02/05/2022
La figura de Esdras, escriba y sacerdote del Antiguo Testamento, es fundamental en la tradición judía por su papel en la restauración de la ley mosaica tras el exilio babilónico. Sin embargo, su nombre ha sido asociado a un conjunto de escritos que van más allá de los libros canónicos de Esdras y Nehemías. Entre estos, emerge una obra particularmente compleja y fascinante conocida en diversas tradiciones como el tercer libro de Esdras. Este texto, lejos de ser una simple continuación, es un profundo apocalipsis que explora las grandes preguntas de la teodicea, la justicia divina y el destino de la humanidad.

La denominación de este libro es, en sí misma, una ventana a su compleja historia y transmisión. Lo que en las versiones eslavas y rusas se conoce como el tercer libro de Esdras, en la Vulgata (la traducción latina de la Biblia) aparece como 4 Esdras, mientras que en las traducciones inglesas más conocidas, como la King James o la New Revised Standard, se le encuentra como 2 Esdras, generalmente en la sección de los apócrifos. Esta multiplicidad de nombres refleja no solo las diferencias en la organización de los cánones bíblicos a lo largo de la historia, sino también la naturaleza seudoepigráfica del texto, es decir, un escrito atribuido a una figura importante del pasado para darle autoridad, aunque no fuera su autor real.
- El Apocalipsis de Esdras: Origen y Tradiciones
- Las Siete Visiones de Esdras: Un Diálogo con lo Divino
- Primera Visión: La Incapacidad Humana ante los Planes de Dios
- Segunda Visión: El Día del Juicio y las Señales del Fin
- Tercera Visión: La Felicidad y la Misericordia Divina
- Cuarta Visión: La Mujer, Sion y la Nueva Jerusalén
- Quinta Visión: El Águila y el Imperio Opresor
- Sexta Visión: El Hombre del Mar y el Consumo de los Enemigos
- Séptima Visión: La Sabiduría, los 94 Libros y el Arrebatamiento
- Capítulos Adicionales: Aportes Cristianos al Texto
- Tabla Comparativa de Nomenclaturas del Libro de Esdras
- Preguntas Frecuentes sobre el Tercer Libro de Esdras
El Apocalipsis de Esdras: Origen y Tradiciones
El libro que nos ocupa, el Apocalipsis de Esdras, es una obra seudoepigráfica escrita aproximadamente en el siglo I de nuestra era. Su inclusión como apéndice en algunas ediciones de la Biblia atestigua su perdurable influencia y el interés que generó. Los expertos coinciden en que el texto original, del cual provienen las diversas versiones que hoy conocemos, fue escrito en griego, aunque de este original se conservan solo fragmentos y citas antiguas, como las de Clemente de Alejandría. Es crucial no confundir este texto griego perdido con otro libro posterior, también titulado "Apocalipsis de Esdras", pero de composición mucho más tardía.
La riqueza de este apocalipsis se manifiesta en la diversidad de manuscritos antiguos que se han conservado. Más allá de las versiones latinas (como la de la Vulgata) y etíopes, existen copias en armenio, siríaco, georgiano y árabe, lo que subraya su amplia difusión en el mundo antiguo. Sin embargo, estas versiones no son idénticas. Las variantes latinas, por ejemplo, difieren de las etíopes, no solo por la adición de cuatro capítulos, sino también por la ausencia de uno que en los manuscritos etíopes se presenta como el capítulo VI, y que en la New Revised Standard Version se interpola dentro del capítulo VII.
A pesar de las variaciones, la autoría original del núcleo del libro es consistentemente atribuida a un judío. Los hebraísmos frecuentes en el texto y las "ficciones muy próximas a los talmudistas y rabinos" que adornan sus discursos, como señala Peradejordi, son claras evidencias de su origen. Aunque no es canónico en la mayoría de las tradiciones judías y cristianas, su valor histórico es innegable, ya que "refleja tradiciones considerablemente más antiguas". Es importante destacar que los capítulos I, II, XIII y XIV de la versión latina (y, por ende, las traducciones inglesas) no formaban parte del texto original hebreo, sino que fueron adiciones posteriores, muy probablemente de autores cristianos, lo que añade otra capa de complejidad a su estudio.
Las Siete Visiones de Esdras: Un Diálogo con lo Divino
El corazón del Apocalipsis de Esdras, la parte que se considera proveniente del original hebreo (capítulos III a XIV de la versión latina), se estructura en torno a siete profundas visiones. En ellas, Esdras, sumido en la humillación de su pueblo y el triunfo de sus adversarios, entabla un diálogo existencial con el arcángel Uriel, buscando comprender los designios divinos ante el sufrimiento y la injusticia. Este contexto de desolación y búsqueda de respuestas impregna cada una de las revelaciones.
Primera Visión: La Incapacidad Humana ante los Planes de Dios
En la primera visión, Esdras, con el corazón apesadumbrado, formula una pregunta que resuena a lo largo de la historia: "¿Acaso Babilonia es mejor que Sion?". Es la eterna pregunta sobre el porqué del sufrimiento del justo y la prosperidad del impío. Uriel responde con una reflexión que invita a la humildad, enfatizando la incapacidad humana para comprender la magnitud y el propósito de los planes de Dios. La respuesta del ángel apunta a la transitoriedad de la situación presente y a la inevitable llegada de la recompensa para los justos, "cuando se complete su número", un eco de otros textos apocalípticos.
Segunda Visión: El Día del Juicio y las Señales del Fin
Esdras profundiza en su lamento: "¿Por qué has entregado este pueblo a las multitudes? ¿Por qué has deshonrado esta raíz entre las otras? ¿Por qué has prodigado tu único bien a muchos, y aquellos que creían en la Ley han sido pisoteados por los enemigos de tu alianza?". La angustia por el destino de Israel es palpable. Uriel contesta asegurando que el Día del Juicio llegará para todos a su debido tiempo, y que todos serán juzgados, primero por el Hijo del Hombre y luego por el mismo Dios. Esta visión también anuncia las señales que precederán el fin de los tiempos, un tema recurrente en la literatura apocalíptica.
Tercera Visión: La Felicidad y la Misericordia Divina
La tercera visión lleva a Esdras a cuestionar la promesa de la creación: "Si has creado el mundo para nosotros, ¿por qué no lo poseemos como herencia?". Uriel le responde que la verdadera felicidad no se alcanza sin grandes dificultades. La preocupación de Esdras se expande de su nación a la humanidad entera, preguntando por qué tan pocas personas se salvarán. El ángel compara a los que se salvan con el oro y las piedras preciosas: aunque su número sea reducido, su valor es inmenso. Sin embargo, Uriel también enfatiza la infinita misericordia de Dios, quien "no quiere que los hombres perezcan" y prodiga su gracia a todos, pues "si no aligerara la carga de las faltas de los pecadores, el género humano no viviría".
En esta misma tercera visión, emergen dos temas doctrinales de gran peso, curiosamente en el capítulo que falta en la versión latina. Esdras indaga sobre el estado del alma después de la muerte: "¿Estaremos en reposo mientras llega el tiempo del Juicio?". Uriel expone una creencia que se volvería dominante en la cristiandad: las almas de los justos van a Dios, mientras que las de los impíos "no entran en la morada eterna, sino que andan errantes y son castigadas, atormentadas y afligidas".
El otro asunto crucial, también afectado por una página arrancada en un manuscrito latino clave (7:102-112), es la imposibilidad de que los justos intercedan por los pecadores en el Día del Juicio Final. A la pregunta de Esdras: "En el día del juicio, ¿podrán los justos interceder por los pecadores ante el Altísimo?", Uriel responde contundentemente: "cada uno responderá por su propia justicia o injusticia". Esta afirmación subraya la responsabilidad individual ante la divinidad.
Cuarta Visión: La Mujer, Sion y la Nueva Jerusalén
La cuarta visión es una poderosa alegoría. Esdras ve a una mujer que, tras treinta años de esterilidad, concibe un hijo que muere el día de su boda. La mujer sufre y, milagrosamente, en su lugar aparece una ciudad inmensa. Uriel desvela el simbolismo: la mujer es Sion (Jerusalén), y la muerte de su hijo representa la ruina de la ciudad santa. Pero la transformación de la mujer en una inmensa ciudad gloriosa simboliza la visión de la nueva y santa Jerusalén, la restauración y la gloria futura.

Quinta Visión: El Águila y el Imperio Opresor
En la quinta visión, Esdras contempla un águila con doce alas y tres cabezas, que simboliza un imperio opresor, comúnmente identificado con el Imperio Romano, aunque puede representar cualquier poder que "ocupó toda la tierra, hizo padecer toda clase de tormentos a aquellos que la habitaban y oprimió al mundo... ha perseguido a los justos, oprimido a los inocentes, odiado a los hombres virtuosos". Uriel pronuncia la sentencia de esta bestia: "Por eso desaparecerás, águila, así como tus alas pecadoras, tus cabezas culpables, tus garras malvadas y tu cuerpo perverso, a fin de que la tierra esté en reposo y liberada de todos tus tormentos". Esta águila es explícitamente identificada con la cuarta bestia de la visión de Daniel, conectando este apocalipsis con otras profecías bíblicas.
Sexta Visión: El Hombre del Mar y el Consumo de los Enemigos
La sexta visión presenta la imagen de un hombre que emerge del mar y vuela entre las nubes. Una multitud se reúne para combatirlo. Sin embargo, este hombre no utiliza armas convencionales; en su lugar, "de la boca salió una bola de fuego, de sus labios una llamarada, y de su lengua carbones ardientes como un torbellino, y todo se mezcló y fue como una tempestad que descendió sobre la multitud de los que le habían atacado, y los consumió". Esta poderosa imagen ha sido interpretada como una prefiguración del Mesías, o del Hijo del Hombre, quien con la sola palabra de su boca consume a sus adversarios, estableciendo su dominio sin necesidad de violencia física.
Séptima Visión: La Sabiduría, los 94 Libros y el Arrebatamiento
La séptima y última visión es profundamente significativa para comprender la misión de Esdras en este texto. Esdras se encuentra a la sombra de un árbol cuando escucha la voz de Dios, quien le anuncia que será arrebatado del mundo. Antes de su partida, Esdras hace una petición crucial: "Esdras le pide a Dios que envíe sobre él el Espíritu Santo para que pueda «escribir lo ocurrido en el mundo y lo que está escrito en la Ley»". La respuesta divina es asombrosa: Esdras debe retirarse con cinco escribas por 40 días, durante los cuales Dios encenderá en su corazón "la lámpara de la sabiduría" hasta que complete su tarea. Tras beber de una copa, Esdras se llena de sabiduría y, en esos 40 días, escribe la asombrosa cifra de 94 libros. Finalmente, "Esdras fue arrebatado y colocado al lado de quienes se parecen a él". Esta visión no solo valida la autoridad de la Ley, sino que también introduce la idea de una revelación adicional, en parte publicada y en parte oculta para ser conocida solo por unos pocos, un concepto que más tarde resonaría en las tradiciones cabalísticas.
Capítulos Adicionales: Aportes Cristianos al Texto
Como se mencionó, el Apocalipsis de Esdras que ha llegado hasta nosotros en algunas versiones latinas y sus traducciones incluye capítulos que no formaban parte del original judío. Los dos primeros capítulos, añadidos posteriormente, exponen cómo el pecado de Israel llevó a Dios a buscar a otras naciones. También ilustran el camino hacia la salvación, la "luz perpetua", instando a huir de "las sombras de este siglo" y a "hacer justicia a la viuda, al huérfano, al pobre". Estos capítulos reflejan una perspectiva más universalista y evangelizadora, característica del cristianismo primitivo.
De manera similar, los dos últimos capítulos (XIII y XIV, en la numeración latina), también adiciones al texto original, se centran en el final de los tiempos. Anuncian un periodo de falsa paz: "La baja de precios será tal sobre la tierra que se imaginarán que la paz les es concedida, pero entonces la tierra verá que aparecen males, la espada, el hambre y grandes disturbios". Estos capítulos describen grandes desastres que precederán la liberación final de los justos, reforzando la escatología y la esperanza en la redención futura.
Tabla Comparativa de Nomenclaturas del Libro de Esdras
| Tradición/Versión | Nombre Común del Apocalipsis de Esdras | Otros Libros Asociados a Esdras |
|---|---|---|
| Vulgata Latina | 4 Esdras | 1 Esdras, 2 Esdras (Nehemías), 3 Esdras (1 Esdras griego) |
| Versiones Eslavas y Rusas | 3 Esdras | 1 Esdras, 2 Esdras |
| Traducciones Inglesas (KJV, Douay, NRSV) | 2 Esdras (en los Apócrifos) | 1 Esdras (Canónico) |
| Eruditos (a veces) | Apocalipsis de Esdras | Esdras Griego (1 Esdras) |
Preguntas Frecuentes sobre el Tercer Libro de Esdras
¿Qué significa que sea un libro "seudoepigráfico"?
Significa que el libro fue escrito por un autor anónimo o desconocido, pero fue atribuido a una figura importante del pasado, en este caso, Esdras, para darle autoridad y legitimidad. Esto era una práctica común en la antigüedad.
¿Por qué este libro tiene tantos nombres diferentes?
La variedad de nombres (2 Esdras, 3 Esdras, 4 Esdras, Apocalipsis de Esdras) se debe a las distintas formas en que ha sido canonizado, organizado y numerado en diferentes tradiciones bíblicas y manuscritos a lo largo de la historia. Cada tradición ha tenido su propia forma de incluir o referenciar los textos apócrifos o extracanónicos.
¿Es el tercer libro de Esdras parte de la Biblia?
Depende de la tradición. No es parte del canon hebreo (Tanaj) ni del canon protestante. En la Iglesia Católica Romana, se incluye en la Vulgata como 4 Esdras pero no se considera canónico para la fe y la moral, sino parte de los libros deuterocanónicos o apócrifos, a menudo publicados como apéndices. Algunas iglesias ortodoxas orientales lo incluyen en su canon bíblico o lo valoran como literatura devocional.
¿Por qué Esdras le pide a Dios que envíe el Espíritu Santo?
Esdras pide el Espíritu Santo para poder cumplir una misión divina: escribir todo lo que ha ocurrido en el mundo y lo que está contenido en la Ley. Es una petición de inspiración y sabiduría para llevar a cabo una tarea de revelación y preservación del conocimiento divino antes de ser "arrebatado" del mundo. Esta petición culmina con la escritura de 94 libros, lo que enfatiza la importancia de su rol como restaurador de la tradición y revelador de misterios.
¿Hay información importante que falte en algunas versiones del libro?
Sí, la información proporcionada indica que la versión latina (y, por extensión, las traducciones inglesas) carece de algunas secciones que sí están presentes en los manuscritos etíopes y en ediciones críticas modernas. Notablemente, hay una "laguna" en el capítulo 7 que trata sobre el destino del alma después de la muerte y la imposibilidad de que los justos intercedan por los pecadores en el juicio final. Esto subraya la necesidad de consultar diversas versiones y estudios críticos para una comprensión completa del texto.
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