18/12/2023
Escribir un libro es, sin duda, una de las aventuras creativas más gratificantes y, a la vez, desafiantes que una persona puede emprender. Para muchos aspirantes a escritores, la pregunta recurrente es: ¿cómo empezar? El camino desde una página en blanco hasta un manuscrito terminado y listo para ser compartido con el mundo puede parecer abrumador, un viaje que se extiende por meses e incluso años. Más allá del talento innato o el aprecio por el arte literario, el éxito en esta empresa radica en una combinación de disposición, creatividad y, fundamentalmente, una sólida planificación y organización. Los obstáculos pueden ser grandes, pero la buena noticia es que, con la guía adecuada, cualquiera puede alcanzar esta hazaña.

En este artículo, nuestro objetivo es ser directos y prácticos. Hemos destilado el complejo proceso de la escritura de un libro en 10 consejos esenciales que te acompañarán desde la concepción de tu idea hasta el momento en que tu obra esté publicada y disponible. Te proporcionaremos una hoja de ruta clara, dividida en fases, para que puedas abordar cada etapa con confianza y propósito. ¿Estás listo para embarcarte en esta emocionante travesía y convertirte en un autor publicado? ¡Adelante, la buena lectura te espera!
La Fascinante Jornada de Convertirse en Autor
El anhelo de escribir un libro es una pasión compartida por innumerables personas. Ya sea para contar una historia que ha rondado en la mente por años, para compartir conocimientos o experiencias, o simplemente para explorar la propia creatividad, la escritura de un libro representa un logro significativo. Sin embargo, este viaje no es una carrera de velocidad, sino un maratón que requiere paciencia, perseverancia y una estrategia bien definida. Muchos se sienten paralizados por la magnitud de la tarea, sin saber por dónde empezar o cómo mantener el impulso. Es aquí donde la estructura y la orientación se vuelven tus mejores aliados. No se trata solo de escribir palabras, sino de construir un universo, desarrollar personajes, tejer tramas complejas o desglosar ideas profundas de una manera que resuene con el lector. Cada etapa del proceso, desde la conceptualización hasta la revisión final, es una oportunidad para aprender, crecer y perfeccionar tu arte.
Fase 1: La Preparación Es Clave
Es natural sentir una inmensa ansiedad por sumergirse de inmediato en la escritura de tu libro. Sin embargo, la etapa de preparación es, con diferencia, la fase más fundamental. Una preparación meticulosa no solo sentará las bases para un manuscrito sólido, sino que también hará que el proceso de redacción, que puede extenderse por meses, sea lo más fluido, predecible y gratificante posible. Ignorar esta fase puede llevar a bloqueos creativos, desorganización y, en última instancia, al abandono del proyecto. Para esta etapa crucial, te ofrecemos tres consejos imprescindibles que te ayudarán a construir un cimiento firme para tu obra.
1. Investiga Géneros Literarios: Encuentra Tu Voz
Antes de poner la primera palabra en el papel, es vital que comprendas el vasto universo de los géneros literarios. En la literatura, tradicionalmente distinguimos tres grandes géneros: narrativo (o épico), lírico y dramático. Cada uno de ellos posee características únicas que dictan la organización de las palabras, el tono y la forma en que se comunica la historia o el mensaje. Elegir el género adecuado no solo te ayudará a definir la estructura de tu libro, sino también a entender las expectativas de tus futuros lectores y a afinar tu propia voz autoral.
El género narrativo, como su nombre indica, se centra en contar una historia, ya sea ficticia o basada en hechos reales. Es el género más popular y abarca una amplia variedad de subgéneros. Los más comunes son:
- Novela: Historias extensas y complejas, con múltiples personajes y subtramas. Suelen superar las 50.000 palabras, ofreciendo un desarrollo profundo de los personajes y del mundo narrativo.
- Cuento: Relatos breves que se centran en un evento principal o un conflicto específico, con un número limitado de personajes. Suelen oscilar entre 1.000 y 20.000 palabras.
- Crónica: Textos que narran historias cotidianas, a menudo con un toque de humor, ironía o reflexión personal, basadas en la observación de la realidad. Son más breves y suelen publicarse en periódicos o revistas.
El género lírico se compone principalmente de poemas. Son textos breves, de fuerte atractivo emocional, que buscan expresar sentimientos, ideas o experiencias a través del lenguaje poético. Una característica distintiva de los textos líricos es su enfoque en la musicalidad, la métrica, la rima y las figuras retóricas. Ejemplos incluyen:
- Soneto: Un estilo literario muy conocido, caracterizado por tener 14 versos distribuidos en dos cuartetos (estrofas de cuatro versos) y dos tercetos (estrofas de tres versos).
- Haiku: Un breve poema de origen japonés, de 17 sílabas poéticas (5-7-5) distribuidas en tres versos sin rima, que busca capturar un momento o una imagen de la naturaleza.
Finalmente, el género dramático se compone de textos diseñados para ser interpretados en un escenario por actores y actrices, frente a un público. Este género se caracteriza por la predominancia del diálogo, la división en actos y escenas, y la ausencia (casi siempre) de un narrador explícito. Incluye subgéneros como:
- Tragedia: Obras que exploran conflictos profundos y a menudo llevan a un desenlace fatal para el protagonista.
- Comedia: Obras con un tono humorístico que buscan provocar la risa, a menudo a través de situaciones absurdas o personajes excéntricos.
- Tragicomedia: Una mezcla de elementos trágicos y cómicos.
- Farsa: Un tipo de comedia exagerada, que a menudo utiliza la sátira.
Comprender las particularidades de cada uno te permitirá elegir el formato que mejor se adapte a la historia o mensaje que deseas transmitir. ¿Ya has decidido tu género literario favorito?
| Género Literario | Características Principales | Ejemplos de Subgéneros |
|---|---|---|
| Narrativo/Épico | Cuenta una historia; personajes, trama, tiempo, espacio. | Novela, Cuento, Crónica, Leyenda, Fábula. |
| Lírico | Expresa sentimientos y emociones; musicalidad, métrica, rima. | Poema, Soneto, Haiku, Oda, Canción. |
| Dramático | Escrito para ser representado; diálogos, actos, escenas. | Tragedia, Comedia, Tragicomedia, Farsa. |
2. Organiza Tus Ideas Sin Límites
Una vez que tienes una noción clara del camino que deseas seguir en términos de género, el siguiente paso crucial es organizar tus ideas. Escribir un libro rara vez nace de una única idea inicial; es más bien un proceso de acumulación y refinamiento de múltiples pensamientos, escenas, diálogos o personajes. Empieza por esbozar todo lo que se te ocurra. No te limites en esta etapa: escribe, reescribe y corrige tantas veces como sea necesario. El comienzo puede ser un tanto caótico, pero con ideas claras y organizadas, este obstáculo se puede superar con mayor facilidad.
Es común que los autores tengan cuadernos llenos de notas, documentos en sus teléfonos celulares o archivos en el bloc de notas de su computadora, donde guardan todas las ideas o deseos para una nueva historia. No hay reglas estrictas sobre cómo hacerlo. Puedes usar mapas mentales, esquemas detallados, fichas de personajes, líneas de tiempo o simplemente un documento de texto donde anotes todo lo que viene a tu mente. Lo más importante en esta etapa de estructuración es asegurar que ninguna buena idea se pierda. Permítete la libertad de explorar y documentar sin censura, sabiendo que más adelante tendrás la oportunidad de filtrar y dar forma a este material bruto. Este proceso de lluvia de ideas y organización inicial es vital para construir un universo coherente y evitar quedarte sin material a mitad de camino.
3. Establece una Rutina de Escritura Sostenible
La escritura es, ante todo, un oficio, y como cualquier oficio, requiere constancia y práctica. Un escritor debe comprender que la mejora es un proceso gradual que se logra a través de la dedicación regular. Y esto solo es posible creando y manteniendo una rutina. No te agobies pensando que debes escribir todos los días durante horas interminables desde el principio. Eso es una expectativa poco realista para muchos. Comienza con lo que sea posible para ti, incluso si son solo 30 minutos al día o unas pocas horas a la semana. Lo importante es la regularidad.
Una vez que establezcas un hábito, podrás ajustar y aumentar gradualmente las horas diarias o semanales, hasta alcanzar un ritmo que te permita ver un progreso constante hacia la finalización de tu manuscrito. La consistencia es mucho más importante que la intensidad esporádica. Define un horario fijo para escribir, busca un espacio tranquilo donde puedas concentrarte y elimina las distracciones. Trata tu tiempo de escritura como una cita inquebrantable contigo mismo y con tu proyecto. Esta disciplina te ayudará a mantener el impulso, a superar los inevitables bloqueos creativos y a construir la resistencia necesaria para completar una obra de gran envergadura. Recuerda, cada sesión de escritura, por corta que sea, te acerca un paso más a tu meta.
Fase 2: Sumérgete en la Escritura Creativa
Hemos llegado al momento más esperado y, para muchos, el más emocionante: escribir el libro. Con una buena preparación previa, esta fase se transformará en un placer, minimizando la necesidad de volver una y otra vez sobre páginas ya escritas, lo que puede ser frustrante y desmotivador. Una base sólida te liberará para concentrarte en la creatividad y el flujo de la narrativa. Para esta fase crucial de la redacción, hemos definido cuatro consejos esenciales que te guiarán en la creación de tu obra.
4. El Poder del Pensamiento, Sinopsis y Argumento
Estos tres elementos son herramientas invaluables que ayudan al escritor a comprender mejor su propia historia en un formato resumido y estructurado. No solo son útiles para el autor, sino que también son fundamentales si planeas presentar tu obra a editores o agentes literarios.
- El Pensamiento (o Premisa): Puede entenderse como la idea central o el tema principal de tu libro. Compuesto por unas pocas frases, su función es captar la esencia de la historia y el conflicto principal. Es la promesa que le haces al lector y a ti mismo sobre de qué trata tu libro en su núcleo más puro.
- La Sinopsis: Es la extensión del pensamiento. Aquí introduces a los personajes principales, el conflicto central y los elementos clave de la trama, sin revelar el desenlace. Su propósito es dar una visión más detallada de la historia, el tono y el público al que va dirigido, sin estropear las sorpresas.
- El Argumento (o Tratamiento): Este puede tener varias páginas y explica detalladamente la historia desde el principio hasta el final, incluyendo todos los giros, revelaciones y, sí, incluso los spoilers. Su función principal es convencer a un editor o un productor de que la historia tiene valor y potencial, demostrando que tienes un plan claro para el desarrollo de la trama y los personajes. Es tu mapa completo del tesoro, con cada detalle del camino.
Trabajar en estos elementos antes de sumergirte en la escritura te proporcionará una brújula clara, asegurando que tu narrativa tenga dirección y propósito. Aunque puedan evolucionar, tenerlos definidos te ahorrará mucho tiempo y esfuerzo.
5. Estructura tu Historia: El Andamiaje de tu Obra
La estructura de un libro es fundamental, especialmente para textos narrativos, sean ficticios o no. Dado que las narrativas, a diferencia de los textos líricos o dramáticos, pueden extenderse por cientos de páginas, una buena estructuración ayuda a los escritores a visualizar la historia en su conjunto (la visión macro) y a mantener la coherencia a lo largo de todo el proceso. Imagina tu libro como un edificio: la estructura son los cimientos y el esqueleto que lo mantienen en pie.
Existen diversas técnicas y formas de estructurar una historia. La más común y universalmente adoptada es la división por capítulos. Desde el prefacio o prólogo, hasta el epílogo, un libro es un gran viaje, y es recomendable que el autor esboce frases cortas o ideas clave para cada capítulo, delineando lo que sucederá en cada uno. De esta forma, el escritor sabrá desde el principio cómo comenzará, se desarrollará y terminará el texto.
Esta planificación previa no es rígida; por supuesto, pueden ocurrir cambios significativos durante el proceso de escritura. La flexibilidad es clave. Sin embargo, tener un esqueleto te permitirá:
- Mantener el ritmo y la tensión narrativa.
- Asegurar que los arcos de los personajes tengan sentido.
- Evitar inconsistencias en la trama.
- Facilitar la gestión de grandes volúmenes de texto.
- Tener una guía clara cuando te sientas bloqueado.
Algunos autores van más allá de la simple división por capítulos, utilizando técnicas como el "Viaje del Héroe", el "Método de los Tres Actos" o la "Estructura en Fichas", donde cada ficha representa una escena o un punto de la trama. Lo importante es encontrar el método que mejor se adapte a tu estilo de trabajo y a la complejidad de tu historia.
6. Arquitecto o Jardinero: ¿Qué Tipo de Escritor Eres?
A pesar de la importancia de los elementos estructurales de un libro, es importante reconocer que no todos los escritores siguen estas prácticas de planificación rigurosa. Existe una distinción popular en el mundo de la escritura que clasifica a los autores en dos grandes categorías: el "escritor arquitecto" y el "escritor jardinero".
- El escritor arquitecto es aquel que planifica meticulosamente su obra antes de escribir. Diseña la trama, los personajes, los giros y el final con gran detalle, como un arquitecto que crea planos antes de construir un edificio. Sabe dónde va cada ladrillo y cómo se verá la estructura final.
- El escritor jardinero, por otro lado, es aquel que "planta una semilla" (una idea inicial) y la riega, permitiendo que la historia crezca orgánicamente. No tiene un plan detallado de antemano; más bien, descubre la historia a medida que la escribe, como un jardinero que cuida sus plantas sin saber exactamente cómo se desarrollarán todas sus ramas.
Un gran ejemplo de autor que se considera un "jardinero" es el aclamado escritor estadounidense Stephen King, famoso por sus historias de terror. En varias ocasiones, ha declarado que simplemente "se sienta y escribe", sin estructurar sus historias de antemano, dejando que los personajes y la trama lo sorprendan durante el proceso.
No hay un enfoque mejor que otro; la elección depende de tu personalidad, tu estilo de trabajo y la naturaleza de tu historia. Sin embargo, para los escritores noveles, generalmente se recomienda adoptar un enfoque más cercano al "arquitecto". La planificación previa puede proporcionar una seguridad y una dirección invaluables, ayudándote a superar el miedo a la página en blanco y a mantener la coherencia en tu primera obra de gran envergadura. Una vez que ganes experiencia, podrás experimentar con un enfoque más "jardinero" si así lo deseas.
7. Desarrolla los Elementos de la Narrativa (Para Textos Narrativos)
Dado que los textos narrativos son los más populares entre lectores y escritores, dedicaremos uno de nuestros 10 consejos exclusivamente a ellos. ¿Qué es una narrativa? En esencia, una narrativa es la narración de una historia, con sus acciones y eventos que involucran personajes, ya sean ficticios o reales. Generalmente, las narrativas siguen una estructura estándar con introducción, desarrollo y conclusión. Para que tu narrativa sea cautivadora y coherente, es fundamental desarrollar cuidadosamente sus elementos clave:
- Trama: Es el conjunto de todos los hechos y acontecimientos ocurridos en la historia. Se puede dividir en:
- Situación inicial: El punto de partida de la historia, donde se presentan los personajes y el escenario.
- Conflicto: El problema o desafío que los personajes deben enfrentar, que impulsa la acción.
- Desarrollo: La serie de eventos y acciones que los personajes emprenden para resolver el conflicto.
- Clímax: El punto de máxima tensión o el momento decisivo de la historia, donde el conflicto alcanza su pico.
- Desenlace: La resolución del conflicto y el final de la historia.
- Tiempo: Se refiere a la progresión temporal de la historia. Puede ser:
- Cronológico: Los eventos se narran en el orden en que ocurren (lineal).
- Psicológico: El tiempo es subjetivo, dictado por la memoria o la percepción de los personajes, con saltos temporales, flashbacks o flashforwards.
- Espacio: Es el lugar o los lugares donde se desarrolla la narrativa. Puede ser un entorno físico (una ciudad, una casa, un bosque) o un espacio simbólico o emocional. El espacio a menudo influye en el estado de ánimo y las acciones de los personajes.
- Acción: Comprende todos los actos, movimientos, diálogos y pensamientos que impulsan la historia. La acción revela la personalidad de los personajes y avanza la trama.
- Narrador: Es la voz que cuenta la historia. Su perspectiva es crucial para cómo el lector percibe los eventos. Puede ser:
- Narrador personaje (Primera persona): Un personaje dentro de la historia cuenta los eventos. El lector solo sabe lo que este personaje sabe o percibe.
- Narrador observador (Tercera persona limitada): Cuenta la historia desde fuera, como una cámara, sin acceder a los pensamientos internos de ningún personaje, o solo de uno.
- Narrador omnisciente (Tercera persona omnisciente): Cuenta la historia desde fuera, sabe todo sobre todos los personajes (pensamientos, sentimientos, motivaciones) y eventos pasados, presentes y futuros.
- Personajes: Son los seres (humanos, animales, fantásticos) que protagonizan la historia. Se clasifican comúnmente en:
- Protagonista: El personaje principal, alrededor del cual gira la trama.
- Antagonista: El personaje o fuerza que se opone al protagonista, creando el conflicto.
- Secundario: Personajes que apoyan o interactúan con el protagonista y el antagonista, pero no son el centro de la trama.
- Personajes planos: Poco desarrollados, con pocas características.
- Personajes redondos: Complejos, con múltiples facetas y capaces de evolucionar a lo largo de la historia.
Un desarrollo cuidadoso de cada uno de estos elementos asegurará que tu narrativa sea rica, creíble y profundamente atractiva para tus lectores.
8. Escribe: La Esencia de tu Proyecto
De todo lo que se ha dicho, no hay mucho más que añadir a este consejo crucial: simplemente, escribe. Escribe, escribe y sigue escribiendo. Como ya hemos mencionado, cuanto más escribes, mejor escritor te volverás. La escritura es una habilidad que se perfecciona con la práctica constante, la experimentación y la reflexión. Es común y completamente natural que los autores, especialmente los noveles, no queden satisfechos con sus primeras historias o con los primeros borradores de sus obras. Habrá momentos de frustración, de duda y de la temida "página en blanco".
Sin embargo, cada palabra escrita, cada frase elaborada y cada párrafo completado es una lección en sí misma. Siempre hay una oportunidad para mejorar, para identificar qué o dónde ajustar. La maduración como escritor es un proceso natural que se acelera con la dedicación y la perseverancia. No esperes la inspiración perfecta; la inspiración a menudo llega mientras estás trabajando. Comprométete con tu rutina, sé paciente contigo mismo y celebra cada pequeño avance. Tu voz, tu estilo y tu historia se irán puliendo con cada sesión de escritura, hasta que tu manuscrito cobre la forma deseada.
Fase 3: Del Manuscrito a las Manos del Lector
Terminar de escribir un libro es un logro monumental, pero no es el final del camino. Para que tu obra sea ideal para la publicación y llegue a las manos de los lectores, es necesario un conjunto de ajustes y procesos adicionales. Ahora es el momento de que tu libro sea evaluado por expertos y preparado para su lanzamiento.
9. Antes de Publicar, Revisa Tu Obra Exhaustivamente
Revisar el texto es un paso esencial e indispensable, tan importante como la propia escritura. Un manuscrito, por brillante que sea su historia, puede perder impacto si está plagado de errores o si su narrativa no fluye como debería. Para asegurar la máxima calidad de tu obra, puede ser necesario que tu historia sea examinada por varios perfiles profesionales:
- Lector Crítico (o Editor de Contenido): Este profesional evalúa la historia en su conjunto. Analiza la trama, el desarrollo de los personajes, el ritmo narrativo, la coherencia interna y la lógica del mundo creado. Su función es identificar problemas estructurales, inconsistencias o áreas donde la historia podría ser más fuerte o clara.
- Lector Beta: Son lectores "amigos" o voluntarios que leen tu manuscrito antes de la publicación. Ofrecen una perspectiva de un lector común, señalando lo que les gustó, lo que no entendieron, dónde se aburrieron o dónde se emocionaron. Su feedback es invaluable para entender cómo tu historia resuena con una audiencia real, aunque su responsabilidad técnica es menor que la de un editor profesional.
- Corrector de Estilo y Gramatical: Una vez que la historia está sólida, este profesional se encarga de pulir el lenguaje. Apuntará errores gramaticales, ortográficos, de puntuación, de sintaxis y de estilo. Asegura que el texto sea claro, preciso y consistente, y que cumpla con las normas del idioma.
No subestimes esta etapa. Una revisión exhaustiva garantiza que tu libro no solo sea una gran historia, sino también una obra pulida y profesional. Es el último filtro de control de calidad antes de que tu creación vea la luz.
10. Elige Sabiamente Tu Plataforma de Publicación, Distribución y Venta
El camino de escribir y preparar un libro es largo y arduo, ¿verdad? Por ello, una vez que tu manuscrito está impecable, el siguiente paso es elegir la plataforma adecuada para publicarlo, distribuirlo y, en última instancia, venderlo. El objetivo es que tu libro tenga las mayores posibilidades de ser visto y, en consecuencia, adquirido por los lectores. Existen varias vías para la publicación:
- Autoedición: Plataformas como Amazon Kindle Direct Publishing (KDP), o Club de Autores (mencionado en el texto original) permiten a los autores publicar sus libros directamente, manteniendo un mayor control sobre el proceso, los derechos y las regalías. La distribución suele ser global a través de sus propias redes o de terceros.
- Editoriales Tradicionales: Implican enviar tu manuscrito a editoriales que, si lo aceptan, se encargarán de la edición, corrección, diseño, impresión, distribución y marketing. Aunque el proceso es más lento y competitivo, ofrecen un respaldo profesional y un alcance más amplio.
- Editoriales Híbridas: Una mezcla de las anteriores, donde el autor invierte económicamente pero recibe servicios profesionales de una editorial.
Independientemente del camino que elijas, lo fundamental es que tu libro tenga visibilidad. Plataformas que ofrecen distribución global son una ventaja inmensa, ya que permiten que tu obra sea accesible para lectores en diferentes países, ya sea a través de marketplaces en línea o de librerías físicas importantes. La meta es que tu voz llegue a la audiencia más amplia posible, transformando tu arduo trabajo en un éxito literario.
Preguntas Frecuentes sobre la Escritura de Libros
A continuación, respondemos algunas de las dudas más comunes que surgen al embarcarse en la aventura de escribir un libro.
¿Cuánto tiempo se tarda en escribir un libro?
El tiempo necesario para escribir un libro varía enormemente de un autor a otro y de un proyecto a otro. Depende de factores como la extensión del libro, la complejidad de la trama, la cantidad de investigación requerida, la disciplina del escritor y el tiempo diario dedicado a la tarea. Algunos autores pueden terminar un primer borrador en unos pocos meses (por ejemplo, durante el NaNoWriMo, donde se busca escribir 50.000 palabras en un mes), mientras que otros pueden tardar varios años en completar y pulir una obra. Es más importante la calidad y la coherencia que la velocidad.
¿Necesito un título antes de empezar a escribir?
No, no es necesario tener un título definitivo antes de empezar a escribir. Muchos autores empiezan con un título provisional o de trabajo, o simplemente con una idea general, y el título final surge a medida que la historia se desarrolla y madura. El título debe ser atractivo y representativo del contenido, y a menudo es más fácil elegirlo una vez que la obra está más avanzada o incluso terminada.
¿Es necesario tener un agente literario para publicar?
Si tu objetivo es publicar con una editorial tradicional grande, tener un agente literario puede ser de gran ayuda. Los agentes tienen contactos en la industria editorial, saben qué editoriales buscan qué tipo de libros y pueden negociar mejores contratos. Sin embargo, no es estrictamente necesario, especialmente si optas por la autoedición o editoriales más pequeñas que aceptan manuscritos directamente de los autores. Para muchos autores noveles, la autoedición es una excelente puerta de entrada al mundo editorial.
¿Qué hago si me quedo sin ideas o sufro un bloqueo del escritor?
Los bloqueos del escritor son comunes y forman parte del proceso creativo. Si te sientes estancado, prueba a tomar un descanso, leer un libro de un género diferente, salir a caminar, cambiar de entorno de escritura, revisar tus notas iniciales, o hablar sobre tu historia con alguien de confianza. A veces, simplemente escribir cualquier cosa, incluso si no es para tu libro, puede ayudar a desbloquear la mente. La constancia y la paciencia son clave para superar estos momentos.
¿Puedo escribir varios géneros a la vez?
Técnicamente, sí, puedes experimentar con diferentes géneros. Sin embargo, para los autores noveles, a menudo se recomienda centrarse en un género al principio para desarrollar una voz y un estilo coherentes. Una vez que hayas establecido una base y quizás hayas publicado una obra en un género, puedes explorar otros. Algunos autores utilizan seudónimos para diferenciar sus obras en distintos géneros.
Escribir un libro es un viaje transformador, lleno de aprendizaje y autodescubrimiento. Con la preparación adecuada, una estructura sólida, la disciplina para escribir y la paciencia para revisar, tu sueño de convertirte en autor está al alcance de tu mano. ¡No hay mejor momento que ahora para comenzar tu propia historia!
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