¿Quién es el autor de la novela Troche y Moche?

Gustavo Sainz y la Novela 'A Troche y Moche'

11/07/2022

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En el vasto universo de las letras hispanoamericanas, pocas figuras brillan con la singularidad y el ingenio de Gustavo Sainz. Autor prolífico y una voz inconfundible de la literatura mexicana, Sainz nos legó una obra rica y diversa, entre la que destaca su novela ‘A troche y moche’. Esta obra, que capturó la atención de la crítica y los lectores por igual, fue galardonada con dos importantes premios hace un par de décadas, consolidando aún más la ya sólida trayectoria de su creador. Pero más allá de los laureles, la historia de estos reconocimientos, y la peculiar relación de Sainz con ellos, revela la esencia de un escritor auténtico y apasionado.

¿Qué pasó con Troche y Moche?
Desde entonces, el deporte mundial lanzó una caza de brujas contra los atletas, los equipos y los seleccionados rusos que deparó exclusiones a troche y moche. Montados a esa ola punitiva, los hermanos ucranianos Vitaly y Wladimir Klitschko, ex campeones mundiales de la división pesado, exigieron que no se permitiera a Bivol enfrentar a Álvarez.
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Un Legado Literario: La Obra de Gustavo Sainz

Gustavo Sainz (México, 1940 - Bloomington, 2015) fue un novelista de extensa trayectoria, cuya pluma dejó una huella imborrable en la narrativa contemporánea. Conocido por su estilo innovador y su capacidad para retratar la complejidad de la sociedad mexicana y el alma humana, Sainz publicó una veintena de novelas a lo largo de su vida, llegando a veintidós títulos hasta 2008. Su obra es un testimonio de una exploración constante de temas como la juventud, la identidad, el amor y la soledad, siempre con una voz fresca y a menudo irreverente.

Entre sus títulos más emblemáticos, además de 'A troche y moche', se encuentran:

  • 'Gazapo' (1965): Una obra seminal que lo catapultó a la fama, reconocida por su estructura fragmentada y su exploración de la adolescencia.
  • 'La princesa del Palacio de Hierro' (1974): Otra de sus novelas más aclamadas, que le valió el prestigioso Premio Xavier Villaurrutia, uno de los galardones literarios más importantes de México. Esta obra, en particular, destaca por su aguda observación de la sociedad y sus personajes femeninos complejos.
  • 'Paseo en trapecio' (1985): Un ejemplo de su continua experimentación narrativa.
  • 'Con tinta sangre del corazón' (2000): Una muestra de su madurez literaria en el nuevo milenio.

Además de su faceta como novelista, Gustavo Sainz fue una figura destacada en el ámbito académico y cultural. Se desempeñó como profesor en diversas universidades de Estados Unidos, compartiendo su conocimiento y pasión por la literatura con nuevas generaciones. También ocupó el cargo de director del Departamento de Literatura del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes), un rol que le permitió influir directamente en el panorama cultural de su país.

'A Troche y Moche': Un Reconocimiento Inesperado

La novela 'A troche y moche' se convirtió en un hito en la carrera de Gustavo Sainz al recibir dos importantes galardones en 2003: el Premio de Narrativa Colima para obra publicada y el Premio de Narrativa México-Quebec, este último por la traducción del texto al francés y su publicación en Canadá, que le fue entregado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

En una entrevista por correo electrónico realizada a finales de 2003 por su exalumno y amigo Enrique Aguilar R., Sainz reflexionó sobre estos premios. Su perspectiva era, como siempre, única. Al ser consultado sobre si ganar sin buscarlo era la mejor forma, el autor respondió con una mezcla de satisfacción y sorpresa. Mencionó que lo más gratificante era recibir saludos de personas desconocidas que se alegraban por sus éxitos, incluso de premios cuya existencia él mismo desconocía. Sainz comparó los premios literarios con eventos cotidianos e inesperados de la vida en la Ciudad de México, como una inundación repentina: «Bueno, pues los premios literarios también son algo que puede pasarle a uno si escribe libros». Para él, las verdaderas satisfacciones no residían en el premio en sí, sino en el proceso creativo: «las verdaderas satisfacciones están al empezar, al terminar un párrafo, una página, un capítulo, al hallar una expresión que considera feliz».

Filosofía de un Escritor: Premios y Proceso Creativo

La reticencia de Gustavo Sainz a participar en concursos y solicitar becas era notable y reveladora de su personalidad. «Soy muy frágil y temería no ganar», confesó. Explicó que la posibilidad de no ser seleccionado le generaba una profunda infelicidad y sensación de rechazo, algo que prefería evitar a toda costa. Su aversión a la competencia era tal que, según sus propias palabras, era un «mal perdedor», razón por la cual no practicaba ningún deporte competitivo.

¿Quién es el autor de la novela Troche y Moche?
Gustavo Sainz, agosto de 2005. Foto: La Jornada/ José Antonio López Hace dos décadas, por su novela ‘A troche y moche’, Gustavo Sainz (México 1940-Bloomington 2015) recibió dos premios: el de Narrativa Colima para obra publicada y el de Narrativa México-Quebec por la traducción de este texto al francés y su publicación en Canadá.

A pesar de esta postura, Sainz acumuló varios premios y apoyos a lo largo de su carrera, muchos de ellos sin haberlos solicitado. Recordaba con particular agrado la beca Tinker, de la cual no tenía conocimiento hasta que le informaron que la había ganado. Lo mismo ocurrió con la beca del New York Center for the Arts. El Premio Villaurrutia, que obtuvo por 'La princesa del Palacio de Hierro', fue una sorpresa mayúscula, especialmente porque el encargado de anunciárselo, Francisco Zendejas, había criticado duramente su novela poco tiempo antes. Esta anécdota subraya la naturaleza impredecible y a veces paradójica de los reconocimientos literarios.

En otros casos, la persistencia fue clave. La beca del Centro Mexicano de Escritores le fue negada la primera vez, pero la obtuvo en su segunda solicitud. Algo similar sucedió con la prestigiosa beca Guggenheim, que tuvo que pedir dos veces. La segunda vez, en un acto de audacia y humor, en lugar de proponer un proyecto convencional, sugirió «no hacer nada, sólo conocer personas que me interesaban alrededor del mundo, y no tomarles fotos, ni entrevistarlas, ni hacer notas de viajes». Esta inusual propuesta le causó tanta gracia al presidente del jurado, Roger Strauss, que le concedieron la beca. Sainz también mencionó haber ganado la beca Ford, que no se solicita, pero no la MacArthur, que tampoco se pide.

En cuanto a la percepción de 'A troche y moche' como su novela más madura, Sainz adoptó una postura pragmática. Si bien le gustaba mucho cuando la terminó, y también le gustaba la que acababa de terminar en ese momento, 'El juego de las sensaciones elementales', no creía que hubiera unas novelas mejores que otras. Su criterio era simple: «Si no me gustaran no trataría de publicarlas».

Percepción Pública y Relevancia Académica

La entrevista también tocó un punto sensible para muchos autores: la visibilidad mediática. Al preguntarle por qué sus libros no recibían tantas reseñas y entrevistas en México como antes, Sainz admitió no estar muy enterado, ya que llevaba dos décadas sin vivir en el país. Sin embargo, rápidamente contrapuso esta percepción con la creciente atención académica que su obra recibía. Mencionó dos tesis doctorales recientes (diciembre de 2003) en México: una de Ruth Levy en la Universidad de Guadalajara sobre su novela 'Fantasmas aztecas', y otra de Catalina Martínez en el Tecnológico de Monterrey sobre 'La novela virtual'. Ambos trabajos eran, según Sainz, «espléndidos» y le habían enseñado mucho.

Además, Sainz compartía anécdotas personales de reconocimiento en México que contradecían la idea de una menor visibilidad. Relató episodios «fantásticos» con personas que lo reconocían en librerías, restaurantes, cines, e incluso un taxista que se negó a cobrarle el viaje. Para él, la medida de si se hablaba poco o mucho de uno, o si importaba, era incierta. Recordó la frase de su amigo Otaola: «que hablen de uno, aunque sea para bien».

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El Impacto Más Allá de la Fama Personal

La conversación con Enrique Aguilar R. también abordó el tema del dinero y la fama. Cuando le preguntaron qué haría con tanto dinero de los premios, Sainz respondió con humildad y una visión familiar de sus ingresos literarios: «No es tanto dinero. Y además todo lo que gano con mis libros se lo doy a mis dos hijos, repartido en partes iguales». Explicó que el Premio Colima había sido de gran ayuda para su hijo menor, quien necesitaba un enganche para su primer coche, y para su hijo mayor, quien se había lastimado la espalda y no podía trabajar mientras continuaba sus estudios universitarios.

Sobre la pregunta de si le gustaba ser famoso, Sainz fue categórico: «Yo no soy famoso». Para él, la fama se reservaba para figuras de la cultura popular, la política o el crimen: «Famosos son los que salen en los periódicos de supermercados, los cantantes, los actores, los políticos, los delincuentes, los que se equivocan, las reinas de belleza, en fin, y algunos intelectuales, claro. Pero yo, no creo». Argumentó que aún podía circular libremente por cualquier ciudad durante días sin que nadie lo reconociera, lo que para él era una señal de que no había alcanzado ese nivel de celebridad.

Finalmente, al reflexionar sobre si el reconocimiento a 'A troche y moche', una novela audaz y compleja, era el triunfo de su perseverancia, Sainz lo atribuyó a la conexión con lectores que supieron apreciarla. Destacó la calidad de los jurados del Premio Colima (Emmanuel Carballo, Gerardo de la Torre y Joaquín Armando Chacón), de quienes él mismo era admirador. La coincidencia se extendió al Premio México-Quebec, otorgado por tres escritores quebequenses que le eran desconocidos, lo que reforzaba la idea de «felices coincidencias».

Para Gustavo Sainz, la perseverancia, la disciplina, la pasión y la obsesión eran elementos intrínsecos al camino de los verdaderos escritores. Concluyó con una afirmación que encapsula su profunda devoción por el oficio: «La escritura es un acto de fe. ¿O no?».

Obras Destacadas de Gustavo Sainz y sus Reconocimientos

A continuación, una tabla que resume algunas de las novelas más importantes de Gustavo Sainz y los premios que, en su caso, recibieron:

NovelaAño de Publicación (Aprox.)Premios o Reconocimientos
Gazapo1965-
La princesa del Palacio de Hierro1974Premio Xavier Villaurrutia
Paseo en trapecio1985-
Con tinta sangre del corazón2000-
A troche y moche~2003 (publicación/premios)Premio de Narrativa Colima, Premio de Narrativa México-Quebec
Fantasmas aztecas-Tema de tesis doctoral (Ruth Levy, U. Guadalajara)
La novela virtual-Tema de tesis doctoral (Catalina Martínez, Tec. de Monterrey)
El juego de las sensaciones elementales-(Mencionada como una de sus últimas obras)

Preguntas Frecuentes sobre Gustavo Sainz y 'A troche y moche'

¿Quién es el autor de la novela 'A troche y moche'?
El autor de la novela 'A troche y moche' es el reconocido escritor mexicano Gustavo Sainz (1940-2015).
¿Qué premios recibió la novela 'A troche y moche'?
La novela 'A troche y moche' recibió dos premios en 2003: el Premio de Narrativa Colima para obra publicada y el Premio de Narrativa México-Quebec por su traducción al francés y publicación en Canadá.
¿Por qué Gustavo Sainz no solía concursar en premios literarios?
Gustavo Sainz prefería no concursar debido a su «fragilidad» y el temor a no ganar, lo que le generaría frustración y una sensación de rechazo. Consideraba que no necesitaba ponerse en esa situación.
¿Qué otras obras importantes escribió Gustavo Sainz?
Además de 'A troche y moche', Gustavo Sainz es autor de novelas destacadas como 'Gazapo' (1965), 'La princesa del Palacio de Hierro' (1974) —ganadora del Premio Xavier Villaurrutia—, 'Paseo en trapecio' (1985) y 'Con tinta sangre del corazón' (2000).
¿Gustavo Sainz se consideraba una persona famosa?
No, Gustavo Sainz afirmaba no ser famoso. Distinguía la fama de figuras públicas como cantantes o políticos, señalando que él podía circular libremente sin ser reconocido, lo que para él significaba no ser una persona célebre en el sentido popular.

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