¿Cuál era la relación entre el Directorio y la Liga de los pueblos libres?

El Congreso de los Pueblos Libres: Un Hito Fundacional

24/02/2024

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En los anales de la historia rioplatense, ciertos acontecimientos, a pesar de su magnitud, han sido relegados o minimizados por narrativas predominantes. Uno de estos hitos fundamentales es el denominado Congreso de los Pueblos Libres, también conocido como Congreso de Oriente, una asamblea que, desde el 29 de junio de 1815, marcó un punto de inflexión en la búsqueda de la independencia y la organización de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Convocado por el General José Gervasio de Artigas en la ciudad de Concepción del Uruguay, en la actual provincia de Entre Ríos, este congreso representó la voz de las provincias que conformaban la Liga Federal, enarbolando principios de soberanía popular y autonomía que, lamentablemente, chocarían con los intereses del poder centralista de Buenos Aires. Su trascendencia radica no solo en las resoluciones que adoptó, sino en el profundo debate que abrió sobre la forma de organización nacional y la verdadera naturaleza de la emancipación.

¿Qué fue el Congreso de los pueblos libres?
El denominado Congreso de los Pueblos Libres –también conocido como Congreso de Oriente– se reunió a partir del 29 de junio de 1815 en la ciudad de Concepción del Uruguay (Entre Ríos), constituyó un acontecimiento de gran importancia histórica (dixit Arquímedes Cabrera).

Índice de Contenido

El Congreso de los Pueblos Libres: Un Hito Silenciado

El 29 de junio de 1815, la Villa de Concepción del Uruguay se convirtió en el epicentro de un movimiento transformador. Bajo la égida de José Gervasio de Artigas, líder indiscutible de la Banda Oriental y protector de las provincias litorales, se reunieron representantes de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Misiones, Corrientes y la Banda Oriental. Esta conjunción de voluntades provinciales, agrupadas bajo la bandera de la Liga Federal, buscaba delinear un futuro político, económico y social para sus territorios, en un contexto de incertidumbre y continuas disputas con el gobierno central de Buenos Aires.

Los temas abordados en este congreso eran de vital importancia para la consolidación de un nuevo orden. Se discutió la organización política de las provincias, la regulación del comercio interprovincial y con el extranjero, la implementación de una política agraria equitativa, y la protección de la producción y el consumo internos. Pero más allá de estas cuestiones esenciales para la vida de los pueblos, el Congreso de los Pueblos Libres tomó una determinación de alcance histórico: proclamó, sin ambages, la independencia respecto de todo poder extranjero, rompiendo de manera definitiva cualquier lazo con la corona española. Esta declaración, ocurrida un año antes de la formalización en Tucumán, posiciona al Congreso de Oriente como un antecedente fundamental y, para muchos historiadores, como la primera declaración de independencia del Río de la Plata, sentando las bases para una organización republicana y federal del territorio.

La Negación Histórica: ¿Por Qué fue Ignorado?

La historia oficial argentina, tejida mayormente por los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX –los unitarios liberales, centralistas y porteñistas–, configuró un relato que, si bien buscaba justificar su propio proyecto de organización nacional, terminó por deformar o silenciar aspectos cruciales del pasado. El Congreso de los Pueblos Libres fue una de las víctimas de esta direccionalidad politizada, a pesar de su innegable importancia. Su carácter federalista chocaba frontalmente con el modelo unitario propugnado por Buenos Aires, lo que llevó a que este acontecimiento fuera condenado al ostracismo histórico, al igual que la figura de su principal impulsor, José Gervasio Artigas, a quien se intentó confinar a la memoria uruguaya, despojándolo de su dimensión rioplatense y latinoamericana.

Los argumentos esgrimidos para no reivindicar este congreso suelen ser dos: la supuesta falta de actas que prueben su declaración de independencia y la ausencia de referencias explícitas a dicha declaración en la correspondencia de Artigas de la época. Sin embargo, ambos argumentos encuentran fuertes contrapartes. En tiempos de guerra y comunicaciones precarias, la pérdida o destrucción de documentos era común, como sucedió con las actas originales del Congreso de Tucumán, que solo pudieron ser reconstruidas gracias a una copia providencial. Además, los participantes del congreso en Concepción del Uruguay eran en su mayoría figuras de extracción popular, gaucha e indígena, menos inclinados a los formalismos burocráticos y con escasa presencia de hombres de leyes. En cuanto a la correspondencia de Artigas, su principal preocupación en esos días era lograr un acuerdo con Buenos Aires para fortalecerse ante la inminente invasión portuguesa desde Brasil, lo que explica que sus menciones se centraran en la constitución de una delegación para una mediación, que, por cierto, estaba condenada al fracaso dado el deseo porteño de destruir a Artigas con la colaboración lusobrasileña.

¿Quién es el protector de los pueblos libres?
Titulándose entonces “Protector de los Pueblos Libres”, el General Artigas dio un manifiesto redactado por el Padre Monterroso, cuyo contenido apenas recuerdo. Al regreso de Buenos Aires, la Comisión dio cuenta a la Asamblea del resultado de su misión y entonces el Gral. Artigas dio las gracias a todos los diputados y disolvió la reunión.

Además, Artigas y sus seguidores no consideraban necesario declarar lo que, a su juicio, ya estaba implícito desde la insurrección de mayo de 1810. Las Instrucciones artiguistas para la Asamblea del Año XIII, fechadas en 1813, ya exigían la “declaración de la independencia absoluta de estas colonias” y la disolución de “toda conexión política entre ellas y el Estado de España”. Esta postura se reafirmó en su célebre oración inaugural al Congreso de Tres Cruces, donde expresó que la “soberanía particular de los pueblos será precisamente declarada y ostentada, como objeto único de nuestra revolución; la unidad federal de todos los pueblos e independencia no sólo de España sino de todo poder extranjero”. Si bien la Banda Oriental ya se consideraba independiente, el Congreso de los Pueblos Libres fue la oportunidad para que las demás provincias federalistas litorales lo hicieran formalmente. El Cabildo de Corrientes, por ejemplo, dejó constancia de que se resolvió “declarar la independencia bajo el sistema federativo y al General Don José de Artigas por Protector”, y las instrucciones del delegado santafesino replicaban casi literalmente las de 1813: “1º Pedirán la declaración absoluta de la independencia de la Corona de España y familia de los Borbones”. Estas evidencias dejan pocas dudas sobre la intención independentista y federal de los concurrentes.

Tabla Comparativa: Congreso de los Pueblos Libres vs. Congreso de Tucumán

AspectoCongreso de los Pueblos Libres (1815)Congreso de Tucumán (1816)
Fecha y Lugar29 de junio de 1815, Concepción del Uruguay, Entre Ríos9 de julio de 1816, San Miguel de Tucumán
Provincias ParticipantesBanda Oriental, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones, parte de CórdobaProvincias andinas, cuyanas, noroeste, altoperuanas, Buenos Aires (posteriormente)
RepresentatividadDelegados elegidos por voto popular en asambleas de amplia convocatoriaDelegados elegidos por las oligarquías dominantes de las provincias
Foco PrincipalOrganización política federal, comercio, política agraria, independenciaForma de gobierno (monarquía constitucional), declaración de independencia
Visión PolíticaRepublicana, federal, popular, americanistaUnitario, centralista, tendiente a la monarquía (europea o americana)
Relación con Buenos AiresEn conflicto, propugnando autonomía y federalismoBuscando consolidar la autoridad central, aunque con tensiones internas
LegadoPrimera reforma agraria de Latinoamérica, proyecto de nación federalDeclaración de Independencia oficial, inicio de un largo proceso de organización nacional

El Enfrentamiento con el Directorio de Buenos Aires

La relación entre el Directorio, el gobierno centralista establecido en Buenos Aires, y la Liga de los Pueblos Libres, liderada por Artigas, fue de constante fricción y, eventualmente, de abierta hostilidad. Mientras Buenos Aires intentaba consolidar un sistema de gobierno centralizado –pasando por la Primera Junta, la Junta Grande y sucesivos Triunviratos–, los pueblos del interior se sentían cada vez más alejados de las decisiones importantes. En este contexto, José Gervasio Artigas emergió como un caudillo de masas, un verdadero continuador de las ideas revolucionarias de Mariano Moreno, aglutinando a peones, gauchos, aborígenes, negros e incluso hacendados del litoral en una lucha contra el absolutismo portugués, la ambición británica y, fundamentalmente, el centralismo porteño.

La Asamblea General Constituyente de 1813 fue un punto de quiebre. Los diputados orientales artiguistas, que llevaban el mandato de proclamar la independencia y sancionar una constitución republicana y federal, fueron rechazados, y sus objetivos postergados. Esta Asamblea creó el Directorio y, aunque paradójicamente, también la provincia de Entre Ríos, con Concepción del Uruguay como capital en 1814. Sin embargo, la nueva provincia se alió rápidamente con la causa federal de Artigas contra el Directorio.

Tras el Congreso de los Pueblos Libres, una delegación compuesta por José Simón García de Cossio, Pascual Diez de Andino, José Antonio Cabrera y Miguel Barreiro fue enviada a Buenos Aires con el objetivo de consolidar la paz, reconocer la independencia declarada en Concepción del Uruguay y lograr una organización republicana y federal. Lamentablemente, la misión fue un rotundo fracaso. Los delegados no solo no obtuvieron respuestas favorables, sino que fueron confinados en la fragata Neptuno bajo la custodia de Guillermo Brown, mientras Buenos Aires alistaba una expedición contra Santa Fe. Artigas, al enterarse, envió un ultimátum al Director Supremo Álvarez Thomas, exigiendo la liberación de los delegados. A su regreso a Concepción del Uruguay, la delegación confirmó la imposibilidad de un acuerdo.

Esta situación política irreconciliable se agudizó. Cuando Buenos Aires convocó al Congreso de Tucumán, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y la Banda Oriental decidieron no asistir. La razón era clara: estos “estados” ya habían declarado su independencia y se oponían firmemente a lo que percibían como un intento de levantar un trono monárquico o establecer un sistema unitario que “estrangularía a los pueblos de campaña”. No eran enemigos de la independencia, sino de un modelo de nación que no respetaba la soberanía y autonomía de las provincias.

¿Por qué el Congreso de los pueblos libres decidió no reivindicarlo?
Las reunidas en el Congreso “de los Pueblos Libres” eran federalistas, razón por la cual nuestra historia oficial escrita por sus vencedores unitarios y porteñistas decidió no reivindicarlo.

José Gervasio Artigas: El Protector Olvidado

José Gervasio Artigas es, sin duda, el “Protector de los Pueblos Libres”. Este título lo asumió después de que sus tropas entraran en Montevideo en febrero de 1815. Su liderazgo no se limitó a la Banda Oriental; fue una figura de dimensión rioplatense y latinoamericana, cuyo ideario federalista y republicano buscaba la autodeterminación de los pueblos y la unión de la región bajo principios de igualdad y autonomía.

Artigas no solo convocó al Congreso de Oriente, sino que fue el arquitecto de un proyecto de nación que se diferenciaba radicalmente del centralismo porteño. Sus “Instrucciones del Año XIII” son un testamento de su visión, donde la declaración de independencia, la república y el federalismo eran pilares innegociables. Su rechazo a la oferta de secesión de la Banda Oriental por parte de Buenos Aires en mayo de 1815 es una prueba más de su compromiso con la unidad de las Provincias Unidas, siempre que esta se basara en un pacto federal.

Una de las resoluciones más notables del Congreso de los Pueblos Libres, impulsada por Artigas, fue el Reglamento para el fomento de la campaña, aprobado el 10 de septiembre de 1815. Este documento constituyó la primera política agraria y reforma agraria de Latinoamérica. Consistía en la confiscación de propiedades de “malos europeos y peores americanos” (adversarios de la revolución patriota) para distribuirlas entre las bases populares que sostenían el artiguismo. Su artículo 6º es emblemático: “los más infelices serán los más privilegiados. En consecuencia los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres, todos podrán ser agraciados con suertes de estancia”. El artículo 7º priorizaba a las viudas pobres con hijos, a los casados sobre los solteros americanos, y a estos sobre cualquier extranjero. Este reglamento no solo buscaba la justicia social, sino también fortalecer la lealtad hacia la causa revolucionaria.

La carta de Artigas a Juan Martín de Pueyrredón el 24 de julio de 1816, tras conocer la declaración de independencia de Tucumán, es reveladora: “Ha más de un año que la Banda Oriental enarboló su estandarte tricolor y juró su independencia absoluta y respectiva”. Esta frase es interpretada por una línea historiográfica como la confirmación de que la independencia nacional ya había sido proclamada por las provincias participantes en el Congreso de Oriente, junto con la creación de la bandera de Artigas, aunque la ambigüedad de la expresión ha generado debate. No obstante, el hecho de que las provincias artiguistas ya se consideraran “pueblos libres, soberanos e independientes” desde antes del Congreso, como lo evidencian las actas del cabildo de Corrientes o el juramento de los funcionarios orientales desde 1813, refuerza la idea de que para ellos, la independencia era un hecho consumado y el federalismo, la forma natural de organizarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Fue el Congreso de los Pueblos Libres la primera declaración de independencia argentina?

Aunque la historia oficial lo ha silenciado, muchos historiadores lo consideran la primera declaración de independencia del Río de la Plata, ocurrida un año antes del Congreso de Tucumán. En él, las provincias de la Liga Federal proclamaron su independencia de todo poder extranjero, incluida la Corona española.

¿Quién fue el director y promotor de la Liga de los pueblos libres?
La Liga de los Pueblos Libres estaba formada por las provincias de Córdoba, Entre Ríos, Santa fe, los pueblos de Misiones, Corrientes y Provincia Oriental. La capital de la liga fue instalada en Purificación. El director y promotor de esta confederación fue José Gervasio Artigas (1764-1850).

¿Qué provincias participaron en el Congreso de Oriente?

Participaron representantes de la Banda Oriental, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones y una parte de Córdoba. Estas provincias conformaban la Liga Federal, bajo el liderazgo de José Gervasio Artigas.

¿Por qué Artigas es conocido como el "Protector de los Pueblos Libres"?

Artigas adoptó este título al liderar la Liga Federal y proteger la autonomía de las provincias litorales frente al centralismo de Buenos Aires y las amenazas extranjeras. Su figura encarnó los ideales de soberanía popular, federalismo y republicanismo.

¿Qué importancia tuvo la política agraria en el Congreso de Concepción del Uruguay?

El Congreso aprobó el Reglamento para el fomento de la campaña, considerado la primera reforma agraria de Latinoamérica. Este reglamento buscaba confiscar tierras de los “malos europeos y peores americanos” para distribuirlas entre los más desfavorecidos (negros libres, indios, criollos pobres, viudas con hijos), promoviendo la justicia social y fortaleciendo la base popular del artiguismo.

Hoy, a más de dos siglos de su realización, es fundamental rescatar la memoria del Congreso de los Pueblos Libres. Su legado de federalismo, republicanismo y justicia social, encarnado en la figura de José Gervasio Artigas, sigue siendo relevante para comprender las raíces de muchos de los desafíos actuales de nuestra nación. Reivindicar este vigoroso proyecto constitucional y popular no devalúa otros hitos, sino que enriquece nuestra comprensión de un pasado complejo y multifacético, crucial para la autodeterminación de los pueblos de América del Sur.

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