01/08/2022
En el vasto universo de la literatura, pocas historias capturan la imaginación y el debate como aquellas que giran en torno a la autoría y la originalidad. Una de las más resonantes en la escena española del siglo XX es, sin duda, la de la novela "Carmen, Carmela, Carmiña" de la escritora gallega Carmen Formoso. Esta obra, recientemente recuperada del olvido por la editorial Verbum y el Frente de Afirmación Hispanista, no solo posee un valor literario intrínseco, sino que se erige como el epicentro de uno de los pleitos por plagio más sonados de la historia literaria española, involucrando nada menos que a un Premio Nobel: Camilo José Cela y su novela "La Cruz de San Andrés". Sumérjase en un relato que desentraña la intriga, las batallas legales y las sorprendentes coincidencias que mantuvieron en vilo a críticos y lectores por igual.

- La Autora Olvidada: Carmen Formoso y Su Obra Rescatada
- El Epicentro del Escándalo: Dos Novelas, Demasiadas Coincidencias
- El Intrincado Proceso Legal: Una Odisea Judicial
- Los Informes Periciales y el Manuscrito Misterioso
- El Legado de los Borradores y la Búsqueda de Justicia Continuada
- Preguntas Frecuentes sobre "Carmen, Carmela, Carmiña" y el Caso Cela
La Autora Olvidada: Carmen Formoso y Su Obra Rescatada
María del Carmen Formoso Lapido (A Coruña, 1940-2020) fue una figura polifacética: escritora, poeta y pintora. Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación y diplomada en Bellas Artes, alternó su vocación docente como maestra nacional con su pasión por el arte y las letras. Su talento precoz se manifestó a los catorce años, cuando "La Voz de Galicia" publicó tres de sus poemas. A lo largo de su vida, Formoso cultivó diversos géneros, siendo autora de numerosos cuentos infantiles, narraciones y novelas, y obtuvo un primer premio autonómico en cuentos infantiles ilustrados en 1990.
La novela que hoy nos ocupa, "Carmen, Carmela, Carmiña", fue presentada al prestigioso Premio Planeta en 1994. Lo que Carmen Formoso no podía imaginar es que su obra, gestada desde lo más profundo de su experiencia vital, se convertiría en la pieza central de una controversia que sacudiría los cimientos de la literatura española. Tras el fallo del premio, que recayó en Camilo José Cela por "La Cruz de San Andrés", Formoso se encontró con una alarmante realidad: en la novela del Nobel, creyó reconocer la historia de su propia vida, un eco inconfundible de su creación.
Por iniciativa del Frente de Afirmación Hispanista y la editorial Verbum, "Carmen, Carmela, Carmiña" ha sido publicada recientemente, después de permanecer desconocida durante muchos años. Esta edición, que busca hacer justicia a la memoria histórica de su autora, incluye un texto introductorio de su hijo y abogado, Jesús Díaz Formoso, quien contextualiza y narra los dramáticos sucesos y el arduo proceso legal que siguió a la acusación de plagio.
El Epicentro del Escándalo: Dos Novelas, Demasiadas Coincidencias
Camilo José Cela, una de las figuras más prominentes de la literatura española del siglo XX y Premio Nobel, vio su reputación empañada por la demanda de plagio interpuesta por Carmen Formoso. La acusación era grave: que "La Cruz de San Andrés" no era una obra original, sino que había utilizado, transformado o "solapado" elementos sustanciales de "Carmen, Carmela, Carmiña". La polémica creció cuando, según declaraciones de Marisa Pascual, bibliotecaria de la Fundación Cela, el propio Nobel habría confesado: «Todos cometemos errores en esta vida».
Para entender la magnitud de la acusación, es fundamental adentrarse en el "Estudio comparativo" que la representación legal de Carmen Formoso presentó como parte de la querella. Este estudio señalaba una serie de paralelismos que iban más allá de la mera casualidad, abarcando desde la estructura de los personajes hasta frases textuales. A continuación, se presenta una tabla que resume algunas de las similitudes más destacadas:
Tabla Comparativa: Coincidencias Notables
| Elemento Comparativo | "Carmen, Carmela, Carmiña" (CCC) | "La Cruz de San Andrés" (CSA) |
|---|---|---|
| Estructura de Personajes | Historia de tres mujeres (abuela, nieta y bisnieta) con variantes del mismo nombre (Carmen, Carmela, Carmiña). | Tres narradoras, cada una llamada Matilde. |
| Ambientación Geográfica | Ambas novelas se desarrollan en A Coruña, con menciones a lugares específicos como la Ciudad Vieja, la Torre de Hércules, San Pedro de Nos, y la zona de Órdenes/Visantoña. | También ambientada en A Coruña, con topónimos y calles compartidas (Ciudad Vieja, Torre de Hércules, San Pedro de Nos, Visantoña/Ordes, río Tambre). |
| Temas Recurrentes | La soledad es un elemento central. Referencias a la sexualidad y asesinatos rituales. Presencia de magia, brujería (meigas en Ciudad Vieja), y supersticiones. Sesiones espiritistas. | La soledad es destacada en las vidas de las protagonistas. Aborda la sexualidad, muertes y asesinatos. Intereses por lo esotérico, "asesinato ritual". |
| Coincidencias de Escenas/Episodios | Carmiña y Pepo hacen el amor cerca de la Torre de Hércules. Maruxa tiene un chalet en El Caballo. Luis, el marido de Carmela, se recupera de tuberculosis en Órdenes. Carmiña intenta coger truchas con las manos en el río cerca de Órdenes. Un niño es asesinado con el corazón extraído y sin sangre. | Betty Boop y el camionero hacen el amor cerca de la Torre de Hércules. Clara tiene un chalet en San Pedro de Nos para encuentros sexuales. Betty Boop se recupera en Visantoña (cerca de Ordes). El camionero saca truchas del río cerca de Órdenes. Gambiño mata a su mujer, le extrae el corazón y guarda la sangre. |
| Paralelismos Textuales y Frases | "Pide a Dios que no te mande todo lo que el cuerpo puede aguantar". Carmiña y Luis son "la pareja más bien plantada". Carmela se corta el pelo corto y ondulado después de casarse. Luis, el periodista, tiene "varias crónicas pendientes para La Voz de Galicia". Xana exclama "¡Pues menuda…mosquita muerta!" sobre Jorge. Mario tiene un reloj de oro con leontina. Pepo tiene un tatuaje de un trébol de cuatro hojas en el pecho. Mamita Carmen fuma puros habanos. Cadáver de mujer flotando en el Orzán. Mujeres orinando "sin bragas, y rectas, abriendo las piernas". Gaviotas al final del libro. | "Lo único que pido a Dios es que no me mande todo lo que puedo aguantar". Jacobo y Eva "formaban una pareja de cine". Betty Boop se quita la melena "a poco de casarse". Rafa Abeleira "quería ser periodista. A veces le publicaban algo en El Ideal Gallego". El padre de Luisa dice "parece una mosquita muerta, pero es un salido". Roquiño de Xiabre usa reloj de bolsillo de oro con leontina. Fifí tiene un tatuaje de una mujer desnuda en el pecho. Puros habanos aparecen ocasionalmente. Cadáver de pantalón vaquero flotando en el Orzán. Mujeres orinando "sin bragas y en equilibrio". Gaviotas al final del libro. |
| Referencias Comunes | Menciones a elementos culturales o históricos como el Teorema de Pitágoras, Carlos Gardel, "las mareas vivas", el desastre de Annual, "el Campo de la Leña", Bécquer. | Comparte varias de estas referencias, consideradas "poco frecuentes" en el acervo común. |
La lista de coincidencias era tan extensa y específica que resultaba difícil atribuirlas únicamente a la casualidad. La similitud en la descripción de personajes, la ubicación de escenas clave y hasta el uso de expresiones y objetos específicos, apuntaban a una posible conexión entre ambas obras.
El Intrincado Proceso Legal: Una Odisea Judicial
La querella de Carmen Formoso contra Cela y Planeta, presentada en 1998, marcó el inicio de una compleja batalla legal. Aunque inicialmente pasó desapercibida, la noticia cobró relevancia nacional en abril de 1999, cuando el caso fue trasladado al Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona. El juzgado solicitó las bases del Premio Planeta 1994 y la documentación de inscripción de ambas novelas.

La editorial Planeta afirmó que "La Cruz de San Andrés" había sido entregada el último día del plazo, el 30 de junio de 1994, pero no pudo acreditarlo documentalmente. Esta falta de pruebas se volvió un punto crucial, especialmente cuando se supo que Cela había continuado trabajando en su novela durante el verano de 1994. Marina Castaño, esposa de Cela, desestimó la acusación como una "patochada" y un "disparate", amenazando con una contradenuncia.
A pesar de las "innumerables coincidencias" reconocidas por la propia juez instructora, María Eugenia Canal Bedia, en su auto del 28 de junio de 1999, decidió no admitir a trámite la querella, argumentando que no se trataba de un "plagio penalmente relevante". Jesús Díaz Formoso, perplejo, insistió en que "o bien existe plagio o bien no existe, y de existir siempre resulta penalmente relevante". La representación de Formoso apeló, y en enero de 2001, la Sección Décima de la Audiencia Provincial de Barcelona revocó el archivo de la querella, ordenando su admisión a trámite. Esta decisión causó un auténtico revuelo en el mundo literario, poniendo a Cela bajo sospecha.
La Audiencia Provincial de Barcelona fue contundente en su razonamiento jurídico, explicando que existían "tan innumerables coincidencias, argumentales, de personajes, tiempos, circunstancias e, incluso, frases textuales" que hacían que la obra de Cela fuera sospechosa de plagio. Además, la Audiencia señaló que "la realidad demuestra que no es totalmente ajeno al mundo editorial de nuestro entorno que se escriban obras literarias por encargo para publicarlas atribuyendo su autoría a una determinada persona que, por su popularidad u otras circunstancias personales, goza de una notoriedad o prestigio que garantizan el éxito comercial de la publicación".
Camilo José Cela, en entrevistas, negó el plagio y afirmó que la trama principal de su novela provenía de su esposa, Marina Castaño, quien le había contado las experiencias de dos amigas de colegio captadas por una secta. Cela también insistió en que siempre escribía a mano y no usaba ordenador, y que su manuscrito original estaba a disposición de quien quisiera verlo. Estas declaraciones, aunque intentaban disipar las dudas, abrieron nuevas interrogantes sobre la autoría y el proceso creativo.
La Fiscalía, por su parte, mantuvo desde el principio que no había plagio, y la fiscal Raquel Amedo, tras cotejar ambas novelas, llegó a la misma conclusión. Sin embargo, la Audiencia Provincial había subrayado la importancia del manuscrito original de Cela como "pieza de convicción".
Los Informes Periciales y el Manuscrito Misterioso
La búsqueda de la verdad llevó a la solicitud de informes periciales. El primero, a cargo de Sergio Beser, catedrático de Literatura Española, descartó el plagio en febrero de 2002. Sin embargo, su informe fue considerado "insuficiente" y fue criticado por no tomar en cuenta las numerosas similitudes señaladas por Formoso, e incluso por desdeñar las pretensiones de la querellante. La juez Canal Bedia, al considerar que Beser tenía "ideas preconcebidas" y había trabajado previamente para Planeta, rechazó su informe y ordenó una nueva prueba pericial.
Paralelamente, surgió una controversia significativa en torno al manuscrito original de "La Cruz de San Andrés". A pesar de ser una pieza clave en el caso, la juez autorizó su devolución a la Fundación Cela en febrero de 2002, sin siquiera quedarse con una fotocopia compulsada por el juzgado. La Fundación se comprometió a entregar una copia compulsada, pero la defensa de Formoso argumentó que, al ser folios sueltos y fácilmente manipulables, no había garantía de que la copia fuera idéntica al original retirado. La frase "es el lobo quien ha sido puesto al cuidado de las ovejas" resumió la indignación de la defensa de Formoso ante esta situación.

El segundo informe pericial fue encargado a Luis Izquierdo Salvador, catedrático de Literatura Española. Su "Balance de dos novelas" (octubre de 2002) fue más respetuoso, pero tampoco encontró "copia textual" ni similitud estilística. Concluyó que ambas novelas pertenecían a "mundos tan distintos", aunque admitió "afinidades", "proyecciones", "ecos y/o solapamientos", calificándolas de "coincidencias algo curiosas". La confusión en sus conclusiones reflejó la dificultad de establecer una verdad irrefutable. Sorprendentemente, Izquierdo tampoco consultó el manuscrito original de Cela (que ya había sido devuelto) ni el prólogo de Jesús Díaz Formoso, donde se detallaban los paralelismos.
Finalmente, en diciembre de 2002, la juez Canal Bedia decretó el sobreseimiento libre y archivo de la querella, basándose en el informe de Izquierdo. Esta decisión fue impugnada por la defensa de Formoso, que alegó la falta de imparcialidad y la existencia de pruebas pendientes.
El Legado de los Borradores y la Búsqueda de Justicia Continuada
La historia de "Carmen, Carmela, Carmiña" y "La Cruz de San Andrés" no termina con el archivo inicial del caso. La insistencia de la defensa de Carmen Formoso reveló detalles cruciales sobre el proceso de escritura de Cela. Se descubrió que, de los cuatro tomos del original de "La Cruz de San Andrés", solo el primero era manuscrito por Cela, mientras que los otros tres estaban mecanografiados con anotaciones a mano. Esta observación llevó a la teoría, defendida por la representación de Formoso, de que un tercero habría redactado gran parte del texto, y que Cela solo habría pulido y añadido su "genialidad".
Aunque el biógrafo de Cela, Ian Gibson, y otros cercanos al Nobel explicaron que este era su método habitual de trabajo (escribir a mano, pasarlo a máquina, corregir, etc.), las fechas en los borradores de Cela (especialmente el segundo borrador 'B') mostraban que varios capítulos importantes fueron redactados después de la fecha en que Carmen Formoso entregó su novela a Planeta (30 de junio de 1994). Coincidencias como la tuberculosis del marido, la recuperación en Órdenes o el episodio de las truchas, aparecieron en borradores posteriores a la recepción de CCC por parte de Planeta. Esto alimentó la "sospecha inevitable": ¿pudo alguien del entorno de Planeta haber facilitado el manuscrito de Formoso a Cela, o a sus colaboradores, para que influyera en "La Cruz de San Andrés"?
Esta hipótesis, planteada con cautela por los investigadores, sugiere que, aunque Cela no leyera directamente la novela de Formoso, alguien de su círculo o del entorno de la editorial pudo haberle proporcionado resúmenes o "ecos" de la obra, que luego se incorporaron a su propia creación. La existencia de múltiples borradores de "La Cruz de San Andrés" (se habla de 639 páginas manuscritas, 200 de notas iniciales y nueve versiones corregidas) subraya la complejidad de la investigación.
En enero de 2003, la Audiencia Provincial de Barcelona volvió a intervenir, obligando a la juez a dejar sin efecto el archivo de la querella y a proseguir con la instrucción, permitiendo una "comparación fragmentaria" de ambas obras. Esto representó una nueva esperanza para Carmen Formoso y su familia, aunque la resolución definitiva del caso se preveía aún lejana, dada la magnitud y las incógnitas persistentes.
La historia de "Carmen, Carmela, Carmiña" es un potente recordatorio de la delgada línea que a veces separa la inspiración de la imitación, y de la complejidad de la propiedad intelectual en el ámbito creativo. Más allá del veredicto final, la novela de Carmen Formoso ha encontrado su lugar y ha sido reconocida como una obra de valor propio, cuyo legado trasciende el escándalo y se asienta en su intrínseca calidad literaria y en la persistencia de una autora que luchó por su verdad.
Preguntas Frecuentes sobre "Carmen, Carmela, Carmiña" y el Caso Cela
- ¿Cuándo se publicó originalmente "Carmen, Carmela, Carmiña"?
- La novela "Carmen, Carmela, Carmiña" fue presentada al Premio Planeta en 1994. No fue publicada comercialmente en ese momento. Su primera publicación conocida fue en abril de 2000 por iniciativa de Jesús Díaz Formoso, con el subtítulo "Fluorescencia". Recientemente ha sido reeditada por la editorial Verbum y el Frente de Afirmación Hispanista.
- ¿Quién fue Carmen Formoso?
- Carmen Formoso (María del Carmen Formoso Lapido, A Coruña, 1940-2020) fue una escritora, poeta y pintora española. Era maestra nacional y cultivó diversos géneros literarios. Es conocida por haber demandado a Camilo José Cela por plagio de su novela "Carmen, Carmela, Carmiña" en "La Cruz de San Andrés".
- ¿Por qué se acusó a Camilo José Cela de plagio?
- Carmen Formoso acusó a Camilo José Cela de plagio porque encontró "innumerables coincidencias" entre su novela "Carmen, Carmela, Carmiña" y "La Cruz de San Andrés", la obra de Cela que ganó el Premio Planeta en 1994. Estas similitudes abarcaban la trama, los personajes, la ambientación, situaciones específicas y hasta frases textuales, algunas de las cuales, según la investigación, aparecieron en los borradores de Cela después de que Planeta recibiera la novela de Formoso.
- ¿Cuál fue el resultado del proceso judicial por plagio?
- El proceso judicial fue largo y complejo. Inicialmente, la querella de Formoso fue desestimada por una juez, pero la Audiencia Provincial de Barcelona ordenó reabrirla en 2001 debido a las "innumerables coincidencias". Se realizaron informes periciales, uno de los cuales descartó el plagio (y fue rechazado por la juez) y otro que, aunque confuso, admitió "afinidades" y "solapamientos". En diciembre de 2002, la querella fue archivada nuevamente, pero en enero de 2003, la Audiencia Provincial ordenó su reapertura y la realización de una comparación más exhaustiva. El caso permaneció abierto y sin una sentencia definitiva de culpabilidad por plagio penalmente relevante hasta, al menos, 2003, la fecha de la última información detallada en el texto proporcionado.
- ¿Qué papel jugó Marina Castaño, la esposa de Cela, en la controversia?
- Según Camilo José Cela, Marina Castaño fue quien le proporcionó la idea y gran parte de la trama de "La Cruz de San Andrés", basada en experiencias de amigas suyas. Además, se especuló que Marina Castaño, quien manejaba el ordenador, pudo haber sido la persona encargada de transcribir los manuscritos de Cela y, posiblemente, la que, de forma consciente o inconsciente, incorporó elementos de la novela de Formoso a la obra del Nobel.
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