10/12/2025
El Libro de Apolonio, una de las obras más destacadas del Mester de Clerecía, se erige como un fascinante testimonio de la literatura medieval española. Su riqueza narrativa, sus profundos mensajes morales y la intrincada red de influencias que lo tejen lo convierten en un objeto de estudio y admiración constante. A lo largo de los siglos, esta obra ha desafiado a los eruditos a desentrañar sus orígenes, la identidad de su autor y la cronología exacta de su composición, revelando una historia tan cautivadora como la propia aventura del rey de Tiro.

- Orígenes del Texto y Fuentes Literarias
- Contexto Literario: El Mester de Clerecía
- La Cronología: Un Debate Abierto
- Autoría: El Clérigo Anónimo
- Características Formales: La Cuaderna Vía y su Métrica
- Lenguaje Poético, Expresión y Emoción
- Personajes: Un Espejo de la Moral Medieval
- Argumento: Un Viaje de Pruebas y Reencuentros
- Temas Principales: Ecos de una Época
- Ediciones del Libro de Apolonio: Un Legado Recuperado
- Preguntas Frecuentes sobre el Libro de Apolonio
Orígenes del Texto y Fuentes Literarias
La historia de Apolonio, rey de Tiro, no nació con este libro. Por el contrario, ya contaba con un vasto recorrido y una notable difusión mucho antes de que se compusiera la obra que hoy conocemos. Se han identificado alrededor de cien manuscritos y numerosos textos que aluden a esta narrativa, lo que demuestra su popularidad y capacidad de entretener a las gentes de la época. El "ancestro común" de esta extendida historia se sitúa en un texto latino que presumiblemente data del siglo III. Sin embargo, una versión posterior, compuesta entre los siglos V y VI, se considera la principal inspiración y modelo para las obras subsiguientes.
De estas fuentes primarias, surgieron cinco ramas narrativas: dos en prosa y tres en verso, cada una contribuyendo a la rica tradición de Apolonio. Entre las más influyentes, destacan:
- Historia Apollonii Regis Tyri: Una novela latina que gozó de una difusión inmensa en la Edad Media, con sesenta manuscritos conservados. Su impacto fue tal que incluso inspiró a figuras de la talla de Shakespeare. El manuscrito más antiguo de esta versión se estima que data de los siglos IX o X.
- La Gesta Apollonii Regis Tyrimetrica: Conservada en un manuscrito de 1342 en la Biblioteca de la Universidad de Gante, esta obra del siglo XI también relata las peripecias de Apolonio.
- Phanteon de Godofredo de Viterbo: Más que una simple historia de Apolonio, esta obra, compuesta entre 1186 y 1191, buscaba ser una historia universal, incluyendo la de Apolonio entre muchas otras. Su influencia se extendió por toda Europa, sirviendo de base para el libro VIII de la Confessio amantis de John Gower, quien a su vez inspiró a autores como Juan de Cuenca y al propio Shakespeare.
- Gesta Romanorum: Una colección de relatos latinos con un fuerte componente moralizante. El capítulo 153 contiene la historia de Apolonio, y la colección fue traducida al castellano alrededor del siglo XV.
- Carmina Burana: Una colección de breves composiciones poéticas latinas de principios del siglo XIII. En seis estrofas de uno de sus poemas, Apolonio narra su propia vida, mostrando la versatilidad y el alcance de su figura.
La profunda huella de Apolonio se evidencia también en alusiones textuales de gran relevancia, como la que hace Alfonso X en su General Estoria, atribuyendo el inicio de la quinta parte a la historia del rey de Tiro. Además, la formación literaria del autor del Libro de Apolonio denota una clara influencia de obras clásicas latinas como la Odisea, la Eneida de Virgilio, las Efesíacas y las obras y personajes de Ovidio.
Con el paso del tiempo, la raíz cristiana fue germinando en los textos medievales. El Libro de Apolonio, aunque bebió de fuentes clásicas, también se nutrió de textos cristianos y hagiográficos. Se observan semejanzas con la vida de San Eustaquio. Sin embargo, a pesar de toda esta rica tradición, la obra destaca por su notable originalidad. El autor no se limitó a traducir o adaptar, sino que reinterpretó los elementos preexistentes, dotándolos de un nuevo sentido desde la doctrina cristiana. Conceptos como el mar o la música adquirieron una carga ideológica cristiana más profunda, y la unidad cristiana que envuelve el relato se manifiesta desde el inicio, al igual que en los Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo.
Incluso la figura de Apolonio se transformó. Mientras que en las fuentes anteriores se presentaba un héroe con el ideal clásico militar, en este Libro, Apolonio es más humanizado, guiado por la compasión. Al igual que en el Libro de Alexandre, donde Alejandro destaca por su faceta intelectual, Apolonio añade a estas cualidades su preocupación por los problemas ajenos. El estilo directo adoptado por el autor, ausente en versiones anteriores, permite una descripción más vívida de los episodios y se apoya en recursos juglarescos, como las apelaciones al oyente-lector, para mejorar la fluidez y el entendimiento.
Contexto Literario: El Mester de Clerecía
El Libro de Apolonio se enmarca en el Mester de Clerecía, un movimiento de poesía didáctica y culta que floreció en los siglos XIII y XIV en romance. El término "clerecía" hace referencia al clero, es decir, a aquellos que tenían acceso a la cultura y el conocimiento en la época. Este movimiento se inaugura con el Libro de Alexandre, y su forma métrica por excelencia es la cuaderna vía, aunque no todas las obras del mester la empleen, sí lo hacen las más difundidas. El Libro de Apolonio es uno de los mayores exponentes de esta nueva forma de componer, adaptando una historia ya conocida a esta estructura métrica y didáctica.
La Cronología: Un Debate Abierto
La fecha exacta de publicación del Libro de Apolonio ha sido objeto de diversas teorías a lo largo del tiempo. Inicialmente, algunos literatos la situaron cerca de la composición del Poema de Mio Cid, o poco después. Sin embargo, la opinión más generalizada actualmente postula una fecha de composición alrededor de 1250. Ramón Menéndez Pidal, uno de los medievalistas españoles más influyentes, lo ubica en el segundo cuarto del siglo XIII, basándose en un análisis lexicográfico. Por su parte, el dialectólogo valenciano Manuel Alvar sitúa la obra hacia 1260, argumentando la apócope del pronombre como indicio. Aún hoy, se debate su relación cronológica con el Libro de Alexandre y con la obra de Gonzalo de Berceo, en cuanto a si fue anterior o posterior a estas.
Autoría: El Clérigo Anónimo
La identidad del compositor del Libro de Apolonio permanece en el anonimato, un rasgo común en muchas obras medievales. Sin embargo, se deduce que debió ser un clérigo, dada la naturaleza culta y moralizante de la obra. Se cree que su origen geográfico podría ser el Alto Aragón o la región leonesa, a juzgar por ciertos rasgos dialectales observados en el texto, aunque otros estudiosos también sugieren una posible procedencia catalana o cercana a Cataluña.
Lo que sí es evidente es que el autor no se limitó a ser un mero traductor o adaptador. Su trabajo fue tan elaborado que los investigadores no logran ponerse de acuerdo sobre si se inspiró en una versión latino-medieval o en alguna posterior francesa o provenzal, lo que sugiere que se trata de una versión con una marcada impronta propia. Esta es una de las razones por las que su originalidad es tan destacada en el contexto medieval.
El debate sobre la autoría se extiende a la posible existencia de múltiples autores o traductores. Según Ríos y Barthio, la traducción al latín del Libro de Apolonio pudo haber sido realizada por Symposio en la época de Casiodoro (470-562 d.C.), basándose en la coincidencia de los enigmas que Tarsia propone a Apolonio con la obra de Symposio, Opera et fragmenta veterum poetarum. No obstante, Eduardo García de Diego argumenta que esta coincidencia no prueba la autoría o traducción de Symposio; si la obra de Apolonio es anterior, Symposio pudo haber incluido los enigmas en su colección, y si es posterior, el autor de Apolonio pudo haberlos tomado de Symposio. Otros autores, como Riese, plantean la existencia de dos autores: uno latino (al que atribuye el canto latino del capítulo 11, los enigmas de Symposio y reminiscencias virgilianas y cristianas) y otro griego. Klebs, por su parte, coincide en la autoría latina, pero sin especificar nombres.
Características Formales: La Cuaderna Vía y su Métrica
La cuaderna vía es la estrofa distintiva del Mester de Clerecía, empleada por figuras como Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. Se compone de cuatro versos alejandrinos, es decir, de catorce sílabas, con rima consonante uniforme, divididos en dos hemistiquios de siete sílabas, separados por una cesura o pausa. Su esquema métrico es A14 (7+7) A14 (7+7) A14 (7+7) A14 (7+7).
El Libro de Apolonio está escrito íntegramente en cuaderna vía, como ilustra el siguiente ejemplo:
Muerto es Apolonio, nos a morir habemos;
por cuanto nos amamos, la fin non olvidemos;
cual aquí ficiéremos, allá tal recibiremos;
allá iremos todos, nunca acá saldremos. (vv. 651-654)
En cuanto a su métrica, Manuel Alvar ha señalado que la regularidad de los versos alejandrinos en la obra se consigue en gran medida a través del uso de la apócope, la pérdida de las vocales finales -e y -o. El copista, al transcribir el texto, incluyó ejemplos de esta pérdida vocálica, como en "englut" (19c) que rima con "juventut" y "salut", o "princep" apocopado en ciertas posiciones. Este rasgo no parece ser una peculiaridad del copista, sino que se justifica por el ensordecimiento de las -d finales. Las apócopes más notables se dan en los pronombres átonos, donde los casos terminados en -m se copian como -n, y "le" y "lo" a menudo se reducen a "l'". La recuperación de estas apócopes es crucial para restituir la regularidad métrica del poema, que se daba por supuesta en su versión primitiva.
Las diferencias entre la obra original y la transcrita se deben a factores como la restitución de las vocales en la lengua alfonsí a partir de 1276. Casi 150 años transcurrieron entre la redacción del poema y la copia que hoy poseemos, lo que se refleja en la modernización lingüística del texto por parte del copista. Además de la apócope, se observan supresiones (como el artículo indeterminado "un" en versos como 39d o 80d, cuya eliminación perfecciona la métrica) y adiciones (como el posesivo "sus" en "en sus cámaras privadas" (31a), cuya supresión reestablecería la regularidad).
Lenguaje Poético, Expresión y Emoción
Manuel Alvar caracteriza la poesía medieval española por su mesura, un rasgo que el Libro de Apolonio, en gran parte, comparte. Las referencias a la bondad y la maldad se presentan sin caer en extremos de brutalidad o fanfarronería, y las consideraciones morales de tipo general exploran la condición humana sin justificarla. No obstante, la obra no rehúye momentos de brutalidad, como la violación de la hija de Antíoco, que buscan describir el sentimiento pasional y, a pesar de su crudeza, aportan comprensión a la obra en su totalidad. Así, el poema, aunque a veces se aleje de la mesura típica, busca reflejar la moralidad humana desde todos sus ángulos y extremos.
La figura del héroe, Apolonio, también encarna esta mesura poética. Su habilidad musical, por ejemplo, le granjea admiración y es clave para ganarse el aprecio de Luciana. La composición de los personajes es esencialmente poética: el bueno es muy bueno, y el malo, muy malo. Esta dualidad se refuerza por la figura heroica de Apolonio dentro del género de la etopeya, donde su presencia magnifica la bondad y oscurece aún más la maldad. El decoro de Apolonio (el amor de sus súbditos, su sabiduría, perseverancia y orgullo) es parte de su caracterización poética, como cuando rechaza comer con el rey por no llevar la vestimenta adecuada.
Todos estos rasgos demuestran que el autor poseía un sentido muy preciso de la ética y los pensamientos morales de su época. Se establece una clara barrera entre el pecado y su naturaleza, y la conducta del pecador, acorralado por sus vicios. La obra abarca un amplio espectro emocional. El héroe, a pesar de su orgullo, se muestra vulnerable ante las circunstancias, revelando la intención del autor de presentar un héroe humano, capaz de sentir, llorar y alegrarse. Esta contraposición entre grandes momentos de alegría y tristeza forja un detalle poético distintivo, reflejando la propia naturaleza del ser humano. En definitiva, el lenguaje y la expresión poética del Libro de Apolonio son representativos de la literatura medieval española, con el sentimentalismo y la moralidad como pilares fundamentales, caracterizados por la contraposición de emociones contradictorias pero no excluyentes.
Personajes: Un Espejo de la Moral Medieval
Al igual que en otras obras de su tiempo, los personajes del Libro de Apolonio responden a una estructura maniqueísta, dividiéndose claramente entre la bondad y la virtud, o la maldad y el pecado. Se observan patrones de comportamiento asociados a los géneros: hombres valientes y poderosos, y mujeres generalmente sumisas y obedientes, reflejando los estándares sociales de la época. El autor busca transmitir una lección moral: los pecados siempre conllevan consecuencias, mientras que la bondad y la cercanía a Dios son recompensadas. El desarrollo de los personajes sirve para ilustrar esta idea, mostrando cómo cada uno sufre o goza según sus acciones.
Personajes Masculinos Principales
En los personajes masculinos recae la imagen de autoridad y poder. Los cuatro principales (Apolonio, Antíoco, Architrastes y Antinágora) son reyes de sus respectivas ciudades. Los buenos reyes son aquellos que gobiernan con justicia, se preocupan por la honra de sus hijas y buscan matrimonios beneficiosos, estableciendo una conexión directa entre ser un buen monarca y un buen padre.
- Apolonio: Es el protagonista indiscutible. Su viaje metafórico lo lleva a encontrar la felicidad, el poder y la honra familiar. Se le describe como un hombre de alta moral, inteligente, culto y cortesano. A diferencia de otros héroes medievales como el Cid, Apolonio no es un luchador o guerrero; es un héroe de conciencia de clase, orgulloso de su nobleza, que resuelve desafíos con acertijos y música, no con batallas sangrientas. A pesar de su estatus, no es un tirano; su partida es lamentada por todos, y su pueblo en Tiro lo espera y respeta durante quince años. Su huida de Antíoco y las vicisitudes que enfrenta sirven de ejemplo moral: la virtud y la fidelidad a Dios, a pesar de la adversidad, son recompensadas.
- Architrastes, rey de Pentápolis: Padre de Luciana y suegro de Apolonio. Desde el primer momento, reconoce la nobleza de Apolonio, ofreciéndole cobijo y la oportunidad de contar su historia. Es un rey justo, no tiránico, que respeta la opinión de su hija Luciana al permitirle elegir a su marido, a diferencia del Cid.
- Antíoco, rey de Antioquía: El personaje que da inicio a la narración y provoca el viaje de Apolonio. Representa la tentación del pecado y la necesidad de luchar contra él. Su relación incestuosa con su hija y la trampa del acertijo son ejemplos de tiranía y pecado. Es el primer personaje en sufrir las consecuencias de su comportamiento, muriendo por el impacto de un rayo mientras violaba a su hija. Es el villano perfecto, cuya maldad ensalza las virtudes y hazañas de Apolonio.
- Antinágora, rey de Mitilene: Representa el poder en Mitilene y se casará con Tarsiana. Inicialmente, cegado por la lujuria, intenta comprar la virginidad de Tarsiana. Sin embargo, ella, con su ingenio y habilidades dialécticas, logra conmoverlo. Antinágora se apiada de ella y se enamora, convirtiéndose en un rey "reformado" que encuentra el camino de la virtud tras caer en el pecado.
Personajes Masculinos Secundarios
- Taliarco: Privado de Antíoco, encargado de asesinar a Apolonio, aunque sin éxito.
- Elányco: Hombre mayor que ayuda a Apolonio en Tarso, representando la bondad y virtud cristianas, en contraste con Antíoco.
- Estrángilo: Acoge a Apolonio, le aconseja huir a Pentápolis y luego cuida a Tarsiana como su propia hija, confiando en la voluntad de Dios.
- Pescador de Pentápolis: Personaje menor pero crucial que ayuda a Apolonio tras su naufragio, cediéndole ropa y una espada, mostrando bondad y predisposición a ayudar.
- El hombre malo: Intenta explotar sexualmente a Tarsiana, recibiendo su justo castigo al ser apedreado.
Personajes Femeninos Principales
Los personajes femeninos, acorde con los estándares sociales de la época, son mayormente obedientes y ligadas a figuras masculinas. Se enfatiza la importancia de la virginidad y el comportamiento virtuoso. Apolonio, por ejemplo, promete mantener la honra de su hija a través de un matrimonio provechoso.
- Tarsiana: A diferencia de otros personajes femeninos medievales, Tarsiana es una mujer ingeniosa y culta que logra superar adversidades gracias a su retórica y sus conocimientos musicales. Su saber es una metáfora de su poder. Se encomienda a Dios en sus momentos difíciles y es recompensada por su virtud. Su facilidad para resolver acertijos, al igual que su padre, conduce a su reencuentro. Su figura como juglaresa, que narra su vida y desdichas a través de la música, es especialmente relevante, ya que su voz y talento la salvan de la prostitución y preservan su honra.
- Luciana: Hija de Architrastes y esposa de Apolonio. Es presentada como una mujer bella, educada y obediente, servicial con su padre y la corte. Ejemplifica el modelo de mujer cristiana y virtuosa, capaz de renunciar a sus deseos para no sucumbir al pecado. "Enferma de amor" por Apolonio, pero espera el consentimiento de su padre para confesar su amor. Como esposa, es servicial y sigue a su marido a Antioquía. Tras su supuesta muerte y resurrección, pasa doce años en un convento esperando a Apolonio. Su relación con Apolonio es menos tiránica que la de otras parejas literarias como el Cid y Jimena, mostrando Luciana un papel más protagonista.
Personajes Femeninos Secundarios
- Licórides: Ama de Luciana y luego de Tarsiana. Su confesión en su lecho de muerte revela a Tarsiana la identidad de sus padres, uniendo las historias.
- Dionisa: Esposa de Estrángilo y madre adoptiva de Tarsiana. Cae en el pecado de la envidia, intentando asesinar a Tarsiana y luego mintiendo sobre su muerte, creando incluso una lápida falsa.
Comparativa de Personajes y Comportamientos
Para ilustrar mejor la contraposición de personajes y modelos de conducta en la obra, podemos observar la siguiente tabla comparativa:
| Personaje / Concepto | Características en el Libro de Apolonio | Contraste / Comparación |
|---|---|---|
| Apolonio (Héroe) | Inteligente, culto, cortesano, compasivo, guiado por la moral cristiana, resuelve con ingenio y música. | Contrasta con el Cid (héroe militar, guerrero). Muestra una faceta más humana y menos tiránica. |
| Antíoco (Rey Villano) | Tiránico, incestuoso, cegado por la lujuria y el pecado, sufre un castigo divino. | Opuesto a Architrastes y Antinágora (reyes justos o reformados). Encarna el mal absoluto. |
| Antinágora (Rey Reformado) | Inicialmente tentado por la lujuria, pero se apiada y se reforma gracias al ingenio de Tarsiana. | Contrasta con Antíoco, demostrando la posibilidad de redención y virtud. |
| Luciana (Mujer Virtuosa) | Bella, educada, obediente, modelo cristiano, muestra su punto de vista y un papel más activo. | Menos sumisa que Jimena (esposa del Cid), con mayor agency. |
| Tarsiana (Mujer Ingeniosa) | Inteligente, con talento retórico y musical, usa el saber como poder para salvarse, juglaresa. | Representa el ingenio femenino y la capacidad de superar adversidades por mérito propio, destacando su independencia en el marco social. |
Argumento: Un Viaje de Pruebas y Reencuentros
La estructura del Libro de Apolonio se articula en dos tramas principales, cada una con sus propios giros y desafíos, culminando en un emotivo reencuentro familiar.
Primera Trama: El Viaje de Apolonio hasta Pentápolis
La obra comienza con la presentación del rey Antíoco, quien, tras enviudar, mantiene una relación incestuosa con su hija. Para evitar que se case y perderla, propone un acertijo indescifrable cuya solución revela su pecado. Apolonio, rey de Tiro, llega a Antioquía con la intención de pedir la mano de la joven. Con su ingenio, Apolonio resuelve la adivinanza, descubriendo la terrible verdad y la trampa: resolver el enigma o no, significará su muerte. Antíoco le concede treinta días para encontrar una solución alternativa.
Apolonio regresa a Tiro y, dándose cuenta de la imposibilidad de su situación, se embarca en un viaje que lo lleva a Tarso. Mientras tanto, Antíoco ordena a su privado, Taliarco, asesinar a Apolonio, pero este ya ha huido. En Tarso, el pueblo acoge a Apolonio con hospitalidad. Allí conoce a Elányco y Estrángilo, quienes le advierten de la recompensa ofrecida por Antíoco por su cabeza. Lo esconden y cuidan hasta que los hombres de Antíoco se enteran de su paradero. Sus amigos le aconsejan huir a Pentápolis, el siguiente destino de su travesía.
Durante el trayecto de Tarso a Pentápolis, el barco de Apolonio es azotado por una gran tormenta. Toda la tripulación perece, excepto Apolonio. Tras dos días, el náufrago llega a la orilla, desprovisto de todo. Un pescador, apiadándose de él, le ofrece la mitad de sus ropas y una espada. Al día siguiente, Apolonio se dirige a la ciudad, donde conoce al rey Architrastes, quien, reconociendo su nobleza, lo invita a su corte. Avergonzado por su estado, Apolonio no puede explicar su situación. Para ayudarle, Architrastes pide a su hija Luciana que toque la vihuela. La actuación impresiona a todos, pero Apolonio, con su virtuosa demostración musical, supera a Luciana, deslumbrando al rey, a su hija y a toda la corte. Architrastes lo contrata como maestro de música con un sueldo considerable.

Luciana se enamora de Apolonio y cae enferma de amor. Cuando llega el momento de elegir un marido, Architrastes le presenta tres pretendientes. Apolonio no está entre ellos, lo que entristece a Luciana. Ella decide escribir un mensaje en forma de acertijo para su padre, confesando a quién ama. Solo Apolonio es capaz de descifrarlo. Tras la confirmación de Luciana, Apolonio expresa su deseo de casarse con ella, y el rey, feliz, organiza la boda.
Segunda Trama: La Separación de los Personajes y su Posterior Reencuentro
Siete meses después de la boda, Apolonio se entera de la muerte de Antíoco y su hija. El pueblo de Antioquía, sabiendo que Apolonio fue el único que descifró el acertijo, lo desea como su nuevo soberano. Apolonio convence a Luciana de viajar a Antioquía, a pesar de su avanzado embarazo. Embarcan junto a Licórides, la doncella de Luciana. Durante el viaje, Luciana da a luz a una niña, pero sufre una hemorragia y queda inconsciente. La tripulación y Apolonio creen que ha muerto, y a pesar de la objeción de este, la embalsaman y la arrojan al mar en un ataúd sellado, con oro y un mensaje pidiendo sepultura.
El ataúd llega a Éfeso, donde un médico lo encuentra. Al preparar el cuerpo para el entierro, nota un leve pulso y la traslada a su casa, donde la cuida hasta su recuperación. Luciana ingresa en un monasterio, conservando su castidad mientras espera a su marido.
Apolonio, devastado por la supuesta muerte de su esposa, llega a Tarso y se reencuentra con Estrángilo, contándole sus desgracias. Creyendo que sus males son un castigo divino, decide marcharse a Egipto a hacer penitencia, prometiendo volver para casar a su hija. Deja a su hija al cuidado de Estrángilo y su esposa Dionisa, quienes la llamarán Tarsiana. Licórides, que crio a Luciana, también se queda para criar a Tarsiana.
Años después, Tarsiana crece, hermosa, educada y bien formada. Vive feliz hasta la muerte de Licórides, quien en su lecho de muerte le confiesa la verdad sobre sus padres, sumiendo a Tarsiana en la aflicción. Este punto de inflexión marca el inicio de sus propias desventuras. Tarsiana se convierte en víctima de la envidia de Dionisa, quien no soporta sus virtudes y el mayor número de pretendientes que su propia hija. Dionisa contrata a Teófilo para asesinarla, pero unos piratas interrumpen el acto y secuestran a Tarsiana, llevándola a Mitilene. Allí, un "hombre malo" intenta vender su virginidad y prostituirla. Sin embargo, Tarsiana conoce a Antinágora, quien, aunque inicialmente cegado por la lujuria, paga un alto precio por ella. Tarsiana, utilizando su talento retórico y musical, le cuenta su historia, conmoviéndolo y enamorándolo. Ella se gana la vida como trovadora, preservando su virginidad y honra.
Entretanto, Apolonio regresa a Tarso y recibe la noticia de la supuesta muerte de su hija. Al visitar su sepulcro, presiente que no está allí. Prepara una travesía en barco hacia Tarso, pero el viento lo lleva a Mitilene. Allí, Antinágora lo lleva ante Tarsiana. Al igual que Architrastes con Luciana, Antinágora anima a Tarsiana a cantar y proponer acertijos a Apolonio. Al no surtir efecto, ella se acerca y lo abraza. Apolonio, creyendo que es un intento de seducción, la golpea y le rompe la nariz. Ella, llorando, comienza a contar su trágica vida. En ese momento, Apolonio se da cuenta de que Tarsiana es su hija, produciéndose el primer reencuentro. Antinágora aprovecha la felicidad para pedir la mano de Tarsiana, cumpliendo la promesa de Apolonio. Tras conocer a su hija, Apolonio busca venganza contra Dionisa y Estrángilo, pero un ángel se le aparece y lo guía al templo de Diana, el monasterio donde se reencuentra con Luciana, cerrando el círculo de su felicidad.
Temas Principales: Ecos de una Época
El Libro de Apolonio es un tapiz de temas que reflejan las preocupaciones y valores de la Edad Media. Su profundidad radica en la manera en que estos temas se entrelazan con la trama y el desarrollo de los personajes.
La Religión
La temática principal de la obra es la religión, específicamente el cristianismo y la senda de la fe católica como vía hacia la recompensa divina. Las invocaciones a Dios en la primera y última estrofa evidencian el carácter cristiano unificador del libro. Con setenta referencias a Dios y quince al Creador, el autor reconfigura elementos clásicos para elevarlos a la cristiandad. La única forma de alcanzar una vida plena es a través de la fe en el Señor y la aceptación de su voluntad. A pesar de las desgracias, Apolonio se mantiene fiel a Dios, lo que le otorga la paz al final. En contraste, Antíoco, cegado por la lujuria, es un ejemplo de las consecuencias del pecado, como se advierte en la estrofa 51: "Confonda Dios tal rey, de tan mala mesura, / Biuìa en pecado y asmaua locura: / Que querié matar al omne que dixera derechura, / Que abrió la demanda que era tan escura." La moralidad cristiana es un telón de fondo constante, reflejando y enseñando los valores de la época.
El Incesto
El incesto, protagonizado por el rey Antíoco y su hija, es el tema que inicia la obra. A través de estos personajes, el poeta ilustra cómo quienes actúan con maldad no encuentran la paz. Para enfatizar la diferencia entre el comportamiento pecaminoso y el virtuoso, se contrasta con el encuentro entre Tarsiana y Apolonio. Cuando se insinúa la posibilidad de que Apolonio sucumba a la falsa insinuación de su hija, él actúa con prudencia y la rechaza de inmediato, ensalzando su figura como buen cristiano y, por ende, como buena persona y buen rey.
El Mar
El mar es un eje central, no solo como escenario de ciudades portuarias, sino como hilo conductor del destino de los personajes. Simboliza tanto la perdición (como en el naufragio de Apolonio) como la salvación (al llevar los ataúdes a lugares clave). Heredero de la concepción de un mar temible, el autor lo describe como algo en lo que no confiar: "El mar, que nunqua touo leyaltat ni velmez, / cámiase priuado y ensányase rafez, / suele dar mala caça, más negra que la pez: / el rey Apolonio cayó en essa vez" (v. 107). El mar actúa como mecanismo que desarrolla los hechos y ejecuta la voluntad divina, llevando a los personajes a su debido lugar. Al final, cuando se anticipa el final feliz, el autor indica que "el tiempo ffue pagado" (614b). El mar también representa la vida y la muerte, como se ve en el nacimiento de Tarsiana y la supuesta muerte de Luciana durante la misma travesía.
La Música
La música es un tema fundamental y un nexo crucial entre Apolonio, Luciana y Tarsiana, quienes comparten el talento musical. Este arte entrelaza sus historias y relaciones. La vihuela de Luciana impresiona a Apolonio, quien a su vez demuestra su maestría, convirtiéndose en su profesor de música. Gracias a su talento, Luciana se enamora de él, haciendo de la música la compañera de los personajes: "Fue leuantando hunos tan dulçes sones, / doblas y debayladas, temblantes semitones; / a todos alegraua la boz los corazones; / fue la duenya toquada de malos aguigones" (v. 189).
Es importante diferenciar la cultura musical "elevada" de Apolonio y Luciana de la más popular de Tarsiana. Para Tarsiana, la música no solo la conecta con sus padres, sino que se convierte en su medio de vida. Su talento la salva de la prostitución y la deshonra, transformándola en juglaresa, un reflejo de la tradición lírica popular. Cuando Apolonio y Tarsiana se reencuentran, ella canta su vida, y su habilidad para contar su historia en forma de canción permite a Apolonio reconocerla: "Reuisco Apolonyo, plógol’ de coraçón, / entendió las palabras que viníen por razón" (v. 539 ab).
Ediciones del Libro de Apolonio: Un Legado Recuperado
La historia de las ediciones del Libro de Apolonio es un reflejo de su importancia y del esfuerzo por preservar y estudiar esta obra. La primera edición conocida data de 1475, de la cual solo se conservó un ejemplar en la Biblioteca de Viena. Otro manuscrito similar se guarda en la Biblioteca Ducal de Wolfenbüttel. Aunque carece de fecha, autor o lugar de edición, estudios recientes sugieren que fue editada por Guillermo Hees alrededor de 1475 en Utrecht.
José Rodríguez de Castro publicó algunos versos en 1786 en su Biblioteca Española, pero la primera edición completa se debe a Pedro José Pidal, en la Revista de Madrid (1840), aunque con deficiencias. En 1841, se republicó en una colección de poesías castellanas anteriores al siglo XV, como continuación de las ediciones del medievalista Tomás Antonio Sánchez. Eugenio de Ochoa la incluyó en su edición aumentada y corregida del repertorio de Sánchez en 1842.
En 1856, Lapaume publicó el Apolonio como apéndice de los Scriptores erotiei de Hirschig, reproduciendo un manuscrito parisino desconocido. Florencio Janer también lo incluyó en Poetas castellanos anteriores al siglo XV (1865), aunque no fue una edición crítica. En 1871, Riese publicó su primera edición crítica, aunque considerada inestable. Miguel Ring publicó una nueva edición en 1888, basada en el manuscrito parisino. En 1893, Riese publicó su segunda edición en la Biblioteca Teubneriana, afirmando que el verdadero texto del Apolonio debía buscarse únicamente en la familia del Laurentino A, desestimando otras versiones.
Las ediciones modernizadas comenzaron con Pablo Cabañas en 1955. Giovanni Battista de Cesare (1974) y Carlos Alvar (1976) intentaron ediciones menos conservadoras, siendo la de Carlos Alvar considerada una obra maestra filológica, seguida por una edición más reducida en 1984. Finalmente, Carmen Monedero (1987) y Dolores Corbella (1992) publicaron ediciones para Clásicos Castalia y Cátedra, respectivamente, contribuyendo a la difusión y estudio de esta fundamental obra.
Preguntas Frecuentes sobre el Libro de Apolonio
¿Qué es el Mester de Clerecía?
El Mester de Clerecía fue una escuela literaria medieval española, activa principalmente en los siglos XIII y XIV, caracterizada por su poesía culta, didáctica y moralizante, escrita en lengua romance y con una métrica regular, la cuaderna vía. Sus autores solían ser clérigos o personas con formación intelectual.
¿Quién escribió el Libro de Apolonio?
El autor del Libro de Apolonio es anónimo. Se cree que fue un clérigo debido al carácter culto y moralizante de la obra, posiblemente de origen aragonés o leonés, aunque no hay consenso definitivo. Su trabajo se considera original, no una mera traducción o adaptación de las fuentes preexistentes.
¿Cuál es el tema principal del Libro de Apolonio?
El tema principal del Libro de Apolonio es la religión, específicamente el cristianismo y la importancia de la fe en Dios. La obra subraya que la virtud y la fidelidad a la voluntad divina son recompensadas, mientras que el pecado conlleva consecuencias. También explora el incesto, el mar como elemento simbólico del destino, y la música como nexo y medio de vida.
¿Qué es la cuaderna vía?
La cuaderna vía es la forma métrica característica del Mester de Clerecía. Consiste en estrofas de cuatro versos alejandrinos (de catorce sílabas), con rima consonante uniforme (AAAA) y una cesura que divide cada verso en dos hemistiquios de siete sílabas.
¿Cómo se relaciona el mar con la historia de Apolonio?
El mar es un elemento central y simbólico en la obra. Sirve como hilo conductor entre los personajes y su destino, representando tanto la perdición (naufragios, desgracias) como la salvación (llegada a nuevos lugares, reencuentros). También actúa como un instrumento de la voluntad divina, guiando los acontecimientos y llevando a los personajes a donde deben estar.
¿Qué papel juega la música en la obra?
La música es un nexo fundamental que une a Apolonio, Luciana y Tarsiana. Simboliza el talento, la cultura y, en el caso de Tarsiana, se convierte en un medio de vida y salvación. Es a través de la música y el canto que Tarsiana logra conmover a Antinágora y, finalmente, es reconocida por su padre Apolonio, revelando su identidad y propiciando el reencuentro familiar.
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