09/10/2022
El Libro de Ester es una joya narrativa dentro de las Escrituras Hebreas, un relato que, a pesar de no mencionar directamente el nombre de Dios, está impregnado de su providencia y de la resistencia de un pueblo. Esta crónica milenaria nos transporta a la fastuosidad del Imperio Persa, donde una joven huérfana se convierte en reina y, con valentía, se enfrenta a un complot genocida que amenaza la existencia de su gente. Pero, ¿quién fue el artífice detrás de esta poderosa historia? ¿Y qué tan fiel a la realidad es este relato que ha cautivado a generaciones?
Acompáñanos en un viaje para desentrañar los misterios que rodean al Libro de Ester, desde la identidad de su enigmático autor hasta la confirmación de su autenticidad a través de la historia y la arqueología, y cómo sus enseñanzas perduran hasta nuestros días.

- La Enigma de la Autoría del Libro de Ester
- El Marco Histórico: Un Vistazo al Imperio Persa
- Los Primeros Acontecimientos: El Ascenso de Ester
- Desentrañando la Canonicidad: ¿Por Qué Ester es Parte de la Biblia?
- El Respaldo de la Arqueología y la Historia
- Un Relato de Providencia: Puntos Sobresalientes del Libro
- Preguntas Frecuentes sobre el Libro de Ester
La Enigma de la Autoría del Libro de Ester
La tradición judía ha debatido a lo largo de los siglos sobre la identidad del escritor del Libro de Ester. Existen diversas opiniones al respecto, lo que añade un velo de misterio a este valioso texto. Algunos estudiosos sostienen que fueron la propia Ester y su primo Mardoqueo quienes registraron los acontecimientos, siendo ellos los protagonistas y testigos directos de los hechos. Otra corriente de pensamiento atribuye la autoría a los sabios del período de la Gran Asamblea (Kneset Hagdolá), un cuerpo de eruditos y líderes religiosos que floreció tras el exilio babilónico y fue crucial en la compilación y canonización de muchas escrituras. Finalmente, hay quienes lo adjudican a un período aún más tardío.
Sin embargo, las pruebas internas del texto inclinan la balanza hacia Mardoqueo como el autor más probable. Su posición privilegiada en la corte persa le otorgaba un conocimiento íntimo y detallado de los sucesos. Pensemos en todo lo que sabía sobre él mismo y sobre Ester, los movimientos de la familia de Hamán, y especialmente lo que aconteció en Susa, la capital del imperio. Tras su ascenso a primer ministro, Mardoqueo debió tener acceso sin restricciones a los documentos oficiales mencionados en el relato, como los registros de los anales del rey. Al igual que Daniel, Esdras y Nehemías, quienes también ocuparon cargos oficiales en el gobierno persa y escribieron libros bíblicos sobre la relación de los judíos con esa potencia mundial, Mardoqueo era la persona idónea para plasmar esta historia, probablemente bajo inspiración divina. El vívido estilo de la narración y el profundo conocimiento de los detalles del palacio y las costumbres persas sugieren que el escritor fue un testigo ocular, reforzando la hipótesis de Mardoqueo.
El Marco Histórico: Un Vistazo al Imperio Persa
El relato del Libro de Ester se sitúa durante el reinado de un monarca persa conocido como Asuero, cuyo imperio se extendía desde la India hasta Etiopía, abarcando 127 provincias o distritos jurisdiccionales (Ester 1:1). La identificación de este rey ha sido objeto de estudio, pero la mayoría de los eruditos coinciden en que el Asuero del libro de Ester es Jerjes I, hijo de Darío el Grande. Esta conclusión se basa en varios indicios:
- Tanto Darío I como Artajerjes Longimano, otros posibles candidatos, mostraron un favor hacia los judíos antes del duodécimo año de sus reinados, lo que no encaja con el Asuero del libro, quien inicialmente no parecía conocer bien a los judíos ni su religión y no mostraba disposición a favorecerlos.
- El relato parece contar los años de reinado de Asuero a partir de su corregencia con su padre Darío el Grande. Los primeros eventos del libro tienen lugar en el tercer año de su reinado, y la narrativa se extiende hasta el fin de su gobierno. Esto sitúa los sucesos entre el 493 a. E.C. y el 475 a. E.C., coincidiendo con el reinado de Jerjes I.
El libro fue escrito algún tiempo después del duodécimo año del reinado de Jerjes, y probablemente para el final de su reinado (alrededor del 475 a. E.C.). La ciudad de Susa, capital de la provincia de Elam y parte de Persia en ese entonces, es el lugar más probable de su composición, dado el acceso del autor a documentos gubernamentales y su minucioso detalle de la vida palaciega. El hebreo empleado en el texto, que incluye palabras persas y caldeas, concuerda perfectamente con la época y el lugar de su escritura.
Los Primeros Acontecimientos: El Ascenso de Ester
La historia comienza con un fastuoso banquete ofrecido por el rey Asuero en el tercer año de su reinado. Este evento no fue un simple festín, sino una prolongada exhibición de las riquezas y la gloria de su reino que duró ciento ochenta días (Ester 1:3, 4). Al culminar esta gran asamblea, el rey ofreció un banquete de siete días para todos los habitantes de Susa el castillo. Fue durante esta celebración que Asuero mandó llamar a la reina Vasti para que se presentara ante él y sus invitados, mostrando su belleza. Sin embargo, Vasti se negó a comparecer, lo que llevó a su destitución y sentó las bases para la búsqueda de una nueva reina.
Tras este incidente, se inició un proceso para encontrar a la mujer más hermosa de todo el imperio. Entre las muchas vírgenes hermosas que fueron llevadas a Susa, se encontraba Hadasa, una joven judía huérfana, criada por su primo Mardoqueo. Bajo la recomendación de Mardoqueo, Hadasa, conocida ahora como Ester, mantuvo en secreto su identidad judía. Su gracia y encanto la hicieron destacar entre todas, y fue así como Ester fue escogida para convertirse en la nueva reina de Persia, un papel que la colocaría en una posición clave para los futuros acontecimientos que cambiarían el destino de su pueblo.
Desentrañando la Canonicidad: ¿Por Qué Ester es Parte de la Biblia?
La canonicidad del Libro de Ester ha sido objeto de debate para algunos, principalmente por dos objeciones recurrentes: la ausencia de mención directa de Dios y la falta de citas o alusiones a él en las Escrituras Griegas Cristianas (Nuevo Testamento). Sin embargo, estas objeciones no son concluyentes, ya que otros libros del canon bíblico, como Esdras y Eclesiastés, también comparten estas características y su autoridad no ha sido cuestionada.
Además, a pesar de no nombrar explícitamente a Dios, el libro contiene claras alusiones a la fe y la dependencia divina. Habla de ayuno y de un "clamor por socorro" por parte de los judíos (Ester 4:3, 16; 9:31), acciones que implican directamente la oración. Más allá de esto, el relato está salpicado de indicios de la intervención divina: el insomnio del rey en el momento oportuno (Ester 6:1), que lleva al reconocimiento de Mardoqueo, y la posible dirección divina que llevó a Ester a convertirse en reina (Ester 4:14). La firme negativa de Mardoqueo a inclinarse ante Hamán, un descendiente de Agag y enemigo de Dios, demuestra su devoción a Jehová (Ester 3:1-6; Éxodo 17:14).
En cuanto a la acusación de exageración por el banquete de 180 días, el texto no afirma que el banquete durara todo ese tiempo, sino que el rey "mostró las riquezas de la gloria de su reino y la abundancia del lustre de su grandeza por muchos días, ciento ochenta días". Esto se refiere a una prolongada exhibición o asamblea para sus funcionarios, seguida de un banquete de siete días para la gente de Susa. Historiadores y comentaristas bíblicos han aclarado esta distinción.

El Libro de Ester fue parte del canon de la Gran Sinagoga de Jerusalén antes de que esta desapareciera alrededor del 300 a. E.C. Figuras como Jerónimo, Agustín y Orígenes lo mencionaron por nombre, y aparece en colecciones antiguas de manuscritos, como la Chester Beatty y un códice del siglo III E.C. La autoridad del libro rara vez fue puesta en duda por los judíos y los primeros cristianos en su conjunto, y es comúnmente ubicado entre los Hagiógrafos (los Escritos) en las Biblias judías.
El Respaldo de la Arqueología y la Historia
Numerosos hallazgos históricos y arqueológicos han corroborado la autenticidad y precisión del Libro de Ester, disipando cualquier duda sobre su historicidad. Aquí algunos ejemplos:
- Honores Persas: La forma en que los persas honraban a un hombre, descrita en el libro (Ester 6:8), ha sido confirmada por registros históricos y artefactos.
- Colores Reales: Los colores reales persas eran el blanco y el azul (o violeta). Ester 8:15 describe a Mardoqueo vistiendo un "ropaje regio de paño azul y lino", junto con una capa púrpura rojiza, lo cual es históricamente exacto.
- Descripción del Palacio de Susa: Las excavaciones arqueológicas en Susa han revelado que la descripción del palacio en Ester 5:1, 2 es asombrosamente precisa. Un corredor conectaba la "casa de las mujeres" con el patio interior, y la sala del trono del palacio se encontraba al otro lado del patio. El trono estaba situado en el centro de la sala, desde donde el rey podía ver a la reina esperando audiencia. El escritor demuestra un conocimiento íntimo de la arquitectura y disposición del palacio.
- La Fiesta de Purim: Quizás la prueba más contundente de la autenticidad del libro es la fiesta de Purim o de las Suertes, que los judíos han celebrado ininterrumpidamente hasta la actualidad. Durante esta festividad, se lee el Libro de Ester completo en las sinagogas, conmemorando la liberación milagrosa de su pueblo.
- Inscripción de Mardukâ: Una inscripción cuneiforme hallada en Borsippa menciona a un funcionario persa llamado Mardukâ, que se encontraba en Susa a finales del reinado de Darío I o principios del de Jerjes I. Aunque no es una identificación absoluta, la coincidencia del nombre con Mardoqueo es notable y añade un peso considerable a la historicidad del relato.
El Libro de Ester no solo es un relato cautivador, sino que también armoniza perfectamente con el resto de las Escrituras, complementando los libros de Esdras y Nehemías al narrar lo que le ocurrió al pueblo exiliado de Dios en Persia. Como el resto de la Biblia, está diseñado para fortalecer, consolar e instruir a los siervos de Dios (Romanos 15:4).
Un Relato de Providencia: Puntos Sobresalientes del Libro
El Libro de Ester es un vívido relato de cómo, bajo la guía de Mardoqueo, Ester fue utilizada por Dios para librar a los judíos de un exterminio inminente. A continuación, se resumen los puntos clave de esta dramática historia:
| Evento Principal | Detalles Clave |
|---|---|
| Destitución de Vasti y Ascenso de Ester | El rey Asuero (probablemente Jerjes I) destituye a la reina Vasti por rehusarse a comparecer en un banquete. Ester es elegida como la nueva reina de entre todas las vírgenes hermosas del imperio, manteniendo oculta su identidad judía por recomendación de Mardoqueo. |
| La Conspiración de Hamán | El rey ensalza a Hamán el agaguita, elevándolo por encima de todos los demás príncipes. Mardoqueo se niega a inclinarse ante él, enfureciendo a Hamán. En su cólera, Hamán trama aniquilar a todos los judíos del imperio, persuadiendo al rey para que emita un decreto con fecha fijada para su destrucción. |
| La Intervención de Ester | Mardoqueo informa a Ester del complot y la insta a apelar personalmente al rey, a pesar de que presentarse sin invitación podría costarle la vida. Ester, tras un ayuno de tres días, decide actuar con la famosa frase: "Y si he de perecer, perezca". |
| El Giro del Destino | El rey recibe con favor a Ester. Ella invita al rey y a Hamán a dos banquetes sucesivos. Esa misma noche, el rey no puede dormir y manda que le lean los registros reales, descubriendo que Mardoqueo no había sido recompensado por haber descubierto un complot anterior para asesinar al rey. Al día siguiente, Hamán llega planeando colgar a Mardoqueo, pero irónicamente, es él quien es instruido para honrar públicamente a Mardoqueo. |
| La Salvación de los Judíos | Durante el segundo banquete, Ester revela al rey que Hamán la ha vendido a ella y a su pueblo para la destrucción. El rey, furioso, ordena que se cuelgue a Hamán en el madero que él mismo había preparado para Mardoqueo. Mardoqueo es ascendido a primer ministro, y se emite un nuevo decreto que permite a los judíos defenderse y aniquilar a sus enemigos en el día fijado para su propia destrucción, resultando en la muerte de muchos miles de estos enemigos. |
| El Origen de Purim | Como resultado de esta milagrosa liberación, se decreta que esta se conmemore anualmente mediante la fiesta de Purim o Suertes, nombre derivado del "pur" o suerte que Hamán echó para determinar la fecha de exterminio. Mardoqueo se convierte en el segundo después del rey, actuando constantemente en favor de su pueblo. |
Preguntas Frecuentes sobre el Libro de Ester
El Libro de Ester, con su riqueza narrativa y su singularidad, a menudo genera diversas preguntas. Aquí respondemos a algunas de las más comunes:
¿Por qué no se menciona a Dios directamente en el libro de Ester?
Aunque el nombre de Dios no aparece explícitamente, la presencia de la providencia divina es innegable. El relato describe ayunos y clamores de socorro, que son formas de oración. Además, eventos como el insomnio del rey Asuero en el momento preciso o el valor de Ester son interpretados como señales de la intervención divina, demostrando que Dios opera detrás de escena para cumplir sus propósitos y proteger a su pueblo.
¿Es histórico el libro de Ester?
Sí, el libro de Ester es ampliamente considerado histórico. Las descripciones de las costumbres persas, la arquitectura del palacio de Susa y los colores reales persas han sido confirmadas por hallazgos arqueológicos y registros históricos. La continua celebración de la fiesta de Purim por parte de los judíos a lo largo de los siglos es una prueba viviente de la autenticidad de los eventos narrados.
¿Qué significa la fiesta de Purim?
Purim es una fiesta judía que conmemora la salvación del pueblo judío de un complot de exterminio en el antiguo Imperio Persa, tal como se relata en el Libro de Ester. El nombre "Purim" proviene de la palabra acadia "pur" (suerte), refiriéndose a la suerte que Hamán echó para determinar el día de la masacre. Es una celebración de alegría, con intercambio de regalos, banquetes y lectura pública del libro de Ester.
¿Quién era Asuero en la vida real?
Basándose en el contexto histórico y las líneas de tiempo, la mayoría de los eruditos bíblicos e historiadores identifican a Asuero, el rey persa del Libro de Ester, como Jerjes I, hijo de Darío el Grande. Su reinado y las características descritas en el libro coinciden con los registros históricos de Jerjes I.
El Libro de Ester es mucho más que una simple narración; es un testimonio perdurable de la fe, el coraje y la providencia divina. Nos enseña que, incluso en los momentos más oscuros y cuando la presencia de Dios no es explícita, Su mano está obrando en los hilos del destino. La historia de Ester, Mardoqueo y el pueblo judío es un recordatorio poderoso de la resiliencia humana y de cómo la fe puede transformar el miedo en victoria. Este relato continúa inspirando a millones, confirmando que, a pesar de las adversidades, siempre hay esperanza y una fuerza superior que guía los pasos de aquellos que confían.
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