27/09/2022
En el vasto y enigmático universo de la literatura de terror, pocas obras han logrado trascender las páginas de la ficción para incrustarse en el imaginario colectivo con tanta fuerza como el Necronomicón. Este misterioso tomo, conocido también como 'el Libro de los Muertos' o 'el Libro de los Nombres Muertos', es el grimorio por excelencia del universo de Los Mitos de Cthulhu, una creación maestra del genio literario H.P. Lovecraft. Desde su primera mención en el relato 'El Sabueso', el Necronomicón se convirtió en un pilar fundamental para dar coherencia y profundidad a las aterradoras cosmogonías ideadas por el autor de Providence. Sin embargo, y es crucial recalcarlo, a pesar de su inmensa popularidad y la persistente creencia popular, el Necronomicón es una invención puramente literaria; no existe en la realidad. Es un testimonio del poder de la escritura de Lovecraft que un libro ficticio haya adquirido tal resonancia y haya generado tanta fascinación en el mundo real.

Acompáñenos en un viaje a través de las páginas imaginarias de este legendario volumen, desentrañando su intrincada historia dentro de los Mitos, explorando su supuesto contenido y descubriendo quiénes, en el vasto tapiz de la ficción lovecraftiana, tuvieron el privilegio o la maldición de poseer un ejemplar de esta obra prohibida. Prepárese para sumergirse en el lore de uno de los objetos más icónicos del horror cósmico, siempre recordando que lo que leerá es un fascinante producto de la imaginación.
- El Origen Ficticio del Temido Grimorio
- Desentrañando la Etimología del Nombre
- El Contenido Prohibido del Necronomicón
- ¿Quiénes Fueron los Propietarios Ficticios del Necronomicón?
- Citas Famosas del Necronomicón
- Las "Ediciones" Modernas: Confusión y Comercialización
- Preguntas Frecuentes sobre el Necronomicón
- El Legado de una Invención Maestra
El Origen Ficticio del Temido Grimorio
La génesis del Necronomicón en el universo lovecraftiano se atribuye a una figura tan enigmática como el propio libro: el árabe loco Abdul Alhazred. Se dice que Alhazred, un poeta y demonólogo de Sanaá, Yemen, escribió los manuscritos originales de este tomo poco antes de su misteriosa y espantosa muerte, acaecida en el año 738 d.C. Los rumores sobre su final son tan escalofriantes como los contenidos de su obra; se cuenta que fue devorado a plena luz del día por una entidad invisible en las calles de Damasco. Sus escritos originales, conocidos como Kitab Al-Azif, un título que se traduce como 'el rumor de los insectos por la noche' –un sonido que en el folclore arábigo se asocia con demonios y malos espíritus–, contenían conjuros y revelaciones que supuestamente Alhazred había recibido durante su exilio en el desierto, de la mano de seres indescriptibles venidos de otros mundos.
La historia del Necronomicón es una de prohibiciones y traducciones que lo llevaron a través de diferentes culturas y épocas. Alrededor del año 950 d.C., el Kitab Al-Azif fue traducido al griego por Theodorus Philetas. Fue en este momento cuando al libro se le dio por primera vez el título que lo haría infame: el Necronomicón. Sin embargo, su contenido era tan perturbador que la edición griega fue pronto prohibida y quemada. A pesar de los esfuerzos por suprimirlo, en 1228, el erudito Olaus Wormius logró encontrar y traducir una edición del libro al latín. Esta versión también fue declarada herética y prohibida por el Papa Gregorio IX, quien ordenó la quema de todos los ejemplares requisados, en un intento de borrar su existencia de la faz de la Tierra.
Pero el Necronomicón, como los horrores que describe, no podía ser fácilmente erradicado. La versión inglesa fue supuestamente escrita por el místico y ocultista John Dee en 1600, aunque esta traducción no vería la luz hasta después de su muerte, siendo publicada por Meric Casaubon en 1651. Además de estas versiones más conocidas, se rumorea la existencia de otras traducciones. Por ejemplo, una edición española del Necronomicón, conocida como 'Alacife', habría sido publicada alrededor del año 1300 en León. Escrita en castellano antiguo, su autoría es anónima y se cree que fue traducida a partir de manuscritos requisados al rey moro Abderramán I. Un detalle fascinante proviene del manual de rol 'El Triángulo de las Bermudas', que alude a una edición realizada entre 1576 y 1579 en Argel por el mismísimo Miguel de Cervantes Saavedra, titulada 'El libro de normas de los perdidos'. Esta versión, de la cual se dice que se conserva al menos una copia en Cuba, estaría muy incompleta y excesivamente expurgada, ya que el propio Cervantes, horrorizado por sus contenidos, decidió censurarlos. Finalmente, según el relato 'Importación de temblores', una copia del Necronomicón existe en Japón, aunque se trata de una edición resumida y muy incompleta, lo que subraya la naturaleza fragmentada y escurridiza de este grimorio ficticio.
Desentrañando la Etimología del Nombre
El nombre 'Necronomicón' es en sí mismo un objeto de estudio y debate entre los entusiastas de Lovecraft. Según el propio autor, el nombre derivaría de la combinación de palabras griegas: νεκρος (nekros, que significa 'muerto'), νόμος (nomos, que significa 'ley' o 'norma') y εἰκών (eikon, que significa 'símbolo' o 'imagen'). Bajo esta interpretación, la traducción completa del nombre sería 'imagen de la ley de los muertos'. Esta explicación resalta la naturaleza oscura y ominosa del libro, sugiriendo que contiene verdades o principios que rigen el reino de los fallecidos o las entidades que trascienden la vida y la muerte tal como las conocemos.
Sin embargo, algunos estudiosos de la lengua griega han propuesto una interpretación alternativa. Defienden que la terminación '-icon' de la palabra no proviene de εἰκών, sino que es un sufijo griego que se traduciría como 'lo relativo a...'. De ser así, la traducción completa de la palabra quedaría como 'lo relativo a la ley de los muertos'. Esta segunda interpretación, aunque sutilmente diferente, mantiene la esencia de un libro que aborda los secretos y las normas de un plano más allá de la existencia mortal. Ambas traducciones son gramaticalmente posibles y, en última instancia, ambas evocan el mismo sentido de conocimiento prohibido y aterrador. La ambigüedad solo añade una capa más de misterio a este legendario texto.
El Contenido Prohibido del Necronomicón
Dentro de la ficción lovecraftiana, el Necronomicón no es un simple compendio de conjuros, sino una obra vasta y compleja que se divide en cuatro partes bien diferenciadas, cada una dedicada a aspectos cada vez más oscuros y peligrosos del universo cósmico. Se dice que estas secciones revelan verdades que la mente humana no está preparada para comprender, capaces de llevar a la locura a quien se atreva a leerlas.
La primera parte del Necronomicón, compuesta por 42 capítulos, está dedicada a 'las grandezas de los Primigenios y sus legiones y narra el esplendor de los Dioses'. Aquí se encuentran descripciones de las vastas y aterradoras entidades cósmicas que precedieron a la humanidad y que duermen en las profundidades del espacio y el tiempo, esperando el momento de su despertar. Esta sección probablemente detalla la historia y la naturaleza de seres como Cthulhu, Yog-Sothoth y Azathoth, junto con sus innumerables sirvientes y cultistas.
La segunda parte, con 19 capítulos, 'habla sobre lo acontecido en el año de la muerte y describe al temido Nyarlathotep'. Esta sección se centra en uno de los seres más activos y malevolentes de los Mitos de Cthulhu, Nyarlathotep, el Caos Andante. Se especula que esta parte narra las interacciones de esta deidad con la humanidad a lo largo de la historia, sus múltiples avatares y las catástrofes que ha provocado o instigado.
La tercera parte, dividida en 36 capítulos, 'narra acerca de la magia, de sus rituales, y secretos'. Esta es la sección más directamente peligrosa, ya que contendría los rituales y conjuros que permiten a los incautos invocar o comunicarse con las entidades descritas en las partes anteriores. Aquí se encontrarían las fórmulas para abrir puertas a otras dimensiones, manipular la realidad y obtener conocimientos prohibidos, a menudo a un costo terrible para el practicante.
Finalmente, la cuarta parte, que curiosamente no está dividida en capítulos, 'describe lo escrito en el Libro del Destino, que anuncia lo que sucederá en la sagrada Orden'. Esta sección final es quizás la más profética y apocalíptica, revelando el destino del universo y los planes de las entidades cósmicas. Se presume que contiene visiones del fin de la humanidad y el regreso de los Primigenios, un conocimiento que podría llevar a la desesperación total.
¿Quiénes Fueron los Propietarios Ficticios del Necronomicón?
A lo largo de los relatos de Lovecraft y sus sucesores, se mencionan varios ejemplares del Necronomicón, cada uno con su propia historia de posesión y desaparición. Estos ejemplares, aunque escasos y celosamente guardados, son codiciados por aquellos que buscan poder o conocimiento más allá de los límites humanos. La posesión de un Necronomicón es a menudo un presagio de locura o un destino funesto.
Se sabe que apenas quedan ejemplares del Necronomicón en el mundo ficticio de Lovecraft. Los que existen son custodiados bajo llave en las instituciones más seguras y prestigiosas, o en las manos de cultos secretos y poderosos. Entre las ubicaciones conocidas donde se guardan copias se incluyen:
- La Universidad de Buenos Aires
- La Biblioteca de Widener de Harvard
- La Biblioteca Nacional de París
- El Museo Británico
- La Universidad de Miskatonic de Arkham (donde se encuentra una de las copias más famosas y mejor protegidas en el universo lovecraftiano)
- Una secta en Kingsport, lo que sugiere que algunos ejemplares están en manos de grupos ocultistas.
Además de estas ubicaciones institucionales, se menciona una posible copia manuscrita conservada en la Biblioteca Huntington de California. En España, se dice que en el Archivo General de Simancas (en Valladolid) se guarda un ejemplar en castellano antiguo, lo que añade un toque local a la mitología del libro.
Sin embargo, no todos los ejemplares están tan bien custodiados. De la versión escrita por John Dee, por ejemplo, no se conservan ejemplares conocidos, lo que sugiere que pudo haberse perdido o destruido. Más intrigante aún son las historias de ejemplares que desaparecieron junto con sus propietarios. Se sabe que el pintor Richard Upton Pickman, un personaje recurrente en los relatos de Lovecraft, y el brujo Joseph Curwen, de 'El Caso de Charles Dexter Ward', tenían en su poder sus propias copias del Necronomicón. Ambos personajes, inmersos en los horrores que el libro describe, desaparecieron misteriosamente, llevándose consigo sus ejemplares a un destino desconocido, quizás a dimensiones más allá de la comprensión humana. La desaparición de estos libros junto con sus dueños refuerza la idea de que interactuar con el Necronomicón es una empresa intrínsecamente peligrosa y a menudo fatal.
Citas Famosas del Necronomicón
Lovecraft, y posteriormente otros autores que expandieron sus Mitos, dieron a conocer lo que según ellos serían citas extraídas del infame Necronomicón. Estas frases, cargadas de un horror cósmico y una sabiduría ancestral, son algunas de las más memorables y escalofriantes de la literatura de terror. Son fragmentos que insinúan verdades incomprensibles y la insignificancia de la humanidad frente a las vastas fuerzas del universo. Aquí recopilamos algunas de las más conocidas:
- "Que no está muerto lo que yace eternamente, y con eones extraños incluso la muerte puede morir..." Esta es quizás la cita más famosa y emblemática, encapsulando la idea de entidades que trascienden la vida y la muerte tal como las conocemos.
- "Muchos y multiformes son los oscuros horrores que infestan la Tierra desde sus orígenes. Duermen bajo la roca inamovible; crecen con el árbol desde sus raíces; se agitan bajo la mar y en las regiones subterráneas, habitan los reductos más sagrados. Cuando les llega su hora, brotan del sepulcro de orgulloso bronce o de la humilde fosa de tierra. Algunos hay de antiguo conocidos por el hombre; otros, permanecen ignorados hasta el día terrible de su revelación. Tal vez los más espantosos y atroces no se han manifestado aún. Pero entre aquellos que surgieron hace tiempo, entre los que han evidenciado su insoslayable presencia, hay uno que por su suprema inmundicia no puede nombrarse: la descendencia que los moradores secretos de las criptas han engendrado en la humanidad."
- "Y hay quienes se han atrevido a asomarse al otro lado del Velo, y a aceptarle a Él como guía, mas habrían dado muestras de mayor prudencia no aceptando trato alguno con Él; porque está en el Libro de Thoth cuán terrible es el precio de una simple mirada. Y aquellos que entraren no podrán volver jamás, porque en los espacios infinitos que transcienden nuestro mundo existen formas tenebrosas que atrapan y envuelven. La Entidad que fluctúa en la noche, y la Malignidad a través de la puerta de La Llave de Plata capaz de desafiar al Signo Arquetípico, y la Horda que vigila el portal secreto de cada tumba y medra con lo que se forma en los moradores de ésta... todos estos Horrores son inferiores al del que guarda el umbral, al de ESE que guiará al temerario, más allá de todos los mundos, hasta el Abismo de los devoradores innominados. Porque ÉL es 'UMR AT-TAWIL, El Más Antiguo, nombre que el escriba traduce por EL DE LA VIDA PROLONGADA."
- "Los hombres conocen con el nombre de Morador de la Oscuridad al hermano de los Primordiales llamado Nyogtha, la Entidad que no debiera existir. Puede ser traído a la superficie de la Tierra a través de ciertas cavernas y fisuras secretas, y los hechiceros le han visto en Siria, y bajo la torre negra de Leng; ha ido al Thang Grotto de Tartaria para sembrar el terror y la destrucción entre los pabellones del Gran Khan. Sólo por la cruz ansada, por el conjuro de Vach-Viraj y por el elixir Tikkoun, puede ser devuelto a las tenebrosas cavernas de oculta impureza donde mora."
Incluso en el juego de rol Pathfinder, se encuentra esta cita atribuida: "Allí, en las criptas más profundas de Carcosa, fue que las esporas de la Semilla Estelar comenzaron a moverse. Allí, en las filtraciones sin luz de Carcosa, fueron los primeros hijos germinados. Y allí, en las profundidades negras de Carcosa, fue que el final de incontables mundos comenzó." Y la expansión "Los hongos de Yuggoth" de La llamada de Cthulhu, atribuye una cita del Kitab al-Azif sobre un suceso del 1733 a.C.: "...y se volvió a soñar con el sacerdote Nophru-Ka de nuevo y de los mundos de los que habló en su muerte, cómo el hijo se alzaría para reclamar su título, y el hijo mandaría sobre el mundo en el nombre del padre, y el hijo vengaría la muerte del padre, y el hijo llamaría a la Bestia que es adorada, y las arenas beberían la sangre de la simiente del Faraón, y tras esto Nophru-Ka profetizó."
Las "Ediciones" Modernas: Confusión y Comercialización
La popularidad del Necronomicón ha sido tal que ha trascendido el ámbito de la ficción pura, dando lugar a la publicación de numerosos libros en el mundo real que llevan este título. Es crucial entender que, a diferencia del Necronomicón de Lovecraft, estos son productos reales, pero no son el grimorio prohibido que Lovecraft imaginó. Muchos de ellos son simplemente antologías de relatos de temática lovecraftiana, mientras que otros intentan emular el estilo y el contenido del material de los Mitos, a menudo con resultados variados y no siempre fieles al espíritu original.
Entre estas "ediciones" modernas se encuentran:
- Giger's Necronomicon: Más que un libro de texto, es una impresionante colección de ilustraciones del artista H.R. Giger, conocido por su trabajo en 'Alien'. Sus obras, de ambientación futurista y sobrenatural, capturan una estética que resuena con el horror cósmico, aunque no son un texto de magia.
- El Necronomicón de Colin Wilson: Este intento de emular el Necronomicón introduce confusiones y elementos que se desvían de los Mitos de Lovecraft, particularmente en relación con los "signos de poder" mencionados en los relatos. Fue criticado por su falta de fidelidad al canon lovecraftiano.
- El Necronomicón de Simon: Posiblemente la "edición" moderna más conocida y controvertida. Este libro intenta vincular a los grandes Primigenios de Lovecraft con los dioses sumerios y babilónicos, creando un sincretismo que muchos críticos consideran forzado. Incluye lo que parece ser una autobiografía del propio Abdul Alhazred y rituales que se alejan considerablemente de la visión de Lovecraft. Lo que los estudiosos más han criticado de este libro es la ausencia de algunas citas clave que, según Lovecraft, figuraban en el Necronomicón original.
Finalmente, para poner de manifiesto la parodia y la crítica a estas publicaciones, existe El novísimo Algazife o libro de las postrimerías. Esta obra es una sátira que ridiculiza tanto a los "Necronomicones modernos" (destacando especialmente los de Wilson y Simon) como a todos aquellos que, con ingenuidad o credulidad, creen en su autenticidad o en su capacidad de invocar horrores cósmicos.
Para una mejor comprensión de la diferencia entre el concepto original de Lovecraft y estas publicaciones, observemos la siguiente tabla comparativa:
| Característica | El Necronomicón (ficción H.P. Lovecraft) | "Necronomicones" Modernos (Libros reales) |
|---|---|---|
| Existencia | Completamente ficticio, invención literaria. | Libros físicos, publicados y disponibles en el mercado. |
| Autor (ficticio/real) | Abdul Alhazred (en la ficción). | Diversos autores (H.R. Giger, Colin Wilson, "Simon", etc.). |
| Contenido (en la ficción) | Magia oscura, genealogía de entidades cósmicas, profecías apocalípticas, conocimientos prohibidos. | Ilustraciones, interpretaciones personales, sincretismo con otras mitologías, a veces pseudo-rituales. |
| Propósito (de Lovecraft) | Dar coherencia y atmósfera a los Mitos de Cthulhu, servir como MacGuffin. | Explorar el horror cósmico, ofrecer una interpretación del mito, a veces con fines comerciales. |
| Peligrosidad (en la ficción) | Llevar a la locura, invocar horrores, destruir la realidad. | Ninguna inherente, salvo la posible desinformación o la credulidad del lector. |
Preguntas Frecuentes sobre el Necronomicón
¿Es el Necronomicón un libro real?
No, el Necronomicón es una invención literaria del autor H.P. Lovecraft. Fue creado para dar coherencia y profundidad a su universo de ficción, Los Mitos de Cthulhu. Aunque existen libros publicados con el título "Necronomicón", estos son adaptaciones, interpretaciones o parodias del concepto original de Lovecraft, no el grimorio ficticio.
¿Quién escribió el Necronomicón en la ficción de Lovecraft?
Según la mitología creada por Lovecraft, el Necronomicón fue escrito por un poeta árabe conocido como Abdul Alhazred, apodado "el árabe loco". Los manuscritos originales fueron titulados Kitab Al-Azif.
¿Dónde se pueden encontrar copias del Necronomicón?
En el universo ficticio de Lovecraft, los ejemplares del Necronomicón son extremadamente raros y están celosamente guardados. Se mencionan ubicaciones como la Universidad de Miskatonic, la Biblioteca de Widener de Harvard, el Museo Británico y la Biblioteca Nacional de París. En la realidad, no existen copias del Necronomicón de Lovecraft.
¿Qué tipo de magia o conocimiento contiene el Necronomicón?
En la ficción, el Necronomicón contiene conocimientos prohibidos sobre entidades cósmicas (los Primigenios), rituales para invocarlas, profecías sobre el fin del mundo y descripciones de horrores más allá de la comprensión humana. Su lectura se asocia con la locura y la perdición.
¿Por qué Lovecraft inventó el Necronomicón?
Lovecraft lo inventó como un recurso literario para unificar sus relatos de horror cósmico. Al referirse a un mismo tomo prohibido en varias de sus historias, Lovecraft creó una sensación de un universo compartido y una historia de fondo más rica para sus entidades y conceptos de terror.
El Legado de una Invención Maestra
El Necronomicón es mucho más que un simple objeto en las historias de H.P. Lovecraft; es un personaje en sí mismo, un catalizador de horrores y un símbolo del conocimiento prohibido. Su existencia puramente ficticia, paradójicamente, lo ha convertido en uno de los libros más famosos y buscados en la cultura popular, testimonio del inmenso impacto de la obra de Lovecraft. Ha inspirado a innumerables autores, artistas y creadores de juegos, y su nombre es sinónimo de misterio y terror cósmico.
La fascinación que ejerce el Necronomicón radica en su promesa de revelar verdades ocultas sobre el universo, verdades que son a la vez aterradoras y seductoras. Aunque sabemos que es una creación de la imaginación, la idea de un libro tan poderoso y peligroso sigue siendo una fuente inagotable de asombro y escalofrío. El Necronomicón es, en definitiva, el mayor logro de Lovecraft en la creación de una mitología interna, un testamento a su habilidad para difuminar las líneas entre la realidad y la pesadilla, y una invitación perpetua a mirar, aunque sea de forma segura, hacia los abismos del horror cósmico.
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