Tango: Melodías, Poetas y Su Origen Enigmático

09/10/2024

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Al mirar el alma de Buenos Aires, y sentir el eco de Montevideo, el corazón se rumba hacia el recuerdo, hacia esa pasión que es el tango. Una danza que abraza, una música que gime, una poesía que cuenta historias de amor, desengaño y la vida misma. Pero, ¿cuáles son los libros que nos guían a través de su historia? ¿Quién fue el genio que lo creó? ¿Y quiénes le dieron voz a sus inolvidables letras? Prepárate para desentrañar los misterios detrás de uno de los fenómenos culturales más profundos y queridos del Río de la Plata.

¿Cuáles son los libros de tango?
Tan solo por verte. Tango (1950) el corazón. la ilusión. nuestro amor. primer amor. te vi aparecer. no me conoces... te llamó mamá. no he vuelto jamás. donde soñé. me alejé. sólo quedé.

La historia del tango no es un camino lineal, sino un laberinto de influencias, pasiones y personajes. Es un universo que se expande con cada acorde, cada paso y cada verso, invitándonos a explorar sus rincones más íntimos.

Índice de Contenido

El Origen Enigmático del Tango: Más Allá de la Leyenda

Contrario a la idea de un único creador, el tango es el resultado de una rica amalgama cultural que floreció en los arrabales rioplatenses. Su gestación se remonta a las comunidades afroargentinas y afro-uruguayas del siglo XIX, donde la música y la danza eran expresiones vitales. El cronista conocido como «Viejo Tanguero», identificado como José Antonio Saldías, fue uno de los primeros en documentar estos orígenes, señalando que la “exótica danza” surgió de la “gente de color” como una evolución del enérgico candombe africano.

Este nacimiento humilde en barrios como Mondongo, cercano al actual Parque Lezama, y su arraigo en Barracas, San Cristóbal, La Boca y San Telmo, lo mantuvo inicialmente en la marginalidad, bajo una “negra condenación” social. Sin embargo, su esencia era tan poderosa que logró trascender. Las primeras bailarinas, conocidas como milongueras, como Carmen Gómez, la Parda Refucilo, Pepa la Chata, La Mondonguito y María La Vasca, fueron pioneras en sus pasos y figuras, incluso antes de la prominencia masculina en la danza. Músicos como el negro Casimiro y el mulato Sinforoso son mencionados como aquellos que llevaron el tango a su apogeo en la década de 1870, demostrando que desde sus inicios fue un arte forjado en la diversidad y la espontaneidad del pueblo.

La persecución policial de los “piringundines” y academias donde se bailaba tango, lejos de extinguirlo, lo llevó a mutar y adaptarse. Fue en este contexto que surgió el «Tango Liso», una versión simplificada, influenciada por las bailarinas inmigrantes, especialmente italianas, que no estaban acostumbradas a los movimientos más complejos de los criollos. Así, el tango, lejos de tener un único progenitor, es un hijo de la calle, del puerto y de la mezcla cultural que caracterizó al Río de la Plata.

Horacio Ferrer: El Poeta y Cronista del Alma Tanguera

Una Vida Dedicada al Tango

Horacio Ferrer (1933-2014), nacido en Montevideo, fue mucho más que un letrista; fue un arquitecto de palabras, un historiador minucioso y un gestor cultural incansable que dedicó su vida a la dignificación y difusión del tango. Desde joven, su pasión lo llevó a defender las nuevas tendencias tangueras en programas radiales y a fundar la revista Tangueando. Su primer libro, El Tango: su historia y evolución (1959), fue solo el inicio de una prolífica carrera literaria que lo consolidaría como una de las voces más autorizadas del género.

En 1967, su primer libro de poemas, Romancero canyengue, revolucionó el lenguaje tanguero. Ferrer se atrevió a introducir neologismos como «Bandoneonía», «misticordia» o «tristería», creando una poesía onírica y surrealista que no tenía precedentes. Este audaz estilo capturó la atención de grandes figuras como Aníbal Troilo y, crucialmente, Astor Piazzolla, quienes vieron en sus versos la perfecta sintonía con la música que ellos mismos estaban creando.

¿Quién fue el creador del tango?
En 1961 el Teatro Circular de Montevideo estrenó su obra (en colaboración con Hugo Mazza) El Tango del alba, que se inspiraba en la vida de Ángel Villoldo, creador del tango El Choclo, estrenado en 1903. En 1964 publica Discepolín, poeta del hombre de Corrientes y Esmeralda y en 1965, Historia sonora del tango .

La Colaboración Inmortal con Astor Piazzolla

El encuentro entre Horacio Ferrer y Astor Piazzolla a fines de 1967 fue una chispa que encendió una de las colaboraciones más fructíferas de la música argentina. Juntos crearon la monumental operita María de Buenos Aires (1968), una obra vanguardista que narra la historia de una mujer que encarna la esencia de la ciudad. Aunque inicialmente incomprendida, esta operita se convirtió en la obra dramática más representada en la historia del teatro argentino, llevada a escenarios en 75 ciudades de 25 países. Temas como «Fuga y misterio» se transformaron en clásicos porteños, influyendo no solo en el tango, sino también en el folklore y el naciente rock nacional.

La sinergia creativa entre Ferrer y Piazzolla dio origen a más de 40 tangos inolvidables. Entre ellos, destacan «Chiquilín de Bachín» (1969), una balada con temática social que retrata la vida de los niños vendedores de flores en la calle Corrientes, y la icónica Balada para un loco (1969). Esta última, con su frase inicial «Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao…», y su innovador uso del recitado, sacudió los cimientos de la canción rioplatense. A pesar de una polémica derrota en un festival, la «Balada para un loco» se arraigó profundamente en el gusto popular, convirtiéndose en un éxito instantáneo y perdurable, y llevando a la Legislatura de Buenos Aires a nombrar la esquina de Corrientes y Callao como «Esquina Horacio Ferrer» en su honor.

Legado Literario: Los Libros de Horacio Ferrer

Además de sus letras, Horacio Ferrer dejó un invaluable legado bibliográfico. Su obra cumbre es el Libro del tango: arte popular de Buenos Aires (1970), cuya edición ampliada de 1980 consta de tres tomos y más de dos mil páginas. Este estudio exhaustivo es una referencia obligada para cualquier interesado en el tango, abordando su crónica detallada y presentando un diccionario completo del género.

Ferrer también fue autor de:

  • Discepolín, poeta del hombre de Corrientes y Esmeralda (1964): Un análisis profundo sobre el célebre Enrique Santos Discépolo.
  • Historia sonora del tango (1965): Una exploración de la evolución musical del tango.
  • Romancero canyengue (1967): Su primer y revolucionario poemario.
  • El siglo de oro del tango: Obra fundamental que sirvió de guion para el Museo Mundial del Tango.

Su visión trascendió lo artístico al fundar la Academia Nacional del Tango en 1990, institución que presidió hasta su fallecimiento. Desde allí, impulsó la creación de bibliotecas, liceos de baile y el Museo Mundial del Tango, consolidando su compromiso con la preservación y difusión de este arte.

José Antonio Saldías: El Primer Historiador Documentado del Tango

Crónica de una Era: El Rol de «Crítica»

Mientras Horacio Ferrer fue el gran sistematizador del tango en la segunda mitad del siglo XX, los primeros registros históricos documentados del género se los debemos a José Antonio Saldías (1891-1946). Periodista de la influyente y sensacionalista diario Crítica de Natalio Botana, Saldías, bajo el seudónimo de «Viejo Tanguero» y también como «Rubén Fostras», fue el pionero en desentrañar los orígenes del tango en sus escritos de 1913.

En un contexto donde Crítica no solo informaba, sino que también era un actor fundamental en la cultura nacional, Saldías fue encargado de secciones como el «Novísimo diccionario del lunfardo», explorando las voces y expresiones del arrabal porteño. Su estilo, que «ficcionalizaba arrabaleramente descuartizamientos y balaceras», le permitió acercar el turbio pero seductor mundo de los conventillos y cabarets a las nuevas clases medias, legitimando el lunfardo y, por extensión, el tango.

¿Quién escribió los tangos?
El director del Instituto de Estudios de Teatro y del Museo del Teatro, miembro fundador y defensor de la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores), también es recordado como autor de tangos. Uno de ellos, el clásico “Perdón viejita” con música de Osvaldo Fresedo, lo grabó su gran amigo, Carlos Gardel.

Descubriendo los Orígenes y Primeros Maestros

En su artículo «El Tango. Su evolución y su historia. Historia de tiempos pasados. Quiénes lo implantaron», el «Viejo Tanguero» (Saldías) desafió las visiones puritanas de la época al ubicar los orígenes del tango en los tambores de los barrios del Sur de Buenos Aires, fruto de la «gente de color». Describió la persecución y cierre de las primeras casas de baile, como «La Stella di Roma» y el «Scudo de Italia», y cómo el tango, lejos de desaparecer, se transformó. Saldías fue crucial al nombrar a las primeras bailarinas de renombre y a músicos como el «negro Casimiro» y el «mulato Sinforoso», quienes llevaron el tango a su apogeo en la década de 1870.

Su crónica también detalla la evolución del baile, desde el «Tango Liso», más adaptado a las bailarinas italianas, hasta las complejas figuras que inventaban los «compadritos» y «malevos». Los escritos de Saldías son un testimonio invaluable de cómo el tango, surgido de la marginalidad, fue ganando terreno y adaptándose hasta imponerse en los salones y convertirse en un emblema nacional.

Saldías como Dramaturgo y Letrista

Más allá de su rol como historiador, José Antonio Saldías fue un exitoso dramaturgo. Su obra «Noches de garufa» (1913), estrenada con gran éxito, es célebre por haber sido la primera en incorporar una orquesta típica de tango en el escenario teatral, con un joven Osvaldo Fresedo al bandoneón. Esta innovación marcó un hito en la integración del tango en las artes escénicas.

Como letrista, Saldías también dejó su huella en el cancionero tanguero. Uno de sus tangos más conocidos es «Perdón viejita», con música de Osvaldo Fresedo, inmortalizado por la voz de Carlos Gardel. Su obra «De Gabino a Gardel», compartida con Ivo Pelay, fue estrenada en 1933 con el propio Gardel en escena, demostrando su profunda conexión con los grandes artistas de su tiempo. Saldías fue una figura polifacética que, desde el periodismo y el teatro, contribuyó a moldear la identidad del tango y a documentar sus pasos iniciales.

Grandes Compositores y Letristas del Tango: Una Sinergia Creadora

El tango es un arte de colaboración, donde la poesía y la música se entrelazan para dar vida a obras inmortales. A lo largo de su historia, numerosos talentos han contribuido a su vasto repertorio. Más allá de los mencionados Horacio Ferrer y José Antonio Saldías, muchos otros nombres brillan con luz propia.

Aquí, una tabla que destaca algunas de las figuras clave y sus aportes al tango:

Figura ClaveRol PrincipalAportes Notables
Horacio FerrerPoeta, Letrista, Historiador, Gestor Cultural«Balada para un loco», «Chiquilín de Bachín», operita «María de Buenos Aires», Libro del tango, fundador de la Academia Nacional del Tango.
José Antonio Saldías («Viejo Tanguero»)Periodista, Dramaturgo, Primer Historiador Documentado, LetristaCrónicas pioneras sobre los orígenes afroargentinos del tango, «Perdón viejita», obras teatrales que incorporaron el tango.
Astor PiazzollaCompositor, Innovador («Nuevo Tango»)Musicalizador de las letras de Ferrer, «Fuga y misterio», revolucionó la instrumentación y estructura del tango, creando el «Nuevo Tango».
Ángel VilloldoCompositor, Guitarrista, PoetaConsiderado uno de los padres del tango-canción, creador de tangos tempranos y fundamentales como «El Choclo».
Osvaldo FresedoCompositor, Director de OrquestaMúsica de «Perdón viejita», pionero en la introducción de la orquesta típica en el teatro, figura clave de la Guardia Nueva.
Horacio SalgánCompositor, PianistaCoautor con Ferrer del monumental Oratorio Carlos Gardel, maestro de la orquesta de tango y figura influyente en la evolución musical.
Raúl GarelloCompositor, Bandoneonista, DirectorMúsica de «Lulú» con Ferrer, coautor de la ópera El rey del tango en el reino de los sueños, continuador de la tradición orquestal.

Esta tabla es solo una pequeña muestra de la riqueza de talentos que han moldeado el tango a lo largo de los años. Cada uno, con su visión única, ha contribuido a que este género siga vibrando en el corazón de millones.

¿Cuáles son los libros de tango?
Tan solo por verte. Tango (1950) el corazón. la ilusión. nuestro amor. primer amor. te vi aparecer. no me conoces... te llamó mamá. no he vuelto jamás. donde soñé. me alejé. sólo quedé.

Preguntas Frecuentes sobre el Tango

¿Es el tango solo una danza?

No, el tango es un fenómeno cultural complejo que abarca música, danza, poesía y una forma de sentir y vivir. Si bien la danza es su manifestación más visible y popular, la música y las letras son igualmente fundamentales, contando historias y expresando emociones profundas. Como bien lo definió Horacio Ferrer, es «música que habla».

¿Quién es considerado el padre del tango moderno o «Nuevo Tango»?

Astor Piazzolla es universalmente reconocido como el padre del «Nuevo Tango». Su genio musical revolucionó el género al incorporar elementos de jazz y música clásica, rompiendo con las estructuras tradicionales e introduciendo una complejidad armónica y rítmica sin precedentes. Sus colaboraciones con Horacio Ferrer fueron esenciales para esta transformación.

¿Existen libros que aborden la historia completa del tango?

Sí, la obra más completa y consultada es el Libro del tango: arte popular de Buenos Aires de Horacio Ferrer. Esta monumental obra de más de dos mil páginas, dividida en crónica y diccionario, es una fuente invaluable para comprender la evolución, los personajes y el vocabulario del tango. Además, los primeros textos de José Antonio Saldías, bajo el seudónimo «Viejo Tanguero», son fundamentales para conocer los orígenes documentados del género.

¿Cuál es la importancia del lunfardo en el tango?

El lunfardo, el argot de Buenos Aires, es intrínseco al tango. Nació en los mismos ambientes marginales y populares que el tango y se convirtió en su lenguaje natural. Las letras de tango están repletas de expresiones lunfardas que le otorgan autenticidad, color local y una riqueza poética única, permitiendo expresar con crudeza y ternura las realidades de la vida en los arrabales.

¿Se sigue creando tango hoy en día?

Absolutamente. Aunque el tango tiene una rica historia, sigue siendo un género vivo y en constante evolución. Nuevos compositores, letristas, músicos y bailarines continúan explorando sus posibilidades, fusionándolo con otros estilos y abordando temáticas contemporáneas, manteniendo así su relevancia y vitalidad en la escena cultural global.

El tango es un abrazo eterno entre la nostalgia y la esperanza, un espejo donde se reflejan las pasiones más hondas del alma rioplatense. Desde sus humildes y enigmáticos orígenes en los barrios populares, hasta su consagración en los salones y teatros del mundo, ha sido moldeado por poetas visionarios como Horacio Ferrer y cronistas pioneros como José Antonio Saldías, y por la genialidad de innumerables músicos y bailarines. Sus libros nos abren las puertas a su historia, sus letras nos susurran sus secretos y su música nos invita a sentir. El tango no es solo un género; es una forma de existir, un latido constante en el corazón de una cultura que se niega a olvidar su pasado mientras baila hacia el futuro.

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