Por Qué Fracasan los Países: Una Mirada Crítica

21/12/2021

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En el vasto universo de la literatura económica, pocos libros han generado tanto debate y reflexión como 'Por qué fracasan los países: Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza' de Daron Acemoglu y James A. Robinson. Publicada en 2012, esta obra monumental desafía las explicaciones convencionales sobre la riqueza y la miseria de las naciones, proponiendo una tesis audaz: la clave no reside en la geografía, la cultura o la política exterior, sino en la naturaleza de sus instituciones. Un viaje a través de la historia y la economía que invita a los lectores a repensar los fundamentos del desarrollo, aunque no sin generar importantes cuestionamientos sobre sus propias conclusiones.

¿Cuánto cuesta el libro por qué fracasan los países?
El libro 'Por qué fracasan los países. Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza' tiene un precio de 29,95 € en formato papel y 15,99 € en formato ebook.

El Costo del Conocimiento y Ficha Técnica de la Obra

Para aquellos interesados en adentrarse en las profundidades de este análisis económico, es fundamental conocer los detalles de su publicación y accesibilidad. El libro "Por qué fracasan los países", escrito por los prestigiosos economistas Daron Acemoglu y James A. Robinson, fue traído al público hispanohablante gracias a la traducción de Marta García.

Publicado por la editorial Deusto en Barcelona durante el año 2012, esta obra se presenta como un volumen considerable, con un total de 598 páginas repletas de argumentos, análisis históricos y propuestas que invitan a la reflexión. En su momento de lanzamiento, el precio de la edición física se estableció en 29,95 €, un valor que refleja la extensión y profundidad del contenido. Para quienes prefieren la comodidad del formato digital, la edición en ebook estuvo disponible a un precio más accesible de 15,99 €, facilitando así su lectura y estudio en diversos dispositivos electrónicos.

Estos detalles no solo informan sobre la disponibilidad del libro, sino que también contextualizan el momento de su irrupción en el panorama intelectual, marcando un hito en la discusión sobre las causas fundamentales de la prosperidad y la pobreza global.

Las Instituciones como Pilar de la Prosperidad: Una Visión Smithiana

La tesis central que Acemoglu y Robinson defienden en "Por qué fracasan los países" se ancla firmemente en una tradición económica que se remonta a Adam Smith: la idea de que la libertad y sus instituciones inherentes son el motor fundamental de la riqueza de las naciones. Para los autores, elementos como la propiedad privada, el respeto por los contratos voluntarios y la existencia de un marco legal predecible son los verdaderos cimientos sobre los que se construye una sociedad próspera.

Esta perspectiva "smithiana" se manifiesta claramente en la contundente condena que los autores lanzan contra aquellos empresarios que prosperan gracias a su cercanía con el poder político, utilizando ejemplos como el de Carlos Slim para ilustrar cómo estas conexiones pueden distorsionar los mercados y obstaculizar el desarrollo inclusivo. Para Acemoglu y Robinson, la prosperidad genuina no surge de la explotación de recursos naturales o de ventajas geográficas, sino de la creación de un entorno donde la innovación, la competencia y el esfuerzo individual son recompensados.

El libro argumenta que las naciones ricas son aquellas que han logrado desarrollar "instituciones inclusivas", es decir, sistemas políticos y económicos que distribuyen el poder de manera amplia, garantizan los derechos de propiedad a una gran parte de la población y fomentan la participación económica. Por el contrario, las "instituciones extractivas" son aquellas que concentran el poder y la riqueza en manos de una élite reducida, explotando los recursos del resto de la sociedad y sofocando el crecimiento a largo plazo. Esta distinción es la base de su marco analítico para entender la disparidad global.

Críticas Incisivas: El Nuevo Absolutismo y la Farsa de la Ayuda al Desarrollo

Lejos de adoptar posturas políticamente correctas, Acemoglu y Robinson no dudan en atacar de frente ideologías y prácticas que, a su juicio, han contribuido al fracaso de numerosas naciones. Su crítica más vehemente se dirige hacia el socialismo, al que califican de "nuevo absolutismo del siglo XX". Los autores establecen una comparación directa y provocadora entre el comunismo y la esclavitud, argumentando que "en todos los casos, el comunismo conllevó dictaduras despiadadas y abusos generalizados de los derechos humanos". Esta postura subraya su convicción de que cualquier sistema que socave la libertad individual y los derechos de propiedad está condenado al fracaso y a la opresión.

Pero su mirada crítica no se detiene ahí. También dirigen sus dardos contra lo que denominan la "hipócrita ayuda al desarrollo". Para Acemoglu y Robinson, esta ayuda, lejos de ser una solución, se ha convertido en un "oneroso fracaso de la corrección política". Argumentan que, en lugar de fomentar el desarrollo genuino, ha servido para nutrir a "siniestros dictadores del Tercer Mundo" y a una burocracia internacional ineficiente. Describen con sarcasmo a "numerosos burócratas y estrellas del firmamento progresista" que viajan en jets privados, gestionan ingentes sumas de dinero ajeno con "pocas ideas buenas y ningún respeto hacia los pobres por los que supuestamente se desviven". Esta sección del libro es un claro llamado a la reflexión sobre la efectividad y las verdaderas intenciones detrás de gran parte de la asistencia internacional.

La Paradoja del Estado: ¿Motor de Prosperidad o Causa de Fracaso?

A pesar de la insistencia inicial en la importancia de las instituciones "inclusivas", el desarrollo de la argumentación de Acemoglu y Robinson presenta un matiz que ha generado considerable debate y, para algunos críticos, un "regusto equívoco". La tesis de que la solidez institucional está ligada al respeto de la propiedad y la libertad, se desdibuja progresivamente para desembocar en una conclusión que, para ciertos observadores, resulta bastante convencional: el Estado moderno, democrático y, crucialmente, redistribuidor, es lo que finalmente conviene al crecimiento económico.

Esta aparente contradicción surge cuando los autores identifican la solidez institucional con los "acuerdos sociales" y, sorprendentemente para algunos, con el cobro de impuestos. Se llega a acusar al Imperio Español de ser el responsable de la pobreza en América Latina, estableciendo una comparación audaz con la actual Corea del Norte, implicando que la falta de instituciones inclusivas (o la presencia de extractivas) es la raíz del problema. Curiosamente, se argumenta que el poder político es "pluralista" en Somalia, cuyo problema fundamental no es el tipo de Estado que tiene, sino la ausencia total de uno funcional, lo que refuerza la idea de que un Estado centralizado es una precondición necesaria para el orden y el desarrollo.

¿Cuánto cuesta el libro por qué fracasan los países?
El libro 'Por qué fracasan los países. Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza' tiene un precio de 29,95 € en formato papel y 15,99 € en formato ebook.

Para sus críticos, parece que al Estado, y además a un Estado centralizado, se le adjudican por necesidad todos los méritos económicos, sin contemplar sus costes intrínsecos o sus posibles efectos negativos. Es como si los autores cayeran en la ingenuidad de creer que las consecuencias adversas del intervencionismo estatal son meramente accidentales y evitables. Se plantean ejemplos históricos como la Revolución Francesa, que, si bien arrasó con la propiedad, también asesinó a miles de trabajadores, o Franklin Roosevelt, quien quebrantó la propiedad de los estadounidenses y manipuló la Corte Suprema. La crítica subraya que el intervencionismo no puede divorciarse de sus "consecuencias empotradas" que no se pueden obviar.

En esta línea, el libro parece celebrar el gasto social y no presenta críticas al Estado del Bienestar. Se afirma que "si se permite que los mercados actúen como quieran, existe la posibilidad de que dejen de ser inclusivos", lo que justifica la intervención estatal. A pesar de que los Estados modernos han llevado la presión fiscal a máximos históricos, los autores no consideran esto una institución "extractiva", siempre y cuando los fondos se utilicen para fines que ellos consideran "inclusivos".

La tesis que finalmente se subraya es que "sin un Estado centralizado que proporcione orden, imponga reglas y defienda derechos de propiedad, no pueden aparecer instituciones inclusivas". Sin embargo, esta conclusión es donde la crítica más incisiva se asienta. Se sospecha que la realidad es considerablemente más compleja, y que el Estado no debe ser cómodamente asimilado en exclusiva a la ley y al orden, con efectos únicamente propicios para la economía, la política y la sociedad. Se plantea la posibilidad de que un Estado muy costoso pueda ser compatible con una acusada acumulación de riqueza, la misma riqueza contra cuya acumulación, en parte, el propio Estado conspira a través de la redistribución. Finalmente, se atreve a considerar la "osada conjetura" de que no son los Estados los que enriquecen las economías, sino, paradójicamente, al revés.

Casos Emblemáticos y Ejemplos Ilustrativos

A lo largo de sus casi 600 páginas, "Por qué fracasan los países" teje su argumento a través de una rica tapestry de ejemplos históricos y contemporáneos. Estos casos no solo sirven para ilustrar las teorías de Acemoglu y Robinson, sino que también actúan como puntos de anclaje para sus críticas y su visión del desarrollo.

  • Carlos Slim: Utilizado como arquetipo del empresario que prospera no por la innovación o la competencia, sino por su cercanía al poder político y la creación de monopolios, lo que, según los autores, ejemplifica la naturaleza extractiva de ciertas instituciones económicas.
  • El Imperio Español y América Latina: Los autores trazan una línea directa entre las instituciones extractivas impuestas por la Corona Española en sus colonias americanas y la pobreza persistente en la región. Esta visión es comparada, de manera provocadora, con la actual Corea del Norte, sugiriendo una similitud en los mecanismos de extracción de riqueza y poder.
  • Somalia: El caso de Somalia se presenta como una anomalía que refuerza la necesidad de un Estado centralizado. A pesar de que su poder político se considera "pluralista" en el sentido de fragmentado, el problema fundamental del país no es la forma de su gobierno, sino la ausencia de un Estado funcional que pueda imponer orden, defender derechos de propiedad y permitir el florecimiento de instituciones inclusivas.
  • Lula da Silva vs. Standard Oil: En un giro que sorprende a algunos críticos, Lula da Silva emerge como una figura heroica, aparentemente por su papel en la redistribución y el fortalecimiento de un Estado moderno. En contraste, la Standard Oil es pintada como la villana, posiblemente por representar el poder sin restricciones del mercado o la acumulación de capital en manos privadas sin una contrapeso estatal que garantice la inclusión. Esta dicotomía ilustra las complejas valoraciones que los autores hacen sobre el rol del Estado y el mercado.

Estos ejemplos, entre muchos otros, demuestran la amplitud del análisis de Acemoglu y Robinson, abarcando desde la antigüedad hasta la actualidad, y desde diversas geografías, para construir su narrativa sobre el éxito y el fracaso de las naciones.

Tabla Comparativa: Instituciones Inclusivas vs. Extractivas

Para comprender mejor la distinción central en la teoría de Acemoglu y Robinson, es útil contrastar las características de las instituciones que, según ellos, propician la prosperidad frente a aquellas que conducen a la pobreza.

CaracterísticaInstituciones InclusivasInstituciones Extractivas
Poder PolíticoDistribuido ampliamente, pluralista, fomenta la participación.Concentrado en manos de una élite reducida, autocrático, excluyente.
Derechos de PropiedadSeguros y garantizados para la mayoría de la población.Inseguros, manipulados o ausentes para la mayoría, garantizados solo para la élite.
Oportunidades EconómicasAmplias y accesibles, basadas en el mérito y la innovación.Limitadas, basadas en conexiones políticas o privilegios.
MercadosLibres y competitivos, con barreras de entrada bajas.Controlados por monopolios o carteles, con altas barreras de entrada.
Innovación y TecnologíaFomentadas y recompensadas.Desincentivadas o monopolizadas por la élite.
Rol del EstadoProvee orden, defiende derechos, invierte en bienes públicos.Extrae recursos para beneficio de la élite, reprime la disidencia.

Esta dicotomía es el lente a través del cual los autores analizan el desarrollo histórico de las naciones, argumentando que la persistencia de instituciones extractivas es la causa fundamental del fracaso económico y social.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre "Por qué fracasan los países"

¿Cuál es la tesis principal del libro "Por qué fracasan los países"?
La tesis principal sostiene que el éxito o fracaso de una nación en términos de prosperidad económica y social depende fundamentalmente de la naturaleza de sus instituciones políticas y económicas. Las "instituciones inclusivas" (que garantizan derechos de propiedad, libertad económica y participación amplia) conducen a la prosperidad, mientras que las "instituciones extractivas" (que concentran poder y riqueza en una élite) llevan a la pobreza y el estancamiento.
¿Qué papel juega el Estado según Acemoglu y Robinson?
Inicialmente, el libro enfatiza la importancia de un Estado que defienda los derechos de propiedad y garantice el orden. Sin embargo, la crítica señala que los autores tienden a evolucionar hacia la idea de que un Estado moderno, democrático y redistribuidor es esencial para el crecimiento, a veces sin considerar los costos o las consecuencias negativas inherentes a la intervención estatal.
¿Critican los autores el socialismo o la ayuda al desarrollo?
Sí, los autores son muy críticos con el socialismo, al que comparan con el absolutismo y la esclavitud, argumentando que ha llevado a dictaduras y abusos de derechos humanos. También critican duramente la "ayuda al desarrollo", considerándola un fracaso oneroso que a menudo ha beneficiado a élites corruptas en lugar de a los pobres.
¿El libro apoya la idea de que la geografía o la cultura determinan la riqueza de un país?
No, de hecho, el libro se opone activamente a estas teorías. Acemoglu y Robinson argumentan que la prosperidad de una nación no depende de su ubicación geográfica, sus recursos naturales o su cultura, sino de la calidad de sus instituciones.
¿Es "Por qué fracasan los países" un libro fácil de leer para el público general?
Aunque aborda temas complejos de economía e historia, el libro está escrito de manera accesible y utiliza numerosos ejemplos históricos y contemporáneos para ilustrar sus puntos, lo que lo hace comprensible para un público amplio interesado en estos temas, más allá de los especialistas.

Conclusión: Un Debate Abierto y Fundamental

"Por qué fracasan los países" de Daron Acemoglu y James A. Robinson es, sin duda, una obra que ha dejado una huella indeleble en el pensamiento económico y político contemporáneo. Su audaz postulado sobre el papel central de las instituciones inclusivas como motor de la prosperidad global ha provocado una reevaluación profunda de las causas de la riqueza y la pobreza de las naciones. Al desafiar explicaciones simplistas basadas en la geografía o la cultura, los autores nos obligan a mirar más allá de la superficie y a comprender las estructuras de poder y los marcos legales que moldean las sociedades.

Sin embargo, como hemos explorado, la obra no está exenta de matices y críticas. La evolución de su argumento hacia una defensa más explícita del Estado centralizado y redistribuidor, y la aparente minimización de los costes inherentes a la intervención estatal, han generado un importante debate. ¿Es el Estado siempre la solución, o puede, en su afán de corregir fallas, generar nuevas distorsiones? ¿Es la acumulación de riqueza siempre un problema a corregir, o es un síntoma de economías dinámicas?

Más allá de las controversias, lo innegable es que Acemoglu y Robinson han logrado un hito: han proporcionado un marco conceptual robusto para entender las disparidades económicas mundiales y han puesto el foco en la importancia crítica de cómo las sociedades se organizan y distribuyen el poder. "Por qué fracasan los países" no es solo un libro de economía; es una invitación a la reflexión sobre la historia, la política y, en última instancia, sobre el futuro de la humanidad. Es una lectura esencial para cualquiera que busque comprender las complejidades del desarrollo y el papel crucial de las instituciones en la construcción de un mundo más próspero.

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