¿Quién fue el padre de Carlos Mugica?

Padre Mugica: El Legado Inmortal de un Cura Villero

19/03/2025

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La historia de Argentina, especialmente durante la convulsa década de los setenta, está marcada por figuras que, por su compromiso y trágico final, se han convertido en símbolos imborrables. Entre ellas, el Padre Carlos Mugica emerge como uno de los personajes más emblemáticos y debatidos. Un sacerdote que, habiendo nacido en el seno de la elite porteña, eligió volcar su vida al servicio de los más humildes en las villas miseria, transformándose en un puente entre mundos aparentemente irreconciliables. Su asesinato, ocurrido en circunstancias aún hoy controvertidas, selló su destino y lo elevó a la categoría de mártir para muchos, convirtiéndolo en un objeto de estudio y fascinación. Para comprender la complejidad de su figura y los acontecimientos que rodearon su vida y muerte, obras como el libro Padre Mugica de Ceferino Reato se presentan como herramientas esenciales, desentrañando detalles y arrojando luz sobre uno de los episodios más oscuros de la historia argentina.

¿Cómo se llama el libro que narra los acontecimientos de la vida del Padre Mugica?
Sinopsis de ENTRE DOS FUEGOS La presente obra relata todos los acontecimientos de la vida del padre Carlos Mugica, sacando a la luz algunos hechos que no han trascendido a la opinión pública. 0reseñas sobre el libro ENTRE DOS FUEGOS

Existen varias obras literarias que abordan la vida del Padre Carlos Mugica. Una de ellas es Entre Dos Fuegos, cuya sinopsis promete relatar todos los acontecimientos de su vida, incluso aquellos que no han trascendido a la opinión pública. Sin embargo, el análisis más detallado y los pormenores que se han investigado para este artículo provienen mayormente de la exhaustiva investigación de Ceferino Reato en su libro Padre Mugica. Este último no solo reconstruye los detalles de su crimen, sino que también examina los usos políticos que, posteriormente, se hicieron de su figura, revelando la persistente relevancia de su legado.

Índice de Contenido

Un Retrato Multifacético: De la Elite a la Villa

Carlos Mugica no era un sacerdote común. Su origen en el patriciado porteño, como retoño de una familia conservadora y adinerada, lo distinguía de muchos de sus contemporáneos. Sin embargo, su trayectoria vital fue una constante ruptura con las expectativas de su clase. Ceferino Reato describe su viaje como un tránsito “de la elite porteña a la villa de Retiro, del antiperonismo al peronismo, del orden conservador a la revolución guerrillera, del capitalismo al socialismo”. Esta metamorfosis lo convirtió en una figura de enorme interés, capaz de despertar tanto elogios desmesurados como críticas furibundas.

Su personalidad era tan cautivadora como su historia. Mugica era simpático, hablador, articulado y mordaz, cualidades que lo hacían un invitado frecuente en los programas de televisión de la época. “Daba bien en cámara”, como señalaban los productores, y su presencia despertaba pasiones, tanto a favor como en contra. Era un hombre carismático, rubio, con un mechón que caía sobre su frente, ojos celestes, facciones varoniles y un cuerpo atlético que cuidaba con esmero. El fútbol era su gran pasión, pero también practicaba natación y tenis, deportes que en los años setenta eran aún más elitistas. Estas características, sumadas a su compromiso social, hacían que siempre estuviera rodeado de mujeres jóvenes y atractivas, muchas de ellas de su misma clase social, quienes llenaban sus misas y lo ayudaban generosamente en sus actividades pastorales y sociales en el asentamiento de Retiro.

El Compromiso con los Más Humildes y el Peronismo Tercermundista

La vocación de Mugica lo llevó a una entrega total a los más necesitados. Se convirtió en un cura villero, luchando incansablemente por y con la gente de Retiro. Adhirió incondicionalmente al Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo, una corriente eclesiástica que buscaba la justicia social y la liberación de los pueblos oprimidos, a menudo con una marcada inclinación hacia las ideas peronistas y tercermundistas. Fue un “capellán del peronismo tercermundista”, como lo describió Rafael Cullen, colaborando activamente en el Equipo Intervillas junto a otros sacerdotes comprometidos como Jorge Goñi.

¿Quién acompañaba a Mugica el lúgubre 11 de mayo de 1974?
Otras dos personas acompañaban a Mugica aquel lúgubre 11 de mayo de 1974 a las ocho y cuarto de la noche: Carmen Judith Artero de Jurkiewicz, más conocida como «María del Carmen», treinta y nueve años, separada, y Ricardo Rubens Capelli, treinta y siete, soltero. Ambos colaboraban con él en la villa de Retiro en sus ratos libres.

Su compromiso no era solo espiritual, sino profundamente político. Se involucró en las luchas sociales de su tiempo, lo que lo llevó a un camino de confrontaciones. En los últimos meses de su vida, Mugica se había peleado no solo con la derecha armada del peronismo, encarnada por el influyente José López Rega, sino también con sus antiguos amigos de la izquierda guerrillera, específicamente con sus exdiscípulos de Montoneros, en particular con Mario Eduardo Firmenich, el jefe del grupo. Esta posición, en el medio de un conflicto cada vez más polarizado, lo convirtió en blanco de múltiples amenazas.

El Fatídico 11 de Mayo de 1974: Una Noche de Tragedia

El asesinato del Padre Carlos Mugica es uno de los eventos más estudiados y dolorosos de la historia reciente argentina. Ocurrió el lúgubre 11 de mayo de 1974, al salir de la Iglesia Francisco Solano, en el tranquilo barrio de Villa Luro, Buenos Aires. Eran las ocho y cuarto de la noche. Una llovizna fría caía sobre la ciudad mientras el sacerdote, de cuarenta y tres años, caminaba con paso apurado por el pasillo de la casa parroquial. Acababa de oficiar la misa vespertina de los sábados y se dirigía a la salida para subirse a su traqueteado Renault 4S verde oliva metalizado.

Su intención era llegar lo más rápido posible a la casilla de su amigo «Drácula» Serrano, quien lo esperaba con un asado en la villa miseria de Retiro. Vestía de negro, siempre elegante: campera de fibra sintética, polera de algodón, pantalón de corderoy, un cinturón marca George y mocasines marrón oscuro. Rara vez usaba sotana o cuello clerical. Lo acompañaban dos personas que colaboraban con él en la villa de Retiro en sus ratos libres: Carmen Judith Artero de Jurkiewicz, más conocida como «María del Carmen», de treinta y nueve años, y Ricardo Rubens Capelli, de treinta y siete.

Al atravesar la puerta de Zelada 4771, Mugica permaneció unos instantes en la vereda con Carmen Artero mientras Capelli se acercaba a su Fiat 600 blanco, donde esperaba otro de los ayudantes del cura, Nicolás Zacarías Marmouget. Capelli le indicó a Marmouget que todo estaba bien con Carlos, pero que no lo cargara. Mugica saludó afectuosamente a Marmouget y luego se alejó unos dos metros con un desconocido que lo había llamado, buscando privacidad para charlar. Carmen Artero no conocía a este hombre, a quien describiría como “un individuo de más de cuarenta años, corpulento”. Capelli, por su parte, recordaría que el desconocido vestía un traje marrón y era “bajo, un poco ‘gordito’, de aproximadamente cincuenta años de edad”.

Instantes después, Carmen Artero escuchó una “sucesión de explosiones que le parecieron cohetes”. Vio que el cura “caía contra la pared de la casa vecina a la iglesia” y que un “hombre alto, corpulento, vestido con campera oscura, de cabellos oscuros, abundantes, peinado suelto, con bigotes oscuros poblados, largos, se hallaba a una distancia de un metro y veinte centímetros de Mugica” mientras los estampidos continuaban. No pudo observar arma alguna. La siguiente secuencia fue el cura ya caído en el suelo y el agresor dirigiéndose “a paso apresurado” hacia un automóvil que le pareció un Chevy color verde penicilina con techo negro vinílico, estacionado sobre la derecha, con la portezuela del acompañante abierta.

¿Cómo se llama el libro que narra los acontecimientos de la vida del Padre Mugica?
Sinopsis de ENTRE DOS FUEGOS La presente obra relata todos los acontecimientos de la vida del padre Carlos Mugica, sacando a la luz algunos hechos que no han trascendido a la opinión pública. 0reseñas sobre el libro ENTRE DOS FUEGOS

Carmen Artero se agachó junto a Carlos y sintió su quejido. Al intentar levantarlo, su mano sintió la sangre tibia del sacerdote. “Recién en ese momento, recién en ese momento, me doy cuenta de que lo han ametrallado”, rememoró. Fue entonces cuando apareció el padre Jorge Vernazza, párroco de San Francisco Solano y amigo de Mugica desde el seminario. Vernazza, que había escuchado el tableteo, regresó a la iglesia por los óleos sagrados para administrarle la Unción de los Enfermos. Con la ayuda de Carmen Artero y otros feligreses, subieron a Mugica al Citroën 2CV de un vecino para llevarlo de urgencia al Hospital Salaberry. En la confusión, Carmen Artero también vio a Capelli caído en el suelo, herido en el hombro izquierdo, quien había escuchado el tableteo y el “rugido de un motor de coche y el chirrido de las gomas” de los atacantes en su huida.

El Enigma de un Asesinato y su Legado

A medio siglo de su asesinato, el desacuerdo acerca de quién ordenó su homicidio persiste: ¿fueron Montoneros o la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina)? Ceferino Reato, en su investigación, no solo detalla los pormenores del crimen, sino que también analiza los usos políticos que se hicieron de la figura del Padre Mugica tras su muerte. Para Reato, Mugica fue un protagonista central de la convulsión social y política de los años setenta, y su asesinato sigue siendo un punto de controversia que divide interpretaciones.

Su pertenencia al patriciado porteño, combinado con su espíritu rebelde y sus amigos poderosos, no hacía más que alimentar la atracción del público y los medios de comunicación. Mugica era una figura fascinante, un cura buen mozo que, a pesar de sus posturas combativas, mantenía conexiones con la élite. Su vida y muerte encapsulan las contradicciones y violencias de una época. Hoy, su figura sigue siendo una de las más estudiadas y debatidas en Argentina, un símbolo de compromiso social y de la trágica polarización política.

Personajes Clave en el Asesinato de Carlos Mugica (11 de Mayo de 1974)

NombreRolDescripción y Vínculo con Mugica
Padre Carlos MugicaVíctima principalSacerdote, cura villero, comprometido con los pobres y el peronismo tercermundista.
Carmen Judith Artero de JurkiewiczTestigo y acompañanteColaboradora del Padre Mugica en la villa de Retiro. Estaba a su lado al momento del ataque.
Ricardo Rubens CapelliTestigo y heridoColaborador del Padre Mugica en la villa de Retiro. Fue herido en el hombro durante el ataque.
Jorge VernazzaPárroco y amigoPárroco de la Iglesia San Francisco Solano. Amigo de Mugica desde el seminario, lo auxilió tras el ataque.
Nicolás Zacarías MarmougetAyudanteEscritor desocupado, esperaba en su Fiat 600 cerca de la iglesia.
Ceferino ReatoAutor del libroPeriodista y politólogo, investigador del asesinato del Padre Mugica.

Preguntas Frecuentes sobre el Padre Carlos Mugica

¿Cómo se llama el libro que narra la vida del Padre Mugica?

Existen varias obras. Una de ellas es Entre Dos Fuegos. Sin embargo, una de las investigaciones más exhaustivas y detalladas sobre su vida y asesinato es el libro Padre Mugica, escrito por el periodista y politólogo Ceferino Reato.

¿Quién fue el padre de Lucía Mugica?
Justamente allí, Lucía se vinculó a la labor del Padre Mugica, "capellán del peronismo tercermundista" (Rafael Cullen). Este comenzó a trabajar duro para y con la gente de Retiro. "Ella fue siempre muy voluntariosa, entusiasta por todo lo que hacía, siempre andaba apurada y de buen humor " (Rafael Cullen).

¿Quién fue el Padre Carlos Mugica?

El Padre Carlos Mugica fue un sacerdote católico argentino, figura central en la década de 1970. Proveniente de una familia de la elite porteña, dedicó su vida a trabajar con los más pobres en las villas miseria, siendo conocido como un "cura villero" y "capellán del peronismo tercermundista". Fue un activo miembro del Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo.

¿Cuándo y cómo murió el Padre Mugica?

El Padre Carlos Mugica fue acribillado a balazos el 11 de mayo de 1974, al salir de la Iglesia San Francisco Solano en el barrio de Villa Luro, Buenos Aires, después de celebrar misa.

¿Quiénes lo acompañaban el día de su asesinato?

Al momento del ataque, el Padre Mugica estaba acompañado por Carmen Judith Artero de Jurkiewicz y Ricardo Rubens Capelli, ambos colaboradores suyos en la villa de Retiro. Capelli resultó herido durante el ataque.

¿Se sabe con certeza quién asesinó al Padre Mugica?

No, la autoría intelectual de su asesinato sigue siendo un tema de debate y controversia. Las principales teorías señalan a la organización guerrillera Montoneros o a la agrupación paramilitar de extrema derecha Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) como responsables.

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