CADA y Benjamin: Arte y Memoria Contra la Historia Oficial

28/12/2024

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En los anales de la resistencia cultural, pocos ejemplos son tan potentes y resonantes como el del Colectivo de Acciones de Arte (CADA), un grupo chileno que emergió entre 1979 y 1985 para confrontar la opresiva dictadura militar de Augusto Pinochet. Este colectivo no se limitó a la crítica velada o a la expresión artística tradicional; por el contrario, se lanzó audazmente al espacio público de Santiago con lo que denominaron “acciones de arte”. Su objetivo primordial era subvertir la narrativa oficial impuesta por el régimen, visibilizando aquellos fragmentos de la historia reciente de Chile que eran sistemáticamente borrados, interrumpiendo así el falso continuum de la historia que el poder intentaba consolidar.

¿Qué formas literarias cultivó Aristipo?
La tradición doxográica, con excepción del testimonio de Sosícrates de Rodas, para quien el cirenaico fue ágrafo, nos informa de que Aristipo sí cultivó la escritura y entre otras formas literarias, incluso la del diálogo 9.

Este artículo se sumerge en el corazón de dos de estas emblemáticas acciones de arte de CADA, analizándolas desde la profunda perspectiva del pensamiento de Walter Benjamin y, en particular, sus tesis sobre la historia. Benjamin, un pensador cuyo legado se cimenta en una crítica radical de la modernidad y una relectura de la historia desde la óptica de los vencidos, ofrece un marco conceptual invaluable para comprender la trascendencia de las intervenciones de CADA. Asimismo, exploraremos cómo la peculiar aproximación retórica de Benjamin, especialmente en su lectura crítica de la metafísica kantiana, resuena con la naturaleza subversiva y performática del arte de resistencia.

Índice de Contenido

CADA: El Arte como Arma contra la Dictadura

El Colectivo de Acciones de Arte, o CADA, se formó en un contexto de represión brutal en Chile. Tras el golpe de Estado de 1973, la junta militar de Pinochet instauró un régimen caracterizado por la censura, la persecución política, las violaciones a los derechos humanos y la imposición de una narrativa histórica única que legitimara su poder. En este ambiente asfixiante, el arte convencional se veía limitado o cooptado. CADA, compuesto por artistas visuales, escritores y sociólogos, entendió que la resistencia debía trascender los muros de las galerías y los límites de las formas tradicionales.

Sus acciones de arte eran intervenciones efímeras, pero de alto impacto simbólico, diseñadas para irrumpir en la rutina diaria de la ciudad y obligar a los ciudadanos a confrontar la realidad negada. No buscaban crear objetos estéticos para la contemplación, sino provocar una experiencia, una reflexión y, en última instancia, una grieta en el muro de la indiferencia y el miedo. Estas acciones eran a menudo anónimas o colectivas, lo que reforzaba su carácter de resistencia popular y desdibujaba la autoría individual frente a la opresión estatal.

Un ejemplo paradigmático, aunque no detallado en el texto, de la metodología de CADA fue la acción “Para no morir de hambre en el arte”, donde la leche, un símbolo de la política social del gobierno derrocado de Salvador Allende, fue utilizada como elemento central. Acciones como esta no solo eran un comentario sobre la escasez o la represión, sino también una reivindicación de un pasado y una memoria colectiva que la dictadura quería erradicar. Eran actos de memoria viva, confrontando la amnesia impuesta.

Walter Benjamin y la Interrupción del Continuum Histórico

El pensamiento de Walter Benjamin, particularmente sus “Tesis sobre el concepto de historia”, ofrece una lente crítica para entender la lucha de CADA. Benjamin se opuso a una concepción de la historia como un progreso lineal e ininterrumpido, un “continuum” que avanza inevitablemente hacia un futuro mejor. Para él, esta visión teleológica de la historia, a menudo promovida por los vencedores, oculta las catástrofes, las injusticias y las voces de los oprimidos.

Benjamin propone, en cambio, una historia que debe ser “cepillada a contrapelo”. Esto significa que el historiador, o en el caso de CADA, el artista, debe buscar los “fragmentos” del pasado, aquellos momentos no resueltos, las memorias suprimidas, las promesas incumplidas. La historia, para Benjamin, no es un mero registro de hechos, sino una constelación de momentos que, en el presente, pueden ser “actualizados” o “redimidos”. La imagen del “Ángel de la Historia” (inspirada en el Angelus Novus de Paul Klee) es central: un ángel que mira hacia el pasado, viendo una única catástrofe que acumula ruinas sobre ruinas, mientras es arrastrado hacia el futuro por un vendaval imparable que llamamos progreso.

Las acciones de CADA, al traer a la luz eventos y símbolos proscritos por la dictadura, actuaban precisamente como esa “interrupción” benjaminiana. Rompían el flujo impuesto de la historia oficial, insertando momentos de choque que obligaban a la reflexión. Eran “destellos” de verdad que iluminaban la oscuridad del olvido forzado, permitiendo que el pasado oprimido irrumpiera en el presente.

Acciones de Arte como Intervenciones Históricas

La conexión entre las acciones de arte de CADA y las tesis benjaminianas es profunda. CADA no solo estaba creando arte; estaba reescribiendo la historia en el espacio público. Sus intervenciones eran actos performáticos de resistencia que buscaban la desestabilización del discurso hegemónico. Al no ser obras de arte tradicionales confinadas a museos, sino eventos que ocurrían en las calles, en los mercados, en los lugares cotidianos de la vida santiaguina, lograban una resonancia directa con la población.

Consideremos, por ejemplo, la acción “¡Ay Sudamérica!”, donde CADA utilizó camiones cisterna para distribuir leche, un bien escaso y simbólico, en poblaciones marginales. Este acto, aparentemente simple, era una compleja crítica política y una evocación de una memoria colectiva. Era un fragmento de la historia anterior a la dictadura que irrumpía en el presente, desafiando la narrativa de prosperidad impuesta y visibilizando la precariedad de la vida bajo el régimen. La leche, un símbolo de bienestar y justicia social, se convertía en un vehículo para la memoria y la resistencia.

Estas acciones no solo visibilizaban; también creaban comunidad y solidaridad en un entorno de atomización social y miedo. Eran momentos de “iluminación profana”, en términos benjaminianos, donde la realidad se revelaba en su complejidad y los sujetos podían reconocerse en una experiencia compartida de resistencia. La naturaleza efímera de estas acciones, lejos de ser una debilidad, era una fortaleza. La ausencia de un objeto permanente las hacía difíciles de censurar o cooptar, y su impacto residía en la experiencia y la memoria colectiva que generaban.

¿Qué formas literarias cultivó Aristipo?
La tradición doxográica, con excepción del testimonio de Sosícrates de Rodas, para quien el cirenaico fue ágrafo, nos informa de que Aristipo sí cultivó la escritura y entre otras formas literarias, incluso la del diálogo 9.

La Crítica Retórica de Benjamin y su Eco en el Arte

La segunda parte del resumen proporcionado nos invita a explorar el “giro retórico” que Walter Benjamin realiza en su lectura de la crítica de la metafísica de Kant. Para Benjamin, la retórica no es meramente un adorno discursivo, sino una herramienta crítica fundamental para trascender los límites de la experiencia sensible y el conocimiento empírico impuesto por la Wissenschaft (la ciencia o el conocimiento sistemático). La retórica, en este sentido, tiene la capacidad de abrirnos a un “fondo incondicionado”, a una realidad que va más allá de lo que puede ser medido o categorizado por la razón instrumental.

Esta aproximación benjaminiana a la retórica, que vincula la crítica con el Sprache (lenguaje) y el uso de figuras teológicas, es profundamente relevante para entender el poder de las acciones de CADA. El arte de CADA no operaba bajo la lógica de la “ciencia” o la “razón” de la dictadura, que buscaba ordenar y clasificar la realidad para controlarla. En cambio, utilizaba un lenguaje simbólico, performático y a menudo poético, que apelaba a lo incondicionado, a lo que escapa a la lógica del poder.

Las acciones de CADA eran, en sí mismas, un tipo de “crítica retórica” en el espacio público. Sus intervenciones no eran argumentos racionales contra la dictadura, sino puestas en escena que, a través de la metáfora, la alegoría y la irrupción, desestabilizaban el discurso oficial. Utilizaban figuras que evocaban lo sagrado (como la leche en su simbolismo de vida y comunidad) o lo trascendente, para señalar la profunda inmoralidad y la ilegitimidad del régimen. Este “giro retórico” en el arte permitía a CADA acceder a una esfera de significado que no podía ser fácilmente suprimida o reinterpretada por el poder, abriendo un espacio para la disidencia y la memoria.

Legado y Relevancia Actual

El legado de CADA, enmarcado en la visión de Walter Benjamin, trasciende su contexto histórico específico. Nos enseña que el arte no es solo un reflejo de la realidad, sino un agente activo en su construcción y deconstrucción. En tiempos de posverdad, desinformación y la constante amenaza de narrativas históricas manipuladas, la capacidad de “interrumpir el continuum” y de “visibilizar fragmentos” sigue siendo una tarea urgente.

La radical crítica retórica de Benjamin al discurso filosófico sistemático y a sus fundamentos idealistas se manifiesta en la forma en que CADA desmanteló las pretensiones de un orden totalitario. El arte, como lo practicó CADA, se convierte en una reinvención de categorías estéticas y problemas políticos, demostrando que la estética y la ética son inseparables, especialmente en la lucha por la justicia y la verdad histórica. Su trabajo nos recuerda que la historia no es un libro cerrado, sino un campo de batalla constante por la interpretación y la memoria.

Tabla Comparativa: Historia Oficial vs. Memoria Fragmentada

AspectoHistoria Oficial (Régimen Militar)Memoria Fragmentada (Acciones CADA)
NaturalezaLineal, progresiva, sin fisuras, unívoca.Discontinua, intermitente, polifónica, crítica.
ObjetivoLegitimar el poder, borrar disidencias, imponer amnesia.Visibilizar lo oculto, reivindicar a los oprimidos, resistir el olvido.
FuentesDocumentos oficiales, discursos hegemónicos, propaganda.Testimonios, símbolos cotidianos, experiencias colectivas.
EspacioMedios de comunicación controlados, instituciones.Espacio público, calles, plazas, vida cotidiana.
ImpactoConsolidación del poder, uniformidad de pensamiento.Provocación, reflexión, activación de la conciencia crítica.

Preguntas Frecuentes sobre CADA y Walter Benjamin

¿Qué significa la “interrupción del continuum de la historia” en Benjamin?
Para Benjamin, el “continuum de la historia” se refiere a la idea de que la historia es un progreso ininterrumpido y lineal, una narrativa que a menudo es construida por los vencedores para justificar su poder. La “interrupción” es un acto de resistencia que busca detener esta narrativa, sacando a la luz los momentos de injusticia, las voces de los oprimidos y las posibilidades no realizadas del pasado, para que puedan resonar en el presente y abrir caminos hacia la redención o la justicia.

¿Cómo se relaciona el concepto de “acciones de arte” de CADA con la política?
Las acciones de arte de CADA eran intrínsecamente políticas. No eran arte por el arte, sino intervenciones directas en el espacio público que buscaban generar conciencia, provocar la reflexión y desafiar el control ideológico de la dictadura. Utilizaban la estética como una herramienta para la disidencia, transformando gestos artísticos en actos de resistencia cívica.

¿Cuál es la importancia de la retórica en el pensamiento de Benjamin?
Para Benjamin, la retórica no es un mero adorno lingüístico. Es una herramienta crítica fundamental que permite trascender los límites del conocimiento puramente racional o científico. A través de la retórica, se puede acceder a verdades más profundas y a un “fondo incondicionado” de la experiencia, desafiando las estructuras de pensamiento dominantes y revelando dimensiones no exploradas de la realidad y el lenguaje.

¿Qué influencia tuvo CADA en el arte latinoamericano posterior?
CADA se convirtió en un referente clave para el arte contemporáneo en Latinoamérica, especialmente para las prácticas artísticas que buscan la intervención social y política. Su enfoque en el arte como una herramienta de crítica y resistencia, su uso del espacio público y su compromiso con la memoria histórica han inspirado a numerosas generaciones de artistas y activistas en la región y más allá.

¿Cómo se puede aplicar el pensamiento de Benjamin a otras formas de resistencia cultural?
El marco conceptual de Benjamin es sumamente versátil. Sus ideas sobre la historia, la memoria, la redención de los vencidos y la crítica de la modernidad pueden aplicarse al análisis de diversas formas de resistencia cultural, desde la literatura y el cine hasta el activismo digital y los movimientos sociales contemporáneos. Su énfasis en la “legibilidad” de los momentos históricos y en la capacidad de la cultura para revelar verdades ocultas sigue siendo una herramienta analítica potente.

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