episodio de la lógica de vivir".

Pensamiento Causal vs. Pensamiento Seminal

Kusch distingue dos maneras de pensar que se corresponden con estas lógicas:

Pensamiento Causal (Occidental/Urbano)Pensamiento Seminal (Indígena/Popular)
Busca soluciones a contradicciones.No hay interés por la causa, sino por la salvación.
Regido por criterio analítico, objetivo, causal.Enfocado en el ritual, sacralizando el espacio.
Determinado por la urgencia del quehacer constante.El miedo se relaciona con la desintegración.
Sujetos acosados por el miedo a perder el sentido de la acción y el progreso.El "así de la realidad" es primordial, sin preocupación por el más allá o el progreso.
Los objetos sirven de garantía.La existencia misma es el valor primordial.

El "así de la realidad" en el pensamiento seminal implica pasar del área de conocimiento al área de la convicción, donde el saber asoma por revelación y lo sagrado permite la posibilidad de algo más. Se busca una "conformidad existencial" total para el sujeto.

Rodolfo Kusch y el Debate con el Giro Decolonial

El aporte de Kusch cobra aún más relevancia al contrastarlo con el "giro decolonial" que surge a finales del siglo XX y principios del XXI. Si bien este último ha hecho valiosos aportes al pensamiento mundial, especialmente con conceptos como el eurocentrismo y la colonialidad del saber y del poder, algunos críticos, como el filósofo andino Atawallpa Oviedo Freire, señalan que muchos decoloniales, a pesar de su intención de criticar el eurocentrismo, no logran superarlo por completo. Según Oviedo Freire, su crítica surge desde su propia formación occidental, y no desde las categorías, principios y epistemes elaboradas históricamente por la "alteridad" o los pueblos no occidentales.

Aquí reside una diferencia crucial con Kusch: mientras muchos decoloniales estudiaron en Europa o Estados Unidos para profundizar sus estudios y debatir "con los mismos presupuestos y epistemes occidentales", Kusch, hijo de alemanes, se "introdujo en el mundo originario de la América Profunda (Abya Yala) para descubrirla y aprender de ella, para luego desde ahí dialogar con Occidente a través del axioma del 'estar andino'". Kusch no se vio como un "otro europeo" en Abya Yala, sino que se enraizó en la tierra que lo vio nacer, buscando comprender sus filosofías desde la inmersión profunda.

Oviedo Freire critica a figuras como Santiago Castro-Gómez, quien, según él, no concibe al ser humano como naturaleza y asume una visión logocrática que lo ve como depredador por constitución. Esta postura choca frontalmente con la ontología relacional andina que Kusch abrazó, donde el ser humano no existe por sí solo, sino por las relaciones que establece con múltiples sujetos (humanos y no-humanos). La "armonía con la naturaleza" para el pensamiento andino no es un "paraíso bíblico" sin conflictos, sino el mantenimiento de un equilibrio entre fuerzas diferentes, una comprensión de que la Madre Tierra es un ser inteligente que sabe reequilibrarse.

El debate se extiende a la crítica de Castro-Gómez al autonomismo y al "Buen Vivir", que considera "narrativas escatológicas y mesiánicas", y su defensa de "modernidades alternativas" en lugar de "alternativas a la modernidad". Para Kusch y los pensadores arraigados en Abya Yala, la modernidad, con sus raíces en el patriarcado, el esclavismo y el racionalismo griego, es inherentemente colonial. No se trata de "reformar" o "integrar" los saberes milenarios en el sistema occidental, sino de una "transcivilización" ontológica y epistémica que parta de las concepciones indígenas comunitarias, relacionales, espirituales e integrales. El "mestizaje" no es una solución, sino a menudo una trampa para desnaturalizar al indígena y asimilarlo al paradigma dominante.

¿Qué le pasó a Rodolfo Kusch?
Rodolfo Kusch hijo de padres alemanes que llegaron a Argentina en donde nació, no le interesó mayormente o solamente ir a la tierra de sus ancestros, sino descubrir la tierra que le vio nacer y crecer. Algo que muy pocos lo hacen, pues todos parten de la premisa que lo adelantado está en Europa y que en Abya Yala hay muy poco que aprender.

El Legado Imperecedero de Rodolfo Kusch

A pesar de haber sido "ninguneado" por las tradiciones académicas durante décadas, Rodolfo Kusch se alza hoy como un referente ineludible para quienes buscan entender América desde una perspectiva propia. Su pensamiento transgresor, sus "diagonales entre las distintas culturas", su descubrimiento de la "América Profunda" en un momento en que el pensamiento indigenista apenas comenzaba a gestarse, y su profundo amor por las manifestaciones populares lo sitúan en un lugar de privilegio.

Kusch nos legó una "puerta de entrada a la filosofía de la América andina", un camino para dejar de ignorar la riqueza cultural y filosófica de nuestro continente. Su obra nos invita a:

  • Revalorizar lo propio: A no avergonzarnos de nuestras raíces, de lo popular, de lo "bárbaro" que el pensamiento occidental ha denigrado.
  • Pensar desde el "estar siendo": A comprender que nuestra existencia es una trama de relaciones, una inmersión en el cosmos y en la comunidad, no una búsqueda individual de "ser alguien" o de dominio.
  • Cuestionar la verdad única: A entender que la lógica y la ciencia occidentales no son las únicas formas de conocimiento, y que el "saber popular" y las "sabidurías milenarias" poseen una validez y una profundidad propias.
  • Buscar la "armonía de complementarios": A comprender que la vida no es una lucha de opuestos que termina en la síntesis, sino una búsqueda constante de equilibrio entre fuerzas diferentes y complementarias.

El pensamiento de Kusch es más que una simple teoría; es una invitación a una práctica vital, a enraizarse en la tierra que nos vio nacer, a reconocer la sabiduría de los ancestros y a construir una identidad que no reniegue de su historia ni de su profunda conexión con la Madre Tierra. Su visión de una "transcivilización" nos desafía a imaginar un futuro donde las ontologías y epistemes comunitarias, relacionales y espirituales sean la base para una nueva forma de habitar el mundo, utilizando ciertos productos modernos no como fines en sí mismos, sino como herramientas al servicio de una vida en armonía complementaria con el Cosmos.

Preguntas Frecuentes sobre Rodolfo Kusch y la América Profunda

¿Por qué Rodolfo Kusch es considerado un filósofo importante para América Latina?

Rodolfo Kusch es importante porque fue uno de los primeros pensadores en desenterrar y revalorizar la cosmovisión y el pensamiento de los pueblos originarios de América, especialmente de la región andina. Propuso categorías filosóficas propias (como el "estar siendo" y la "negación") que desafían la hegemonía del pensamiento occidental y ofrecen una comprensión más profunda y auténtica de la identidad y la cultura latinoamericana.

¿Qué significa el concepto de "América Profunda" según Kusch?

Para Kusch, "América Profunda" no es solo un lugar geográfico, sino una dimensión existencial y cultural. Se refiere a la esencia originaria del continente, a las cosmovisiones, mitos y formas de vida de los pueblos indígenas y la cultura popular mestiza. Es la base sobre la cual se asienta la identidad americana, a menudo oculta o negada por la racionalidad occidental.

¿Cuál es la diferencia entre "ser" y "estar siendo" en la filosofía de Kusch?

El "ser" occidental, según Kusch, se enfoca en la individualidad, la acción y la posesión, buscando "ser alguien" en el mundo. El "estar siendo" americano, en cambio, es una forma de existencia más arraigada y relacional, donde el individuo se percibe como parte de una comunidad y de un cosmos más amplio, simplemente "estando entre" y en armonía con su entorno. Es una filosofía de la inmanencia y la conexión.

¿Cómo se relaciona la obra de Kusch con la idea de la Madre Tierra o Pachamama?

Kusch profundiza en la relación del hombre americano con la tierra, elevándola a la categoría de deidad, como la Madre Tierra o Pachamama. Para él, esta relación es fundamental para el "habitar" o "estar situado" en un lugar. La tierra no es un mero recurso a explotar, sino un ser vivo que sostiene y da frutos, y que debe ser cuidada y respetada para mantener el equilibrio.

¿Por qué Kusch es relevante en el debate actual sobre el decolonialismo?

Kusch es relevante porque su enfoque, a diferencia de muchos teóricos decoloniales contemporáneos, no solo critica el eurocentrismo desde una perspectiva occidental, sino que se sumerge y aprende de las filosofías y epistemes de los pueblos originarios. Él encarnó la idea de que para ser verdaderamente anticolonial, el pensamiento debe arraigarse en la realidad de Abya Yala y dialogar con Occidente desde esa posición de alteridad profunda.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Rodolfo Kusch y el Alma de América Profunda puedes visitar la categoría Librerías.

Subir