08/12/2022
Hace exactamente trescientos años, el mundo vio nacer una obra cumbre de la literatura universal: The Life and Strange Surprising Adventures of Robinson Crusoe, of York, Mariner, de Daniel Defoe. Publicada el 25 de abril de 1719, esta novela no solo cautivó a sus contemporáneos, sino que sembró la semilla de un género literario completo, conocido hoy como las robinsonadas. Desde entonces, la figura del náufrago que, contra todo pronóstico, construye un universo propio en la soledad de una isla desierta, ha resonado profundamente en la psique colectiva, inspirando incontables relatos de aventura, supervivencia y aislamiento. Este ensayo se adentra en el fascinante archipiélago de las robinsonadas, explorando su vasto alcance y respondiendo a una pregunta clave: ¿cuántas de estas obras se atesoran en la reconocida Biblioteca de las Robinsonadas?
- El Santuario de las Robinsonadas: Un Tesoro Literario en Suiza
- El Origen de un Mito: ¿Realidad o Ficción Tras Robinson Crusoe?
- La Progenie de Crusoe: Un Vasto Legado Literario
- Las Robinsonadas en Otros Formatos: Teatro, Radio, Poesía y Cine
- Cuando la Robinsonada es un Castigo: El Aislamiento Forzado
- Mis Seis Robinsonadas Predilectas: Un Viaje Personal por el Género
- Comparativa de Robinsonadas Notables
- Preguntas Frecuentes sobre Naufragios y Robinsonadas
- El Fascinante y Perenne Atractivo de las Robinsonadas
El Santuario de las Robinsonadas: Un Tesoro Literario en Suiza
Para todo apasionado de la literatura de naufragios y la reinvención humana, la Biblioteca de las Robinsonadas es un verdadero paraíso. Ubicada en el Museo Kunst (Zeug) Haus de Rapperswil–Jona, a orillas del lago de Zúrich, esta "isla" literaria alberga una colección asombrosa. En sus estanterías se pueden consultar más de 4 mil obras, publicadas en más de 50 idiomas diferentes, todas ellas herederas directas o indirectas del espíritu de Robinson Crusoe. Este impresionante acervo es una prueba fehaciente del impacto global y la perpetua relevancia de la historia original de Defoe, que, según el Neuer Zürcher Zeitung, es el libro más veces impreso del mundo, solo superado por la Biblia y el Corán.

El Origen de un Mito: ¿Realidad o Ficción Tras Robinson Crusoe?
La gestación de Robinson Crusoe es un fascinante entrelazado de realidad y ficción. Aunque Daniel Defoe nunca reveló explícitamente sus fuentes, la teoría más aceptada y con mayores indicios apunta a la historia de Alexander Selkirk, un marinero escocés. Selkirk, tras un motín en su barco, decidió quedarse solo en la isla Más a Tierra (actualmente parte del archipiélago chileno de Juan Fernández) durante cuatro años y cuatro meses, entre 1704 y 1709. Su increíble experiencia de resiliencia y adaptación en la naturaleza salvaje, que llegó a oídos de Defoe a través de relatos como el editado por Richard Steele en la revista The Englishman, proporcionó el esqueleto para la trama central de la novela. Sin embargo, es fundamental reconocer que Defoe, un maestro en fusionar la crónica periodística con la narrativa imaginativa, seguramente incorporó elementos de otras historias de marineros y exploradores, así como su propia visión sobre la autosuficiencia y la condición humana, para dar vida a un personaje tan complejo y arquetípico como Robinson Crusoe.
La Progenie de Crusoe: Un Vasto Legado Literario
La influencia de Robinson Crusoe se extendió como una marea imparable, dando origen a una vasta "estirpe" de obras que exploran el tema del náufrago y la supervivencia en entornos hostiles. Estas robinsonadas abarcan siglos y géneros, demostrando la universalidad de sus temas.
Las Primeras Semillas: Precursores de Defoe
Aunque la obra de Defoe sentó las bases del género tal como lo conocemos, la idea del viaje, el naufragio y la superación ya existía en la literatura mucho antes. La más antigua "robinsonada" literaria documentada es la historia de Simbad el Marino, contenida en Las mil y una noches, cuyas raíces se remontan al Historia del marinero náufrago del antiguo Egipto, alrededor del 2200 a.C. Otro precursor notable es Odiseo, el rey de Ítaca, cuya odisea de regreso a casa incluyó numerosos naufragios, aunque su experiencia mediterránea difiere del aislamiento total de Crusoe. De particular interés, y anterior a Defoe, es el conmovedor relato de Pedro Serrano, un náufrago castellano en el Caribe durante la Conquista de América, narrado por el Inca Garcilaso en sus Comentarios reales. La descripción de su reencuentro con otro náufrago, donde Serrano, habiendo perdido el habla, salmodia el Credo para demostrar que es cristiano, es una de las páginas más hermosas y evocadoras del Siglo de Oro español.
La Estirpe Anglosajona: El Eco en Inglaterra y Estados Unidos
El eco de Robinson Crusoe resonó de inmediato en el mundo angloparlante. En Inglaterra y Estados Unidos surgieron obras como Masterman Ready, or the Wreck of the Pacific de Frederick Marryat, y The Desert Home: The Adventures of a Lost Family in the Wilderness de Thomas Mayne Reid. James Fenimore Cooper, conocido por El último de los mohicanos, también aportó The Crater; or Vulcan’s Peak: A Tale of the Pacific, una obra con múltiples versiones y traducciones que demuestran su popularidad. Robert Michael Ballantyne, con La isla de coral, narró las aventuras de tres jóvenes náufragos en la Polinesia, una obra que sigue siendo leída y que influyó directamente en una de las robinsonadas más importantes del siglo XX: El señor de las moscas. Incluso personajes literarios, como el mayordomo Gabriel Betteredge de La piedra lunar de Wilkie Collins, vivían la influencia de Crusoe, considerándolo un vademécum infalible y confesando haber "desgastado seis robustos Robinsones" de tanto leerlos.
Ecos Continentales: Alemania, Suiza y Bohemia
En el ámbito germánico, las robinsonadas también florecieron, aunque muchas fueron adaptaciones infantiles del original, como El joven Robinson. Lectura para niños (1779) de Joachim Heinrich Campe. Sin embargo, hubo excepciones notables. Johann Gottfried Schnabel escribió La isla Castillo Roqueño, una utopía de más de 2500 páginas que fue popularizada por Ludwig Tieck en una versión reducida. Alois Theodor Sonnleitner, de Bohemia, contribuyó con Dr. Robin–Sohn y una trilogía de "niños cavernícolas", Robinsones de tierra firme. Las dos obras más destacadas en alemán son El Robinson suizo de Johann David Wyss, una novela idílica que podría situarse en los Alpes, y la magistral La isla de la Gran Madre, del premio Nobel Gerhart Hauptmann, una historia de mujeres náufragas que establecen un matriarcado en una isla de los Mares del Sur, una obra que explora con profundidad la organización social y la naturaleza humana.
Genios Franceses e Italianos: Verne, Salgari y Más
Francia también produjo sus propias robinsonadas, algunas de ellas con una vuelta de tuerca. Francis Jammes, en Los Robinsones vascos (1925), y Gilbert d’Alem, en Les Robinsons de la Garonne, trasladaron la experiencia del "náufrago" a tierra firme, explorando el aislamiento y la autosuficiencia en el contexto de regiones específicas. Pero la contribución más significativa provino de Julio Verne, quien en el esplendor de sus facultades nos legó cuatro robinsonadas: la célebre La isla misteriosa, y las no menos interesantes Escuela de Robinsones, Dos años de vacaciones, y Los náufragos del Jonathan. Esta última, la única novela política de Verne, es un estudio profundo sobre el nacimiento y evolución de una sociedad humana en una isla desierta, donde incluso un convencido anarquista se ve forzado a reconocer la propiedad privada y la autoridad. En Italia, el maestro de la aventura Emilio Salgari, también se sumergió en el género con cuatro obras: Los naufragios del Poplador, Los náufragos del Oregon, Los Robinsones italianos y Los solitarios del océano, consolidando su legado como narrador de épicas travesías marítimas.
Las Robinsonadas en Otros Formatos: Teatro, Radio, Poesía y Cine
El arquetipo de Robinson Crusoe y el náufrago trascendieron la novela para impregnar otras formas de expresión artística. En el teatro, encontramos obras como Robinson en Inglaterra del danés Adam Gottlob Oehlenschläger, donde Selkirk acusa a Defoe de plagio, y Robinson no puede morir del alemán Friedrich Forster–Burggraf, una revuelta juvenil contra la muerte del héroe. James M. Barrie, el creador de Peter Pan, nos dio El admirable Crichton, una comedia donde un mayordomo se convierte en el líder natural de un grupo de náufragos. La farsa española también abordó el tema, con Enrique Jardiel Poncela en Cuatro corazones con freno y marcha atrás, donde inmortales se autoexilian en una isla, y Muñoz Seca y García Álvarez en Los cuatro Robinsones, una pieza cómica sobre amigos que se ven obligados a fingir un naufragio. En el ámbito radiofónico, destaca Adiós, Robinson, el único radioteatro de Julio Cortázar, quien además fue traductor de la obra original de Defoe. La poesía también se hizo eco, con el extenso poema Images à Crusoe del premio Nobel Saint–John Perse, que presenta a un Robinson de vuelta a la civilización pero más solo que en su isla. La música aportó el melodrama de Alexandre Piccinni, la ópera de Jacques Offenbach y el poema sinfónico de Bert Oppermont. Y en el cine, una de las adaptaciones más fieles y destacadas es Las aventuras de Robinson Crusoe (1954) de Luis Buñuel, filmada en México, que sigue de cerca el texto original de Defoe.
Cuando la Robinsonada es un Castigo: El Aislamiento Forzado
Si bien la mayoría de los Robinsones son víctimas involuntarias de un destino adverso, hay quienes experimentaron el aislamiento insular no solo de forma involuntaria sino como un castigo explícito. Casos históricos como el de Napoleón en Santa Helena o el mariscal Pétain en la minúscula isla de Yeu son ejemplos de figuras prominentes confinadas en islas. Pero quizás el caso más patético y menos conocido en la memoria colectiva española sea el de los miles de soldados franceses que, tras la derrota de Bailén en 1808, fueron confinados en la isla de Cabrera, en las Baleares. Esta catástrofe humanitaria, que resultó en la muerte de tres de cada cuatro prisioneros (solo 3600 de 9000 sobrevivieron), permaneció bajo un vergonzante manto de silencio durante años. Solo Jesús Fernández Santos se ocupó literariamente del tema en su novela de 1981, un recordatorio de cómo la historia puede imponer una "robinsonada" brutal y olvidada.

Mis Seis Robinsonadas Predilectas: Un Viaje Personal por el Género
Como confeso apasionado por las robinsonadas, he aquí una selección de obras que considero cumbres del género, cada una aportando una perspectiva única y profunda sobre el aislamiento y la condición humana.
- Relato de un náufrago de Gabriel García Márquez: Más que una novela, es una obra maestra del periodismo. Narra la odisea de Luis Alejandro Velasco, un marinero que pasó diez días a la deriva en una balsa. A pesar de un notorio gazapo geográfico (confundir la orientación hacia Cartagena de Indias), la fuerza narrativa y la lección de buen periodismo de García Márquez son innegables, recordando las mejores crónicas de Manuel Chaves Nogales.
- Viernes, o Los limbos del Pacífico de Michel Tournier: Publicada exactamente 100 años después de la de Defoe, esta novela subvierte el paradigma original. Cuando llega el barco para rescatar a Robinson de la isla Speranza, es solo Viernes quien se va. Robinson elige quedarse, acompañado por un joven grumete que deserta para unírsele. Es una profunda reflexión sobre la civilización, la naturaleza y la elección personal.
- El señor de las moscas y Martin el náufrago de William Golding: El Nobel Golding nos ofrece dos robinsonadas poderosas. El señor de las moscas es una sombría parábola sobre la condición humana, donde un grupo de escolares náufragos se entrega a la barbarie. Menos conocida, Martin el náufrago narra la pesadilla de un teniente de marina que sobrevive al torpedeo de su crucero en una roca desnuda, una historia demoledora sobre la agonía y el fin.
- Foe de John Maxwell Coetzee: Otra obra maestra de un premio Nobel. La narradora, Susan Barton, es una náufraga que llega a la isla de Robinson Crusoe y su esclavo mudo, Viernes. Tras ser rescatada, ella intenta que Daniel Defoe escriba su historia, pero la novela se convierte en una reflexión meta-literaria sobre la autoría, la voz y la verdad, con ecos de Unamuno y Pirandello.
- Susana y el Pacífico de Jean Giraudoux: Una robinsonada con un toque de fantasía y humor. La joven provinciana francesa Susana gana un viaje alrededor del mundo y termina naufragando en una isla. La novela es un deleite por su originalidad y sus pasajes imaginativos, como cuando Susana busca "un vado para atravesar el Pacífico" o se despide de su gruta con una nota: "Estoy en la otra isla, vuelvo enseguida…". Una obra que muestra cómo el aislamiento puede transformarse en un "Alicia en el país de las maravillas".
- Séptimo soneto votivo de Tomás Segovia: Para cerrar esta lista, un poema que condensa la esencia de la robinsonada. Segovia equipara al "hombre sin mujer" con un Crusoe, náufrago de la ausencia, roído por la nostalgia y obsesionado por un "sueño imposible": "por entre escollos y corales y algas, / nadar hasta la costa de tus nalgas." Un final poético y profundamente humano.
Comparativa de Robinsonadas Notables
Para comprender la diversidad y el ingenio de las robinsonadas, es útil comparar algunas de las obras más representativas que han surgido a la sombra del clásico de Defoe:
| Obra | Autor | Año Publicación (aprox.) | Protagonista(s) | Temática Principal | Distinción / Aporte |
|---|---|---|---|---|---|
| Robinson Crusoe | Daniel Defoe | 1719 | Robinson Crusoe, Viernes | Supervivencia, autosuficiencia, colonización, fe religiosa. | Obra fundacional del género, arquetipo del náufrago. |
| El Robinson suizo | Johann David Wyss | 1812 | Familia Robinson | Aventura familiar, educación, exploración de la naturaleza. | Enfoque en la familia y la creación de una sociedad idílica. |
| La isla misteriosa | Julio Verne | 1874 | Cyrus Smith y compañeros | Ingenio científico, tecnología, construcción de civilización. | Uso de la ciencia para dominar el entorno y la vida en la isla. |
| Viernes, o Los limbos del Pacífico | Michel Tournier | 1967 | Robinson Crusoe, Viernes | Filosofía de la soledad, civilización vs. naturaleza, relación amo-esclavo. | Reinterpretación profunda y subversiva del original de Defoe. |
| El señor de las moscas | William Golding | 1954 | Grupo de escolares | Naturaleza humana, barbarie, pérdida de la inocencia, orden vs. caos. | Parábola oscura sobre la capacidad del ser humano para la violencia. |
| Relato de un náufrago | Gabriel García Márquez | 1970 | Luis Alejandro Velasco | Periodismo narrativo, memoria, crítica social, experiencia real. | Crónica periodística que narra una historia real de supervivencia. |
Preguntas Frecuentes sobre Naufragios y Robinsonadas
El tema de los naufragios y las historias de supervivencia en islas desiertas genera muchas preguntas. Aquí respondemos a algunas de las más comunes:
¿Qué es un naufragio?
Un naufragio es el hundimiento o la pérdida total de una embarcación en el agua, generalmente como resultado de un accidente o condiciones climáticas adversas. Puede ser causado por una variedad de factores, como tormentas violentas, colisiones con otros barcos u objetos, incendios a bordo, fallos mecánicos en la estructura o maquinaria del barco, o incluso ataques enemigos en tiempos de conflicto. La consecuencia directa es que la embarcación queda inservible o sumergida.
¿Cuáles son las causas más comunes de los naufragios?
Las causas de los naufragios son diversas, pero las más comunes incluyen: Tormentas y condiciones meteorológicas extremas (vientos fuertes, olas gigantes); Colisiones con otras embarcaciones, icebergs o arrecifes; Incendios a bordo que se descontrolan; Fallos mecánicos en el motor, el casco o los sistemas de navegación; Errores humanos, como la negligencia en la navegación o la falta de mantenimiento; y, en menor medida en la actualidad, ataques enemigos o actos de piratería.
¿Cómo se rescatan a los náufragos?
El rescate de náufragos es una operación compleja que involucra a diversas organizaciones y métodos. Los supervivientes suelen ser localizados y recuperados utilizando botes salvavidas propios de la embarcación siniestrada, o mediante la intervención de helicópteros de búsqueda y rescate, barcos de rescate especializados, o incluso otras embarcaciones que se encuentren cerca del lugar del accidente. Las señales de socorro (radio, bengalas, balizas) son cruciales para alertar a los equipos de rescate.
¿Qué hacer si se encuentra en un naufragio?
Si te encuentras en una situación de naufragio, es vital mantener la calma y seguir protocolos de seguridad. Lo primero es ponerse un chaleco salvavidas de inmediato. Si es posible, subir a un bote salvavidas o una balsa. Mantenerse alejado de los restos del barco para evitar ser arrastrado o golpeado por escombros. Enviar señales de socorro si se dispone de medios. Conservar la energía y el agua (si se tiene acceso) y esperar el rescate, manteniendo la esperanza y la visibilidad para los equipos de búsqueda.
¿Qué es la ley del mar?
La Ley del Mar es un conjunto de normas y convenciones internacionales que rigen la navegación marítima, la seguridad en el mar y la protección del medio ambiente marino. Establece derechos y responsabilidades para los estados en el uso de los océanos. En relación con los naufragios, la Ley del Mar incluye disposiciones sobre la prevención de accidentes marítimos, la obligación de asistir a los náufragos (sin importar su nacionalidad), y los procedimientos para la investigación de los accidentes en aguas internacionales, buscando garantizar la seguridad y la cooperación global en los mares.
El Fascinante y Perenne Atractivo de las Robinsonadas
Desde las epopeyas de la antigüedad hasta las narrativas contemporáneas, la figura del náufrago y la robinsonada han demostrado ser un terreno fértil para la exploración de la condición humana. Historias de supervivencia, ingenio, desesperación y esperanza se entrelazan en este género que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza, con nosotros mismos y con la sociedad. El legado de Daniel Defoe, enriquecido por miles de autores a lo largo de los siglos, sigue vivo, demostrando que la aventura del aislamiento y la resiliencia humana es un tema que jamás dejará de fascinar y conmover.
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