10/03/2024
Pocas figuras en la historia de la literatura hispanoamericana han dejado un legado tan íntimo y potente como Alfonsina Storni. Su vida, un torbellino de arte, pasión, lucha y profundo dolor, encontró en la poesía el cauce para expresar las complejidades de su alma. De entre toda su vasta obra, hay un poema que resuena con una intensidad particular, un eco de despedida que se convirtió en su adiós definitivo: 'Voy a dormir'. Este verso final no solo encapsula su trayectoria vital, sino que también ofrece una ventana a la mente de una mujer que decidió su propio final, sumergiéndose en las aguas que tanto amaba.

Alfonsina Storni, nacida en Suiza en 1892, trajo consigo desde su infancia una carga de melancolía que se vería reflejada en sus primeras letras. A la temprana edad de doce años, en medio de las dificultades económicas que llevaron a su familia a Argentina y a trabajar en la cafetería de sus padres, ya plasmaba en papel versos con tintes sombríos. Esta precocidad no era sino el presagio de una vida dedicada al arte, pero también marcada por una constante adversidad. La muerte de su padre alcohólico en 1906, cuando ella apenas tenía catorce años, la impulsó a una independencia forzada, trabajando incansablemente en fábricas y como corista, experiencias que, si bien la forjaron, también la sumieron en pensamientos oscuros.
Una Vida de Lucha y Expresión Femenina
La figura de Alfonsina Storni no puede entenderse sin su inquebrantable espíritu feminista. En una época donde las voces femeninas eran a menudo silenciadas o relegadas, ella se atrevió a romper moldes, a expresar en sus poemas verdades que muchas mujeres sentían pero no se atrevían a nombrar. Su poesía era un grito de libertad, una denuncia de la hipocresía social y de las ataduras impuestas a la mujer. Esta misma audacia se extendía a su vida personal, manteniendo relaciones que, aunque íntimas y complejas, le causaban confusión e insomnio, reflejo de una sociedad que no estaba preparada para aceptar la diversidad de la experiencia humana.
A los diecinueve años, un nuevo desafío se presentó en su camino: el embarazo de un hombre casado. Convertirse en madre soltera en una sociedad tan conservadora de principios del siglo XX implicaba una condena social casi total. Sin embargo, Alfonsina, con una admirable resiliencia, decidió tener a su hijo Alejandro, enfrentándose a la crítica y a la estigmatización. Esta experiencia, si bien agravó su depresión, también fortaleció su carácter y añadió una capa más de profundidad a su ya rica producción poética.
A pesar de las tribulaciones personales, su carrera literaria floreció. En 1920, su talento fue reconocido con importantes galardones, como el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura por su obra 'Languidez'. Estos éxitos públicos, sin embargo, contrastaban con la creciente melancolía y los comportamientos neuróticos que empezaban a manifestarse, señal de las profundas tristezas que ocultaba su alma.
El Dolor Silencioso y el Anuncio del Fin
El verano de 1935 marcó un punto de inflexión devastador en la vida de Alfonsina. Un golpe de ola durante un viaje con su amiga Blanca de la Vega la llevó a un descubrimiento fatal: sufría de cáncer de mama. Aunque se sometió a una mastectomía que inicialmente se consideró exitosa, el dolor, tanto físico como emocional, comenzó a apoderarse de ella de manera implacable. La enfermedad no solo afectó su cuerpo, sino que también la sumió en un abismo psicológico, manifestándose en paranoia, neurosis y hasta principios de esquizofrenia. Esta etapa la llevó a un aislamiento profundo, alejándose de sus amistades y, en un principio, incluso rechazando el amor de su hijo.
Fue precisamente a su hijo Alejandro a quien, tiempo después, comunicó la lamentable noticia del regreso del cáncer. Su decisión fue firme: no se sometería a más cirugías. En sus últimos años, la acompañaron el temor a la muerte y una depresión que ya no podía disimular. La idea del final, de un descanso definitivo, comenzó a gestarse en su mente.
'Voy a Dormir': El Último Canto de Despedida
En 1938, Alfonsina viajó a Mar del Plata, un lugar que se convertiría en el escenario de su despedida. Fue allí donde escribió 'Voy a dormir', su último poema, una composición que trasciende la mera poesía para convertirse en un testamento, una carta de adiós al mundo. Dos días después de escribir estos versos, Alfonsina Storni se internó lentamente en el mar, eligiendo una muerte que para ella, amante del profundo y frío océano, representaba una bella y poética liberación.
El poema 'Voy a dormir' es una manifestación lírica de la aceptación de la muerte, de la búsqueda de la paz y el olvido. En él, Storni invoca a una 'nodriza fina', una figura ambivalente que puede ser la naturaleza, la muerte misma, o incluso una madre protectora que la acoge en su regazo. La petición es clara: preparar las 'sábanas terrosas' y el 'edredón de musgos escardados', metáforas de la tierra, de la tumba, del descanso eterno. La imagen de 'dientes de flores' y 'manos de hierbas' evoca una fusión con la naturaleza, un retorno a los elementos primarios.

La súplica 'Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame' es un acto de rendición, de deseo de reposo. La solicitud de una 'lámpara a la cabecera; una constelación' sugiere la búsqueda de una luz trascendente, de una guía en el viaje final, donde 'todas son buenas'. El deseo de ser dejada sola, de escuchar 'romper los brotes', de ser acunada por un 'pie celeste' y arrullada por el canto de un pájaro, es un anhelo de serenidad y de olvido, de disolución de los tormentos terrenales. La gratitud expresada ('Gracias') indica una aceptación plena de su destino.
El verso final, 'si él llama nuevamente por teléfono / le dices que no insista, que he salido…', es quizás el más enigmático y conmovedor. Algunos lo interpretan como un rechazo a la vida misma, a las ataduras terrenales, a los amores pasados o incluso al sufrimiento que la había perseguido. Es un mensaje de firmeza, de no retorno, de una decisión irrevocable. Es el cierre definitivo de una conversación con el mundo.
La Tabla de la Despedida: Evolución de Temas
Para comprender la magnitud de 'Voy a dormir', es útil contrastarlo con los temas recurrentes en la obra anterior de Alfonsina Storni. Este poema final no es una ruptura total, sino una culminación de sus preocupaciones existenciales, llevadas a su expresión más pura y resignada.
| Aspecto / Período | Obra Anterior (General) | 'Voy a Dormir' (Poema Final) |
|---|---|---|
| Tono General | Lucha, rebeldía, crítica social, pasión, melancolía profunda, angustia existencial. | Resignación, paz, aceptación, anhelo de olvido, serenidad ante el fin, cansancio vital. |
| Temática Principal | Amor no correspondido, desigualdad de género, dolor por la maternidad soltera, crítica a la hipocresía social, búsqueda de libertad personal. | Despedida de la vida, búsqueda del descanso eterno, liberación del sufrimiento físico y mental, comunión con la naturaleza en la muerte. |
| Actitud frente al mundo | Desafío, confrontación de normas, búsqueda de independencia, afirmación del yo femenino. | Retiro, entrega, abandono a la fuerza de la naturaleza (el mar), disolución del yo en el universo. |
| El 'Yo' Poético | Activo, sufriente, luchador, crítico, a menudo en conflicto con su entorno. | Pasivo, anhelante de reposo, en proceso de disolución, buscando ser acogido por una fuerza superior (la 'nodriza'). |
Preguntas Frecuentes sobre Alfonsina Storni y 'Voy a dormir'
La historia de Alfonsina Storni y su poema final genera naturalmente muchas interrogantes. Aquí respondemos a las más comunes, basándonos en la información disponible:
¿Qué muestra el último poema de Alfonsina Storni, 'Voy a dormir'?
'Voy a dormir' muestra la profunda aceptación de Alfonsina Storni de su propia muerte. Es un poema de despedida que expresa un deseo de paz, de descanso eterno, y de liberación del sufrimiento físico y mental que la aquejaba debido al cáncer y a sus padecimientos psicológicos. Revela una búsqueda de la serenidad en el final, una entrega voluntaria a la naturaleza y al olvido.
¿Cuándo y dónde escribió Alfonsina Storni 'Voy a dormir'?
Alfonsina Storni escribió 'Voy a dormir' en 1938, durante su estancia en Mar del Plata, Argentina. Fue compuesto apenas dos días antes de su fallecimiento, lo que le confiere un carácter de despedida premeditada y consciente.
¿Cómo murió Alfonsina Storni y cómo se relaciona con su poema?
Alfonsina Storni murió el 25 de octubre de 1938, al internarse lentamente en el mar en Mar del Plata. Su muerte fue un suicidio, una elección personal que se alinea perfectamente con el tono y el mensaje de 'Voy a dormir'. El poema, con sus alusiones a ser 'acostada' y a buscar el 'olvido' en el seno de la naturaleza, anticipa y explica su decisión de fundirse con el mar, que para ella era un elemento amado y un símbolo de profunda paz.
¿Cuál fue la importancia de Alfonsina Storni como figura feminista?
Alfonsina Storni fue una pionera del feminismo en la literatura hispanoamericana. A través de su poesía, desafió las convenciones sociales de su época, criticó la hipocresía machista y defendió la libertad y la autonomía de la mujer en el amor, en la sociedad y en la expresión personal. Su vida misma, marcada por la independencia y la maternidad soltera, fue un testimonio de su valentía y sus ideales feministas, que plasmó en versos que empoderaron a muchas mujeres.
Un Legado que Permanece
'Voy a dormir' no es solo un poema; es el eco de una voz que se despidió con la misma intensidad y belleza con la que vivió. Alfonsina Storni, la mujer que navegó entre la pasión y la melancolía, entre la lucha feminista y el dolor personal, nos dejó con sus últimos versos no solo un adiós, sino también una lección profunda sobre la aceptación, la dignidad y la capacidad humana de elegir su propio final. Su obra sigue siendo un faro para quienes buscan la verdad en la poesía y la fuerza en la fragilidad humana.
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