24/03/2022
El 30 de enero de 1872, la sociedad porteña se conmocionaba con la trágica muerte de Felicitas Guerrero, una joven aristócrata cuya belleza y vasta fortuna la habían convertido en una figura central de su tiempo. Asesinada, según la versión más difundida, por un pretendiente despechado, Enrique Ocampo, su partida dejó un rastro de misterio y leyendas que perduran hasta nuestros días. Viuda de Martín de Álzaga y heredera de una de las fortunas más cuantiosas de Sudamérica, Felicitas no fue solo una víctima de la pasión, sino una mujer que desafió las convenciones de su época, dejando un legado que va más allá de su trágico final. Su historia, repleta de enigmas y transgresiones, ha inspirado a la escritora mendocina Alejandra Dorra Suden, bajo el seudónimo Aaineé, a embarcarse en una profunda investigación novelada que, a lo largo de cinco libros, busca desentrañar la verdadera esencia de esta figura histórica.

La vida de Felicitas Guerrero de Álzaga es un fascinante entramado de lujo, poder y limitaciones. Nacida en la Confederación de Rosas, su destino fue sellado a los 16 años con un matrimonio arreglado con Martín de Álzaga, un hombre 32 años mayor que ella, incluso más grande que su propio padre. Esta unión, impuesta por las normas de la época, la colocó en una posición de inmensa riqueza y estatus, pero también de profunda restricción personal. Las mujeres de entonces carecían de derechos fundamentales; su existencia se limitaba a la procreación y la administración del hogar. Sin embargo, Felicitas, a pesar de las imposiciones, nunca se resignó a este destino. Aunque inicialmente se rebeló, con el tiempo encontró la manera de forjar una relación de compañerismo con su esposo, quien la veía más como una hija que como una cónyuge.
La verdadera transgresión de Felicitas comenzó a manifestarse en su involucramiento con los vastos establecimientos de Martín de Álzaga. La familia Álzaga Pérez poseía una fortuna colosal, dueños de 70 mil hectáreas de tierra productiva, que abarcaban lo que hoy son varios partidos de Buenos Aires: Castelli, parte de Chascomús, General Madariaga, el partido de la costa, Lezama y parte de Dolores. Esta inmensa extensión la convirtió en la "heredera de los pagos del Tuyú". Felicitas, lejos de ser una simple dama de sociedad, se sumergió en la gestión de estas propiedades, ocupándose de las personas que trabajaban en ellas. Empezó a asistir a la gente, a enseñarles a leer y escribir, a llevarles medicamentos, alternando su vida entre la ciudad y el campo. Se convirtió en una de las primeras administradoras de tierras en Argentina, una verdadera pionera en un rol tradicionalmente masculino. Su influencia era tal que podría compararse con una “influencer” de la actualidad. Participó activamente en asuntos de gran importancia nacional, como la donación de parte de sus tierras para la construcción del primer puente en Argentina sobre el río Salado, durante la presidencia de Sarmiento y dirigido por el ingeniero Luis Huergo. Este puente, con materiales traídos de Inglaterra, se construía en paralelo al famoso puente de Brooklyn. Al momento de su muerte, Felicitas tenía todo listo para ser la madrina de su inauguración, un testimonio de su compromiso y visión.
El trágico final de Felicitas Guerrero está envuelto en un misterio que ha perdurado por más de un siglo. La versión más difundida relata que el 30 de enero de 1872, en una fiesta en la mansión La Noria (hoy Plaza Colombia), Enrique Ocampo, un pretendiente celoso cuya mano le había sido negada años atrás, la baleó mortalmente al no soportar su inminente matrimonio con Samuel Sáenz Valiente. Según esta versión, Ocampo se suicidó inmediatamente después. Sin embargo, la investigación novelada de Aaineé desafía esta narrativa. Alejandra Dorra Suden, tras años de estudio minucioso de la causa judicial (que misteriosamente se perdió, a pesar de estar en manos del eximio juez Ángel Justiniano Carranza), sostiene que la muerte de Ocampo en el acto, con dos disparos (uno en el pecho y otro en la cabeza), hace muy improbable un suicidio. Además, Felicitas no murió al instante, sino que agonizó y falleció al día siguiente, rodeada de familiares y asistida por cuatro médicos, incluyendo su médico de cabecera y dos cirujanos de renombre. Este entramado de hechos, la pérdida de la causa y las circunstancias de la muerte de Ocampo y Felicitas, sugieren un escenario mucho más complejo que un simple crimen pasional.
El legado de Felicitas Guerrero se ha entretejido con leyendas y tradiciones populares. Se dice que su fantasma vaga por la Plaza Colombia en las noches de tormenta, buscando justicia. Sus padres, en un acto de profundo dolor y devoción, mandaron construir la majestuosa iglesia Santa Felicitas en su honor, un lugar que hoy es epicentro de la leyenda. Los lugareños y las jóvenes que estudian en un instituto cercano a la iglesia afirman haberla visto. Una emotiva tradición urbana insta a las mujeres a dejar pañuelos blancos en las rejas de la iglesia para que Felicitas se seque las lágrimas, y pañuelos rojos para pedir que el amor perdido regrese. Su estancia favorita, La Postrera, a orillas del río Salado, aún se mantiene en pie, un lugar de ensueño que evoca su presencia.
La saga “Perdón por ser virtuosa” de Aaineé es el resultado de más de 20 años de una profunda investigación novelada. Alejandra Dorra Suden se conectó con la historia de Felicitas en 2005, a través de un artículo sobre el Castillo Guerrero en Domselaar, propiedad de una sobrina nieta de Felicitas, Josefina, quien le abrió las puertas a la historia familiar. En un tiempo donde la información en internet era escasa, Aaineé se sumergió en libros, contactó a descendientes, viajó a Buenos Aires y a los campos donde Felicitas vivió. Su propósito era trascender la superficialidad con la que Felicitas era recordada –solo por su belleza, riqueza y asesinato– y reivindicarla como una figura clave en la transformación de la mujer argentina. Josefina Guerrero le dio la clave: Felicitas encarnaba la corriente de pensamiento europeo que valoraba a la mujer, sentando las bases para los derechos futuros. Aaineé ha rescatado objetos históricos, como fichas de esquila, y un trozo del basamento del puente que Felicitas iba a inaugurar, donado por el director de Cultura de Lezama, Darío Blanco.
La saga consta de cinco tomos, cada uno explorando una etapa de la vida de Felicitas y el contexto histórico de Argentina:
- Tomo I: “La Subastada”: Narra desde su nacimiento en la Confederación de Rosas hasta su matrimonio con don Martín de Álzaga.
- Tomo II: “Ajusticiada”: Se centra en la oscura época de la Guerra de la Triple Alianza y las epidemias de fiebre amarilla, tifus y viruela, donde Felicitas pierde seres queridos. También aborda la batalla legal y judicial que se desata tras la muerte de Martín de Álzaga, con sus hijos naturales acusándola de robarles la fortuna.
- Tomo III: “La Renacida”: Tras enviudar, Felicitas se libera del yugo opresor de su padre y de una sociedad asfixiante. Busca la sabiduría ancestral de una chamán ranquel (uno de los dos personajes ficcionales de la saga) para guiarse fuera de la oscuridad.
- Tomo IV: “La Indomable”: Influenciada por las corrientes europeas, Felicitas rompe moldes al convertirse en empresaria, tomando las riendas de sus estancias y dejando un legado en la ganadería argentina. En esta etapa, conoce al que será su gran amor apasionado, el “Sol rojo” vaticinado por la machi.
- Tomo V: “Entre el cielo y la tierra”: Aborda el complejo proceso testamentario de don Martín de Álzaga Pérez y el sucesorio de Felicitas, un entramado oscuro y complejo que Aaineé ha descifrado con la ayuda de abogados y escribanos. Este tomo cubre el antes, durante y después de su muerte, culminando con una escena de reconciliación y perdón en la actualidad.
Aaineé concibe su obra como una “investigación novelada” porque, si bien toma los hechos históricos como base y solo incluye dos personajes ficcionales (la chamán y la nana), su imaginación se desata con un fuerte sustento en la investigación. Su propósito no fue solo narrar una historia, sino transformar la percepción de Felicitas, arrojar luz sobre una vida tan rica en matices y secretos, y desvelar complots que la historia oficial ha omitido. La autora, licenciada en sistemas, encontró en esta historia un camino de enriquecimiento personal y transformación, sintiendo que los personajes le hablaban durante el proceso de escritura. Su seudónimo, Aaineé, inspirado en Aine, la diosa celta de la inspiración que significa “resplandor” en galénico, simboliza su intención de iluminar esta historia tan oscura. El lema de la saga, “Omnia vincit amor” (El amor todo lo vence), de Virgilio, cierra el ciclo con una escena de perdón y unión en las playas de Felicitas.

A pesar de la existencia de otras novelas y una película sobre Felicitas Guerrero, Aaineé subraya que muchas de estas son “versiones libres” que carecen de la precisión histórica que ella ha buscado. Por ejemplo, en la película, Felicitas muere en una laguna, un detalle que no es verídico. La autora lamenta que estas versiones sin rigor histórico a menudo circulen más ampliamente, eclipsando trabajos de investigación profunda como el suyo. Su dedicación por más de dos décadas a esta saga literaria, con un rigor documental y un conocimiento detallado de la época y los personajes, ofrece una visión mucho más completa y auténtica de Felicitas Guerrero.
Tabla Comparativa: Versiones del Asesinato de Felicitas Guerrero
| Aspecto | Versión Popular / Histórica General | Versión de Aaineé (basada en investigación) |
|---|---|---|
| Autor del disparo a Felicitas | Enrique Ocampo | Enrique Ocampo |
| Muerte de Enrique Ocampo | Suicidio (se dispara a sí mismo) | Asesinato (muere en el acto con dos disparos: pecho y cabeza, lo que dificulta el suicidio) |
| Muerte de Felicitas | Muere en el acto o poco después del disparo | Agoniza y fallece al día siguiente, asistida por médicos |
| Causa judicial | Conclusiones del juez Carranza (suicidio de Ocampo) | Causa judicial perdida o desaparecida; falta de evidencia clara del suicidio de Ocampo |
| Motivación del crimen | Celos de un pretendiente rechazado | Posiblemente más complejo, con intereses y complots subyacentes (Aaineé devela algunos) |
| Poder de Felicitas | Reconocida por belleza y riqueza | Reconocida por belleza, riqueza y, crucialmente, su independencia y poder de decisión en una sociedad que la oprimía |
Preguntas Frecuentes sobre Felicitas Guerrero
¿En cuánto se calculaba la fortuna que heredó Felicitas Guerrero?
Felicitas heredó 70 mil hectáreas de tierra productiva, que hoy comprenden varios partidos de la provincia de Buenos Aires, incluyendo Castelli, parte de Chascomús, General Madariaga, el partido de la costa, Lezama y parte de Dolores. Esta extensión la convertía en una de las herederas más ricas de Sudamérica, conocida como la "heredera de los pagos del Tuyú".
¿Por qué Felicitas fue considerada una mujer transgresora?
Felicitas fue una mujer transgresora para su época porque, a pesar de las estrictas normas sociales que limitaban a las mujeres a roles domésticos y reproductivos, ella desafió estas convenciones. Tras enviudar, se convirtió en una de las primeras administradoras de tierras en Argentina, involucrándose activamente en la gestión de sus propiedades, asistiendo a los trabajadores, enseñándoles a leer y escribir y proveyéndoles medicamentos. Además, participó en proyectos de infraestructura como la donación de tierras para un puente, mostrando una independencia inusual y mal vista en su tiempo, especialmente en un contexto legal donde las mujeres carecían de derechos civiles básicos.
¿Qué leyendas se asocian con Felicitas Guerrero?
La leyenda más arraigada es la de su fantasma, que se aparece en la iglesia Santa Felicitas (construida por sus padres) y en la Plaza Colombia (antigua ubicación de la mansión La Noria, donde fue asesinada) en las noches de tormenta, pidiendo justicia. También existe la tradición de dejar pañuelos blancos en las rejas de la iglesia para que se seque las lágrimas, y pañuelos rojos para pedir que el amor perdido regrese.
¿Qué diferencias hay entre la saga de Aaineé y otras obras sobre Felicitas?
La principal diferencia radica en el rigor de la investigación. Aaineé ha dedicado más de 20 años a estudiar la vida de Felicitas a través de documentos históricos, contacto con descendientes directos, viajes a los lugares donde vivió y colaboración con historiadores. Esto le permite desentrañar misterios y complots no explorados en otras obras, que a menudo son "versiones libres" con imprecisiones históricas. La saga de Aaineé busca presentar una Felicitas más allá de la belleza y la riqueza, destacando su rol como mujer fuerte e independiente.
¿Qué sucede cada 30 de enero en relación a Felicitas Guerrero?
Cada 30 de enero se conmemora el "crimen de La Noria", la fecha en que Felicitas Guerrero fue asesinada. Es un día en que su historia y la leyenda de su fantasma son recordadas, especialmente en los lugares asociados a su vida y muerte, como la iglesia Santa Felicitas y la Plaza Colombia en Barracas.
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