17/07/2022
La noticia del desalojo de Clásica y Moderna, una de las librerías más emblemáticas de Buenos Aires, ha resonado profundamente en el corazón de la cultura porteña. No se trata de un simple cierre de negocio; es la interrupción de una historia que abarcó 80 años, un espacio que fue hogar, refugio y punto de encuentro para generaciones de lectores, escritores e intelectuales. Su declaración como "Interés Cultural" por parte de la legislatura de Buenos Aires, aunque un reconocimiento significativo, no pudo evitar el desenlace de un capítulo doloroso, dejando en el aire la pregunta sobre el futuro de un verdadero legado cultural.

Desde su nacimiento, Clásica y Moderna trascendió la mera función comercial de venta de libros. Se convirtió en un faro de la vida intelectual y artística de la ciudad, un lugar donde las ideas fluían tan libremente como el café que se servía en sus mesas. Su esencia, arraigada en la tradición familiar y nutrida por el paso de figuras insignes, la transformó en un símbolo de la riqueza cultural de Argentina. Comprender su importancia es sumergirse en la historia viva de Buenos Aires.
- Un Legado de 80 Años: La Historia de Clásica y Moderna
- El Reconocimiento Oficial: ¿Por Qué "Interés Cultural"?
- Las Razones Detrás del Cierre: Un Reflejo de la Realidad
- ¿Un Futuro Incierto o Una Luz de Esperanza?
- El Valor Imperecedero de las Librerías Clásicas en la Era Digital
- Preguntas Frecuentes sobre Clásica y Moderna y las Librerías Históricas
Un Legado de 80 Años: La Historia de Clásica y Moderna
La tradición librera de la familia Poblet se remonta a 1916, cuando Emilio Poblet, un inmigrante, abrió la Librería Académica de Poblet e Hijos en Buenos Aires. Sin embargo, fue en 1938 cuando su hijo Francisco Poblet continuó y expandió este legado al inaugurar Clásica y Moderna en la Avenida Callao al 800. Desde sus inicios, el local se distinguió por su atmósfera única y su cuidadosa selección de obras, atrayendo rápidamente a una clientela exigente y apasionada por la lectura.
A lo largo de las décadas, Clásica y Moderna no solo se consolidó como un referente en la venta de libros, sino que evolucionó hasta convertirse en un verdadero centro cultural. Sus estanterías fueron testigos silenciosos de debates encendidos, de la gestación de nuevas ideas y del simple placer de la lectura. El café que albergaba y los eventos musicales que ofrecía varios días a la semana sumaron capas a su identidad, transformándola en un punto de convergencia para la bohemia y la intelectualidad porteña. Era un espacio donde el tiempo parecía detenerse, invitando a la contemplación y al intercambio.
Entre sus visitantes más asiduos y célebres se encontraban luminarias de la literatura y el pensamiento argentino, como Jorge Luis Borges, Manuel Mujica Lainez y Adolfo Bioy Casares. La presencia de estas figuras no solo elevó el prestigio de la librería, sino que también contribuyó a forjar su identidad como un espacio de profunda significación cultural. Para muchos, Clásica y Moderna era una "segunda casa", un lugar donde encontraban inspiración, compañía y, sobre todo, libros que nutrían el alma.
El Reconocimiento Oficial: ¿Por Qué "Interés Cultural"?
La declaración de Clásica y Moderna como "Interés Cultural" por parte de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires no fue un acto casual; fue el reconocimiento formal de su invaluable contribución al patrimonio inmaterial de la ciudad. Esta distinción se otorga a aquellos lugares, tradiciones o expresiones que, por su valor histórico, artístico, social o simbólico, merecen ser protegidos y preservados para las futuras generaciones.
En el caso de Clásica y Moderna, los motivos eran múltiples y evidentes. Sus 80 años de existencia la consolidaron como un testigo privilegiado de la historia cultural argentina. Fue un espacio de encuentro y difusión de ideas en momentos cruciales del país, una trinchera de la libertad de pensamiento. Su rol como punto de reunión para intelectuales de la talla de Borges y Bioy Casares, su capacidad para albergar eventos artísticos y su atmósfera única, la convirtieron en un ícono que trascendía la mera actividad comercial.
La paradoja, sin embargo, radica en que esta declaración, que debería haber servido como un escudo protector, no pudo evitar el trágico desalojo. Si bien reconoce el valor intrínseco del lugar, a menudo estas distinciones no vienen acompañadas de mecanismos económicos o legales robustos que garanticen la sostenibilidad de los espacios culturales frente a las vicisitudes del mercado. Esta situación subraya la necesidad de repensar cómo las ciudades pueden proteger efectivamente su patrimonio cultural tangible e intangible.
Las Razones Detrás del Cierre: Un Reflejo de la Realidad
El cierre de Clásica y Moderna, aunque doloroso por su simbolismo, no escapa a la dura realidad que enfrentan muchos comercios tradicionales en la Argentina actual. Las razones detrás del desalojo son una combinación de factores económicos y, como lo describe Fernando Monod (actualmente al frente de la librería), también de un proceso de desgaste más "espiritual".
En primer lugar, la cuestión socioeconómica fue determinante. La caída de las ventas, un problema que afecta a muchas librerías y pequeños negocios en el país, hizo imposible afrontar el pago del alquiler. La acumulación de una deuda de varios meses llevó a la situación insostenible que culminó en la orden de desalojo. Este escenario es un reflejo de la fragilidad económica que atraviesan las empresas en contextos de alta inflación y recesión, donde los costos operativos se elevan y el poder adquisitivo de los consumidores disminuye.
En segundo lugar, la muerte de Natu Poblet en 2017, nieta de Emilio y figura central en la continuidad de la librería, marcó un antes y un después. Según Fernando Monod, tras su fallecimiento, el espacio comenzó a sufrir "un proceso de desgaste". Natu era el alma de Clásica y Moderna, la guardiana de su espíritu. Su partida dejó un vacío difícil de llenar. Su esposo, Alejandro Monod, tomó las riendas por un tiempo, pero una enfermedad lo obligó a ceder el control a su hermano Fernando, quien se encontró con el desafío de una deuda ya avanzada y un contexto judicial complejo, agravado por la feria judicial que limitó las acciones legales.
La tristeza del cierre se amplifica al saber que deja a 10 familias sin su fuente de ingresos, un golpe directo a la comunidad que se sostenía alrededor de este emblemático lugar. Este evento no es un caso aislado, sino un síntoma de una problemática mayor que afecta a los comercios de larga trayectoria, especialmente aquellos que, como Clásica y Moderna, son mucho más que un negocio; son parte del tejido social y cultural de la ciudad.
¿Un Futuro Incierto o Una Luz de Esperanza?
Tras el desalojo, el panorama para Clásica y Moderna es incierto, pero no completamente sombrío. Existe una tenue "luz de esperanza", como la define Fernando Monod, aunque con una fecha de caducidad: un mes. Este es el plazo que tienen los administradores de la librería para cancelar la totalidad de la deuda y, quizás, evitar el final definitivo.
La comunicación entre los abogados del propietario y los de la librería es constante, buscando una solución que permita la recuperación de este espacio. Sin embargo, la propuesta más contundente y a largo plazo viene del propio Fernando Monod: que la Ciudad de Buenos Aires se convierta en la propietaria de Clásica y Moderna y de otros establecimientos tradicionales. "Creo que el propietario debería ser la Ciudad, esa es la única manera en que lugares como éste y tantos otros no cierren nunca", afirmó. Esta visión apunta a proteger el patrimonio cultural de la ciudad de las fluctuaciones económicas, asegurando su permanencia más allá de las administraciones privadas.
La idea de que la ciudad asuma la propiedad de estos sitios icónicos no es nueva y se ha debatido en otras metrópolis del mundo como una estrategia para preservar su identidad. De esta manera, la librería, una vez convertida en patrimonio público, podría ser administrada por diferentes gestores a lo largo del tiempo, garantizando su continuidad y su función cultural. Es una propuesta que busca la "eternidad" para Clásica y Moderna y para otros espacios que, como ella, son guardianes de la memoria colectiva y la identidad porteña.
El Valor Imperecedero de las Librerías Clásicas en la Era Digital
El caso de Clásica y Moderna nos invita a reflexionar sobre el rol de las librerías tradicionales en la era digital. En un mundo dominado por el comercio electrónico, los e-books y la inmediatez de la información, ¿qué lugar ocupan los espacios físicos dedicados a los libros? La respuesta es compleja, pero vital: las librerías, especialmente aquellas con historia, son mucho más que puntos de venta. Son bastiones de la cultura, promotores del pensamiento crítico y espacios de comunidad.
Mientras que las plataformas online ofrecen comodidad y una vasta selección, las librerías físicas brindan una experiencia multisensorial insustituible. El olor a papel, la textura de las páginas, la serendipidad de encontrar un título inesperado mientras se navega por los estantes, la conversación con un librero experto que puede recomendar una joya oculta; estos son elementos que el mundo digital aún no puede replicar. Además, las librerías son lugares de encuentro, donde se forjan amistades, se discuten ideas y se fomenta el hábito de la lectura en un ambiente propicio.
Sin embargo, es innegable que enfrentan desafíos enormes. La competencia con los grandes minoristas online, los altos costos operativos, los cambios en los hábitos de consumo y las crisis económicas ponen a prueba su resiliencia. La supervivencia de estas instituciones depende a menudo de su capacidad para adaptarse, innovar (quizás ofreciendo más eventos, convirtiéndose en co-working o cafeterías literarias) y, crucialmente, del apoyo de la comunidad y las políticas públicas que reconozcan su valor como patrimonio cultural.
Comparativa: Librerías Clásicas vs. Desafíos Actuales
| Aspecto | Librería Clásica y Moderna (Modelo Tradicional) | Desafíos de la Librería Actual |
|---|---|---|
| Oferta Principal | Libros físicos, ediciones impresas, publicaciones periódicas. | Libros físicos, e-books, audiolibros, además de artículos de papelería, merchandising, café. |
| Experiencia del Cliente | Inmersiva, social, descubrimiento físico en estanterías, interacción personal con librero. | Inmediatez, conveniencia online, entrega a domicilio, recomendaciones algorítmicas, eventos virtuales. |
| Modelo de Negocio | Venta directa en local, alquiler de espacio (café), eventos culturales con venta de entradas. | Venta online (propia o a través de plataformas), suscripciones, diversificación de productos y servicios (talleres, co-working). |
| Competencia | Principalmente otras librerías físicas, editoriales. | Grandes cadenas, plataformas de e-commerce (Amazon, Mercado Libre), distribución digital (e-books). |
| Sostenibilidad | Dependiente de flujo constante de ventas y control de costos operativos (alquiler, personal). | Requiere innovación constante, adaptación tecnológica, creación de una comunidad leal y, en muchos casos, apoyo gubernamental o mecenazgo. |
| Valor Cultural | Espacio de encuentro, centro intelectual, archivo de memoria, patrimonio local. | Necesidad de diferenciación, creación de experiencias únicas, curaduría especializada, ser un "tercer lugar" más allá del hogar y el trabajo. |
Preguntas Frecuentes sobre Clásica y Moderna y las Librerías Históricas
- ¿Qué era Clásica y Moderna?
- Clásica y Moderna fue una emblemática librería y centro cultural en Buenos Aires, fundada en 1938, reconocida por su larga trayectoria, su café literario y por ser punto de encuentro de importantes intelectuales y artistas argentinos.
- ¿Por qué fue declarada de Interés Cultural?
- Fue declarada de Interés Cultural por la Legislatura de Buenos Aires debido a sus 80 años de historia, su contribución significativa a la vida intelectual y artística de la ciudad, y por ser un espacio de encuentro para figuras literarias clave como Jorge Luis Borges.
- ¿Quiénes eran sus visitantes ilustres?
- Entre sus visitantes más destacados se encuentran Jorge Luis Borges, Manuel Mujica Lainez y Adolfo Bioy Casares, quienes frecuentaban el lugar y contribuían a su atmósfera cultural única.
- ¿Por qué cerró Clásica y Moderna?
- El cierre se debió principalmente a problemas económicos, incluyendo una caída en las ventas y una deuda de varios meses por el alquiler del espacio, lo que llevó a su desalojo. A esto se sumó un "proceso de desgaste" tras el fallecimiento de Natu Poblet, figura clave en la librería.
- ¿Existe alguna esperanza de que reabra?
- Existe una pequeña "luz de esperanza" si se logra cancelar la totalidad de la deuda en el plazo de un mes. Además, se ha propuesto que la Ciudad de Buenos Aires adquiera la propiedad para protegerla como patrimonio cultural.
- ¿Qué significa la declaración de Interés Cultural para un local?
- Significa que el local es reconocido oficialmente por su valor histórico, artístico o social, y se busca su preservación. Sin embargo, esta declaración no siempre garantiza la sostenibilidad económica o protección automática contra problemas financieros.
- ¿Cómo afecta el cierre a los empleados?
- El cierre de Clásica y Moderna dejó a 10 familias sin su fuente de trabajo, lo que representa un impacto social y económico significativo para la comunidad ligada a la librería.
El caso de Clásica y Moderna es un doloroso recordatorio de la vulnerabilidad de los espacios culturales ante las presiones económicas. Su desalojo, después de 80 años de ser un faro intelectual, resalta la imperiosa necesidad de políticas públicas que protejan y fomenten el patrimonio cultural de las ciudades. La discusión sobre si la Ciudad de Buenos Aires debe adquirir y proteger estos lugares es más relevante que nunca, no solo para Clásica y Moderna, sino para todos aquellos rincones que, como ella, son depositarios de nuestra historia, nuestra memoria y nuestro legado colectivo. Preservar estas librerías no es solo salvar edificios; es salvaguardar la identidad de una ciudad y el alma de su cultura.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Legado de Clásica y Moderna: Interés Cultural puedes visitar la categoría Librerías.
