21/05/2023
En el vasto universo de la literatura infantil, pocas historias han resonado con tanta profundidad y permanencia como la de Ferdinand, el toro que prefería las flores a la arena de la plaza. Este entrañable relato, un verdadero canto a la individualidad y la paz, ha cautivado a generaciones de lectores con su mensaje atemporal. Pero, ¿quién fue la mente maestra detrás de este clásico y qué intenciones ocultas o manifiestas lo impulsaron a crear una narrativa tan singular en un contexto tan turbulento?
- ¿Quién fue el autor de la historia de Ferdinand?
- El Contexto y la Intención Detrás del Cuento
- El Éxito Global y las Adaptaciones
- Estilo Narrativo y Estructura del Cuento
- La Historia de Ferdinand: Un Relato de Individualidad
- Ediciones en Castellano y Adaptaciones Teatrales
- Las Profundas Enseñanzas de Ferdinand
- ¿Cómo influye la historia de Ferdinand en la trama de la película?
- Preguntas Frecuentes sobre la Historia de Ferdinand
¿Quién fue el autor de la historia de Ferdinand?
La pluma detrás de la conmovedora historia de Ferdinand pertenece al autor norteamericano de literatura infantil Munro Leaf. Publicado originalmente en 1936 bajo el título 'The Story of Ferdinand', este cuento emergió en un momento crucial de la historia mundial. Leaf, nacido en 1905, era un intelectual versátil que cursó estudios en las prestigiosas universidades de Maryland y Harvard, y también incursionó en la escritura bajo el seudónimo de John Calvert. La edición original de su obra maestra fue magistralmente ilustrada en blanco y negro por su amigo Robert Lawson, cuyas imágenes establecieron una relación sinérgica con el texto, complementando el lenguaje verbal con el no verbal de una manera excepcionalmente eficaz. Esta colaboración no solo dio vida a Ferdinand y su mundo, sino que también realzó el mensaje central de la historia, haciendo que cada página fuera una experiencia completa y significativa para el lector.

El Contexto y la Intención Detrás del Cuento
Una de las preguntas más intrigantes que surgen al considerar 'La historia de Ferdinand' es por qué un autor americano decidió ambientar una lección tan profunda de pacifismo y respeto a la diferencia en España, un país con una tradición tan arraigada y controvertida como la tauromaquia. La elección de la fiesta taurina como hilo conductor no fue casualidad; de hecho, realza de manera poderosa el simbolismo que emana de la actitud no violenta de su protagonista principal. Munro Leaf, a través de una lente didáctica y moralizante, ofreció un modelo de comportamiento sereno y no confrontacional ante la violencia. Este enfoque era especialmente relevante en el contexto histórico de la época, marcado por los conflictos bélicos de las grandes guerras mundiales y la inminente Guerra Civil Española. El cuento, por lo tanto, no solo era una fábula encantadora para niños, sino también una audaz declaración contra la violencia y la agresión, disfrazada de inocente relato. No se puede subestimar el contexto histórico en que fue escrito, que explica la polémica que desató su publicación. Mientras que en la España de la guerra civil, el cuento fue recibido con desagrado por los militares golpistas, quienes lo consideraron una sátira directa contra la guerra, en otras latitudes, su mensaje fue abrazado con entusiasmo. De hecho, el propio Mahatma Gandhi, figura mundial del pacifismo, lo consideraría su libro preferido, un testimonio de la universalidad y la resonancia de su mensaje.
El Éxito Global y las Adaptaciones
El éxito de este pequeño gran libro fue verdaderamente notable, trascendiendo fronteras y barreras idiomáticas. Se tradujo a decenas de idiomas, llevando la historia de Ferdinand a incontables hogares alrededor del mundo. Su impacto fue tal que la célebre factoría cinematográfica de Disney no tardó en reconocer su potencial, produciendo un cortometraje animado sobre Ferdinand. Este cortometraje fue galardonado con un Premio Óscar por la Academia de Hollywood en 1938, consolidando aún más el estatus de la historia como un clásico cultural. Este reconocimiento global subraya la atemporalidad y la relevancia de su mensaje, que sigue vigente décadas después de su creación.
Estilo Narrativo y Estructura del Cuento
Con un lenguaje cercano y accesible para los niños, la historia de Ferdinand se desenvuelve a través de un narrador omnisciente que relata los acontecimientos en tercera persona. Esta elección narrativa permite una visión completa de los pensamientos y sentimientos del protagonista, así como del mundo que lo rodea. La narración, si bien fluida y descriptiva, se interrumpe de manera escasa y estratégica con incorporaciones de diálogos. Estos diálogos, principalmente entre Ferdinand y su comprensiva madre, se presentan en estilo directo, aportando autenticidad y cercanía a la relación entre ambos personajes. Además, el autor introduce ocasionalmente preguntas dirigidas directamente al lector, invitándolo a la reflexión y a la participación activa en la historia, fomentando así una conexión más profunda con el mensaje moral y ético del cuento.
La Historia de Ferdinand: Un Relato de Individualidad
La historia nos transporta a una pradera idílica en España, donde habitaba un torito singular llamado Ferdinand. A diferencia de sus compañeros novillos, quienes pasaban los días corriendo, brincando y dándose topetazos, Ferdinand tenía una inclinación peculiar: prefería la tranquilidad y el dulce aroma de las flores. Su lugar favorito era bajo la sombra de un alcornoque, su árbol predilecto, donde se pasaba horas disfrutando de la quietud y la belleza natural. Su madre, una vaca comprensiva y atenta, en ocasiones se preocupaba por él, temiendo que se sintiera solo. '¿Por qué no corres y juegas a saltar y darte topetazos con los otros toritos?', le preguntaba. Pero Ferdinand, con su característica calma, negaba con la cabeza y respondía: 'Prefiero quedarme aquí, donde puedo sentarme tranquilamente y oler las flores'. Su madre, al percibir la genuina felicidad de su hijo, y siendo una madre sabia, le permitió seguir su propio camino. Con el paso del tiempo, Ferdinand creció hasta convertirse en un toro grande y fuerte. Mientras los otros toros de su generación se enfrascaban en constantes peleas, embistiéndose y dándose cornadas, con la ferviente esperanza de ser elegidos para las prestigiosas corridas de toros de Madrid, Ferdinand se mantenía fiel a su naturaleza. Su mayor deseo seguía siendo sentarse pacíficamente bajo su alcornoque y oler las flores. Un día, la paz de la pradera se vio alterada por la llegada de cinco hombres con sombreros muy peculiares, cuya misión era seleccionar al toro más grande, veloz y bravo para las corridas madrileñas. Los demás toros, ansiosos por impresionar, bufaban, embestían, saltaban y brincaban, exhibiendo su fuerza y bravura. Ferdinand, sabiendo que no sería escogido y sin que le importara, se dirigió a su alcornoque. Sin embargo, en un desafortunado descuido, se sentó sobre un abejorro. El aguijón del insecto provocó un dolor agudo, haciendo que Ferdinand brincara, bramara y corriera en círculos, resoplando y pateando la tierra con una furia momentánea. Los hombres, al presenciar esta inesperada exhibición de 'ferocidad', gritaron de júbilo. Habían encontrado al toro que creían el más bravo de todos, el ideal para Madrid. Así, Ferdinand fue transportado en una carreta hacia la capital española para el gran día de la corrida. La atmósfera en Madrid era festiva: banderas ondeando, música vibrante y bellas señoritas adornadas con flores en el cabello. En la plaza de toros, la procesión comenzó: primero los banderilleros con sus palos puntiagudos, luego los picadores montados en caballos flacos con sus largas lanzas, y finalmente, el arrogante matador con su capa roja y espada. Y entonces, salió el toro, anunciado como 'Ferdinando el Bravo'. Todos, desde los banderilleros hasta el matador, estaban asustados, esperando una embestida feroz. Pero cuando Ferdinand llegó al centro de la plaza y vio las flores en el cabello de las señoritas, su instinto pacifico prevaleció. Simplemente se sentó y se dedicó a oler las flores con total placidez. Por más que lo provocaron, no quiso embestir ni dar cornadas. Los banderilleros y picadores estaban furiosos, y el matador, desesperado por no poder lucirse, se puso a llorar. Sin otra opción, tuvieron que llevar a Ferdinand de regreso a su hogar. Y así, la historia concluye con Ferdinand, feliz y en paz, bajo su alcornoque preferido, oliendo las flores tranquilamente. Él es, y siempre será, muy feliz.
Ediciones en Castellano y Adaptaciones Teatrales
El legado de Ferdinand se ha extendido a través de diversas reediciones y adaptaciones que han enriquecido su difusión. En el ámbito hispanohablante, las sucesivas reediciones de la editorial Lóguez, que mantienen el título de 'Ferdinando', son particularmente notables. Estas ediciones incluyen los bellos y distintivos dibujos a color de Werner Klemke, un ilustrador alemán de renombre. Klemke utiliza una paleta de colores básicos –rojos, amarillos, verdes– que evocan tanto el campo español como la esencia de los personajes, confiriendo a las ilustraciones un estilo colorista y una cualidad un tanto ingenua que resuena perfectamente con el espíritu del cuento. Más allá de la literatura, la historia de Ferdinand también ha encontrado su camino en el teatro. Existe una estupenda adaptación teatral titulada 'El toro Ferdinando', publicada por la editorial leonesa Everest. Esta adaptación, a cargo de José Cañas Torregrosa, especialista en expresión dramática infantil, y con ilustraciones de Ángeles Peinador, es especialmente apropiada y valorada para su uso en el ámbito educativo, permitiendo que el mensaje de Ferdinand cobre vida en los escenarios escolares y comunitarios.
Las Profundas Enseñanzas de Ferdinand
La historia de Ferdinand, a pesar de su aparente simplicidad, es un pozo de profundas enseñanzas y reflexiones atemporales que invitan a la introspección. Mencionemos solo algunas de las lecciones más destacadas que pueden extraerse de este clásico:
Desmitificación y Sátira Social: El cuento desmitifica el mundo de los toros, presentándolo con un humor sutil bajo un prisma donde los distintos actores de la corrida –banderilleros, picadores y matador– aparecen ridiculizados por su arrogancia y pretensión. Invita a reflexionar sobre lo que se esconde detrás de ciertas costumbres o tradiciones, sugiriendo que la tauromaquia es solo un ejemplo de cómo la sociedad puede aferrarse a prácticas que, al ser examinadas de cerca, revelan su absurdo o crueldad.
Exaltación de Valores: El narrador adopta el punto de vista del protagonista, el toro, y lo hace ensalzando una serie de valores fundamentales como la individualidad, la sensibilidad, el derecho a la diferencia y a la propia personalidad. Ferdinand es el epítome de la autonomía, un ser que se niega a conformarse con las expectativas de su entorno y que encuentra su felicidad en la autenticidad.
Crítica a la Violencia Gratuita: Resulta lógico que se reivindique la no violencia en torno a un acontecimiento como las corridas de toros, donde la agresión se ejerce por diversión, de forma gratuita y sin justificación. Ferdinand encarna la resistencia pasiva ante la brutalidad impuesta.
Sensibilidad no es Debilidad: A Ferdinand no le gusta pelear; le gusta la tranquilidad y oler las flores. Es un toro sensible, capaz de disfrutar de la belleza del paisaje y de las flores, a diferencia de los otros toros que solo buscan la confrontación. Sin embargo, su sensibilidad no le impide mostrar su fuerza cuando es picado por el abejorro, demostrando que ser sensible no equivale a ser débil. La fuerza genuina puede manifestarse de diversas maneras.
La Ceguera de la Sumisión: La ambición de los otros toros de ser escogidos para las corridas de Madrid es una metáfora poderosa. El humorista argentino Carlos Warnes, conocido como César Bruto, acuñó una cita memorable: 'Si razona el caballo, se acabó la equitación'. Esta frase sugiere que si el oprimido tomara conciencia de su explotación, se liberaría. De manera similar, en la sociedad, la ignorancia o la falta de conciencia de las víctimas explica muchos de los abusos perpetrados por los verdugos. Ferdinand, al no desear el destino de sus congéneres, se libera de esta trampa.

El cuento, de título original The story of Ferdinand, fue escrito por el autor norteamericano de literatura infantil Munro Leaf en 1936. Leaf, que nació en 1905, estudió en las universidades de Maryland y Harvard y trabajó como escritor bajo el seudónimo de John Calvert. La 'Inutilidad' como Supervivencia: Nuestro protagonista se salva de una muerte segura en la plaza precisamente por ser como es: 'inútil' para los fines humanos de la tauromaquia. Esto nos recuerda una antigua enseñanza del maestro Lao-Tsé: 'Cuando los discípulos fueron a donde estaban los leñadores preguntaron: ¿Por qué no habéis talado este árbol? Los leñadores contestaron: Porque ese árbol no sirve para nada. Si queréis sobrevivir en este mundo habréis de ser completamente inútiles (para el hombre, para los demás). Así nadie os hará daño'. Ferdinand es, afortunadamente, inútil para los intereses de los hombres que buscan la violencia, y esa 'inutilidad' es su salvación y su fuente de felicidad.
El Derecho a la Felicidad Auténtica: Ferdinand es diferente, pero a pesar de ello (y, de hecho, precisamente por ello), es feliz. Su madre lo acepta tal como es, lo que refuerza el mensaje de aceptación incondicional. El cuento termina con un rotundo 'Él es muy feliz' porque lo que se reivindica es el derecho inalienable de cada individuo a seguir su propio camino, a encontrar la felicidad en la autenticidad de su ser, sin ceder a las presiones externas.
Hay que destacar que, a pesar de haber sido escrito hace tantos años, el libro de Ferdinand mantiene vivo todo su interés y relevancia. El mensaje de paz, tolerancia y exaltación de la diferencia conserva toda su frescura, resonando con fuerza en el mundo contemporáneo. En resumen, nos encontramos ante un verdadero clásico infantil que continúa deleitando a todo tipo de lectores, tanto niños como adultos, invitándolos a reflexionar sobre la importancia de ser fiel a uno mismo y de elegir la paz sobre la confrontación.
¿Cómo influye la historia de Ferdinand en la trama de la película?
La adaptación cinematográfica de la historia de Ferdinand, especialmente el cortometraje de Disney de 1938, se mantuvo notablemente fiel a la trama y al espíritu del cuento original de Munro Leaf. La narrativa fílmica reproduce con gran exactitud los eventos clave: desde la infancia de Ferdinand, su preferencia por oler flores en lugar de pelear, la preocupación y posterior aceptación de su madre, su crecimiento hasta convertirse en un toro grande y fuerte pero aún pacífico, el incidente con el abejorro que lo lleva a ser erróneamente seleccionado para las corridas de Madrid, y finalmente, su acto de sentarse a oler las flores en la plaza, frustrando las expectativas y siendo devuelto a su hogar. La influencia del libro en la película es, por tanto, directa y fundamental, sirviendo el texto original como el guion principal para la adaptación visual, conservando intacto el mensaje de individualidad y pacifismo que Leaf quiso transmitir.
Preguntas Frecuentes sobre la Historia de Ferdinand
¿Cuál es el mensaje principal de la historia de Ferdinand?
El mensaje central de la historia de Ferdinand es la promoción de la no violencia, la individualidad, la aceptación de la diferencia y la importancia de seguir el propio camino hacia la felicidad, en lugar de conformarse con las expectativas sociales o culturales.
¿Por qué el cuento fue controvertido en su época?
El cuento fue controvertido debido al contexto histórico en el que fue publicado (1936), en vísperas de la Segunda Guerra Mundial y durante la Guerra Civil Española. En España, los militares golpistas lo vieron como una sátira pacifista y antiguerra, lo que generó su rechazo. Sin embargo, figuras como Mahatma Gandhi lo elogiaron por su mensaje de paz.
¿Hubo adaptaciones cinematográficas de Ferdinand?
Sí, la más famosa es un cortometraje animado producido por Disney en 1938, titulado "Ferdinand the Bull", que ganó un Premio Óscar. Más recientemente, en 2017, se lanzó una película animada de larga duración también basada en el cuento.
¿Qué valores promueve la historia de Ferdinand?
La historia promueve valores como la paz, la individualidad, la tolerancia, el respeto por la diferencia, la sensibilidad, la autonomía personal y la idea de que la fuerza no siempre reside en la agresión, sino en la capacidad de ser fiel a uno mismo.
¿Quién ilustró el cuento original de Ferdinand?
La edición original de "The Story of Ferdinand" fue ilustrada en blanco y negro por Robert Lawson, amigo del autor Munro Leaf. Sus ilustraciones complementaron perfectamente el texto, creando una relación sinérgica que enriqueció la narrativa.
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