09/09/2023
Por mucho tiempo, la palabra “cliché” ha cargado con una connotación negativa, evocando imágenes de situaciones predecibles, frases gastadas y tramas sin originalidad. Hemos creído que afincarnos a ellos era sinónimo de pereza creativa, de historias planas y personajes unidimensionales. Sin embargo, ¿y si te dijera que esta percepción es solo una parte de la verdad? En el vasto universo literario, el cliché es un recurso sorprendente que, cuando se utiliza con maestría, puede convertirse en una poderosa herramienta para construir narrativas memorables y personajes complejos. Más allá de lo que creemos conocer de una historia, un cliché bien empleado puede ayudarnos a adentrarnos más en ella, a establecer perfiles para cada personaje y, como autores, a desarrollar ideas que trasciendan lo esperado, forjando así una obra única y digna de recordar. Por eso, sin más preámbulo, sumerjámonos en el fascinante mundo de los clichés para comprenderlos y utilizarlos correctamente.

- ¿Qué es un Cliché? Desentrañando su Significado
- Los Usos más Comunes del Cliché (y cómo nos condicionan)
- La Trampa de la Repetición: ¿Cuándo los Clichés Son un Problema?
- El Poder Oculto: Beneficios de Usar Clichés Estratégicamente
- Cliché vs. Arquetipo: Una Distinción Crucial
- Momentos Clave: ¿Cuándo SÍ Tienen Cabida los Clichés?
- Preguntas Frecuentes sobre los Clichés en la Escritura
- Conclusión: El Cliché como Herramienta del Escritor Consciente
¿Qué es un Cliché? Desentrañando su Significado
La palabra cliché se utiliza para referirse a una idea, frase, expresión o situación que ha sido tan ampliamente usada y repetida que ha perdido su fuerza original, su novedad y su impacto, convirtiéndose en algo común y predecible. Piensa en la típica escena de amor a primera vista bajo la lluvia, o el héroe que desactiva la bomba en el último segundo antes de la explosión. Estas son representaciones claras de un cliché.
¿Dónde se puede usar el cliché?
En general, el cliché es un elemento recurrente en diversas formas de arte y comunicación, siendo especialmente notorio en libros, música y películas. Se utiliza para aludir a hechos que pueden ser hasta predecibles, indicando una secuencia conocida de sucesos o encuentros entre personas. En el cine y la literatura, es frecuente notar los clichés en motivos, temas y escenas recurrentes. Algunos ejemplos comunes incluyen:
- El encuentro casual de dos personas que están destinadas a enamorarse.
- Las “mariposas en el estómago” como señal de enamoramiento.
- La desactivación de una bomba en el último segundo.
- El villano que revela su plan antes de acabar con el héroe.
Significado de Cliché: Su Etimología y Uso en Otros Idiomas
La palabra cliché proviene originalmente del francés, donde se escribe igual y se refiere tanto a un estereotipo como a un tipo de imprenta. Además, también es sinónimo de expresiones como «lugar común» y «repetición de algo». Curiosamente, su origen en la imprenta alude a la plancha metálica utilizada para reproducir imágenes o textos de forma repetida, un concepto que encapsula perfectamente la idea de algo que se replica sin cesar.
Por otra parte, en inglés, la palabra cliché tiene varias acepciones: «Stencil» cuando se refiere al proceso de impresión (plantilla), «cliché» solo como expresión muy usada, y «negative» cuando se referencia al negativo de una fotografía. Esta diversidad de significados enriquece nuestra comprensión del término y su evolución.
¿Cliché o Clisé?
Según la Real Academia Española (RAE), ambas grafías de esta palabra pueden ser usadas por igual y sin distinción alguna. Sin embargo, es cierto que la forma «cliché» es la más común y utilizada en el habla y la escritura contemporánea.
Los Usos más Comunes del Cliché (y cómo nos condicionan)
Como ya hemos visto, cuando se habla del cliché, lo asociamos directamente a sucesos comunes que suelen repetirse como una fórmula para que algo “salga bien” o sea fácilmente reconocible. Puede ser útil conocer sus dos usos más importantes:
Cliché en el Amor
El cliché es omnipresente en el romanticismo, sobre todo cuando se habla de lugares comunes o sucesos entre dos personas que se gustan o están enamoradas. Siempre existe un estereotipo en el uso de frases para conquistar, regalos o, incluso, el tipo de personas que se enamoran. Por ejemplo:
- Una pareja cliché en los libros de amor es el chico malo con la chica inteligente e ingenua.
- Un regalo cliché sería un ramo de rosas con chocolates para pedir perdón.
- Si una relación se termina, se usa la típica frase «no eres tú, soy yo».
Con esto podemos notar que el cliché tiene un gran significado en el amor, de esta forma puede darle estructura a cualquier historia romántica con el uso de este mítico recurso.
Cliché en la Imprenta
Otro de los significados históricos y técnicos del cliché hace referencia a la imprenta, donde se hace un relieve o impresión sobre una lámina de metal para poder traspasarlo a un papel o un cartón. En tal sentido, forma parte de las formas de impresión como la flexografía, la cual ayuda a reproducir imágenes y textos de manera sencilla, rápida y económica. De hecho, cliché también puede ser un fragmento de una película fotográfica en negativo, usado para reproducir ciertas imágenes que se tratan allí.
La Trampa de la Repetición: ¿Cuándo los Clichés Son un Problema?
Si eres alguien que lee historias o, en otro caso, eres de la clase que quiere escribirlas, debes conocer muy bien cómo utilizar o interpretar los clichés. Esto se debe a que muchos de ellos suelen asociarse a algo negativo por lo repetitivo o predecibles que pueden ser. Los clichés en abundancia son elementos que pueden arruinar cualquier historia, volviéndola plana y aburrida. Para evitar esto, debes conocer bien las situaciones donde su uso es contraproducente:
Cuando Indican Ignorancia sobre el Tema a Tratar
Esto sucede a menudo con escritores primerizos, quienes, para ahorrarse tiempo de investigación en sus novelas, recurren a clichés que han visto en películas y otros libros. Por tanto, utilizan esta información de manera errónea, ignorando así la manera correcta de narrar los hechos o de construir un mundo creíble. Esto se traduce en una falta de profundidad y autenticidad.
Cuando Solo Representan una Repetición Inconsciente
Esto ocurre cuando utilizas frases o situaciones que todo el mundo dice o espera, pero que no tienen una verdadera conexión o justificación en el contexto de tu historia. En consecuencia, parecerá que tu relato es solo una copia de otros, carente de una voz propia y de profundidad. El lector percibe una falta de originalidad y se desconecta.

Cuando Quieres Mostrar Diversidad de Forma Superficial
Está bien querer hacer una historia con personajes diversos, pero no hay que caer en la trampa de crear personas generales, con una cultura inculcada no definida o estereotipos vacíos. La diversidad debe ser auténtica y profunda, no un mero casillero a rellenar con clichés que impiden el desarrollo de personajes complejos y creíbles.
Historias Planas y Predecibles: El Mayor Peligro
El verdadero problema de afincarse a los clichés sin criterio es que dan la impresión de que todas tus historias son planas, predecibles y con una estructura floja. Si piensas valerte solo de clichés, le estarás restando profundidad a la trama y a los personajes. En consecuencia, desarrollarás una historia poco importante, sin nada claro que la haga destacar o resonar con el lector. Es crucial encontrar un balance.
El Poder Oculto: Beneficios de Usar Clichés Estratégicamente
Aunque parezca contradictorio, los clichés, cuando se dosifican y se manipulan con inteligencia, pueden ser increíblemente beneficiosos para tu narrativa. No se trata de evitarlos a toda costa, sino de saber cuándo y cómo transformarlos. Aquí te mostramos cómo pueden jugar a tu favor:
Permiten que los Lectores Comprendan la Historia Rápidamente
Existe una buena razón por la cual muchas historias tienen al menos unos cuantos clichés: ayudan a dar estructura al relato. Al final del día, esto permite que la audiencia entienda los símbolos y lo que significan ciertos detalles en la trama, por lo que no se pasa demasiado tiempo explicándolo. Un ejemplo claro es el personaje gracioso que solo está en la historia para hacer reír y bajar la seriedad que pueda estar tomando la trama. En ese momento, nadie se pregunta por qué el personaje bromea constantemente de manera poco realista; simplemente es aceptado y se gana la empatía del lector. Es una taquigrafía narrativa que agiliza la comprensión.
Aportan una Base a la Narrativa y a los Personajes
Por lo general, los escritores y los lectores necesitan cierta base para comenzar a construir un personaje. A partir de esto, se puede modificar la fórmula y así crear una historia emocionante con personajes que atraigan por su personalidad. En estos casos, el cliché actúa como una forma de introducir al personaje y que los lectores entiendan de qué se trata sin necesidad de largas exposiciones. Por ejemplo, el “detective solitario y cínico” o la “chica de pueblo que llega a la gran ciudad”. Estos puntos de partida, si se desarrollan, pueden evolucionar en algo mucho más complejo.
Crean Expectativas en el Lector que Luego Puedes Usar a Tu Favor
Uno de los puntos más importantes del cliché es que, de ser usado correctamente, puede romper las expectativas del lector. Es decir, puedes hacer que un cliché crezca en cuanto a su función para que tus lectores sean traicionados por su propia experticia y así no descubran lo que escondiste en la trama. En otras palabras, crearás una historia donde el lector adivinará lo que pasará al final por ser predecible, y así podrás sorprenderlos con un final totalmente diferente. En conclusión, es un elemento poderoso que tú, como escritor, deberías aprovechar.
Cliché vs. Arquetipo: Una Distinción Crucial
A menudo, los términos cliché y arquetipo se confunden, pero comprender su diferencia es fundamental para cualquier escritor. Aunque ambos se refieren a patrones reconocibles, su naturaleza y propósito son distintos:
| Característica | Cliché | Arquetipo |
|---|---|---|
| Definición | Idea, frase o situación sobreusada que ha perdido originalidad y se vuelve predecible. | Patrón universal de personaje, situación o símbolo que trasciende culturas y épocas, con resonancia profunda. |
| Propósito | Simplificación, a menudo por falta de originalidad o pereza. | Base para construir personajes y tramas complejas, apelando a la psique colectiva. |
| Impacto | Puede aburrir al lector, hacer la historia plana y predecible. | Proporciona una estructura reconocible, permitiendo la exploración de complejidades. |
| Ejemplo | El “chico malo” que se enamora de la “chica buena” y cambia por ella, sin desarrollo. | El Héroe (Luke Skywalker), el Sabio (Gandalf), el Bufón (personaje cómico). |
| Uso | A evitar en exceso, o para ser subvertido. | Punto de partida para la creación, a desarrollar y personalizar. |
Los arquetipos son etiquetas que le colocas a un personaje, las cuales no significan nada por sí solas, pero que logran definir su esencia. Es decir, son esas características fundamentales que forjan el modo de ser y actuar de tu protagonista. En cambio, el cliché es una forma de crear el carácter de un personaje con moldes que ya existen, de manera general y a menudo superficial.
Dado esto, la mejor manera de aplicar los clichés es tratarlos como arquetipos, completando la personalidad de tus personajes con algunos clichés que sean acordes e interesantes, pero siempre con la intención de subvertirlos o darles una nueva capa de significado.
Momentos Clave: ¿Cuándo SÍ Tienen Cabida los Clichés?
Ahora que conoces más sobre el uso de los clichés, y cuándo son perjudiciales, solo queda mostrarte los casos en donde sí debes usarlos y cómo hacerlo de forma efectiva:
1. En el Primer Borrador: Libertad Creativa
Cuando escribimos el primer borrador de nuestro texto, lo mejor que podemos hacer es no obsesionarnos con los clichés, al menos con los clichés en las metáforas o descripciones. Los clichés en las tramas y en los personajes deberíamos haberlos evitado ya en la fase de planificación del texto. Si nos paramos demasiado a crear descripciones originales durante la primera versión, no avanzaremos. Es el momento de escribir, de plasmar la idea. Si tienes que poner “dientes como perlas”, ponlo. Ya habrá tiempo para corregir y revisar esas cosas más adelante. El primer borrador es para la fluidez.

2. En los Diálogos: Realismo y Caracterización
No siempre, claro está, pero a veces podemos dejar que se nos cuele un cliché en los diálogos. La gente habla así, recurre a refranes y expresiones conocidas; no todos los personajes pueden ser tan ocurrentes o ingeniosos. De vez en cuando, podemos emplear clichés para los diálogos de un personaje para hacerlo más simple, más común, o incluso para revelar su personalidad o nivel cultural. No me lo creo cuando todos los personajes de una historia tienen réplicas fantásticas y originales; le resta credibilidad y peso a otros momentos de la historia.
3. En la Comedia y la Parodia: El Giro Humorístico
Un género en el que los clichés funcionan bien es en el humorístico. Pero también aquí es fácil caer en los tópicos y no hacer gracia. Cuando recurrimos a los clichés como chiste, ha de ser para darles otra vuelta de tuerca, para tomarlos como base y añadirles elementos nuevos que los hagan originales y divertidos. La clave está en la subversión cómica.
4. Para Giros Sorprendentes en la Trama: Rompiendo Expectativas
Al igual que en el punto anterior, podemos recurrir a los clichés en la trama siempre y cuando partamos de ellos para luego darles un giro sorprendente. Se trata de aprovechar el hecho de que el lector cree que sabe lo que va a ocurrir porque lo ha visto antes y, cuando menos se lo espera, se rompe el tópico y pasa otra cosa. Eso sí, ojito con este juego porque corremos dos peligros:
- El giro no puede ser gratuito, sino que tiene que estar justificado y tener sentido una vez que se desvela.
- Hay que añadir otros elementos que mantengan al lector enganchado y con interés por la historia. Si el lector cree que sabe lo que va a ocurrir y no hay nada más que le retenga leyendo, es posible que se aburra y deje la lectura.
La clave es utilizar el cliché como un punto de partida, no como un destino final. Después de introducirlos, tendrás rienda suelta para desarrollar complejidades, conflictos internos y particularidades que definan a tus personajes y a tu historia. Es imposible evitar los clichés por completo, y si lo haces, podrías estar desperdiciando un buen recurso para tu historia. ¡Adelante y no temas usarlos con inteligencia!
Preguntas Frecuentes sobre los Clichés en la Escritura
¿Es posible escribir una historia completamente libre de clichés?
Es extremadamente difícil, si no imposible, escribir una historia completamente libre de clichés. Los clichés son, en esencia, patrones narrativos y de comportamiento que se han arraigado en la conciencia colectiva. Lo importante no es evitarlos por completo, sino ser consciente de ellos y utilizarlos con intención, ya sea para que el lector se familiarice rápidamente con un concepto o para subvertir sus expectativas.
¿Cómo puedo identificar un cliché en mi propia escritura?
La mejor manera es leer tu trabajo en voz alta y pedir a otros lectores (beta readers) que te den su opinión. Si una frase, situación o personaje te suena demasiado familiar, o si tus lectores dicen “esto ya lo he visto antes”, es probable que estés ante un cliché. Presta atención a las metáforas y comparaciones trilladas, a los arcos de personajes predecibles y a las resoluciones de trama que no sorprenden.
¿Qué diferencia hay entre un cliché y un tropo?
A menudo se usan indistintamente, pero hay una distinción sutil. Un tropo es un elemento narrativo o temático recurrente, una convención común en la ficción (ej. el viaje del héroe, el triángulo amoroso). Los tropos son herramientas neutrales. Un cliché es un tropo que se ha usado tan excesivamente que ha perdido su impacto y se siente gastado o predecible. Es decir, un cliché es un tropo mal ejecutado o sobreexplotado.
¿Los clichés solo afectan la trama y los personajes?
No, los clichés pueden manifestarse en varios niveles de la escritura: en la trama (resoluciones predecibles), en los personajes (estereotipos planos), en los diálogos (frases manidas), y en las descripciones (metáforas y comparaciones gastadas como “sus ojos eran dos estrellas”). Afectan la originalidad y la profundidad de toda la obra.
¿Cómo puedo dar un giro original a un cliché?
Para darle un giro a un cliché, primero debes identificarlo y luego pensar en cómo subvertirlo. Puedes cambiar el género o la edad del personaje cliché, darle motivaciones inesperadas, hacer que el desenlace sea contrario a lo esperado, o combinar dos clichés de formas novedosas. La clave es sorprender al lector que cree saber lo que va a pasar, dándole algo diferente y justificado dentro de la historia.
Conclusión: El Cliché como Herramienta del Escritor Consciente
Al final del día, el cliché no es un enemigo a erradicar, sino una herramienta de doble filo que, en manos de un escritor consciente y hábil, puede ser utilizada para enriquecer la narrativa. La clave no reside en evitar los clichés a toda costa, lo cual es casi imposible, sino en comprender su naturaleza y saber cuándo su uso es perjudicial y cuándo puede ser estratégico. Un cliché mal empleado puede hundir una historia en la mediocridad, pero uno utilizado con inteligencia puede sentar las bases para la comprensión del lector, ofrecer un punto de partida para el desarrollo de personajes y, lo más emocionante, crear expectativas para luego subvertirlas, dejando al lector con una sensación de sorpresa y satisfacción. Así que, la próxima vez que te encuentres con un cliché, no lo descartes de inmediato. Obsérvalo, analízalo y pregúntate: ¿cómo puedo darle la vuelta? ¿Cómo puedo usarlo para llevar a mi lector por un camino que cree conocer, solo para deslumbrarlo con algo completamente inesperado? Tu habilidad para manejar este recurso definirá la originalidad y el impacto de tus creaciones literarias. ¡No temas a los clichés, domínalos!
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