30/08/2022
En el vasto universo cinematográfico, pocas obras logran capturar la esencia de la intriga, el drama y la comedia negra con la maestría de 'El Cuento de las Comadrejas'. Dirigida por el aclamado Juan José Campanella, esta película argentina nos sumerge en un mundo donde la vejez, la ambición y los secretos ocultos tejen una trama tan compleja como fascinante. Más que una simple historia, es un estudio de personajes, un duelo de ingenio y una reflexión sobre el pasado y el legado en el implacable mundo del show business. Prepárate para desentrañar los misterios de una mansión aislada, habitada por figuras legendarias del cine, cuya tranquila existencia se ve brutalmente alterada por la llegada de dos jóvenes con intenciones ocultas, desatando una serie de eventos que culminan en un clímax inesperado y moralmente ambiguo.

La Trama: Un Juego de Astucia y Venganza
La historia de 'El Cuento de las Comadrejas' se desarrolla en una vetusta y solitaria mansión, hogar de Mara Ordaz, una antigua y gloriosa actriz galardonada con un Oscar, cuya juventud de éxitos contrasta drásticamente con su presente de retiro y reclusión. Compartiendo su vida en esta peculiar morada se encuentran Pedro de Córdova, su esposo, un actor cuya carrera nunca despegó y que, ahora en silla de ruedas, canaliza su frustración en la pintura; Martín Saravia, un guionista incisivo y brillante, cuya carrera se truncó tras un documental controversial durante la dictadura; y Norberto Imbert, un director de cine que, en un acto de lealtad hacia Martín, también se apartó de la industria y ahora dedica sus días a una peculiar afición: disparar a las comadrejas que osan acercarse a la propiedad.
La dinámica de este cuarteto es compleja y está cimentada en un pasado compartido, lleno de tragedias y secretos. Martín y Norberto, en su momento, estuvieron casados con la hermana y la mejor amiga de Mara, respectivamente. Ambas mujeres, invitadas a vivir en la mansión por la propia Mara, encontraron destinos fatales: la hermana murió en un accidente, y la amiga desapareció misteriosamente. A pesar de estas pérdidas, los hombres permanecieron en la mansión, una situación que, lejos de ser un consuelo, es una fuente constante de desquicio para la actriz.
La aparente quietud de su monótona existencia se ve abruptamente interrumpida por la inesperada llegada de Francisco Gourmand y Bárbara Otamendi, dos jóvenes y aparentemente encantadores extraños. Alegando problemas en el camino y la necesidad urgente de un teléfono para cancelar una importante reunión, logran ganarse la confianza inicial de los habitantes de la mansión. Francisco y Bárbara, al reconocer a las leyendas del cine que tienen frente a ellos, se muestran maravillados y prodigan elogios a Mara, quien, halagada por la atención y el reconocimiento que creía perdidos, termina por mostrarles con orgullo cada rincón de su imponente hogar.
Mara, deslumbrada por la adulación de Francisco, se deja seducir por su propuesta de retomar su carrera y mudarse a la vibrante vida de la ciudad. Es en este punto cuando los jóvenes revelan su verdadera ocupación: son agentes de una pequeña pero eficiente agencia inmobiliaria y se ofrecen a gestionar la venta de la mansión. Mientras Francisco teje su red alrededor de Mara, Bárbara se muestra interesada en las obras de Pedro, admirando sus cuadros y esculturas. Sin embargo, ni los halagos de Bárbara ni los de Francisco logran disipar la profunda desconfianza que Martín y Norberto, con su aguda perspicacia, sienten hacia los recién llegados.
La decisión de Mara de vender la mansión no solo implica un cambio radical en su vida, sino que también significa dejar en la calle a Martín y Norberto, quienes han sido sus compañeros y custodios de sus secretos durante años. A pesar de los vehementes intentos de los dos hombres por disuadirla, Mara se mantiene firme en su determinación. El plan de Francisco avanza: lleva a Mara a un lujoso restaurante donde ella es reconocida por el aparcacoches y la camarera, orquestando una escena que refuerza la idea de su resurgimiento. Finalmente, Mara accede a firmar un documento que autoriza a Francisco a vender su casa.
Pero la fachada se desmorona rápidamente. Cuando Mara se dirige al baño, se revela la verdad: el aparcacoches y la camarera son cómplices de Francisco. Todo es parte de un elaborado y fríamente calculado plan para despojar a Mara de su propiedad.
El primer obstáculo para los conspiradores surge cuando Mara, al buscar las escrituras de la casa, recuerda un detalle crucial: en un gesto de amor y, más profundamente, de culpa por el accidente que dejó a Pedro en silla de ruedas, había puesto secretamente la propiedad también a nombre de su esposo. Al revelarle esto a Pedro, él se opone rotundamente a la venta. Mara, subestimando la situación, asegura a Francisco que lo convencerá. A esto se suma el descubrimiento de numerosas deudas de impuestos atrasados que Mara, en su desinterés por las finanzas, había ignorado, impidiendo la venta legal de la propiedad. La solución aparente es vender el único objeto de valor que le queda a Mara: un brazalete que le regaló Omar Ghassan, un antiguo compañero de reparto, y que ella siempre hizo creer a todos que era una simple baratija.
El verdadero valor de la joya no solo abre una vía para saldar las deudas, sino que también intensifica la sospecha de Pedro sobre una posible infidelidad de Mara con Omar. Esta sospecha no es infundada; Omar siempre guardó resentimiento hacia Norberto por no haberle dado el papel principal en una película, relegándolo a un eunuco. Los celos de Pedro, avivados por la complicidad pública de Mara con Omar y los rumores de romance en la prensa, culminaron en una acalorada discusión durante un viaje en automóvil. Esta discusión desembocó en el trágico accidente que postró a Pedro en su silla de ruedas. Finalmente, Mara, abrumada por la culpa, le confirma la infidelidad, confesándole un arrepentimiento que ha cargado por cuarenta años.
Mientras tanto, Martín y Norberto, en un gesto de buena voluntad y quizás de estrategia, deciden recuperar el brazalete. La tarea, sin embargo, se presenta complicada: al creer que era una baratija, habían enterrado a la hermana de Mara con él. El macabro hallazgo los lleva al interior de la estatua de jardín supuestamente creada por Pedro, ubicada frente a la mansión, donde yace el cadáver. A pesar de la macabra recuperación y posterior desinfección, la devolución del brazalete no altera la decisión de Mara. Ella acuerda encontrarse con Francisco en el restaurante para entregárselo y que él pueda saldar sus deudas.

En el restaurante, Mara tiene un encuentro accidental con la camarera que supuestamente la admiraba. Cuando la joven pronuncia mal su apellido, Mara decide ponerla a prueba con preguntas sobre su carrera, incluyendo una sobre su muerte en una de sus películas. Mara había cambiado el guion de Martín para omitir esa escena, creyendo que al público no le gustaría verla morir (aunque Martín secretamente pensaba que era porque ella era incapaz de interpretar su propia muerte). Al ir a confrontar a Francisco por el engaño e intentar cancelar la venta, él le revela la trampa: el documento que firmó la obliga a pagar todas las costas de la búsqueda de comprador, dejándola con una deuda impagable.
Desesperado, Norberto acude a las oficinas de Francisco y Bárbara, que resultan ser parte de una gran empresa de desarrollo inmobiliario. Justo cuando está a punto de suplicarles que los dejen en paz, Bárbara revela una carta bajo la manga: ha estado investigando y ha descubierto que ni la difunta esposa de Martín tiene un certificado de defunción, ni la supuestamente huida esposa de Pedro tiene una dirección más reciente que la mansión de Mara. Bárbara utiliza esta información como una amenaza velada, advirtiéndole a Norberto que no hagan nada contra Francisco, Mara y ella, lo que sugiere el conocimiento de los oscuros secretos de la mansión.
Mara, finalmente consciente de la magnitud del engaño y de la amenaza, regresa a la mansión arrepentida. Allí, los hombres la confrontan, acusándola de desagradecida y recordándole lo que hicieron por ella ocho años atrás. Es en este punto donde se revela la oscura verdad detrás de las muertes: Mara, en un delirio narcisista, recreaba una y otra vez la ceremonia de entrega de su Oscar junto a su hermana y su amiga. En una de esas recreaciones, dejó caer accidentalmente el trofeo sobre su amiga, quien interpretaba al público aplaudiendo desde abajo. Cuando su hermana, que hacía el papel de quien entregaba el premio, bajó para socorrerla, tropezó por las escaleras y también falleció. Los hombres, en un acto de lealtad y para proteger a Mara de un escándalo devastador, ayudaron a esconder los cuerpos.
Con todos los secretos al descubierto y la inminente llegada de los invasores para firmar la compra de la casa, trayendo consigo 200 mil dólares como adelanto, los cuatro habitantes de la mansión traman un plan audaz y maquiavélico. Francisco, Bárbara y Mara beben del té de almendras preparado por Martín. Este, con una sonrisa sardónica, revela que el té estaba envenenado con cianuro. El horror se apodera de Pedro cuando Mara comienza a notar la falta de aire, y él descubre, para su consternación, que el veneno no estaba solo en los vasos de los otros dos, como creyó inicialmente, sino también en el de Mara. Mientras Mara le confiesa su amor en sus últimos momentos, Martín y Norberto, con una crueldad calculada, revelan a Francisco y Bárbara que hay un frasco de antídoto escondido en la casa, iniciando un macabro juego con ellos. Bárbara recuerda haber visto el frasco en el jardín y ambos corren a buscarlo, pero al ser informados de que contiene una única dosis, comienzan a forcejear desesperadamente por él.
Cuando Francisco finalmente logra hacerse con el frasco, Bárbara, en un acto de suprema traición, le dispara con la escopeta de Norberto y recupera el antídoto. Tras ingerirlo, Martín y Norberto les revelan la verdad definitiva: ese era el verdadero veneno, y el té solo les había producido una leve intoxicación. La moraleja del retorcido guion de Martín es clara: si hubieran compartido el supuesto antídoto, la dosis de veneno ingerida no habría sido suficiente para matarlos, y la pareja habría podido irse junta. Al regresar con Mara y Pedro, este último protesta, indignado, por haber sido considerado tan mal actor como para hacerle creer que el veneno estaba en el té y que Mara estaba muriendo de verdad, mientras ella, con su habitual ego, reafirma su capacidad para interpretar su propia muerte.
La película concluye con Mara y Pedro, finalmente reconciliados, en la mansión. Los cuatro, con una nueva complicidad, deliberan sobre qué hacer con los 200 mil dólares obtenidos fraudulentamente. Dos nuevas estatuas "de Pedro" adornan el jardín, un final sombrío y sugestivo que deja al espectador reflexionando sobre la justicia, la venganza y los límites de la moralidad.
El Elenco Estelar y la Dirección Magistral
'El Cuento de las Comadrejas' es una obra maestra del director argentino Juan José Campanella, conocido por su habilidad para tejer narrativas complejas y personajes memorables, como lo demostró en su oscarizada 'El Secreto de Sus Ojos'. En esta película, Campanella demuestra una vez más su destreza en la dirección de actores y en la construcción de atmósferas envolventes, combinando el thriller psicológico con toques de comedia negra.
Graciela Borges en la Piel de Mara Ordaz
Uno de los pilares fundamentales de la película es la actuación de la icónica Graciela Borges en el papel de Mara Ordaz. A sus 77 años en el momento del rodaje, Borges no solo entrega una interpretación memorable, sino que también abraza el desafío de encarnar a un personaje que la obligó a una caracterización de mayor edad. La actriz, quien mantiene una conexión fluida con sus seguidores en redes sociales, compartió su experiencia, revelando cómo el maquillaje la ayudó a construir a esta Mara envejecida, una experiencia que, según sus propias palabras, la hizo "muy feliz" a pesar de que en el pasado le hubiera "exaltado" interpretar a un personaje mayor.
La Mara de Graciela Borges es una figura compleja: una diva en declive, aferrada a su gloria pasada, narcisista y vulnerable a la adulación. Borges logra transmitir con maestría la fragilidad detrás de la fachada de estrella, la desesperación por recuperar un legado perdido y la compleja relación de amor y culpa con su esposo, Pedro. Su actuación es un tour de force que ancla la narrativa y le da profundidad emocional a la trama de astucia y engaño.

Junto a Borges, el elenco se completa con talentos de la talla de Luis Brandoni, quien, aunque no se especifica su rol exacto en la información provista, es una figura central en el film y un pilar de la cinematografía argentina. La química entre los actores es palpable y contribuye enormemente a la credibilidad y el dinamismo de las interacciones en pantalla.
Más Allá de la Pantalla: Temas y Reflexiones
'El Cuento de las Comadrejas' trasciende la etiqueta de simple thriller para convertirse en una profunda reflexión sobre diversos temas universales. La película explora la implacable naturaleza del envejecimiento y el ocaso de la fama, personificado en Mara Ordaz, quien lucha por mantener viva la chispa de su gloria pasada. Es un estudio sobre el narcisismo y cómo este puede llevar a decisiones catastróficas y al aislamiento.
La lealtad y la amistad son temas centrales, representados por la compleja relación entre Mara, Pedro, Martín y Norberto. A pesar de los oscuros secretos que los unen y las tensiones que los separan, existe un vínculo inquebrantable, forjado en la adversidad y la complicidad en crímenes pasados. Este vínculo se pone a prueba y se fortalece ante una amenaza externa que busca despojarlos de su hogar y su modo de vida.
La avaricia y la traición son encarnadas por los jóvenes Francisco y Bárbara, quienes representan una generación más fría y pragmática, dispuesta a todo por el beneficio económico. Su plan meticulosamente orquestado expone la cara más oscura del mundo inmobiliario y la explotación de la vulnerabilidad ajena.
Finalmente, la película aborda la justicia, o más bien, una forma retorcida de ella. El desenlace, con su macabro juego del veneno y el antídoto, no busca una resolución legal o moralmente correcta, sino una vindicación personal y una venganza poética. La ambigüedad moral de los protagonistas, quienes han cometido actos atroces en el pasado, se refleja en su forma de enfrentar a sus antagonistas, sugiriendo que la línea entre el bien y el mal es a menudo borrosa, especialmente cuando se trata de proteger lo que se considera propio.
El Impacto en la Audiencia y la Crítica
Si bien los datos proporcionados se centran en su rendimiento en televisión abierta, 'El Cuento de las Comadrejas' logró captar la atención de la audiencia argentina. En un sábado de baja sintonía televisiva, la película de Campanella, emitida por Telefe, consiguió un respetable promedio de 5.2 puntos de rating. Esta cifra, aunque modesta en comparación con los picos de audiencia de otros formatos, la posicionó como el tercer film más visto de la jornada, demostrando el poder de convocatoria del cine nacional y la calidad de su propuesta.
La inclusión de la película en el "top 3" de un canal líder como Telefe, junto a clásicos como "Casados con Hijos" y "Los Simpson", es un indicativo de su relevancia y atractivo para el público, que valora las producciones con un guion inteligente y actuaciones de primer nivel. Su presencia recurrente en la programación televisiva es un testimonio de su perdurabilidad y del interés que sigue generando entre los espectadores.
Personajes: Antes y Después de la Intriga
La llegada de Francisco y Bárbara actúa como un catalizador que revela las verdaderas facetas y las profundidades ocultas de los personajes principales. A continuación, se presenta una tabla comparativa de su estado inicial y cómo la trama los transforma o reafirma.
| Personaje | Estado Inicial / Percepción | Transformación / Revelación Final |
|---|---|---|
| Mara Ordaz | Ex-diva narcisista, ajena a sus finanzas, vulnerable a la adulación, cargando culpa secreta. | Reconciliada con su pasado y Pedro, fortalecida, cómplice activa en la venganza y la subsistencia del grupo. |
| Pedro de Córdova | Actor fracasado, en silla de ruedas, resentido por el accidente, dedicado a la pintura, desconfiado. | Reconciliado con Mara, recupera su rol protagónico en la complicidad del grupo, acepta el engaño y el plan. |
| Martín Saravia | Guionista cínico, caído en desgracia, observador, con un ingenio agudo y rencoroso. | Cerebro detrás del plan de venganza, líder táctico, su mordacidad se convierte en una herramienta letal. |
| Norberto Imbert | Director retirado por lealtad, protector, con una afición por la caza de comadrejas, desconfiado. | Ejecutor de acciones, leal compañero en la conspiración, su pasividad se convierte en determinación. |
| Francisco Gourmand | Joven y ambicioso agente inmobiliario, manipulador, carismático y calculador. | Víctima de su propia codicia y del ingenio de los habitantes de la mansión, termina despojado y posiblemente peor. |
| Bárbara Otamendi | Cómplice de Francisco, inteligente, investigadora, dispuesta a la traición para su beneficio. | Superviviente temporal por su propia traición, pero finalmente atrapada en el juego, su astucia no es suficiente. |
Preguntas Frecuentes sobre 'El Cuento de las Comadrejas'
- ¿Quién es el director de 'El Cuento de las Comadrejas'?
- La película fue dirigida por el aclamado cineasta argentino Juan José Campanella, conocido por obras como 'El Secreto de Sus Ojos' y 'Luna de Avellaneda'.
- ¿Cuál es la trama principal de la película?
- La película narra la historia de Mara Ordaz, una ex-actriz de cine, y sus tres compañeros de vida en una vieja mansión. Su tranquila existencia se ve alterada por la llegada de dos jóvenes agentes inmobiliarios con un plan para apoderarse de la propiedad, desatando un complejo juego de ingenio, secretos y venganza.
- ¿Qué papel interpreta Graciela Borges en 'El Cuento de las Comadrejas'?
- Graciela Borges interpreta a Mara Ordaz, la protagonista de la historia. Mara es una ex-diva del cine, ganadora de un Oscar en su juventud, que vive recluida en una mansión y enfrenta el ocaso de su carrera y la amenaza de perder su hogar.
- ¿La película es una comedia, un drama o un thriller?
- 'El Cuento de las Comadrejas' es una mezcla ingeniosa de géneros. Combina elementos de comedia negra, drama psicológico y un thriller de suspense, manteniendo al espectador en vilo y ofreciendo momentos de humor ácido.
- ¿Qué significado tiene el título 'El Cuento de las Comadrejas'?
- El título alude a la naturaleza astuta y depredadora de las comadrejas, que en la película son tanto una presencia literal (Norberto las caza) como una metáfora de los personajes que intentan aprovecharse de otros o que actúan con astucia y engaño para lograr sus fines, ya sean los invasores o los propios habitantes de la mansión.
- ¿Hay algún mensaje moral al final de la película?
- El final de la película, a través del plan de Martín, presenta una moraleja sobre la codicia y la falta de solidaridad. La idea de que si los antagonistas hubieran compartido el "antídoto" se habrían salvado, subraya cómo el egoísmo extremo puede llevar a la autodestrucción. También sugiere que la justicia puede tomar formas inesperadas y moralmente ambiguas.
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