Las Aguafuertes de Arlt: Pulso de una Ciudad

17/06/2024

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Escribir una columna semanal es, para muchos, una dicotomía fascinante: una bendición por la libertad de expresión que otorga, y un maleficio por la implacable exigencia de la hoja en blanco que regresa cada siete días. Esta “suerte maldita” fue, sin duda, una constante en la vida de Roberto Arlt, uno de los escritores más singulares y potentes de la literatura argentina. Durante casi quince años, entre 1928 y 1942, Arlt entregó a los lectores del diario El Mundo sus célebres “Aguafuertes”, una serie de crónicas que, más allá de su periodicidad, se convirtieron en un verdadero laboratorio literario y en un espejo inigualable de la sociedad porteña de su tiempo.

¿Cuáles fueron las aguafuertes del libro?
Las aguafuertes del libro van de 1928 a 1935. Son años marcados por la crisis del 30: hay hambre, hay pobreza y hay tristeza. Hay, sobre todo, una desconfianza absoluta por la clase dirigente y los poderosos. Yrigoyen y los demás son ridiculizados al extremo.
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La Columna Diaria: Entre la Bendición y el Maleficio

La capacidad de Roberto Arlt para producir sin cesar es una de las facetas más asombrosas de su genio. Mientras publicaba sus novelas más emblemáticas como Los lanzallamas (1931), El amor brujo (1932) y El jorobadito (1933), además de obras de teatro como Trescientos millones (1932) y Saverio el cruel (1936), Arlt mantenía el ritmo frenético de sus “Aguafuertes”. No era una tarea menor; significaba el compromiso diario, la búsqueda constante de ideas, la observación aguda del entorno para encontrar el germen de una nueva historia, de una nueva reflexión.

El propio Arlt, en una nota al final de Los lanzallamas, confesó haber escrito sus libros “en redacciones estrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana”. Sin embargo, lo que para otros sería una carga insoportable, para él parecía ser una “obligación feliz”. Era, en cierto modo, una condición que lo definía. Arlt no era Arlt si no estaba escribiendo, si no estaba volcando en el papel esa energía desbordante que lo caracterizaba. “Cuando se tiene algo que decir, se escribe en cualquier parte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el Diablo están junto a uno dictándole inefables palabras”, sentenció. Esta afirmación encapsula la esencia de su proceso creativo: la escritura como una necesidad imperiosa, casi dictada por fuerzas mayores, que trascendía las condiciones materiales y se imponía como un acto de pura vitalidad.

La disciplina de la columna semanal, lejos de agotarlo, pareció nutrir su obra. Las “Aguafuertes” no eran meros rellenos periodísticos; eran piezas literarias en sí mismas, ensayos breves, relatos, viñetas que exploraban los temas y personajes que luego, magnificados, poblarían sus novelas. Esta interconexión entre su obra periodística y su ficción es clave para comprender la complejidad y la coherencia de su universo literario.

El Pulso de Buenos Aires: Un Retrato Inmortal

Si hay algo que las “Aguafuertes” hacen de manera magistral es capturar el pulso de una Buenos Aires que, aunque ya no existe en su forma original, sigue resonando en sus páginas. Arlt se adentra en la “modernidad periférica” de la ciudad, un concepto que la crítica Beatriz Sarlo ha explorado con lucidez, para dibujar un paisaje humano vibrante y caótico. Sus crónicas están pobladas por una multitud de personajes que conforman la urbe: oficinistas aburridos, obreros soñadores, barberos conversadores, mujeres que leen novelas rosas en el tranvía, libreros que anhelan vidas de aventura, y aventureros que, paradójicamente, sueñan con una vida entre libros. Pero también están los personajes más marginales y pintorescos: quinieleros, burreros, conspiradores, rateritos, descuidistas, amigos chantas, y las “barras del café” que presenciaban el escolazo y las peleas de box.

La inmersión en estas aguafuertes es también un viaje lingüístico. Arlt emplea un lenguaje que choca y fascina al lector contemporáneo, un idioma que evoca a esos abuelos y bisabuelos que para decir “chico” decían “purrete” y para decir “tonto” decían “babieca”. Este uso de la jerga popular y los modismos de la época no es un mero adorno; es una herramienta poderosa para definir la identidad de un pueblo, para mostrar cómo las palabras se ponen en juego en la vida cotidiana y qué sucede cuando caen en desuso. Es un testimonio lingüístico de una época, una oportunidad de aprendizaje sobre la construcción de la identidad a través del habla.

¿Cuántas páginas tiene el libro de aguafuerte?
Panamá I Aguafuerte en 2 colores Formato: 26 317,5 cm Papel:Arches, 26,5 318 cm Edición:300 ejemplares numerados y firmados El libro: ilustrado con fotografías y dibujos. Encuadernación:tela Moiré de Winter & Co., con estampación en el lomo. Formato:28 x 19,5 cm. 144 páginas. Edición especial de 300 ejemplares numerados. Cocteau-Panamá Al Brown.

Las primeras páginas de una “Aguafuerte” pueden requerir un “ejercicio de calentamiento”, una adaptación a ese lenguaje y a ese ritmo. Pero una vez superado ese umbral, el lector se encuentra caminando por las calles de esa Buenos Aires de entre guerras, sintiendo el aroma de sus cafés, escuchando el murmullo de sus gentes, y siendo testigo de sus dramas y sus pequeñas alegrías. Arlt no describe sitios pintorescos; como bien señala Margarita Pierini en el prólogo de Viajero de cercanías, “se detiene y complace en representar paisajes humanos”. Y es precisamente esa mirada a lo humano, a lo íntimo de la vida urbana, lo que confiere a sus textos una contemporaneidad asombrosa, haciéndolos relevantes aún hoy.

Humor, Crítica y Vigor: Los Rasgos Distintivos de Arlt

El estilo de Arlt en las “Aguafuertes” es inconfundible: hiperbólico, vital, con una escritura que arde en oralidad. Pero hay un elemento que a menudo se pasa por alto, especialmente en lecturas escolares, y es el humor. Las “Aguafuertes” están impregnadas de un humor corrosivo, irónico, a veces tierno, a veces cínico, pero siempre presente. Este humor no es superficial; es el vehículo a través del cual Arlt canaliza su inmensa energía y su capacidad de ver lo que está fuera de foco en la foto oficial del progreso. Es el humor el que le permite criticar sin ser pedante, observar sin ser condescendiente.

Arlt tenía la habilidad de mirar a sus personajes y a la sociedad con una mezcla de amor, ironía, ternura y hasta envidia, pero nunca con condescendencia. Siempre lo hacía con una “risa cómplice” que lo hermanaba tanto con la multitud de la que hablaba como con sus lectores. Su humor no buscaba la carcajada fácil, sino la reflexión, la revelación de las contradicciones humanas y sociales. Sus textos, como él mismo decía sobre sus libros, “encierran la violencia de un cross a la mandíbula”, pero esa violencia se mitiga y se hace eficaz a través de la ironía y el ingenio.

La producción imparable de Arlt, su escritura que “arde en la oralidad”, y su inmensa capacidad para ver lo marginal y lo cotidiano, son rasgos que definen no solo sus “Aguafuertes” sino toda su obra. No es casualidad que siga siendo un autor de referencia en las aulas, aunque sea necesario ir más allá de la lectura superficial para apreciar su profundidad y la complejidad de su propuesta estilística y temática.

Un Viaje al Corazón de la Crisis del 30

Las “Aguafuertes” publicadas entre 1928 y 1935, un período crucial que abarca los años de la Gran Depresión, son un testimonio invaluable de la crisis económica y social de la década del 30 en Argentina. Arlt no se limita a las grandes noticias; sus crónicas descienden a la calle, a la vida de los ciudadanos comunes, para mostrar las consecuencias directas de la época: el hambre, la pobreza, la tristeza y, sobre todo, una desconfianza absoluta hacia la clase dirigente y los poderosos. Políticos como Yrigoyen y otros son ridiculizados al extremo, no desde una tribuna ideológica, sino desde la observación de sus efectos en la vida diaria de la gente.

¿Cuáles son las obras de aguafuerte?
Un lugar en la Tierra, 1982 Aguafuerte color s/papel, 4/20 22,5 x 33 Todas las obras expuestas pertenecen a la colección de la familia Grela Correa, a excepción de: Las palomas, 1970; El día de los pájaros, 1974 y Pájaro raro, 1989, que pertenecen a la colección Armando Fantoni

Lejos de los grandes relatos políticos o económicos, los textos de Arlt ponen en el centro el ingenio del porteño, esa capacidad innata para “arreglárselas” y seguir adelante a pesar de las adversidades. Es un homenaje a la resiliencia popular, a la picardía como mecanismo de supervivencia. Las “Aguafuertes” son, por tanto, un documento social de primera mano, una crónica vívida de cómo una sociedad enfrentó tiempos difíciles, con sus miserias y sus pequeñas victorias cotidianas.

“Viajero de Cercanías”: La Vigencia de Arlt Hoy

Roberto Arlt falleció el 26 de julio de 1942, hace más de ochenta años, pero su legado permanece más vivo que nunca. Con motivo de su aniversario, la editorial Yuri publicó Viajero de cercanías, un hermoso volumen que compila ochenta aguafuertes menos conocidas, ofreciendo una nueva oportunidad para sumergirse en la mirada de este autor. Esta selección es particularmente valiosa porque permite apreciar al escritor en toda su dimensión, revelando sus pasiones, sus “yeites” (manías o trucos), sus contradicciones y hasta sus prejuicios. Es importante señalar que Arlt, como muchos de su época, manifestaba ciertos rasgos misóginos en su escritura. Sin embargo, en lugar de apresurarnos a “cancelarlo” con una mirada anacrónica, podemos —sin ser complacientes— intentar comprender cómo todos somos hijos de nuestro tiempo y cómo su obra, con sus luces y sombras, sigue siendo un espejo de la condición humana.

La lectura de Viajero de cercanías no solo nos regala historias fascinantes, sino que también nos permite observar cómo Arlt convocaba a esa multitud de personajes y cómo los miraba: a veces con amor, a veces con ironía, a veces con ternura, a veces con envidia. Pero, como ya se mencionó, siempre con esa risa cómplice que lo hermanaba con la multitud y con los lectores, creando una conexión íntima y duradera.

Producción de Roberto Arlt durante el período de las Aguafuertes (1928-1942)

Año(s)Obra Literaria PublicadaGénero
1928-1942Aguafuertes PorteñasCrónicas periodísticas
1929Los siete locosNovela
1931Los lanzallamasNovela
1932El amor brujoNovela
1932Trescientos millonesTeatro
1933El jorobaditoCuentos
1936Saverio el cruelTeatro
1937La isla desiertaTeatro
1938El desierto entra en la ciudadTeatro
1940La fiesta del hierroTeatro

Preguntas Frecuentes sobre las Aguafuertes de Arlt

¿Qué son exactamente las “Aguafuertes” de Roberto Arlt?
Las “Aguafuertes” son una serie de columnas periodísticas y crónicas que Roberto Arlt publicó semanalmente en el diario El Mundo de Buenos Aires entre 1928 y 1942. Son textos breves que combinan la observación periodística con la ficción, la crítica social y la reflexión filosófica sobre la vida cotidiana en la ciudad.

¿Cuál es la temática principal de las “Aguafuertes”?
La temática es muy variada, pero su eje central es la vida urbana de Buenos Aires, especialmente la de sus habitantes más comunes y marginales. Abordan temas como las costumbres sociales, la economía, la política, la psicología de los personajes, el humor, la pobreza y la lucha por la supervivencia en la ciudad, todo ello filtrado por la mirada única y a menudo irónica de Arlt.

¿Cuáles fueron las aguafuertes del libro?
Las aguafuertes del libro van de 1928 a 1935. Son años marcados por la crisis del 30: hay hambre, hay pobreza y hay tristeza. Hay, sobre todo, una desconfianza absoluta por la clase dirigente y los poderosos. Yrigoyen y los demás son ridiculizados al extremo.

¿Por qué son importantes las “Aguafuertes” en la literatura argentina?
Son fundamentales porque no solo ofrecen un retrato vívido y auténtico de una época y una ciudad, sino que también consolidaron el estilo inconfundible de Arlt: su lenguaje directo, su prosa vital y su capacidad para captar la esencia de lo humano. Se consideran un hito en el periodismo literario y una obra clave para entender la modernidad y la identidad argentina.

¿Existe alguna edición recomendada para leer las “Aguafuertes” hoy?
Sí, existen varias compilaciones. Una de las más recientes y destacadas es Viajero de cercanías (Editorial Yuri), publicada en 2022, que reúne 80 aguafuertes menos conocidas y ofrece una excelente puerta de entrada al universo de Arlt para nuevos lectores y una profundidad para los ya conocedores.

¿Las “Aguafuertes” solo tratan sobre Buenos Aires?
Si bien la mayoría se centran en la vida porteña, Arlt también escribió algunas aguafuertes producto de sus viajes, como las que realizó a España y Marruecos. No obstante, el grueso y el espíritu más representativo de la colección se ancla en la capital argentina y sus alrededores.

Conclusión

Las “Aguafuertes” de Roberto Arlt son mucho más que simples columnas periodísticas; son un corpus literario de una riqueza incalculable. A través de ellas, Arlt no solo nos legó un fresco inolvidable de la Buenos Aires de las primeras décadas del siglo XX, sino que también nos ofreció una profunda reflexión sobre la condición humana, la lucha por la existencia y la complejidad de una sociedad en constante cambio. Su humor, su prosa incisiva y su mirada sin concesiones continúan resonando, demostrando que la verdadera literatura, aquella que nace de la observación profunda y de la necesidad imperiosa de decir algo, trasciende el tiempo y sigue interpelando a las nuevas generaciones de lectores. Adentrarse en las “Aguafuertes” es realizar un viaje fascinante al corazón de la literatura argentina y al alma de una ciudad que, gracias a Arlt, se vuelve eterna.

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