08/09/2025
En el vasto universo de la literatura latinoamericana, pocas obras resuenan con la profundidad y la atemporalidad de 'Zama' de Antonio Di Benedetto. Publicada originalmente en 1956, esta novela no es solo un relato ambientado en la lejana colonia española del Cono Sur a finales del siglo XVIII, sino un penetrante estudio sobre la condición humana, una agonía pausada que se ancla en la espera, el vacío y la futilidad de la existencia. Su reciente redescubrimiento, impulsado en parte por la aclamada adaptación cinematográfica de Lucrecia Martel en 2017, ha reinstalado a 'Zama' en el centro del debate cultural, invitando a nuevas generaciones de lectores a confrontar sus inquietantes verdades.

Di Benedetto, con una maestría narrativa que escapa a las convenciones, logra tejer una historia que, aunque arraigada en un contexto histórico específico, aborda problemas que involucran a todo ser humano: la agonía de la espera, la disolución de la identidad, el encuentro con un poder impenetrable y la ineludible futilidad de la vida. Es una obra que cuestiona la propia identidad frente a lo ajeno, una reflexión sobre la existencia que se despliega con una lentitud amenazante, envolviendo al lector en la atmósfera opresiva y desoladora que experimenta su protagonista, Diego Zama.
Un Viaje a la Agonía de la Espera
La espera, ese purgatorio personal y colectivo, es el latido incesante que marca el ritmo de 'Zama'. Desde las primeras páginas, Antonio Di Benedetto nos sumerge en la psique de Diego Zama, un corregidor de la Corona española en una remota guarnición del Cono Sur. Su anhelo principal, casi su única razón de ser, es obtener un traslado a una ciudad más central, un deseo que se convierte en una obsesión inalcanzable. El epígrafe de la novela, 'A las víctimas de la espera', no es un mero adorno, sino una declaración de principios que subraya el destino trágico de su protagonista y, por extensión, de cualquier ser humano atrapado en la inercia de una vida sin propósito claro. Esta espera no es pasiva; es una agonía que carcome el alma, transformando el tiempo en un enemigo implacable.
Zama se encuentra en un estado de estancamiento perpetuo. Su vida se define por la inmovilidad de su situación y la certeza de que el cambio anhelado nunca llega. Sus encuentros con mujeres, como Luciana Piñares o Rita, la hija del posadero, se presentan no como actos de amor o conexión profunda, sino como meros paréntesis narrativos, intentos desesperados por generar acción y distracción frente al gran absurdo que implica su vida estancada. Son nudos intermedios que buscan recrear una mente que se desmorona, una forma de apaciguar la ansiedad de un deseo imposible.
La inmovilidad de su situación se refleja en la perturbadora imagen del mono muerto en el muelle, atrapado entre los palos, 'por irse y no', un espejo de la propia existencia de Zama, condenado a una quietud forzada mientras la vida y la muerte lo rodean. Esta imagen, presente desde el inicio de la novela, anticipa el destino inevitable y trágico del protagonista, quien, a pesar de sus deseos iniciales de recibir noticias de su esposa y de su traslado, se ve arrastrado hacia una resignación y una decadencia progresiva.
Zama: Un Espejo Revisionista de la Identidad Argentina
La genialidad de Di Benedetto en 'Zama' reside también en su audaz propuesta de revisar el canon literario argentino. Al situar la novela a fines del siglo XVIII, justo antes del surgimiento del romanticismo argentino del siglo XIX —con figuras como Esteban Echeverría que delinearon la literatura nacional en torno a la dicotomía civilización y barbarie, o la coyuntura gauchesca—, el autor realiza un gesto subversivo. 'Zama' se instala como una obra anacrónica, con una prosa y personajes que reinventan el acontecer de un siglo pasado, pero que ya eran atemporales en 1956, fecha de su publicación.
Esta operación no es casual; desde mediados del siglo XX, escritores como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar habían impulsado la irrupción de lo fantástico en la literatura argentina, buscando precisamente cuestionar la identificación romanticista y desterritorializar la construcción del sujeto criollo. Di Benedetto, con 'Mundo Animal' (1953) y luego con 'Zama', se une a esta corriente, proponiendo una literatura propia, que escapa de la visión exótica que a menudo se tenía de los sujetos americanos en las crónicas de la época.
Su decisión de 'fugarse a un sitio-otro desprovisto del tiempo rutinario' para escribir 'Zama', dejando atrás su trabajo como jefe de redacción en el diario mendocino Los Andes, subraya la necesidad de un espacio de ficción que, aunque retome el pasado, lo haga desde una perspectiva crítica y renovadora. Así, 'Zama' no solo narra una historia, sino que interpela toda la literatura argentina escrita hasta ese momento, invitando a una relectura de sus fundamentos y de la propia identidad nacional. La novela se convierte en un ejercicio de revisionismo literario, que dialoga con un pasado narrativo del siglo XVIII desde la perspectiva del siglo XX, y que, a su vez, cobra nueva vida en el lenguaje cinematográfico del siglo XXI.
La Universalidad de un Hombre Atrapado
Más allá de su anclaje histórico y geográfico, 'Zama' trasciende lo particular para alcanzar una resonancia universal. La novela se erige como un profundo ensayo sobre el poder y la aniquilación que supuso la colonia española en América, vista a través de la lente de la vida y el pensamiento de Diego Zama. Su condición de súbdito de la corona lo condena a una búsqueda constante de una aspiración que lo devuelva a un pasado idealizado, cuando era un corregidor con autoridad, un esfuerzo inútil que solo lo sumerge aún más en la pérdida de su propia identidad.

La estructura tripartita de la novela, dividida en '1790', '1794' y '1799', revela la lenta pero implacable decadencia del protagonista. En '1790', somos testigos de su deseo, su experimentación sexual y el erotismo como una vía de escape o una forma de afirmación en medio de la inmovilidad. '1794' introduce elementos de lo fantástico y lo alucinatorio, reflejando el deterioro de su percepción de la realidad a medida que la espera se vuelve más insoportable. Finalmente, '1799' lo sumerge en la desesperada y brutal persecución de Vicuña Porto, un hombre 'desleal' que encarna la rebeldía y el caos que Zama, en su obsesión por el orden colonial, busca sofocar. Sin embargo, en cada una de estas secciones, la espera absurda y el deseo imposible de su traslado a Buenos Aires actúan como el nudo central que ata y desata los hilos narrativos, haciendo de la vida de Zama una biografía de su propia decadencia.
Pensar en un Zama existencialista en el contexto del siglo XVIII instala la idea de lo universal, de aquello que nos emparenta como seres humanos a pesar de las circunstancias. La novela, por lo tanto, no solo es una crítica al eurocentrismo y a los estragos de la colonización, sino también una profunda meditación sobre la condición de ser, la inevitable pérdida de propósito y la ineludible futilidad de ciertos anhelos en un universo indiferente.
La Decadencia de Diego Zama: Un Retrato Inolvidable
La figura de Diego Zama es el epicentro de esta historia de descenso. Al inicio de la novela, a pesar de la inmovilidad de su situación, aún alberga esperanzas: la llegada de noticias de su esposa Marta, el ansiado traslado a Buenos Aires. Sin embargo, a medida que el tiempo transcurre sin que sus deseos se materialicen, Zama se sumerge en una espiral de pasividad y aceptación de su destino truncado. Sus aspiraciones se vuelven cada vez más difusas, y sus intentos por evadir la realidad, a través de relaciones fugaces o la búsqueda de nuevas metas, solo exponen la futilidad de su existencia.
La narrativa nos muestra su gradual despojo, tanto material como moral. Los cambios de gobernador, la pérdida de sus bienes y su traslado a una pensión 'maldita' reflejan su creciente marginación y precariedad económica. Un momento particularmente revelador de la opresión colonial y la supresión de la individualidad ocurre cuando el nuevo gobernador descubre que el escribiente, Fernández, se dedica a escribir un libro. La reacción del gobernador es de profunda ofensa: en la colonia, solo se trabaja 'a mayor gloria del rey', y cualquier expresión personal o artística es vista con sospecha. Zama se ve forzado a redactar un informe 'implacable y demoledor' sobre el libro, una tarea que lo sumerge aún más en la corrupción del sistema y en la traición a cualquier atisbo de libertad.
A medida que la novela avanza, la realidad de Zama se desdibuja con visiones extrañas y fiebres recurrentes, síntomas de su colapso físico y mental. Su cuerpo y su mente se vuelven tan inestables como el mundo que lo rodea. La última sección lo impulsa a una misión desesperada: unirse a la expedición del capitán Parrilla para cazar a Vicuña Porto, un forajido temido que simboliza la anarquía y la resistencia indígena. Este viaje, lejos de ser una oportunidad de redención, se convierte en el clímax de su degradación. El encuentro con el grupo de ciegos guiados por sus hijos, que atraviesan como un 'ejército fantasmal', ya presagia la irrealidad y el castigo que le aguarda. La revelación de que Gaspar de Toledo, su compañero de expedición, es en realidad el propio Vicuña Porto, no solo desarticula la misión, sino que confronta a Zama con la fragilidad de sus percepciones y la brutalidad de un mundo sin ley.
El desenlace es tanto simbólico como visceral. Capturado por Vicuña Porto y sus hombres, Zama es sometido a una prueba final de su resistencia. La conversación sobre las 'piedras preciosas' que no valen nada es una confrontación directa con la vacuidad de las ambiciones humanas. El acto final de Vicuña Porto, el corte de sus manos, es una mutilación que va más allá de lo físico; es la amputación de su capacidad de actuar, de escribir, de aferrarse a su identidad o a sus esperanzas. Despertar en una barca con el niño nativo, con los muñones cubiertos de hojas, y la pregunta '¿quiere vivir?', deja al lector en un estado de profunda ambigüedad. ¿Es este un renacimiento, una muerte simbólica, o la continuación de una existencia sin propósito? La agonía de Zama no es solo la suya; es un eco de la condición humana, atrapada entre la espera, la impotencia y la búsqueda de un sentido en un universo indiferente.
Preguntas Frecuentes sobre Zama
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre esta enigmática obra:
- ¿Cuál es el objetivo principal de la novela 'Zama'?
El objetivo central de 'Zama' es explorar la condición humana a través de temas como la espera interminable, la pérdida de identidad, la futilidad de la existencia y el impacto del poder colonial y el eurocentrismo en el individuo. - ¿Quién es Diego Zama?
Diego Zama es el protagonista de la novela, un funcionario de la Corona española en el Cono Sur a finales del siglo XVIII. Su vida está marcada por la obsesiva espera de un traslado que nunca llega, llevándolo a una progresiva decadencia física y mental. - ¿Por qué es 'Zama' considerada una novela revisionista en la literatura argentina?
'Zama' es revisionista porque, al situar su narrativa en el siglo XVIII y emplear elementos de lo fantástico y lo existencial, cuestiona y desterritorializa el canon del romanticismo argentino del siglo XIX, que había definido gran parte de la literatura nacional. Se alinea con la irrupción de lo fantástico de mediados del siglo XX (Borges, Cortázar). - ¿Qué representa el personaje de Vicuña Porto?
Vicuña Porto es un personaje clave que encarna la anarquía, la resistencia y la brutalidad de un mundo fuera del control colonial. Para Zama, inicialmente es una figura a cazar, pero termina siendo un espejo de la brutalidad y la falta de sentido que lo rodea, así como el ejecutor de su destino final. - ¿Cómo influyó la película de Lucrecia Martel en el resurgimiento de la novela?
La adaptación cinematográfica de Lucrecia Martel en 2017, coincidiendo con el 60 aniversario de la publicación de la novela y el 30 aniversario de la muerte de Di Benedetto, le dio una visibilidad y un alcance renovados, atrayendo a nuevas audiencias y generando un renovado interés en la obra literaria original, incluyendo su traducción al inglés. - ¿Es 'Zama' una novela histórica?
Aunque 'Zama' está ambientada en un contexto histórico específico de la colonia española, su enfoque trasciende el mero relato histórico. Utiliza este marco para explorar temas universales y existenciales que son atemporales, haciendo de la novela una obra de profunda reflexión filosófica más que un simple recuento de eventos.
En definitiva, 'Zama' de Antonio Di Benedetto se erige como una obra maestra que desafía las clasificaciones y el paso del tiempo. Su prosa pausada pero incisiva, sus personajes complejos y su profunda exploración de temas universales como la espera, la identidad y el poder la convierten en una lectura imprescindible. Es una novela que, como el mono muerto en el muelle, se niega a irse, permaneciendo presente en el imaginario colectivo, invitando a cada lector a confrontar su propia existencia y las ilusiones que la sostienen. Su renacimiento en el siglo XXI no es una casualidad, sino el reconocimiento de una obra que, a pesar de su contexto específico, habla directamente al corazón de la condición humana.
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